Continuamos nuestro camino hasta que el sol comenzó a ocultarse. Decidimos acampar en un pequeño claro. Tan pronto como nos establecimos en el lugar, Tazuna comenzó a preparar una fogata para posteriormente comenzar a cocinar algo de comida para todos, a su lado Naruto se encontraba observando sus acciones mientras ambos conversaban, bueno… si a eso se le podía llamar conversación: El rubio balbuceaba hablando de su sueño sobre ser un Hokage, solo para ser menospreciado nuevamente por el hombre mayor. Tan pronto como Naruto escuchaba los insultos hacia su persona, una discusión comenzaba entre ambos.
Kakashi se encontraba de pie a unos metros del lugar, parecía estar haciendo guardia. Luego del ataque de hace unas horas, había visto como el jounnin peliplata se había vuelto más tenso, no bajaba la guardia por nada ¿Tal vez había sido un error decirle lo que sucedería en esta misión? No me gustaba ver a Kakashi tan preocupado. En mis memorias, todo había salido relativamente bien… a pesar de que no sabíamos lo que nos esperaba, nos las habíamos arreglado para cumplir con éxito la misión, protegiendo a Tazuna. Ahora, con el conocimiento de lo que iba a pasar, estaba segura de que las cosas saldrían aún mejor. Incluso si alguien salía lastimado, yo podría simplemente curarlo con mi ninjutsu médico, por lo tanto… no creía que fuese bueno que Kakashi se preocupase tanto.
Pero… supongo que no puedo culparlo…
Sasuke por su parte estaba sentado junto a Naruto y Tazuna, sin embargo, no les prestaba atención a ellos. No… Su vista estaba clavada en mí. Parecía que nuestra conversación de hace rato seguía dando vueltas en su mente.
Suspiré al saber que aún sospechaba de mi y tomé asiento junto a un árbol, apoyando mi espalda en el tronco de este. Dejé mi mochila a un lado y saqué de esta el libro que había conseguido en la biblioteca el día anterior. Estaba decidida a ignorar a Sasuke mientras continuaba mi investigación.
Abrí el libro buscando rápidamente las páginas en las que se detallaba la información sobre Sayuri Haruno. En la primera página había una ilustración de cómo había sido físicamente Sayuri antes de su desaparición y supuesta muerte. Las siguientes páginas hablaban sobre cómo había sido ella en cuanto a personalidad, sus lazos sanguíneos, su carrera como shinobi, etc.
Mis ojos se abrieron con sorpresa al leer que, de hecho, Sayuri era una familiar cercana. Era la hermana mayor de Kizashi Haruno, mi padre… ¿Por qué papá nunca me había contado sobre ella? Si era su hermana, incluso en el hipotético caso en el que no hayan tenido una buena relación, me parece que es lo suficientemente importante como para mencionarla. Los abuelos tampoco habían mencionado palabra alguna sobre Sayuri…
Mi ceño se frunció ante la confusión que esta nueva información provocaba en mí.
Sayuri era mi familia, pero no había sabido nada de ella hasta que tuve que ocupar su lugar en esta extraña travesía…
– ¿Sigues buscando información? –la voz de Kakashi me hizo sobresaltarme levemente. Había estado tan concentrada en mi lectura que no me había percatado en qué momento se acercó a mí.
– Hmm… Si… Quiero saber lo más posible de ella… –contesté levantando mi mirada para observarlo. – Si realmente quiero hacer esto, no puedo ir a ciegas…
– ¿Has encontrado algo interesante? –preguntó tomando asiento junto a mí. Su vista estaba fija en las páginas del libro.
– Algo… –murmuré. – Sayuri era la hermana mayor de mi padre… Pero ni papá ni mis abuelos hablan de ella. No sabía de su existencia hasta hace poco…
– Bueno… Jamás conocí a su familia, pero creo recordar que Minato-sensei dijo que Sayuri no tenía una buena relación con su familia. Tal vez por eso nunca la mencionaron. –dijo el peliplata. Había un leve asombro en su tono de voz, como si la información que le acababa de dar también lo impactara.
– ¿No tenía una buena relación? Pero aún así… Aunque se hubiesen odiado, me parece algo importante mencionar que hay una pariente de la familia que desapareció en una misión y podría o no estar muerta. –bufé inflando mis mejillas.
Una pequeña risa escapó de los labios de sensei al notar mi gesto.
– Habrán tenido sus razones para no mencionarlo. En cualquier caso, podrías preguntarles una vez que terminemos con esta misión y volvamos a la aldea. Si los encaras de frente preguntando por Sayuri, estoy seguro que te contestarán. –sugirió Kakashi.
– Tal vez tenga razón… –suspiré y regresé la página del libro, viendo fijamente la ilustración de Sayuri. Mis dedos trazaron la tinta sobre el papel. – De todas las épocas… Esta es la que más me preocupa. –dije en un tono de voz lo suficientemente bajo para que Kakashi fuese el único que me escuchase. Sería malo si Sasuke y Naruto escuchasen. – Si meto la pata, todo podría cambiar…
– ¿Hmm? –escuché a Kakashi tararear, como si me estuviese incitando a explicarme.
– Quiero cambiar el destino de Sayuri, saber lo que le sucedió realmente… Pero sin duda no puedo hacer que ella termine junto a Minato, por más sentimientos que él haya tenido por ella… Minato tiene que estar con Kushina para que Naruto pueda nacer… –murmuré.
– ¿Y los obligarías a estar juntos incluso si no quisiesen? –la pregunta me tomó por sorpresa. – Quieres que las cosas sucedan tal y como las recuerdas, pero… Hay cosas que debes dejar que sucedan por si solas, y no forzarlas…
Me mordí el labio. Sabía que sensei tenía razón, pero aún así…
– Entonces Sayuri debe permanecer en las sombras. Si… Hasta el día que Naruto nazca, detendré a Obito y evitaré el ataque del Kyuubi, entonces Naruto podrá crecer con sus padres. –comencé a balbucear. Mi cuerpo temblaba levemente.
– Sakura…
– N-No quiero… –sin darme cuenta las lágrimas habían comenzado a caer de mis ojos. – No quiero que las cosas cambien. Quiero corregir los errores del pasado, hacer felices a las personas… pero quiero que las cosas sigan el curso que conozco… Con Naruto persiguiendo su sueño de ser Hokage…
La mano cálida de Kakashi se posó en mi espalda, trazando pequeños círculos para consolarme.
– Tal vez cambiar los errores significa que las cosas cambien… Tu misión aquí conlleva mucho sacrificio Sakura. Para detener el mal mayor, creo que debes estar preparada para cualquier cosa…
Sus palabras causaban una fuerte opresión en mi pecho, la cual desencadenaba en más llanto. Sabía que el tenía razón, sabía que el simple hecho de evitar las tragedias del pasado haría que la historia se reescribiera de una forma totalmente distinta… Pero no me sentía lista para aceptarlo.
Un mundo sin Naruto y Sasuke… Parecía completamente surreal, pero era una posibilidad latente si continuaba entrometiéndome en el pasado. Pero… Tampoco es como si me pudiese quedar de brazos cruzados y dejar que las cosas siguiesen igual a como ya estaban escritas.
¿Qué tanto tendría que sacrificar para arreglar la historia? Me asustaba el solo pensarlo.
– M-Me niego a continuar con esta misión…
