Disclaimer: Hey Arnold no me pertenece, todos los derechos corresponden a Craig Bartlett y Nickelodeon salvo la idea de la historia y los personajes inventados.
…
En muchas ocasiones nos ponemos a idealizar un amor perfecto, nos aferramos a la idea de que en algún momento de nuestras vidas, llegará ese hombre o esa mujer que solo nos otorgará felicidad pura, con quien tendrás peleas por pequeños detalles bastante tontos cuando lo analizas con más calma, pero que a pesar de todos los malos ratos tendrás enormes recompensas, momentos mágicos que no cambiarias por nada, que no vivirías con nadie más, es en ese justo momento que sabrás que esa persona permanecerá a tu lado "para siempre" pero… ¿qué ocurre cuando nuestro camino es otro? Si en lugar de experimentar la felicidad pura en un inicio, experimentas el sufrimiento y el dolor, el desprecio y la no aceptación por esa persona especial, justo ahí te comienzas a preguntar "¿qué hice para merecer este dolor?
La mayoría de nuestras fortunas o desgracias son respuesta de nuestras acciones, sean buenas o malas, KARMA dirían algunos; yo en una ocasión tuve la dicha de tener el amor en mis manos, pero lo deje ir por tonta, ahora quiero volver a tenerlo a la fuerza y para mi desgracia eso, ya no es posible.
Desafortunadamente los humanos no conocemos el "No" como respuesta, no sabemos aceptar la decisión de los demás y eso siempre es porque no nos gusta ese resultado, bueno está es la primera vez que recibo un no como respuesta, es la primera vez que he sido rechazada, y lo peor de todo es que ahora soy juzgada por todo el mundo de la peor manera y esto a causa de recuperar lo que es mío.
Cuando era niña, tuve que mudarme con mi padre a está ciudad a causa del repentino fallecimiento de mi madre, en ese momento mi mayor anhelo era hacer amigos, en un principio todo estaba mal ya que recibía maltratos debido a los celos de mis compañeras, pero me reconfortaba que los chicos siempre fueran amables conmigo, un día mientras regresaba a casa, unas amigas y yo vimos un mensaje en la pared, fue ese mensaje lo que inicio todo esto, yo me ilusione con ese mensaje creyendo que era verdad y pase cada momento al lado de ese chico hasta que él… me dijo que yo no le gustaba de la forma en que yo creía, ese día me la pase toda la noche llorando y lo recuerdo bien porque fue mi primer ilusión amorosa, conforme iba analizando todo me di cuenta de que ese niño no me gustaba de esa forma tampoco, solo me agradaba por su amabilidad y eso lo confundí con un sentimiento más grande, claro que a los nueve años uno no puede decir realmente lo que es el amor.
Pero después ese chico me dijo que yo le gustaba más allá de una amistad, eso me sorprendió ya que fue él quien al inicio me dijo lo contrario y no quería ilusionarlo de la misma forma que yo me ilusione, por tal razón lo rechace, una y otra vez lo rechazaba, pero de alguna forma me parecía lindo de su parte que siempre se fijara en mí, tener un admirador es algo muy lindo.
Hubo un problema en la ciudad, en una ocasión un hombre quiso destruir parte del vecindario donde yo vivo para construir un enorme centro comercial pero, gracias a este chico eso jamás paso, fue justo ahí que me di cuenta de lo valiente que era, del enorme amor que le tenía al vecindario, fue justo ahí que inicio un sentimiento el cual no quería admitir por respeto a una amiga que tuve, ella me confeso el amor que le tenía a ese chico en aquel entonces y como buena amiga que era, no podía arrebatarle esa oportunidad que pudo tener con él, después llego la oportunidad de realizar un viaje, muchas veces me sentí mal por no poder ir a ese viaje, no culpo más que a las necesidades que puede tener el destino para nosotros, el como juega con nuestros problemas, caminos, decisiones… tuve que visitar a unos familiares de la granja que vivían en Pleasentville de donde soy originaria, cuando regrese me entere de que él encontró a sus padres en ese viaje a la selva gracias a la ayuda de nuestros compañeros, pero sobre todo a la ayuda de ella, mi corazón se estrujo al enterarme que fue gracias a ese viaje que surgieron sentimientos de afecto entre ellos, fue en ese momento donde a pesar de mi felicidad hacia ella por poder ser correspondida, me sentí triste porque yo ya no tendría una oportunidad con él.
Es un poco curioso como cambian las cosas de un momento a otro y el como siempre creemos que la vida no nos puede dar más bendiciones de las que ya nos ha entregado, mi gran amor tuvo que irse a vivir con sus padres para poder ayudar a la gente que les habría brindado ayuda a ellos, no existía fecha de regreso, pero si una promesa de que algún día regresaría y de que todos estaríamos en contacto como buenos amigos que éramos; tiempo después ella dejo la ciudad, nadie supo cual fue el motivo, sus padres nunca dijeron nada y su mejor amiga no tenía ni idea de lo que había ocurrido, paso el tiempo sin que se supiera nada de ellos dos; un día él regresa a la ciudad, tuve la fortuna de compartir la mayoría de mis clases con él y aunque fueron muy pocos los momentos en los que pudimos realmente conversar, fueron los mejores, no cambio en nada, era el mismo caballero que se preocupaba por los demás, con la misma cálida y hermosa sonrisa, un poco más alto y algo fornido, todo un galán para aquellas chicas que aún no lo conocían y claro está, querían tener su oportunidad con él, era bastante obvio que ella no tendrían eso, pero… en el fondo yo también anhelaba esa oportunidad, mis sentimientos seguían ahí, no habían cambiado en nada pero… y los sentimientos que él tiene hacia ella ¿habrán cambiado?
Agradecí tanto estar en el equipo de porristas, él ingreso al equipo de basquetbol, los entrenamientos de ambos equipos era en el mismo lugar por lo que nos veíamos todos los días después de clases, en varias ocasiones salimos en grupos a tomar algo, aunque esto era algo común entre jugadores y porristas, a él parecía no interesarle mucho la interacción con los demás jugadores, pude aprovechar y preguntarle sigilosamente sobre su vida en la selva, siempre me maravillaba las aventuras que había tenido con sus padres en ese lugar, poco a poco me fui enamorando más y más de él. Comencé a ser más "aventada" con él invitándolo a salir y el aceptaba en pocas ocasiones.
Mi mayor esperanza era volver a tener una oportunidad con él y lo logré, durante el partido de novatos, obtuve mi oportunidad, por alguna extraña razón él no estaba del todo concentrado en el juego, le fue realmente mal lo cual fue extraño pues en los entrenamientos era bastante bueno, pero después comprendí porque, ella estaba ahí, no supe cuando regreso, ni cual fue el motivo de su regreso pero su presencia fue una distracción para él, perdieron el juego y minutos después cuando voy a buscarlo me lo encuentro bastante molesto, de la nada me invita a salir lo cual acepte gustosa y debo decir que fue la mejor cita que tuve con él hasta ese momento, me dijo que nos diéramos una oportunidad y retomáramos lo que una vez tuvimos, yo estaba encantada con su decisión por lo que acepte.
Fui la envidia de muchas chicas que anhelaban salir con él, aunque no tuvimos mucho tiempo para salir ya que se acercaba la competencia masiva que tendríamos en NY las porristas y los jugadores por lo que nuestros entrenamientos eran cada vez más largos y duros, pero yo estaba más que feliz de estar con él.
Pero después él comenzó a actuar de forma muy extraña, comenzaba a evadirme, yo no comprendí porque, muchas veces intente hablar con él pero siempre me ponía de excusa los entrenamientos o algunas tareas que tenía que realizar con su mejor amigo, sin embargo todo se clarifico en NY, ahí fue cuando me entere que su comportamiento se debió a ella, el equipo de porristas no pudo viajar en el mismo bus que el equipo de basquetbol y el decatlón por lo que nosotros arribamos horas después que ellos pero para mi fortuna estuvimos todos en el mismo hotel, lo cual estuvo apunto de no ocurrir por nuestra capitana quien solo busca lugares de categoría superior, cuando llegamos al hotel lo busque y él me pidió que habláramos a lo cual yo estuve más que feliz pero poco me duro esa felicidad, el solo deseaba hablar conmigo para terminar nuestra corta relación, su argumento fue que no estaba seguro de sus sentimientos por mí.
En ese momento no comprendí bien hasta que iniciaron las competencias, durante la competencia de porristas nos encontramos con el equipo locatario del cual ella era miembro estrella de su equipo de porristas, no sabía que ella radicaba en esa ciudad y menos que tenía interés en formar parte de un grupo para chicas siendo bien conocido que ella odia esas cosas.
Después de nuestro encuentro en el cual perdimos, una de sus amigas anunció que daría una fiesta por motivo de clausura de las competencias, era más que claro que nuestra capitana nos pediría ir solo para saldar cuentas con ella, yo lo vi como una oportunidad perfecta para regresar con él, después de todo era más que obvio que ella era mucho para él por lo que jamás tendría una oportunidad con ella siendo esta una ventaja para mí, durante la fiesta lo estuve buscando pero nunca pude encontrarlo, me desanime un poco pensando que tal vez el jamás se habría aparecido por ahí, decidí regresar al hotel pensando que tal vez él se encontraría ahí y en efecto eso ocurrió, le solicite que habláramos un momento a lo cual él acepto, comencé por expresarle mis más sinceros sentimientos pero el su rostro solo vi reflejado culpa, lo cual no comprendía que se debía, él comenzó a sincerarse conmigo respecto a sus sentimientos, los cuales le pertenecían a ella, al escuchar esas palabras estalle en cólera y no medí mis palabras, le dije que sus sentimientos no eran reales, que solo eran un capricho por no tener a su lado a quien fue su abusadora personal, que el no podía jugar con mis sentimientos ilusionándome un día para al siguiente desecharme como basura, que yo realmente lo amaba y que esto no era justo; su reacción fue una sorpresa pues me dijo que ni yo ni nadie podía juzgar sus sentimientos ya que él era el único que sabia lo que su corazón sentía y que por mí solo existía un sentimiento de amistad pidiéndome una disculpa por haber provocado que me ilusionara, mi descontrol fue enorme que no pude contener mis lagrimas y le grite que por culpa suya sería el hazmerreír de todos ya que yo era una chica popular con la cual habían jugado cruelmente, él no me dijo nada más, corrí hacia mi habitación y llore toda la noche, esto sería el fin de mi mundo ahora que el amor de mi vida me había rechazado, si no hubiera sido tan tonta cuando éramos niños, probablemente seguiríamos juntos como pareja.
Después de la competencia, las cosas en la escuela fueron difíciles para mí, todos se enteraron de que él había terminado conmigo por una chica mucho más hermosa que yo, esto me causo un enfado descomunal, jamás creí que llegaría a experimentar este sentimiento y fue justo cuando se me ocurrió una idea brillante, deje pasar unos días antes de volver a insistirle a Arnold por decirlo de alguna forma, lo saludaba cuando lo veía, le pedía ayuda en algunas asignaturas que teníamos juntos, entre otras cosas, todo esto para que él volviera a tener confianza en mí, sin embargo el resultado no fue el que yo esperaba, su comportamiento siempre fue cortante, en los pasillos se rumoraba que él tenía novia y que no era de está escuela, que varios chicos los habían visto juntos.
Esto me puso en alerta, pero él jamás me confirmo ni me negó nada, conforme pasaron los días llego la noticia de que iba a arribar a la ciudad una feria, el equipo de porristas nos organizamos con el equipo de basquetbol para ir todos juntos, durante el almuerzo me acerque a la mesa donde se encontraban Arnold y Gerald para cerciorarme de que irían a la feria junto con el equipo de basquetbol pero la respuesta fue negativa, me dijeron que irían con otras personas y fue justo ahí donde él me dijo que esa maldita ya era su novia, comenzamos a discutir nuevamente todo lo que ocurrió entre nosotros, mi alteración fue tal que de la nada le solté una bofetada, después de meditar todo lo que ocurrió en ese momento, desarrolle un plan que estaba segura no fallaría para separar a esos dos y así Arnold se quedara conmigo.
Llego el día acordado para ir a la feria y no pude localizar a mis presas, estuve a punto de resignarme hasta que logre divisarlos, no dude ni un segundo en correr a sus brazos, me porte lo más cariñosa que pude con él como si nada hubiese pasado entre nosotros, no pude evitar anunciar que Arnold yo estábamos juntos para causar un pleito entre ellos pero esto no ocurrió pues ella me confirmo lo que él ya e había dicho, que Arnold estaba con ella desde hacía semanas, esto fue algo que no esperaba pues ella siempre fue demasiado reservada con sus cosas personales.
Creí que todo se había venido abajo, pero se presento otra oportunidad, una que sin duda alguna me entregaría lo que tanto quería, en una fiesta de adolescentes cualquier cosa puede pasar, debido a las hormonas, los chicos se pueden descontrolar y hacer… cosas inconscientemente, esta seria mi oportunidad perfecta para quedarme con Arnold, planee todo meticulosamente para que no hubiera error alguno, cuando llego el día de la fiesta los vigile a la distancia hasta encontrar el momento adecuado, le insinué a los chicos del equipo de baloncesto que Arnold ya había arribado, causando que ellos lo distrajeran un momento, después de un tiempo prudente, le ofrecí una bebida adulterada la cual causaría que el no estuviera consciente de sus actividades, nos divertimos un rato hasta que el efecto comenzó a notarse, fue en ese momento que nos dirigimos a una de las habitaciones de arriba, no sin antes hacerle el comentario a una chica que si alguien buscaba a Arnold le dijera que estábamos ocupados, cuando llegamos a la habitación Arnold estaba aún semiconsciente, comencé a desvestirme, conforme me quitaba alguna prenda lo iba besando y colocaba sus manos en mi cuerpo para llamar su atención, una vez que estaba completamente desnudo me dispuse a desabrochar los pantalones de Arnold cuando fuimos interrumpidos antes de lo que esperaba por ella, no pude evitar mi sonrisa de satisfacción al ver su rostro horrorizado por lo que veía pero las cosas no salieron como yo esperaba, llegaron Gerald y Phoebe para llevarse a Arnold, cuando estuve apunto de detenerlos la muy estúpida de Helga me abofeteo con mucha fuerza catalogándome de zorra y remarcándome que Arnold jamás había dejado de pensar en ella, que yo no tenía dignidad alguna pues estaba lastimando a la persona que amaba, debido a nuestra discusión muchas personas se comenzaron a juntar en la puerta, fue justo en ese momento que reaccione, yo aun me encontraba desnuda siendo vista y fotografiada por todos los presentes, Helga se retiro sin agregar nada más cerrando la puerta detrás suyo, jamás me había sentido tan humillada como en ese momento.
¿Acaso el querer recuperar lo que fue mío es un error? Mis sentimientos por Arnold son reales y aunque estoy actuando de una forma egoísta ante los ojos de los demás, no significa que realmente quiera lastimarlo, ¿será acaso que debo cambiar mi estrategia o deberé de olvidarme de él?
…
Hola a todos, ¿Cómo pinta su inicio de semana?, espero que les guste este capitulo exclusivo de Lila, conocimos su versión de como ocurrieron las cosas y cuáles son sus sentimientos, ¿creen que realmente merece tanto dolor? Bueno pues uno cosecha lo que siembra y veremos que le depara el futuro.
Gracias a todos por leer mi historia y a todas aquellas personas que están siguiendo mi historia; nos leeremos en el próximo capitulo, espero tengan una magnifica semana.
