La historia es una adaptación del libro Shelter You de Alice Montana y los personajes pertenecen a Stephenie Meyer. Si tienes la oportunidad te recomiendo que leas el libro original.
Capitulo 21
Me pongo sobre mi lado, todavía cansada, agotada, y sin voluntad para abrir los ojos. Quiero estirarme, pero mi cuerpo está un poco dolorido. Recuerdo haber tenido un sueño… ¿una pesadilla? Soñé con un enfrentamiento entre Billy y la policía, de esos que solo se ven en las películas o se leen en los libros. Él era vil, loco y tenía…
—¡Lily! —grito, jadeando mientras abro los ojos e intento sentarme. No era un sueño, fue real. Billy tenía a Lily, y se encontraba a punto de echarla sobre la cornisa de un puente.
—¿Emmett? —llamo, buscando por la habitación. Solo me doy cuenta de que estoy en una habitación de hospital cuando oigo los pasos que se dirigen hacia mí. Cincuenta kilos de peso es levantado de mis hombros cuando alzo la mirada y veo que Emmett entra a mi habitación. Me echo a llorar al verlo, y el alivio sale de mí en oleadas.
—¡Oh, Dios mío! ¡Oh, Dios mío! Estás bien —lloro, alcanzándolo.
Se sienta en el borde de la cama y me sostiene en un abrazo apretado. —No, no, no. No llores, bebé. Estoy bien —dice, meciéndome hacia delante y atrás.
—Estaba tan asustada por ti. Temía nunca volver a verte.
—Lo siento. Siento mucho que hayas tenido que pasar por eso. —Aprieta su control sobre mí—. Si no estuviera tan feliz de que estés bien, estaría gritándote. ¿En qué pensabas al exponerte allí? Me has dado un susto de muerte.
Apoyo la cabeza en su hombro y cierro los ojos. —Tenía que llegar a ella. Necesitaba verla aunque fuera por un minuto. —Hago una pausa, preparándome para la respuesta a la pregunta que he tenido demasiado miedo de preguntar, porque si la respuesta no es lo que quiero que sea, mi corazón se hará añicos—. ¿Lo hizo?
—No —dice, empujándome suavemente hacia atrás para poder mirarme—. No lo hizo. Lily está bien. Está en la sala de espera con mi mamá.
Dejo escapar un suspiro inestable y retengo la amenaza de las lágrimas. —Estuvo a punto de soltarla. Pensé… ¿Puedo verla, Emmett, por favor?
—Por supuesto. Voy a dejar que la enfermera sepa que estás despierta y traeré a Lily para ti.
—Gracias.
El médico de guardia me comprueba y me dice que tengo una ligera conmoción cerebral y que debería estar bien para ir a casa por la mañana. Emmett regresa unos minutos después que el doctor con Lily en sus brazos. Sonrío ante la vista de ellos, las dos personas que he llegado a amar más en el mundo. Están aquí y se encuentran bien, y de repente es como si el mundo volviera a su eje y todo lo que hace tan solo unas pocas horas andaba mal, volvió a estar bien. Se inclina y me besa la frente y luego me la entrega en brazos. La abrazo contra mi pecho y ligeramente descanso mi barbilla en la cima de su cabeza, respirando su olor a bebé maravilloso. —Oh, Lily, asustaste tanto a mamá. Te extrañé.
—También te echó de menos.
—Emmett, ¿qué sucedió? En un minuto, Billy se encontraba a punto de tirarla por el puente, y lo siguiente que sé es que me despierto aquí.
—Oh, bebé. Si alguna vez hubo un momento perfecto para que te desmayes, fue ese.
—¿Eh?
—Al desmayarte distrajiste a Billy. Me dio tiempo suficiente para entrar y agarrar el asiento del coche. Me aparté de él y apuntó su arma hacia mí, tenía la intención de disparar, pero no tuvo la oportunidad.
—¿La policía lo detuvo?
—Le dispararon, Bella. Está muerto. Nunca te molestará otra vez, ni a ti ni a Lily.
—No puedo creerlo. —Estoy tan feliz, entusiasmada de que no esté, pero al mismo tiempo me siento culpable por alegrarme de su muerte. Sé que en teoría, la vida de todo el mundo tiene valor, y sin Billy no habría Lily, pero él también me quitó algo. Me despojó de mi infancia, mi inocencia, mi elección; todo fue llevado por un hombre egoísta y abusivo—. ¿Es terrible que me alegre de que se haya ido?
—No. Era un desperdicio de ser humano. No hacía más que hacerte daño y no habría dudado en matar a Lily. Creo que deberías estar feliz de que se haya ido. Estoy jodidamente eufórico. Emocionado de que no podrá encontrarlas a ustedes dos nunca más.
—¿Qué pasa con Rosalie?
Deja escapar un suspiro de frustración. —Rosalie actuó por la ira y los celos, pero no hizo nada ilegal. Estuvo aquí antes, bastante conmocionada. Creo que se siente muy mal, Bella, independientemente de cómo se sentía acerca de ti y de mí, no quería que nada malo le suceda a Lily.
—Bueno, ella puede mantener la culpa, se lo merece —jadeo.
Me sobresalta un movimiento por el rabillo de mi ojo. Levanto la vista para ver a mis padres de pie. Me sorprende su apariencia. No lucen perfectos como siempre. Se ven cansados, derrotados, y un poco desaliñados.
Puedo detectar la mirada de culpabilidad en sus ojos de inmediato, humanizándolos.
Mi padre habla primero. —Lamentamos interrumpir, pero solo queríamos verte y asegurarnos por nosotros mismos que estabas bien.
—Estoy bien. Pueden entrar. —Quiero dejarme llevar por mi inclinación natural de decirles que se vayan, pero ellos permanecieron aquí el tiempo que Lily estuvo desaparecida, y están aquí ahora. ¿Qué clase de persona sería si los alejara después de todo eso? Nos haría demasiado parecidos y he luchado durante mucho tiempo para ponerme al margen de sus crueles métodos habituales. Si yo los tratara de la forma en que me han tratado con tanta frecuencia, no sería mejor que ellos.
Dan un paso más dentro de la habitación, caminando hacia el otro lado de la cama donde me encuentro acostada sosteniendo a Lily.
Mamá toma asiento y me sonríe. —Es absolutamente hermosa, Bella. Has hecho un trabajo increíble con ella.
—¿Están aquí para decirme de nuevo que tengo que renunciar a ella? Porque si es eso lo que quieren, tengo que pedirles que se vayan.
—No. No estamos aquí por eso. Como ya dijo tu padre, nos encontrábamos preocupados por ti. Teníamos que asegurarnos de que estaban bien, las dos —dice, solemnemente.
Asiento, de pronto consciente de cuán incomodo es esto, de lo poco que en realidad sabemos el uno del otro. Tenemos conversaciones como los extraños, tratando de llenar silencios incómodos con frases de cortesía y gestos. Es una relación desafortunada y me prometo que Lily nunca tendrá que pensar así de mí.
—Queremos que vuelvan a casa con nosotros. —Eso viene de mi padre, que ahora está sentado en la silla junto a mi madre—. Las dos, Lily y tú.
Miro a Emmett, cuyos ojos están abiertos con incredulidad. Me mira, pero no dice nada. Ahora que el polvo ha comenzado a asentarse, está dejando que la decisión sea mía, me da la oportunidad de elegir, aunque sé instintivamente que quiere decidirlo por mí. A él nada le gustaría más que sacar a mis padres de esta sala y expulsarlos otra vez de mi vida y la de Lily.
—¿Por qué habría de hacerlo? ¿Por qué debería volver a la vida en la que yo no era nada para ustedes? ¿Donde me trataban como si no importara?
—Hemos cometido un montón de errores, en los cuales estás involucrada, Bella. Lo sabemos —dice mi padre, y su mirada de remordimiento me hace vacilar. Nunca lo he visto lucir de otra manera que no sea con confiado, decisivo—. No vamos a ganar ningún premio a los padres del año, eso es seguro, pero lo que te hicimos… La forma en que te abandonamos… Esa es la razón por la que Billy llegó a ti. Te dejamos en manos de un monstruo, y a pesar de que podrías haber ido a la policía, a pesar de que podrías haber hecho algo, no lo hiciste porque tenías miedo de que nos hiciera daño. ¿Cómo inspiramos esa lealtad en ti cuando nunca hicimos nada para merecerla?
—Son mis padres, los amaba. No quería que nadie les hiciera daño. No importaba cómo me trataban o lo que hacían. Todo lo que quería era que me amaran.
Hay lágrimas en los ojos de mi madre. Es difícil para mí ver alguna muestra de emoción real, y me resulta difícil creerlo cuando por mucho tiempo ha estado exenta de nada más que ira hacia mí.
—Te amábamos, te amamos, pero permitimos que nuestras prioridades se mezclaran. Dejamos que la necesidad de estatus eclipsara nuestra responsabilidad hacia ti. Lo hicimos tan mal que no pudiste sentirte lo suficientemente cómoda para decirnos que eso te hacía daño y cuando viniste a nosotros con tu embarazo, te defraudamos una vez más.
»No esperamos que nos perdones de inmediato, pero nos gustaría tratar de ser una familia, todos nosotros, incluyendo a Lily. Podemos comenzar de nuevo, hacer mejor las cosas, ayudarte a darle a Lily el futuro que se merece.
—Eso es todo lo que quiero. Todo lo que siempre quise fue darle a Lily el futuro que se merece y lo siento, pero es por eso que tengo que quedarme aquí con Emmett… si él todavía nos quiere.
—¿Qué? Por supuesto que las quiero. ¿Cómo puedes preguntarme eso? Las amo, a las dos. Somos una familia, ¿cierto?
Mi corazón se acelera ante el sonido de sus palabras, al oírlo decir que nos ama, reafirmando que quiere su vida con Lily y conmigo; es casi demasiado bueno para creerlo. Me asustaba tanto que tras decirle la verdad sobre mi pasado, lo que me hizo Billy, él no sintiera lo mismo, pero no podía estar más equivocada.
—Correcto —respondo con una sonrisa.
—Bueno, sin duda apoyamos tu decisión. Solo para que sepas, la puerta siempre estará abierta, siempre tendrás un hogar con nosotros.
—Aprecio que digas eso, papá.
Se pone de pie y asiente. —Vamos a irnos ahora. Por favor, llámanos. Nos gustaría mantenernos en contacto, trabajar en nuestra relación y, quizás, llegar a conocer a nuestra nieta, si nos lo permites.
—¿Por qué no se quedan uno o dos días más? Saldré de aquí mañana y, ¿tal vez podrían venir a casa para el almuerzo? —pregunto y busco la aprobación de Emmett, que me da una sonrisa.
—Nos encantaría eso, Bella. Llámanos al hotel cuando te instales —dice, inclinándose y dándome un beso en la frente, y otro en la cima de la cabeza de Lily. Mamá hace lo mismo y luego se van, y con ellos, se ha ido un montón de rabia y resentimiento que ya no quiero que sea parte de mi vida.
Emmett camina conmigo hacia el interior de la casa, rodeando mi cintura con su brazo y llevando el asiento para autos de Lily con el otro. Me lleva con cuidado hasta el sofá y, suavemente, me hace sentar.
—No te muevas —ordena. Luego coloca el asiento de Lily en el suelo, la desabrocha y la pone en su corralito.
—Solo me desmayé, Emmett. Estoy bastante segura que de puedo seguir con normalidad.
—Te golpeaste la cabeza muy fuerte, jefa. No tomemos ningún riesgo.
¿Quién soy yo para discutir? Si cuidarme y obligarme a tomarlo con calma por un día o dos lo hace sentirse mejor, es lo menos que puedo hacer por todo lo que ha estado haciendo por mí.
—Me siento usada. Sucia, muy sucia para estar con alguien como tú.
—Sabes que eso no es verdad, ¿no?
—Sigo pensando que te mereces algo mejor que esto. Te mereces tener a alguien que no tenga tanta carga emocional como yo.
—Nadie es perfecto, ¿sabes? Todo el mundo tiene algo, una parte de su vida que les gustaría cambiar y no depende de ti lo que yo elija. Te amo, estoy muy seguro de eso.
—También te amo. Es solo que no quiero que te despiertes un día y te des cuenta de que cometiste un gran error.
—El único error sería despertar un día y no tenerte allí. No voy a dejar que suceda eso, no puedes escapar de esto, Bella. Esta es tu vida, aquí conmigo y será una buena vida si tú permites que la tengamos.
—Puedo intentarlo.
—Has estado tratando con todo este estrés durante mucho tiempo. El abuso de Billy y tener un bebé como resultado, los problemas con tus padres y ahora el secuestro de Lily… Creo que necesitas ver a alguien, nena, hablar con alguien, ordenar todas tus emociones para que puedas seguir adelante y no ser perseguida por toda esa mierda.
—No quiero tener que revivirlo. No quiero tener que pensar en ello, y mucho menos hablar al respecto.
—Un día, Lily va a querer ir a una fiesta de pijamas en casa de su amiga. Va a querer hacer valer su independencia, ir al cine o al centro comercial. ¿Vas a ser capaz de dejar que haga estas cosas sin volverte loca de preocupación?
—No —susurro.
—¿Vas a hablar con alguien? —pregunta, acariciando mi mejilla con su mano.
—Sí. Lo haré.
—Bien.
—¿Qué voy a decirle?
—¿Qué vas a decirle a quién? —pregunta, sacudiendo la cabeza.
—A Lily —contesto, mirándolo—. ¿Qué voy a decirle cuando me pregunte por su padre?
Inclina la cabeza y me mira por un momento; no me cuestiono mucho tiempo qué está pasando en su mente cuando habla por fin.
—Le vas a decir la verdad. Que su padre la ha amado desde la primera vez que la sostuvo en sus brazos y la meció para dormirla. Le dirás que su padre siempre ha estado ahí para ella y la ha cuidado. Soy su padre y siempre lo seré en todas las maneras que cuente, y si te hace sentir mejor, puedo ir con la abogada de alto precio de tus padres y pedirle que redacte nuevos documentos de adopción, los que me hagan legalmente el padre de Lily.
—¿Lo harías? —cuestiono, apenas creyendo que pueda hablar en serio con respecto a hacer de Lily su hija legalmente. Que alejaría a la niña de un hombre malvado y la criaría como propia.
—Sí, lo haría. De hecho, quiero hacerlo. Somos una familia, así que deberíamos hacerlo legal.
—Cuando me enteré que estaba embarazada, pensé que se terminó mi vida, que todo mi futuro había sido destruido. Nunca me hubiera imaginado que las cosas acabarían así, que iba a tener una hija hermosa y un hombre increíble a mi lado. Nunca hubiera creído que esto podría ser posible.
—Quiero casarme contigo, Bella, y si piensas que es demasiado pronto, voy a entenderlo. Sé que solo tienes dieciocho años y si prefieres esperar un par de años, entonces te lo daré, pero esto es para mí. Lily y tú son mi familia y nunca voy a ser capaz de dejarlas ir. No quiero que nunca ninguna de las dos se vaya.
—¿Eso fue una propuesta? —pregunto, incapaz de ocultar la esperanza en mi voz. Sé que soy joven, que tengo solo dieciocho años, pero he pasado más en este corto tiempo de lo que algunas personas en toda la vida. Tener una hija me ha obligado a madurar antes de lo que me hubiera gustado, pero no puedo cambiar eso. Todo lo que puedo hacer es asumirlo y esperar mi futuro. Todo lo que sé es que un futuro con Emmett es mucho más de lo que esperaba, tenerlo en mi vida es solo una prueba de que las cosas buenas pueden suceder incluso en los momentos más difíciles, que hay luz más allá de la oscuridad.
Jala mi mano a la suya. Es un simple toque que envía una oleada de calor a todo mi cuerpo. —¿Quieres que sea una propuesta?
—Creo que sí.
—Entonces, sin duda lo fue.
Dejo escapar un suspiro mientras trato de asimilar este acuerdo después de todo lo que ha ocurrido en los últimos meses. Trato de entender cómo pude haber llegado a ser tan afortunada como para terminar en esta ciudad, topándome con Emmett en ese hospital y que él se interesara en mí.
¿Qué si no nos hubiéramos conocido, si me hubiera ido para valerme por mí misma? ¿Habría sido capaz de sobrevivir sola con una bebé, o habría terminado como Tanya, la hermana de Emmett? Una vez me dijo que se unió a las fuerzas policiales para poder hacer algo bueno, para poder ayudar a alguien, y tal vez, salvar a alguien de la manera en que no pudo salvarla.
—¿Qué hacemos? ¿Qué sucede ahora? —pregunto.
—Ahora vivimos nuestras vidas. Hacemos planes juntos y construimos un futuro.
Un futuro con Emmett es la absoluta y total perfección para mí.
—¿Tienes alguna idea de cuáles son los planes que debemos hacer juntos?
—De hecho, sí. Para empezar, voy a dejar la fuerza policial.
—¿Qué? —chillo, casi en shock—. ¿Por qué? Pensé que amabas tu trabajo.
—Me encanta la idea, la emoción de sacar a los criminales de las calles y ayudar a las personas que lo necesitan, pero que Tim haya recibido un disparo, fue un llamado de atención para mí. No quiero que alguien venga y llame a nuestra puerta para decirte que me han disparado o algo peor. No quiero que pierdas el sueño por la noche preguntándote si voy a volver a casa, o que Lily tema que su padre salga de la casa porque quizá no regrese. No quiero nunca que tengas que llorar por mí. Quería ayudar y salvar a la gente. Eso es todo lo que siempre quise.
—Tú me ayudaste, me salvaste. Has salvado a Lily.
Baja la cabeza sobre la mía y junta nuestras frentes.
—Entonces cumplí mi objetivo, hice lo que me propuse y puedo salir de la fuerza sintiendo que hice una diferencia y me siento bien por eso.
—Bueno, ¿qué vas a hacer?
—Voy a hacer lo que fue planeado para mí desde el día en que nací —dice con una sonrisa—. Voy a hacer un hombre muy feliz a mi padre y voy a trabajar para él en su empresa y a hacer mucho más dinero de lo que nunca podría hacer siendo policía.
—Pero, ¿te hará feliz? —Acaricio su mejilla de la manera en que siempre lo hace conmigo.
—Sí, me hará feliz. Es lo que quería antes de que perdiéramos a Tanya. Siempre sentí que ese era mi lugar, ayudar a llevar a cabo la empresa de mi padre. Es lo que siempre asumí que haría. Pensé que tenía que tomar un pequeño desvío por un tiempo, pero ahora estoy listo, estoy preparado para tomar mi lugar en la empresa.
—Si estás seguro de que va a hacerte feliz, entonces estoy feliz por ti, y tengo que admitir que también estoy un poco aliviada.
—Me alegro —dice, besando la punta de mi nariz.
—Solo tengo que averiguar lo que voy a hacer ahora.
—Sé lo que vas a hacer.
—¿Sí? ¿Qué?
—Ya lo verás. Solo confía en mí.
Confía en mí, dice, dos palabras que durante tanto tiempo me causaron más que ansiedad, palabras que nunca podía creer debido a que para mí la "confianza" siempre fue una mentira. Algo que la gente usaba para manipular mis emociones y sentimientos, para poder someterme a su voluntad. Confiar en la gente a lo largo de mi vida siempre venía con una bonita y gran dosis de decepción y consecuencias. Emmett llegó y lo cambió, me mostró que la confianza es posible, es real y es hermosa cuando es dada a la persona adecuada, y dársela a él no fue fácil, pero fue el acto que me sacó de las tinieblas y me llevó al amor.
Lo miro, todo mío y le doy las palabras que sé que ha estado esperando desde que nos conocimos. —Confío en ti.
Wow, no puedo creer que ya sea el ultimo capitulo, solo nos falta el epilogo y nos despedimos de esta historia.
Espero que la hayan disfrutado tanto como yo al adaptarla.
