Pude notar como Hashirama se quedaba tenso. Parecía no saber qué decir al respecto de la situación, lo cual solo provocaba que su hermano profundizara su ceño fruncido.
Debí imaginarme que, si me cruzaba con Senju Hashirama, también me encontraría eventualmente con el nidaime, Senju Tobirama.
– ¿Y bien? Estoy esperando tu respuesta. –habló serio el albino cruzándose de brazos.
Al ver que Hashirama no emitía respuesta alguna, decidí tomar el control de la situación.
– Lo siento… No quiero ser una molestia. Yo, soy de una familia de comerciantes… Me perdí y fui dejada atrás. Hashirama-san tuvo la amabilidad de ayudarme y ofrecerme un lugar donde quedarme. –dije con calma.
Pude ver como el contrario alzaba una ceja ante mis palabras para luego mirar nuevamente a su hermano.
– Sabes que no puedes traer extraños al complejo…
– Lo sé. –habló por fin Hashirama. – Pero no podía dejarla ahí abandonada a su suerte…
– Si otou-san se entera…
– No tiene por qué enterarse.
Alterné mi mirada entre ambos escuchando atentamente su intercambio de palabras. No podía evitar sentirme un poco tensa: Estaba causándole problemas al ichidaime.
– Y-Yo… E-Estaré bien… No es necesario que me lleve con usted, Hashirama-san… –murmuré intentando bajarme de su espalda, sin embargo, su agarré sobre mi se hizo más fuerte.
– No digas eso. –lo vi fruncir el ceño. Su mirada era realmente seria, lo cual me causó escalofríos. Hashirama no parecía ser una persona que habitualmente adoptara una postura seria. – No voy a dejarte en medio de la nada, de noche, y sin recursos. Estarías muerta para el amanecer…
Tuve que reprimir las ganas de contradecirlo. El no sabía que yo tenía conocimientos shinobi, por ende, no tenía idea de que sabía como sobrevivir por mi cuenta. Ante sus ojos yo era una damisela en apuros a la cual debía ayudar.
– Hashirama… –oí el tono de regaño por parte de Tobirama. No estaba feliz con las decisiones de su hermano, y no podía culparlo, traer a un desconocido a tu propia casa sonaba como algo realmente imprudente.
– Me haré responsable de cualquier daño que pudiese ocurrir. Solo, por favor… No puedo dejarla sola. –dijo Hashirama a su hermano.
Ambos tuvieron una batalla de miradas antes de que Tobirama suspirara y se diese la vuelta.
– Tu serás responsable si algo pasa. –fue todo lo que dijo antes de marcharse.
Observé a Hashirama quien sonrió agradecido a su hermano antes de reanudar su camino siguiendo al albino. A penas tuve tiempo de agarrarme para no caerme.
– O-Oye, podrías haberme avisado que te ibas a mover… –me quejé.
– Ah, lo siento Zakuro-san. –se disculpó mientras dejaba escapar una pequeña risa.
Continuó avanzando hasta que pude ver a lo lejos un complejo de casas. Todas tenían una arquitectura realmente antigua, pero se veían realmente hermosas. Ninguna luz estaba encendida, dando a entender que, a excepción obvia de los guardias, todo el clan estaba dormido.
Hashirama continuó avanzando hasta llegar a la casa más grande de todas. La casa del líder del clan. Una vez allí, por fin me dejó bajarme.
– Ven, sígueme… –susurró. Probablemente para no despertar a nadie.
Comencé a seguirlo a través de los largos pasillos hasta llegar a una de las habitaciones en concreto. Antes de abrir la puerta, se volteó a verme.
– Lo siento… Es realmente tarde y no puedo pedirle a Terumi-chan que prepare un cuarto para ti… Yo, se que sonará raro, pero… ¿Te molestaría compartir mi cuarto esta noche?
Mis mejillas se tornaron de un fuerte rosa al escuchar tal pregunta.
Yo… ¿Compartir cama con el ichidaime?
La simple idea de hacer tal cosa me ponía la piel de gallina. Quiero decir, no soy ciega, el ichidaime es un hombre realmente apuesto, y tenerlo tan cerca…
– ¿Zakuro?
– Y-Yo… S-Supongo que está bien… –murmuré tímidamente. Tampoco es como si tuviese muchas opciones al respecto.
Hashirama asintió antes de abrir la puerta dejándome pasar. Era una habitación bastante espaciosa, con hermosos adornos tradicionales, que lucían realmente costosos. Había una gran puerta corrediza en una de las paredes. En el centro de la cama había un gran futón con gruesas mantas, a simple vista parecían realmente suaves, y de seguro que al tacto serían aún más.
– Ten, puedes usar esto… –escuché a Hashirama decirme. Estaba tan concentrada observando la habitación que no había notado que Hashirama se había movido.
Al voltearme a verlo, el me estaba extendiendo una yukata que era, obviamente, varios talles más grandes que mi cuerpo.
– Gracias… –murmuré tomando entre mis manos la yukata. Era realmente suave.
El asintió antes de darse la vuelta y comenzar a quitarse su armadura. Me mordí el labio sintiendo mis mejillas calentarse ¿Realmente iba a desvestirse aquí? ¿En frente de mí?
O era un hombre realmente despistado, o estaba tratando de cortejarme de alguna forma.
Suspiré y le di la espalda para comenzar a cambiarme yo también. Traté de hacerlo lo más rápido posible. Me puse la yukata que, como era de esperarse, me quedaba demasiado holgada, y tuve que atarla varias veces para que no se cayese. También solté mi cabello, descubriendo nuevamente que este cuerpo también tenía cabellera rosada.
Cuando terminé de cambiarme, volteé nuevamente a ver a Hashirama, este estaba vestido únicamente con un par de pantalones. No pude evitar detenerme a ver los músculos marcados de su espalda, sonrojándome al notar que lo estaba mirando más de la cuenta.
Él volteó a verme, esbozando una pequeña sonrisa. Varios mechones de cabello cayendo por su rostro.
A estas alturas, realmente empezaba a cuestionarme si realmente estaba viviendo esto, o solo era un sueño inventado por mi sucia mente. No había forma de que realmente estuviese frente a un ichidaime, semidesnudo, sonriéndome como si yo fuese la cosa más hermosa en el mundo, a punto de meterme en la cama con él.
– Puedes acomodarte tranquila… En seguida me uniré a ti…
– H-Hai… –murmuré nerviosa.
Con pasos torpes me acerqué al futón y corrí las mantas para acostarme mirando a la pared.
Dejé escapar un pequeño suspiro.
Dejando de lado el asunto de Hashirama… Realmente estaba angustiada. No sabía en donde me encontraría al despertar, y eso era bastante agobiante.
No sabía realmente cuanto tiempo dormía, pero siempre se sentía como si tan solo cerrara mis ojos antes de aparecer en otra época. Era mentalmente agotador. Por una sola vez me gustaría dormir en calma y, al despertar, encontrarme en el mismo sitio que antes. Pero, tal vez era pedir demasiado, considerando mi situación actual…
Mis pensamientos se vieron interrumpidos al sentir las mantas moverse y una extraña calidez en mi espalda. Me moví levemente solo para que mi espalda chocara contra el pecho tonificado del ichidaime.
– Buenas noches… Zakuro…
– Buenas noches, Hashirama-san…
Tal vez debería dejar de pensar tanto…
Así, cerré mis ojos permitiéndome descansar.
No sabía cuánto tiempo llevaba dormida, solo sabía que me sentía realmente bien, como si por fin hubiese obtenido un descanso adecuado.
Mis ojos permanecían cerrados a pesar de tener una breve idea de mi entorno. Había un reconfortante calor que me rodeaba, me acurruqué más cerca de este. Me sentía tan cómoda.
– ¡Hashirama-sama! –la puerta de la habitación se abrió abruptamente.
Abrí mis ojos y levanté la cabeza para mirar a la persona que había irrumpido en la habitación. Mi mirada jade se encontró con una chocolate. Se trataba de una mujer joven, pero en cuyo rostro se podían ver signos notables de cansancio y esfuerzo.
Al verme, los ojos de la mujer se abrieron con sorpresa, y pude percibir un pequeño sonrojo en sus mejillas.
– L-Lo siento… Pensé que Hashirama-sama estaba solo, no sabía que había traído a una dama con él. Y-Yo, me iré… –balbuceó antes de darse la vuelta y marcharse tan rápido como había venido.
Parpadeé un par de veces intentando comprender lo que acababa de suceder.
Volví a cerrar mis ojos acurrucándome cerca del calor.
– Parece que estás realmente cómoda… –una voz grave resonó en mis oídos. Volví a abrir mis ojos y levanté la mirada. – ¿Has dormido bien, Zakuro-chan?
Parpadeé un par de veces.
¿Realmente…? ¿Realmente seguía aquí?
No me culpen ;w; Adoro ese shippeo. Aunque mis intenciones son hacer que en esta línea temporal, Madara también tenga interés en ella... sin embargo, aún no estoy muy segura de cómo hacer que se crucen ¿Alguna sugerencia?
Espero que les haya gustado el capítulo~ Les agradecería mucho si dejasen sus comentarios diciendo qué cosas les ha gustado o qué cosas sienten que debería mejorar :c
