Disclaimer: Hey Arnold no me pertenece, todos los derechos corresponden a Craig Bartlett y Nickelodeon salvo la idea de la historia y los personajes inventados.
Advertencia: Este capitulo tiene lenguaje no apto para personas sensibles.
…
No puedo creer lo que mis ojos estaban viendo, Arnold estaba en la cama con nada más y nada menos que Lila, el coraje se apodero de mi cuerpo y lo único que pude hacer fue sacar mi teléfono y mensajear a Phoebe para que trajera a Gerald hasta aquí.
– Helga, no te parece de mala educación entrar a una habitación sin anunciarte, ¿Qué no puedes ver que estamos MUY ocupados?
– No te equivoques querida, aquí la única ocupada eres tú.
– ¡Helga! ¿Dónde está Arno…? ¿Lila?
– Llegan Phoebe y Gerald justo a tiempo e igual de sorprendidos como lo estaba yo – Gerald, saca a Arnold de aquí, evidentemente no esta en sus cinco sentidos.
– Claro, no te preocupes Helga.
– Gerald se acerco a Arnold y le ayudo a ponerse de pie, él se encontraba completamente vestido por lo que dude que el estuviera consciente de lo que ocurría en cambio Lila estaba completamente desnuda y en este momento solo se cubría con la sabana – Vamos hermano, hay que sacarte de aquí.
– Conforme Gerald se acercaba a la puerta con Arnold, Lila reacciono levantándose de la cama para detener a Gerald, no pude evitar mi impulso y la abofeteé con fuerza y furia – ¡Ten un poco de dignidad maldita zorra descarada!
– ¡Helga! – Phoebe logro detenerme antes de que me le lanzara de nuevo a esta maldita zorra – No puedo creer lo bajo que has caído, claro como Arnold no te hacia caso tenias que drogarlo para poder acostarte con él.
– Te equivocas Helga, él fue el que vino a mis brazos y me lo pidió, además no tienes porque estar celosa, Arnold me eligió a mi en lugar de ti y yo…
– ¡No seas pendeja!, ¿tú crees que Arnold elegiría a una zorra como tú? Por favor, mírate, se nota que no conoces a Arnold, él jamás se fijaría en una persona tan superficial como en la que te convertiste, ¿no pudiste soportar que él prefiriera estar conmigo después de estarte rogando por tanto tiempo?, vaya que eres una idiota en pensar eso. ¿Sabes porque Arnold jamás te hizo caso después de que yo lo rechace cuando nos volvimos a ver?
– ¿De qué hablas?
– Arnold nunca dejo de pensar en mí, aunque yo lo rechace, aunque pensará que Mike creyó que era mi novio, aunque el tiempo nos haya separado tanto tiempo, aun así, yo soy quien ocupa SIEMPRE sus pensamientos, si Arnold realmente hubiera querido acostarse contigo lo hubiese hecho estando en sus cinco sentidos y no drogado o alcoholizado, podrías haber tenido su cuerpo, pero JAMÁS tendrás su corazón porque este ya tiene dueña y esa mujer soy yo.
– ¡Ay por favor, te mueres de envidia porque el estuvo en mis brazos antes que en los tuyos!
– ¿¡Envidia!? No te equivoques mujer, él jamás fue tuyo porque yo pude llegar a tiempo para evitar que tus garras envenenaran su cuerpo, yo jamás le tendría envidia a una persona que juega sucio, que engaña y lastima a quien dice amar, YO NO TE TENGO ENVIDIA.
En ese momento se comenzaron a juntar más personas puesto que nuestra pequeña discusión estaba algo subida de tono y volumen, fue en ese momento que sentí vergüenza por Lila pues ella aún seguía desnuda, decidí dejar las cosas como estaban y comencé a retirarme, una vez abajo le dije a Gerald que se llevara a Arnold a su casa.
– Helga por favor, déjame llevarte a tu casa.
– Gerald, no pienso ir en el mismo auto en el que se encuentra Arnold, se que el no tiene la culpa de lo que ocurrió ahí, pero aun así me dolió lo que mis ojos vieron, cuando lo dejes en su casa podrías explicarles a sus padres lo ocurrido, no se preocupen por mí, estaré bien.
– ¿Estas segura Helga?, yo podría acompañarte y…
– No te preocupes Phoebe, les mandare un mensaje cuando me encuentre en mi casa – mi teléfono comenzó a sonar, al ver la pantalla me sentí aliviada pues ya tenía resuelto el cómo volvería a casa – ya no deben de preocuparse por mí, es mi papá – respondí a la llamada– hola, si papá no te preocupes, estoy bien, si perdón se que es tarde pero podrías venir a buscarme, la verdad paso algo y mis amigos no quieren que me vaya sola en taxi, aquí te explico lo que ocurrió, si, Bob te puede ayudar, solo dile que estoy en la casa de los Lloyd, el sabrá cómo llegar, si adiós.
– ¿Estas segura que quieres estar aquí sola Helga? Podríamos esperar a que lleguen por ti.
– No te preocupes Phoebs, será mejor que ustedes se retiren y descansen, yo estaré bien.
– Esta bien, como gustes.
Phoebe y Gerald se retiraron junto con Arnold, no voy a negar que me quedé preocupada, pero después de lo que vi era evidente que no quería hablar con él, pese a que se que no es culpable de lo que ocurrió, necesito saber como fue que llego a ese estado, no podía dejar de pensar en las posibilidades cuando mis pensamientos se vieron interrumpidos.
– Vaya que le diste una enorme y humillante lección a Lila querida.
– Lamento si eso causo un espectáculo en tu fiesta princesa.
– No te preocupes por eso, lo importante es saber ¿cómo te encuentras tu?
– ¿De cuando acá te interesa el bienestar de tus rivales Ronda?
– Aunque no me lo creas querida, a pesar de lo que ocurrió en el evento en NY, bueno pues tengo cierta estimación por ti, después de todo nos conocemos desde hace años y aunque nuestros destinos se separaron y no fuimos las grandes amigas, bueno me preocupas.
– No te preocupes por mí, yo estoy perfectamente bien.
– Helga, es evidente que no estas bien, escucha, pese a que Lila forma parte del equipo de porristas, no significa que seamos amigas, solo somos compañeras de club, además Lila es una zorra que se mete con cualquier hombre que se le cruce enfrente.
– Imagino que lo dices por experiencia.
– Aunque no me guste admitirlo, en efecto, pero esa historia no viene al caso en este momento, lo importante es el como te vas a vengar de esta humillación.
– No pienso vengarme de nada puesto que no pasó nada.
– ¿Estás segura?
– Se lo que vi Ronda.
– Tu lo acabas de decir, lo que TÚ viste, pero los demás se dejaran influenciar por lo que pocos vieron, a Lila desnuda y a Arnold saliendo de la habitación en donde se encontraban inconsciente, unos dirán que también estaba desnudo y otros dirán otras cosas, es por eso…
– … y es por eso por lo que quieres intervenir, ¿Por qué querría Ronda Wellington Lloyd ayudarnos?
– Simple, aunque tu no busques venganza, yo sí, tengo mis motivos los cuales no son relevantes, pero eso no quiere decir que no desee que tú y Arnold estén juntos.
– Disculpa que sea directa pero no creo en tu buena voluntad Ronda.
– Es natural, después de todo entre nosotras dos hay una historia
Justo en ese momento somos interrumpidas por el claxon del auto de Bob, me acerco a ellos, justo cuando estoy por cerrar la puerta, Ronda me dice una última cosa.
– Escucha Helga, yo me encargare de que se sepa la verdad de lo que ocurrió el día de hoy para detener las habladurías que puedan haber entorno a tu relación con Arnold, y te demostrare que no soy como Lila.
– Como sea, nos vemos.
Me subí al coche y nos dirigimos a la casa, en el camino mis dos padres me preguntaron que había ocurrido, siendo sincera, solo quería contárselo a Dylan ya que Bob es… difícil en ese aspecto, pero sorpresivamente Bob estuvo tranquilo, y lo que jamás me imagine fue que él estuviera del lado de Arnold, cuando ni siquiera sabía quién era, me agrada este nuevo Bob comprensivo, ambos me dijeron que no juzgara a Arnold sin conocer su parte de la historia y aunque evidentemente todos concluimos que entre ellos no paso nada, lo mejor era que me tomara un poco de tiempo para no decirle algo que no sintiera o no quisiera por simple impulso o molestia.
Llegamos a casa y tal como le había prometido a Phoebs le mande un mensaje a ella y a Geraldo de mi llegada a casa, una vez adentro me dirigí a mi habitación y me dispuse a descansar; los rayos del sol golpearon mi ventana, junto con ellos la voz de Hannah quien me indicaba que ya estaba preparado el desayuno, después de indicarle que bajaba enseguida tome un pequeño reloj que tenia en mi buro y observe que eran las diez de la mañana, ni muy temprano y tampoco muy tarde, lo primero que hice fue revisar mi móvil y sorpresivamente tenia como veinte llamadas perdidas de Arnold, justo en ese momento recordé que odiaba el sonido del móvil por las madrugadas por lo que lo había puesto en silencio, también tenía mensajes de Phoebe, decidí responderle a Phoebs primero y arreglarme para bajar a desayunar, una vez abajo y después de saludar a todo el mundo, nos dispusimos a comer, el desayuno fue preparado por Miriam y Hannah y debo decir que se veía delicioso, mientras degustábamos los puse al tanto de lo que ocurrió ayer y les pedí de favor que si Arnold llegaba a buscarme le dijeran que no me encontraba ya que aún no me sentía lista para hablar con él.
– Esta bien hermanita bebe, pero te pido que no seas injusta con Arnold, no lo puedes dejar para siempre con la incertidumbre de saber de ti, estoy segura de que el está igual de afectado o peor que tú.
– Eso puedo entenderlo Olga, pero es solo que… tengo miedo a mi reacción.
– Tranquila cariño, sabes que cuentas con todos nosotros.
– Gracias, realmente me hace muy feliz contar con algo de apoyo en esta situación, pero bueno, por cierto, ya tenemos planes para navidad y yo… quería proponerles algo para año nuevo.
– ¿Qué cosa cariño?
– Qué les parece si…
PROV ARNOLD
Le estuve marcando a Helga prácticamente todo el día, no estaba seguro si estaba evitando mis llamadas o que era lo que estaba pasando, estaba tan confundido, no supe como es que termine en mi casa, de hecho después de que estuve un rato con los jugadores en la fiesta de Ronda, no recuerdo nada de lo que ocurrió pero para mi desgracia mis padres me pusieron al tanto de lo ocurrido basándose en lo que Gerald les conto, no se imaginan el horror reflejado en mi rostro, no era posible que lastimara a Helga de esa manera, era por ese motivo que necesitaba hablar con ella, la mente de Helga es tan compleja cuando de otras chicas se trata que… no quería que mi relación con ella se terminara cuando todo estaba tan perfectamente bien.
Decidí rendirme al marcarle y preferí salir rumbo a su casa, pero fui detenido en la puerta por quien menos deseaba ver en ese momento.
– ¿¡LILA, Qué demonios haces aquí?!
– Arnold, cariño me da gusto verte, yo venía a…
– ¡QUITATE DE MI VISTA MALDITA ESCORIA! – No tolere que me dijera cariño, después de lo que me hizo creyó que le iba a abrir los brazos, estaba muy equivocada.
– ¿Arnold, por qué me hablas de esa manera?
– ¡Y todavía lo preguntas!
– Arnold, ¿cariño que ocurre?
– Mi madre se coloca detrás de mi logrando así percibir su rostro extrañado por mis gritos – Mamá podrías decirle a esta maldita zorra que deje de molestarme, debo ir a buscar a mi novia.
– ¡¿ARNOLD?!
Solo alcance a escuchar que tanto mi madre como Lila decían mi nombre, ambas con tonos sorprendidos, ¿Cómo esperaba que le dijera a esa maldita después del daño que acababa de cometer?, sin mirar atrás me dirigí a casa de Helga rezando porque pudiera recibirme.
Al llegar a su casa note que estaba en silencio, me preocupo de que no estuviera en casa por lo que decidí tocar con la esperanza de que ella se encontrara ahí, después de un rato pude escuchar una voz que se acercaba diciendo "Ya voy", al abrirse la puerta pude ver el hermoso rostro de mi ángel guardián.
– ¿Arnold? – Sus hermosos ojos llenos de sorpresa pronto se apagaron al verme y se inundaron de tristeza, fue ahí cuando intuí el porque no contestaba mis llamadas.
– Helga, tenemos que hablar por favor, te he estado marcando y has evitado mis llamadas, quiero que sepas que yo no…
– Detente ahí Arnold, no quiero escucharte.
– Pero Helga, necesito explicarte que…
– ¡CALLATE, QUE NO ESCUCHASTE LO QUE TE DIJE!
– Helga – ¿acaso no me daría la oportunidad de explicarle? Aunque… no sabia que decir pues no sabía lo que había pasado.
– Arnold escucha – respiro profundamente y ya estando un poco más tranquila, prosiguió – tu no debes explicarme nada, se perfectamente lo que ocurrió, lo vi con mis propios ojos.
– Quiero que sepas que yo…
– ¡Deja de interrumpirme con un demonio y escucha cabeza de balón! – bien, era evidente que tenia que dejar de irritarla si quería solucionar esto, decidí cerrar mi boca hasta que ella terminara de decirme lo que fuera a decir – se perfectamente que Lila quiso aprovecharse de ti al estar ebrio o drogado, cuando los encontré en esa habitación ella estaba completamente desnuda pero… tu estabas semi-inconsciente por lo que era claro que ella te había hecho algo, no te voy a ocultar que me dolió lo que vi, pero después de analizar la escena me di cuenta de la realidad de las cosas, yo confió en que tus sentimientos hacia mí son verdaderos, es por eso que creo en tu inocencia.
– Helga… yo…
– Arnold, la razón por la que no he querido hablar contigo es porque estaba aún alterada, de hecho, aun lo estoy y no quería lastimarte diciéndote algo que no sintiera realmente.
– No podía creer lo afortunado que era – Te amo Helga, jamás te lastimaría de esa forma, soy un tonto, por favor perdóname – la bese, dulcemente, intensamente, el mejor beso que he tenido, tan lleno de amor, era… el sabor más dulce y maravilloso que podría tener.
– No tengo nada que perdonarte Arnold, tu no has hecho nada malo, yo confió en ti, si hubiera sido otra la situación no te habría dirigido siquiera la palabra.
– Soy tan afortunado por tenerte a mi lado.
– Me alegra escuchar eso, por cierto, tengo que decirte algo importante.
– Su rostro reflejo tristeza, eso no era para nada bueno – ¿ocurre algo?
– Regreso a NY con mis padres en dos días.
…
Hola a todos, ya llego un nuevo capitulo el cual espero que sea de su agrado… lo sé, fui una malvada por lo que ocurrió entre Arnold y Lila, pero ¿no les pareció un justo castigo el que recibió Lila? Aunque ella no se detendrá aquí pero bueno.
Muchas gracias por sus palabras de apoyo, me causa una felicidad enorme saber que les gusta mi historia, estoy planeando algo hermoso para nuestra parejita que espero sea de su fascinación; sin más que agregar nos veremos en el próximo capitulo, tengan un magnifico día/noche y nos leemos para la próxima.
