Autora POV

Si tiempo atrás le hubiesen dicho a Kakashi que tendría un equipo gennin y que uno de sus estudiantes sería una niña pelirrosa que tenía la extraña habilidad de saltar entre líneas temporales, el peliplata se hubiese reído tomándolo como una broma para nada seria.

El viaje en el tiempo… era sin duda algo que nadie creía que fuese real. Ni siquiera los ninjas más visionarios se habían atrevido a jugar con un tema tan delicado.

"El destino es como se ha escrito, e intentar cambiarlo es algo completamente antinatural"

Pero de nuevo… no porque algo no parezca creíble ahora significa que no pueda ser posible…

Al principio había querido mantenerse reacio ante la idea de creer en las palabras de Sakura. Pero, conforme la escuchaba hablar… poco a poco empezó a creer en lo verídico de sus palabras. El tono honesto con el que hablaba, la falta de malicia en sus acciones, el dolor en sus ojos… Esto era algo bastante real. La pelirrosa realmente venía del futuro. Era una pobre joven perdida entre líneas temporales, intentando encontrar el camino a casa.

Kakashi se había prometido a si mismo que la protegería, sabiendo a la perfección que si gente como Orochimaru, o la organización criminal, Akatsuki, se enterasen de ella, la atraparían y la usarían para propósitos malignos. Por dios, incluso había dudado de cuáles serían las intenciones del propio Hokage una vez que se enterase de la verdad…

La había estado observando desde lejos. Notando sus comportamientos particulares con cada uno de sus compañeros de equipo, siguiéndola luego de que los entrenamientos y las misiones acababan, viendo sus trayectos hacia la biblioteca, estando atento a cada mínima interacción.

No tenía todos los detalles acerca de la misión de Sakura, y había comprendido que probablemente ella nunca los revelaría, por los mismos riesgos que aquello conllevaría. Pero cuando la niña vino a el preguntando por un nombre que no había oído en mucho tiempo, Kakashi se había sentido intrigado y había deseado saber más acerca de lo que Sakura estaba experimentando.

Haruno Sayuri… había conocido a la mujer varios años atrás, cuando el equipo Minato aún existía. La mujer había sido amiga de Minato-sensei y Kushina-san, por lo que a menudo se aparecía en los entrenamientos del equipo, ya sea para hablar con su sensei o para participar del entrenamiento. No le había llevado mucho tiempo a Kakashi saber que su sensei estaba profundamente enamorado de la pelirrosa… tampoco es como si pudiese culparlo…

Sayuri había sido una kunoichi capaz, y una mujer cariñosa y simpática. Sumado a su encantadora apariencia, la mujer había tenido a varios hombres a sus pies. Incluso Kakashi debía admitir que en aquel entonces había tenido un pequeño enamoramiento hacia ella.

Pero entonces… la guerra había llegado y se le había encomendado a Sayuri aquella misión hacia el país de la lluvia…

El tiempo había pasado y ella no volvía, entonces… un día su equipo volvió… Solo unos pocos habían conseguido sobrevivir, y entre los sobrevivientes no había rastro alguno de la pelirrosa…

Kakashi podía recordar lo destrozado que se había sentido al saber que Sayuri no había regresado. Podía recordar el rostro de dolor de Minato y como este se había esforzado para no llorar en frente de los demás.

Tiempo después la guerra llegó a su fin… a Sayuri y a los demás caídos en guerra se les había rendido homenaje en un acto en el que todos los habitantes de Konoha habían asistido. Pero poco a poco, el nombre de la kunoichi había dejado de ser pronunciado, y pronto se habían visto resignados a seguir adelante.

Había sido muy ciego para no notar al principio el parecido que Sakura tenía con Sayuri. Era bastante obvio que estaban relacionadas…

Fue una gran sorpresa para él saber que Sakura había ido a parar a aquella línea temporal, tomando el rol de Sayuri. Si la misión de Sakura era cambiar el futuro, muchas cosas de su pasado podrían arreglarse, e incluso la mismísima Sayuri podría estar viva hoy en día…

Debía admitirlo, la idea le traía esperanza…

Entonces, la misión hacia el país de las olas llegó, y junto a ella, una gran cantidad de dudas y preocupaciones lo invadieron. Temía no ser lo suficientemente capaz de proteger a su equipo, de perderlos igual que había perdido a Rin y a Obito. Había intentado actuar de forma valiente, pero ahora… ahora simplemente no sabía qué hacer al ver a Sakura tan destrozada y perdida, mirándolo con ojos desesperados.

A penas había podido registrar como inconscientemente la pelirrosa había afirmado que Obito seguía vivo, pero eso no importaba ahora, no cuando tenía que consolar a la niña.

Y es que tampoco estaba seguro de qué decirle…

– Entiendo que estés asustada… Que el cambio te aterre… –comenzó a hablar el peliplata luego de largos minutos de silencio. – Pero… Al final valdrá la pena si puedes evitar que muchas personas sufran el camino que ya conoces… Sé que no quieres revelar mucho al respecto porque no conoces las consecuencias de hacerlo… pero, si puedo ayudarte a disminuir un poco la carga que llevas sobre tus hombros… ¿Me dejarías?

La pelirrosa pestañeó una, dos, tres veces. Sus ojos lucían cristalinos por las lágrimas que se habían acumulado en estos.

– N-No quiero seguir con esta misión… Q-Quiero volver a mi tiempo…

Kakashi cerró sus ojos tomando un par de respiraciones profundas, premeditando sus palabras antes de volver a abrir los ojos y mirar a su alumna.

– Pero… ¿Vale la pena regresar a ese tiempo? –preguntó de forma retórica.

Sus palabras parecieron tener el efecto esperado, pues pudo notar como la duda se plantaba en su mirada.

– N-No… –tartamudeó dándole finalmente una respuesta a su pregunta. – E-Estamos en guerra con un enemigo que no sabemos si podemos vencer, muchas personas inocentes murieron, otras sufren… –hizo una pausa mordiéndose el labio. – S-Se supone que tengo que cambiar eso… E-Es por lo cual me enviaron aquí y a las otras líneas temporales… Si no lo hago yo… Las cosas seguirán el curso que recuerdo… Y-Yo…

Antes de que pudiese terminar de hablar, unos cálidos brazos la rodearon, dándole el confort que necesitaba. Hundió su rostro en el pecho de su sensei, inhalando su varonil aroma. Sus pequeños brazos se envolvieron alrededor del torso del hombre, correspondiendo el abrazo.

– Sea cual sea la decisión que tomes al final… Te apoyaré… –escuchó que el peliplata le susurraba.

Una cálida sensación invadió su corazón. Una sensación que no había sentido en mucho tiempo ya…

– Es extraño… –murmuró dejando escapar una pequeña risa nostálgica. – No recuerdo que usted fuese así… En mis memorias, jamás me prestó mucha atención. Siempre era el eslabón más débil del grupo…

– Bueno, ya has cambiado algo ¿O no? Me has salvado de actuar tan estúpidamente… –murmuró Kakashi ganándose otra pequeña risa de parte de la pelirrosa. – ¿Te sientes mejor ahora?

– Si… Gracias… –respondió con honestidad Sakura. – Yo… Creo que he tomado mi decisión… Continuaré con la misión.