Disclaimer: Hey Arnold no me pertenece, todos los derechos corresponden a Craig Bartlett y Nickelodeon salvo la idea de la historia y los personajes inventados.
…
Bueno esto realmente es decepcionante, he ido a casa de los Patakis toda una semana a distintas horas del día y nunca encuentro a nadie en casa lo cual me preocupa un poco, es decir, ¡en algún momento del día debe de haber un alma!, como no podía solo dedicarme a cazar a los Patakis toda la vida para saber que ocurrió con Helga, también estuve arreglando con mis padres la inscripción a mi nueva escuela ya como futuro estudiante de séptimo grado, en San Lorenzo debido a las obligaciones que teníamos no pude asistir a una escuela así que mis padres me educaron desde casa, estaría en la misma escuela que Gerald y tendríamos los mismos horarios por lo que realmente no me sentiría tan extraño estando solo en un lugar prácticamente nuevo para mí.
Llega el lunes por la mañana y me dirijo a la parada del autobús, al llegar Gerald ya se encontraba ahí por lo que me dirijo a su lugar.
– ¡Qué tal viejo!, ¿listo para tu primer día de clases en una escuela donde la vida social es más importante que cualquier otra cosa en este universo mundano?
– Creo que esa es una descripción un poco… no sé… exagerada – me encojo de hombros – solo es un día normal en nuestra vida normal como estudiantes de séptimo grado normales.
– Mmmh… mmmh… mmmh… Arnold es más que claro que no tienes idea de a dónde vas.
– ¿A dónde voy? – ¿tan complicado puede ser la vida de un estudiante de secundaria?, la verdad siempre he creído que Gerald exagera demasiado con las cosas– ¿tan extraña es la escuela?
– Arnold, has estado ausente por dos años, las cosas cambiaron drásticamente y en secundaria lo único en realidad importante es en donde te ubicaras socialmente, es decir, aunque tú te reúses –se acerca a mí colocando un brazo sobre mí cuello y con su brazo libre traza una especie de camino imaginario seguido de sus palabras – el destino te ubicara socialmente a tu perdición o a tu triunfo.
– Realmente creo que estas exagerando demasiado, la secundaría no puede ser tan…
– ¿Hueca?
– No era la palabra que tenía en mente, las personas no pueden ser tan superficiales.
– Créeme hermano, en cuanto lleguemos podrás verlo por ti mismo.
Pensé que Gerald exageraba demasiado, pero al llegar a la escuela pude ver a lo que se refería, de un momento a otro sentí las miradas de todo el mundo sobre mí, con forme me dirigía a mi casillero caminando por los pasillos, todos estaban observándome y cuchicheando sobre mí, aunque claro esto podría justificarlo ya que yo soy el alumno nuevo de la escuela este año, no quise darle más atención de la que merecía por lo que opte mejor por ignorar todo eso, llegamos a nuestros casilleros, el de Gerald estaba justo a un lado del mío, guarde los libros que no utilizaría en el primer periodo y nos dirigimos a nuestra primer clase; al llegar al salón de clase, fui recibido por una linda y campirana chica que jamás podría olvidar.
– ¡Oh Arnold! Así que era verdad que habías regresado, no sabes el gusto que me da volver a verte –decía Lila con su ya habitual tono empalagoso y amable de voz, me sorprendí bastante pues Lila había cambiado a como la recordaba, había dejado de utilizar su vestido verde habitual, ahora llevaba una falda tableada color verde seguida por un top blanco, a mi parecer podría asegurar que Lila a seguido algunos consejos de moda, se ve linda, ni cómo negar ese hecho.
– Hola Lila, que gusto me da de volver a verte, ¿Cómo has estado?
– Ay Arnold, tan amable como siempre, pues he estado realmente bien, extrañándote mucho, ¿Cómo se encuentran tus padres?
– Ellos están muy bien Lila.
La verdad me resulto un poco incomodo el que Lila mencionara que me había extrañado pues siempre he sido solo un amigo ante sus ojos aunque a decir verdad después de lo que ocurrió en Industrias Futuro ella se ha querido acercar más a mí, no es que me moleste, pero ella siempre dejo en claro que solo me veía como un amigo y después de que toda la ciudad me viera con ojos de héroe bueno… es bastante obvio el porqué se acerca aunque para mí solo existe una chica que pueda ocupar ese lugar especial y aunque en estos momentos no se encuentre conmigo, no pienso traicionar ese sentimiento.
El día transcurrió con normalidad, las clases no eran del todo aburridas, pero si serían un poco pesadas si me descuidaba, llego la hora del almuerzo, Gerald y yo nos sentamos en una de las mesas que estaban un poco alejadas del mundo, según Gerald cada una de las mesas tenían una etiqueta invisible que catalogaba a cada grupo de estudiantes de la escuela.
– Bueno Arnold, has comprobado con tus propios ojos como es hoy en día la secundaría, ahora dime, ¿has pensado a que club te unirás?
– Pues viendo las opciones que hay creo que me uniré al equipo de baloncesto, es una lástima que no tengan equipos de softball.
– Según escuche, eso se debe a que realmente no hay muchos estudiantes en la escuela interesados en ese deporte por lo cual el intento de hace dos años por formar oficialmente el equipo fracaso, de hecho, Arni puedo asegurarte de que si Pataki estuviera aquí ella habría hecho eso posible, era más terca que una mula y su terquedad hubiera servido en esta ocasión.
– ¿Acaso es eso un cumplido lo que estoy escuchando?, ¿el gran Gerald Johanssen le hace un cumplido a Helga Pataki?
– Gerald se quedó asombrado por mi comentario que tardo un poco en reaccionar lo que me ocasiono un poco de diversión – no me mal entiendas hermano, Pataki nunca fue de mi agrado, pero debo de admitir que para el softball era una muy buena jugadora.
El escuchar a Gerald hablar de esa forma de Helga me causo un poco de nostalgia, siempre he creído que Helga era una persona maravillosa, aunque externamente no lo mostrara, como la extraño, es tan raro no tener a alguien que se la pase molestándote todo el día, claro que cuando pensaba en cómo serían las cosas cuando regresara no imagine que ella no estaría a mi lado viviendo esta nueva etapa de nuestras vidas, e incluso había imaginado el hecho de tener una cita con ella, riendo de cualquier cosa y pasándola bien, creo que después de todo tengo muy mala suerte con las chicas pues todas las que me han gustado hasta el momento han sido… bueno no ha sido una grata experiencia que digamos, el amor es complicado.
– ¿Y tú Gerald, a que club entraras?
– También voy a hacer las pruebas para entrar al equipo de baloncesto, escuche por ahí que hoy en el gimnasio comenzaran, porque no vamos a dar una vuelta saliendo de clases para corroborar y en dado caso hacer la prueba.
– Me parece buena idea, por cierto, ¿dónde está Phoebi, no la he visto entrar a la cafetería?
– Ella tiene su hora del almuerzo en el siguiente periodo.
– ¿Almorzara ella sola? – pregunto con un todo de preocupación, sin Helga me imagino que para Phoebi debe de ser muy difícil estar en la escuela sola.
– No, ella almuerza con algunas amigas, sin Pataki aquí absorbiéndola, Phoebi se adaptó rápidamente al cambio e hizo amigas en un santiamén.
– Es bueno escuchar eso.
Terminamos el almuerzo y nos dirigimos a nuestra siguiente clase, la verdad a estas alturas ya me parecía bastante aburrida la escuela, estaba un poco impaciente por el hecho de hacer las pruebas para el equipo de baloncesto, aunque no me considero muy bueno, tampoco creo que juegue tan mal. Por fin termino el día, Gerald y yo nos dirigimos a nuestros casilleros para dejar nuestras cosas en lo que hacíamos las pruebas para el equipo de baloncesto; habían muchos chicos esperando su turno, mientras nosotros también esperábamos, no pude evitar pensar en lo difícil que podría ser ingresar, habían chicos muy buenos, la verdad ya me estaba poniendo nervioso, siguió el turno de Gerald, iría uno a uno con uno de los integrantes actuales del equipo, su meta era simple, solo tenía que encestar una canasta para quedar en el equipo, pero no se lo dejaron fácil a Gerald, el tipo era muy bueno y lo burlaba con una facilidad que dude por un segundo que Gerald pudiera encestar, sin embargo, juzgue muy rápido pues Gerald logro arrebatarle el balón con un movimiento bastante peculiar, desde una gran distancia logro encestar una canasta de tres puntos, me sentí aliviado por él, bien, ahora era mi turno y estaba más nervioso después de ver a Gerald jugar contra un miembro del equipo, para agregar más nerviosismo a mí me toco jugar contra el capitán del equipo, vaya suerte la mía, comencé a hacer ejercicios de respiración para calmar mi nerviosismo, inicio la partida con el lanzamiento del balón hacia arriba, logre arrebatar el saque y comencé a rodearlo, sentí que fue muy sencilla la obtención del balón por lo que en lugar de ir directo a encestar, permanecí en alerta, y como si fuera bastante obvia mi intención, mi oponente se me acerco con gran agilidad para intentar arrebatarme el balón pero logre burlarlo y así dirigirme a la canasta para encestar, cuando estaba por lanzar el balón me fue arrebatado, me gire y emprendo mi intento para recuperar el balón, el capitán si que era bueno, cambiaba de manos el balón a una velocidad que me era imposible recuperarlo y fue cuando recordé mi estancia en San Lorenzo, estaba jugando con algunos aldeanos con el balón y uno de ellos me enseño un movimiento para recuperar el balón, dude un poco en si sería buena idea utilizarlo pero recordé lo mucho que me encantaría estar en el equipo con Gerald que no lo dude más, me coloque en guardia, simule que le arrebataría el balón por el lado derecho girando mi cuerpo en sentido contrario tomándolo por el lado izquierdo rotando sobre el eje de mi contrincante me posicione detrás de él e hice un giro de 90° fingiendo que iba a lanzar, en cuanto este chico se giró para arrebatarme el balón, volví a girar en sentido contrario y lanzar el balón logrando que encestara.
– Esa fue una buena e inesperada jugada novato –me dijo con una sonrisa y estirando su mano en forma de saludo.
– tomo su mano para devolverle el saludo con un amistoso apretón –Gracias, la verdad dude que fuera a funcionar.
– Bien, bueno a todos les damos las gracias por haber venido a realizar la prueba, el viernes publicaremos la lista de los que fueron aceptados en el equipo, mucha suerte a todos, pueden retirarse.
Nos dirigimos a las duchas para asearnos rápido y poder irnos a casa, la verdad estaba aún emocionado por la prueba e incluso a Gerald le pareció increíble la forma en como le arrebate el balón a mi contrincante y enceste ganando a si la partida uno a uno.
– Te lo digo viejo, fue increíble, debes mostrarme como hacer esa jugada.
– Ya te lo dije Gerald, no fue gran cosa, recuerdo que en San Lorenzo jugábamos mucho con un balón y pues… los chicos de ahí me enseñaron algunos trucos, la verdad no creí que fuera a funcionar o a hacérmela valida por no ser oficial del baloncesto, ya sabes.
– Sabes Arni, creo que tienes más trucos bajo la manga por lo cual no dudo que ambos quedemos en el equipo y así convertirnos en los jugadores estrella del equipo, si, ya nos visualicé.
– Gerald tienes una imaginación enorme y expectativas muy grandes – no pude evitar reírme ante el comentario de mi amigo, la verdad es que, aunque Gerald no me lo dijera, sé que ansía ser uno de los populares de la escuela – por cierto, Gerald quería preguntarte algo.
– ¿No es acerca de Pataki verdad? Porque ya te había comentado que no tengo ni idea de que haya pasado con ella y, de hecho, puedo asegurar que Phoebi sabe algo y lo digo porque es su mejor amiga, dudo que Pataki se haya ido sin decirle nada a Phoebi.
– En realidad era de Lila de quien te iba a preguntar, pero gracias por la otra información, también siento que Phoebi sabe algo, pero no la puedo forzar a que me diga si ella no quiere.
– En eso tienes razón, bien y ¿que es lo que quieres preguntar de Lila?
– En la mañana no pude evitar cierto interés de su parte hacia mí y quería saber ¿qué fue de Lila en mi ausencia?, recuerdo que ella no pudo acompañarnos al viaje a San Lorenzo y como decidí quedarme con ellos, la verdad no tengo idea de que fue de ella en este tiempo.
– La verdad Arni, Lila desde que regresamos se ha juntado mucho con Ronda y pues se volvió un poco… ammm… superficial aunque nunca dejo de ser la niña dulce y tierna, hasta el momento no ha adoptado esa parte frívola que posee Ronda, cuando supo que encontraste a tus padres gracias a Sid y Stinky quienes le contaron de una forma un tanto exagerada como fue que encontraste a tus padres pues ha comentado que le hubiera encantado estar ahí para ti, según Phoebi en el mundo de las chicas eso es un punto atractivo, lo que quiere decir que en este momento eres un tanto atractivo para Lila.
– Bueno, eso me haría muy feliz si Lila me gustara, pero…
– Un momento ¡¿qué!?, ¿desde cuándo te dejo de gustar Lila?
– Era verdad, a Gerald nunca le pude decir todo lo que había pasado con Helga después de que nos encontrará en pleno beso– Bueno Gerald, después de aquel momento en que nos encontraste… bueno… ammh… – aun al recordarlo siento vergüenza a tal grado de no poder expresarlo con facilidad– dándonos un beso, pues, me di cuenta de que tenía sentimientos hacia Helga y que ella de igual forma sentía algo por mí.
– Espera ¡¿qué!? – Pude ver la mirada de asombro en Gerald mezclada con incredulidad a lo que le estaba diciendo, creo que esto será algo complicado para él de procesar.
– Así es Gerald, no puedo darte muchos detalles ahorita, solo te puedo decir que Helga me gusta y mucho y yo, pues yo le gustaba, la verdad creí que entre nosotros podría pasar algo, pero no esperaba no encontrarla aquí así que digamos que lo nuestro se quedó pendiente, es por eso que no puedo corresponder a sus sentimientos ahora ya que mi corazón le pertenece solo a Helga.
– Arnold, ¿éstas consiente de que Helga podría tardar mucho en volver o incluso no volver nunca, la esperarás de igual forma?
– Eso no lo había pensado, Gerald tenía razón, ¿Qué tal que ella no volvía? – La verdad no lo había pensado de esa manera, siempre creí que ella volvería en determinado tiempo.
– Hermano, no es por desanimarte, pero eso no lo sabes, han pasado dos años desde que todos la volvimos a ver, sé que para ti no es fácil volver a la ciudad y no encontrar a tu eterno tormento, pero créeme, no deberías de detener tu vida por ella, tienes que seguir con tu vida, es más tal vez ahorita no lo veas, pero puede que encuentres a otra chica que ocupe tu corazón y así superar tu crush con Pataki.
No había considerado siquiera la opción de fijar mis ojos en alguien más pues creía que con mi regreso las cosas con Helga funcionarían, muchas noches soñé con ese encuentro romántico, ahora que regreso es ella la que no está, tal vez Gerald tenga razón y deba continuar con mi vida en lo que Helga regresa, pero tampoco creo que sea buena idea ignorar mis sentimientos, Helga siempre había estado enamorada de mi desde que estábamos en preescolar, han sido años de amor secreto, y yo, solo tengo dos años dedicando mi cabeza a descifrar estos sentimientos, no creo que sea justo para ella el simplemente ignorarlos y desecharlos solo porque ella no está a mi lado, quien sabe, tal vez cuando menos lo espere la encontrare nuevamente y así podríamos aclarar las cosas entre nosotros.
Me despedí de Gerald y entré a la casa de huéspedes, después de saludar a mis padres y a mis abuelos subí directamente a mi habitación, la verdad no quería hablar con nadie, solo recostarme y pensar en lo que me había dicho Gerald. Después de meditar un rato, salí de mi alcoba y me dirigí al teléfono que se encuentra en el pasillo, marque en automático y espere a que me contestarán del otro lado de la línea.
– ¿si diga? – Se escuchaba la voz de una mujer.
– Buenas tardes, ¿disculpe se encuentra Helga?
– ¿Helga?, ¿quién habla?
– Soy un compañero de la escuela señora.
– ¿Qué compañero?
– Soy Arnold Shortman señora Pataki.
– Lo lamento querido, pero Helga ya no vive aquí.
– ¡Oh!, y podría darme su nueva dirección o teléfono donde pueda localizarla, la verdad es que me urge hablar con ella.
– Lo siento, pero eso será imposible, no tengo forma de comunicarme con ella, hasta luego.
¿Cómo que no tiene forma de comunicarse con ella, acaso no es su madre?, después de esta llamada había confirmado una cosa, Helga ya no reside en Hillwood y la única manera de conseguir información era con Phoebi, mañana en la escuela le preguntare, sé que los señores Patakis nunca fueron muy atentos con ella, ¿pero a tal grado de dejarla que se mudara y no tener información de su paradero? Definitivamente aquí ocurría algo muy extraño y tenía que averiguar que era.
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Hola a todos y gracias por seguir leyendo esta historia, espero les agrade el capítulo de hoy.
ELISA LUCIA: Hola, te diré que MICHEL en algún momento se puede convertir en un amigo para Arnold, pero lo interesante es que ocurriría si se enterara que tiene ciertos sentimientos por una chica rubia, cuando llegue ese momento te aseguro que no podrás dormir de la emoción y expectativa, y el encuentro entre nuestros rubios puede llegar a darse de pura casualidad en los próximos capítulos, aunque lo del concurso tampoco sería mala idea, en el próximo capítulo les pondré un pequeño adelanto de la situación ;)
Olusum Annavi: Hola y muchas gracias por seguir la historia, espero sea de tu agrado el nuevo capítulo.
Feliz inicio de semana a todos y nos veremos en el próximo capitulo :D
