Todo a mi alrededor estaba oscuro. No podía abrir los ojos. No sabía dónde me encontraba.

Solo podía suponer que aún estaba bajo los poderes de Inoichi Yamanaka. Él estaba en mi mente, examinando mis recuerdos. Y tan pronto como el acabara con su trabajo, recobraría la conciencia.

"Sakura Haruno…"

Esa voz de nuevo…

"Recuerda que tienes un periodo limitado de tiempo… Si realmente quieres cambiar las cosas debes comenzar a actuar"

Fruncí mentalmente el ceño.

"¿Cómo pretendes que haga algo? Las líneas temporales siguen cambiando aleatoriamente sin ningún patrón preciso. No conozco absolutamente nada de mis avatares. Y tengo que ganarme la confianza del sandaime si quiero seguir viviendo."

"Tu tienes el poder de controlar los saltos, solo que aún no entiendes cómo…"

"Y tu no planeas explicarme cómo usarlo tampoco…"

"Solo piensa por un segundo… ¿En qué situación cambias de línea temporal?"

Pensé por un par de segundos.

"Siempre sucede cuando estoy durmiendo… Cuando despierto, me encuentro en otro lugar completamente distinto. Entiendo, tengo que estar dormida, pero… Hay veces que duermo, y el tiempo no cambia"

"Porque tu deseaste permanecer en ese tiempo"

"Eso fue porque estaba realmente abrumada por tantos cambios repentinos, pero… Las primeras veces que viajé a las distintas líneas… Yo no lo controlaba, y la última vez que cambié también fue involuntario"

"Piénsalo igual que un jutsu que acabas de aprender… Al principio cuesta dominarlo, pero la práctica hace al maestro. Ahora eres consciente de qué debes hacer, solo es cuestión de ponerlo en práctica"

"Entiendo eso, pero… Aún sigo sin saber nada de la vida de mis avatares. Conozco esta línea temporal porque la he vivido, pero no sé nada acerca de Sakuya, Sayuri o Zakuro"

"Y aún así has sabido moverte hábilmente sin levantar sospechas"

"Eso no me ayuda mucho…"

"Haruno Sakura, solo confía en tus instintos. Ellos te guiarán"

"¿Pero qué pasa si meto la pata? No quiero arruinar las cosas. No sé quién eres, y me enviaste aquí afirmando que solo yo puedo cambiar las cosas… Es una gran presión y no sé qué hacer"

"Confía en tus instintos"

Abrí mis ojos sobresaltada.

Parpadeé un par de veces intentando comprender lo que acababa de suceder antes de poder ser plenamente consciente de mi entorno.

Frente a mí, Inoichi me observaba con una sonrisa triste que me revolvió las entrañas con un extraño sentimiento.

– Realmente has pasado por mucho, pequeña… –lo oí murmurar antes de que se pusiese de pie y se voltease para encarar al Hokage.

– ¿Y bien? –preguntó el sandaime observándonos expectante.

Yo simplemente me mantuve en mi misma posición. Sin moverme. Sin decir nada.

– Me temo que lo que Haruno-chan ha dicho es verdad, aunque… Hay más en su historia de lo que nos ha dicho. –contestó el hombre rubio. Solo pude atinar a morderme el labio ¿Acaso le diría que también he estado en otras líneas temporales?

– ¿Es así? –habló el Hokage. Me dedicó una mirada rápida antes de volver su atención nuevamente a Inoichi. – ¿Qué más hay?

– En sus recuerdos pude encontrar memorias que pertenecen a épocas futuras… pero también pude encontrar breves memorias de épocas incluso anteriores a la actual.

– Explícate. –ordenó el Hokage.

– Pude ver al shodaime y al yondaime en sus memorias… –anunció finalmente Inoichi.

Cerré mis ojos, notando como tanto el sandaime como Kakashi se tensaban. Podía sentir las miradas sobre mí.

– ¿Cómo es posible…? –oí a Kakashi murmurar.

Mi cuerpo comenzó a temblar y sin poder evitarlo comencé a llorar. Allí, frente a esos tres hombres, me permití mostrarme débil, descargando toda la frustración que llevaba acumulada.

– L-Lo siento… –hablé entre sollozos. – N-No es mi intención ocultar información, s-solo… Yo no sé lo que está sucediendo. Vine a parar aquí luego de encontrarme en medio de una guerra, y cada vez que duermo… m-me despierto en un lugar distinto. Y e-está esta extraña vos que aparece y m-me dice que tengo que cambiar las cosas, p-pero no sé qué debo hacer.

Continué llorando. Ninguno hizo algún gesto para detenerme.

¿Cuántos minutos habrán pasado en esta misma situación? ¿10? ¿20? No tenía idea.

Poco a poco comencé a calmarme. Mi llanto fue reducido a pequeños hipeos que hacían temblar mi cuerpo ocasionalmente. Limpié como pude mis lágrimas, pero aún podía sentir rastros de humedad en mi rostro. Estaba segura que tanto mis ojos como mi rostro debían de haber adquirido una leve tonalidad rojiza.

Mordiéndome el labio levanté la vista para encarar nuevamente al Hokage. El permanecía en silencio, observándome fijamente.

Una sensación de incertidumbre me recorrió completamente ¿Qué era lo que estaba pensando ese hombre? No saberlo ciertamente me preocupaba.

Su expresión era ilegible. Podía estar decidiendo acabar con mi vida, así como también podía estar decidiendo perdonarme… Cualquier opción era posible.

Inoichi había confirmado que mi historia era verdadera, pero les había revelado que había cierta información que había decidido ocultar. Podrían tomar esto como un insulto y, a pesar de mi credibilidad, tomar la decisión de expulsarme de la aldea, o incluso ejecutarme. Después de todo, era realmente malo ocultar tal clase de información valiosa al Hokage de la aldea.

Pero por otro lado, el sandaime era un hombre que siempre había sido conocido por su indulgencia. El podría simpatizar conmigo y dejarme vivir, tal vez brindarme una pequeña ayuda para lograr mi cometido en toda esta situación. Peto… Su mirada tan seria me hacía dudar de esta opción.

– ¿H-Hokage-sama? –lo llamé, tímida.

El cerró sus ojos y dejó escapar un pequeño suspiro.

– Parece que estamos ante una situación mucho más seria de lo que podemos comprender. –se limitó a decir el sandaime. Lo observé confundida.

– ¿U-Usted me cree? –tartamudeé.

– No puedo ignorar la evidencia. –dijo simple. – Dudo mucho que incluso una persona con una gran imaginación pueda imaginar con tanto detalle cosas que aún no han pasado, e incluso cosas del pasado que no ha vivido personalmente. –continuó hablando. Su vista se mantenía fija sobre la mía. – Así que, Haruno Sakura… Has sido enviada aquí por métodos desconocidos, y se te ha dicho que debes cambiar cosas… ¿Por qué?

Me mantuve en silencio unos momentos, pensando detenidamente mis palabras.

– Muchos errores fueron cometidos a lo largo de la historia, todos contribuyeron de una forma u otra a crear la situación de la que vengo. Todos fuimos marionetas en los planes de Kaguya Otsutsuki…


Un capítulo corto... pero finalmente pude hacerme el tiempo de actualizar esta historia, para todos los que estaban esperando la continuación.

Quiero disculparme por tardar tanto en actualizar. Honestamente, tardo mucho en crear los capítulos porque aún me encuentro dudando bastante acerca de qué dirección tomar con la trama de esta historia... Tal vez me compliqué demasiado con las líneas temporales. Aún así, no se preocupen, no dejaré de escribir este fanfic, realmente quiero esforzarme y continuarlo hasta el final.

Quiero agradecer a todas las personas que leen esta historia a pesar de mis demoras para actualizar, y lo lento que hago avanzar la trama. Me hace muy feliz ver que aún hay gente que no se ha cansado de este fanfic y desea continuar leyendo. Espero que este capítulo haya sido de su agrado... Por favor no olviden dejar sus comentarios, es lo que me motiva a seguir escribiendo.

También estoy planeando nuevos fanfics y crossovers, también con Sakura como protagonista, así que... Si están interesados en leer más de mi, por favor estén atentos a mi perfil, que próximamente subiré nuevo material.