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La vida siempre es una ruleta de sorpresas, nunca sabes lo que te depara el destino, ni cuando todo de pronto cambiara, lo único que debes o puedes hacer es seguir por lo que piensas que es correcto o lo mejor para ti…
La gente suele ser ventajosa y muy ambiciosa a la vez y las personas buenas que hay en el mundo siempre deben pelear contra la marea para no rebajarse al nivel de ellas y jugar un juego sucio que realmente nunca trae nada bueno…
Pero ¿Qué hacer si explotas? ¿Qué puedes hacer si la sangre hirviente en tus venas gana? Somos humanos y seamos honestos con nosotros mismos, no hacemos nada sin pensar antes, realmente somos personas pensantes pero nadie lo hace, siempre el impulso llega antes de la realidad, de lo que debe ser y entonces…caemos en la perdición o tentación y después nos damos cuenta del error que hemos cometido.
H.G.P.
La rubia se encontraba ahora en un predicamento, Michael no quería terminar y ella no quería estar con Michael, ella estaba decidida a esta vez dar la oportunidad a Arnold de remediar lo que paso entre ellos en el pasado, dispuesta a dejar todo en el olvido y que su amor renaciera nuevamente, pero así no podía ni debía ser, pues el amor que sentía ella era limpio, sincero y puro desde siempre y deseaba que fuera sin mentiras y que fuera libre y que todo el mundo supiera de él, sin importar nada.
-Me volví a enamorar de ti –Susurro mientras observaba una fotografía del rubio que estaba en la sala… -¿Cómo es posible eso?
-Tal vez nunca dejaste de amarlo –La rubia se asustó ante aquella voz que provenía del sofá, era la abuela de Arnold
-¡Puki! Casi me matas de un infarto –Dijo mientras se acercaba la rubia
-No te preocupes, Eleonor, el salió un rato dijo que tenía un asunto que atender.
La rubia se sonrojo, siempre los abuelos de Arnold la conocían mejor que nadie, mejor que sus propios padres, ellos eran testigo de todas las locuras que hizo por su amado Arnold, por todo lo que ella haría aun por él, simplemente sabían cuan tan perdidamente y estúpidamente enamorada estaba de su nieto y no podía engañarlos, ¿por qué se engañaba a si misma?
-Yo…
-Eleonor –Puki le miro dulcemente –No moriré hasta que tú y simba estén casados
-Eso…no sé si…bueno yo…
-Él te ama
Eso solo provoco más su sonrojo –Si…y…yo…
-¿Aun lo amas?
-Si…bueno…creo que…yo…
-¿Porque no le esperas en su departamento? No creo que regrese hasta acá –Dijo sonriente –Toma –Le dio un duplicado de las llaves.
-Yo…
-No te preocupes, mi pequeña guerrera, sé que no le molestara encontrarte ahí –Dijo guiñándole un ojo mientras la rubia trataba de articular palabra mientras era arrastrada por la anciana hacia la salida de la casa de huéspedes.
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-¡¿Qué demonios dijiste, Lila?!
-Lo que escuchaste, Arnold
-¡Eso no puede ser…! ¡Tú y yo…quiero decir…hace mucho que…!
-Tengo poco más de un mes de embarazo –Dijo la pelirroja con lágrimas en los ojos –Haz cálculos y nuestra última vez juntos fue…
-¡Tal vez, pero tu seguramente ya te acostaste con más personas!
-¡Mide tus palabras Arnold Shortman!
-¡Tú eres la que debería de medir las consecuencias de sus actos! ¡No has escuchado el dicho de cría fama y…!
-¡Es tuyo!
-¡No lo creo!
-¡Te harás cargo, porque es tu hijo! ¡Además tú has sido el primer y único hombre en mi vida y no me digas que no recuerdas que…!
-¡Eso no tiene nada que ver! –Dijo sonrojado el rubio
-¡Solo he sido tuya y tiene todo que ver! –Dijo sonrojada la pelirroja también, habían acordado verse en el parque, lo cual comenzaba a agradecer el rubio, pues su conversación se fue tornando cada vez más acalorada e intensa, así que lentamente fueron subiendo el tono de su voz, hasta llegar al punto de gritarse y de estar pegados de la cabeza uno al otro, aquello le recordó de momento las veces que había peleado con Helga, donde realmente nunca había estado tan furioso como en ese momento con Lila, quien realmente le fastidiaba y estaba sacándolo de quicio, hasta llego a considerar pegarle para que cerrara la boca.
-¡No me interesa! ¡Me voy!
-¡Arnold Shortman no me puedes dejar así! ¡Es tu hijo idiota! ¡Vuelve! –Gritaba la joven pero el hizo caso omiso.
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-¡Oh Arnold! –Susurraba mientras aspiraba la almohada del joven, Helga se encontraba ya en el departamento del rubio, esperándolo.
Realmente no quería pensar, no más, solo deseaba estar con él y ya que más daba lo que los demás pensaran ¿Realmente valía la pena? No, todos hacían lo que desearan lo que sus corazones mandaban, ¿Por qué ella no podía hacerlo también? Por lo menos por una vez lo haría.
Su celular sonó… -¿Diga?
-¡Helga!
-¡¿Michael?! –Dijo sorprendida y fastidiada -¿Qué quieres?
-Hablar contigo, mira quiero que de verdad estemos bien y que todo siga en pie, yo te amo y quier…
-¡No sigas! La verdad es que Michael, yo no te amo perdóname pero es la verdad –Dijo tristemente –Ayer lo que dije era verdad, por favor perdóname y…
-Pero…
-Por favor ya no me busques –Susurro mientras alejaba melancólicamente aquel teléfono –Perdóname, Michael
Se sentía realmente mal por él y también por ella, pues en el fondo si sentía algo por el joven, pero no podía negar que realmente sentía algo muy pero muy fuerte por el rubio que desde niña había amado y ahora parecía que había sido aumentado con el tiempo.
"Ya no hay marcha atrás…" pensó mientras colgaba y apagaba su celular, miro el reloj eran las nueve de la noche, tal vez podría hacer una romántica cena para Arnold. Fue directo a la cocina.
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-Bien amigo, ya te desahogaste ahora vámonos –Dijo Gerald cargando a Arnold a la una de la mañana
-¡No…Ella…no…hip…ganara! –Dijo tratando de sostenerse pero era imposible, Arnold había bebido como si el alcohol se fuera a terminar.
-¿Las llaves? –Busco por todos lados las llaves de la casa de huéspedes pero en su lugar estaban las del departamento –Veo que venias dispuesto a quedarte fuera esta vez amigo, bien vamos.
Lo metió a su automóvil y comenzó a manejar hacia el centro de la ciudad donde estaba aquel acogedor departamento.
Cuando estaba a punto de abrir la puerta su celular sonó…era Phoebe.
-Hola amor…
-¡¿Dónde estás?! ¡Te estoy esperando para cenar…muero de hambre!
-Phoebe nena es la una de la mañana ¿Es enserio?
-Ven para acá ahora mismo… -Dijo con una voz más terrorífica que si gritara, Gerald simplemente nervioso respondió que sí y se precipito a abrir la puerta y dejar a Arnold ahí. –Nos vemos mañana amigo, amenazaras con una gran resaca.
Puso al rubio en el sofá y salió, sin mirar mucho a su alrededor, por lo que no se dio cuenta de los platos servidos y de una luz encendida al final del pasillo.
Arnold se puso de pie al cabo de cinco minutos y lentamente camino hacia su habitación donde se encontró con una joven rubia realmente hermosa, sonrió tiernamente, tal vez las copas estaban de más provocando que él no pudiera sostenerse bien de pie pero no estaba realmente borracho, como su amigo pensaba.
Se acostó a su lado –Helga –Murmuro mientras la abrazaba la joven de inmediato se despertó un poco asustada.
-¡Arnold!
-Shhh, bésame por favor, en verdad estas aquí –Susurro aspirando el aroma que solo pertenecía a Helga…
-Estas…tomado ¿Qué ocurrió? –Dijo sin aliento al aspirar el aliento a alcohol del joven, el solo sonrió.
-Solo fue una copa –Dijo mientras se acercaba –Por favor bésame
-Arnold yo…
-Helga –La beso dulcemente mientras le regalaba ese dulce néctar que tanto amaba de su perdición –Te amo, no estoy tan mal solo estoy un poco mareado pero es todo.
Helga le miro entre molesta y divertida –Nada más cabezón…iré por un café para ti y…
-Solo te quiero y te necesito a ti –Volvió a besarla un poco más desesperadamente que el anterior beso
-¿No…quieres cenar? –Pregunto nerviosa al notar como el joven le desabrochaba el vestido que llevaba puesto mientras la miraba intensamente.
-Tal vez…después –Dijo mientras la volvía a besar, después deslizo sus labios a la parte del hombro descubierto de la joven, tratando de quitar el vestido, la rubia ensimismada en sus sueños y fantasías imaginando que tal vez soñaba y pronto despertaría pero la realidad era que…su mayor sueño se estaba volviendo verdad.
-Arnold… -Susurro mientras lo abrazaba fuertemente.
Es que realmente ya no había nada más que decir, su corazón estallaba de felicidad, felicidad que había estado acumulando desde que volvió a Hillwood y ahora al tener a Arnold ahí junto a ella, le hacía sentir lo real que era todo aquello y que no debía de ponerse prejuicios tontos y excusas para huir, esto era lo que ella deseaba, lo que el corazón le mandaba y era exigido por su cuerpo hambriento y ardiente de más.
The moments waking up, you catch me in your eyes
That beauty on my pillow that holds me in the night
And I would fight my strength to untape my mouth
Arnold comenzó a besar su pecho lentamente mientras bajaba su mano con la tela del vestido de Helga, ella solo dejaba que el la guiara, que le enseñara y la llevara de la mano hacia el camino de la felicidad y del amor que tanto tenían guardados en sus corazones.
-Te amo –Susurro mientras volvía a besarla, después lograba deshacerse del sostén de la joven, ella termino de sacarlo y cubrió con sus manos sus pechos pues le daba vergüenza no ser lo que el merecía –Eres hermosa –Dijo viendo aquel acto –Me gustas, Helga –Tomo uno de los pechos de la joven suavemente entre su mano, ella solamente dejo que el tomara posesión de su cuerpo.
When I used to be afraid of the words
But with you I've learnt just to let it out
Now my heart is ready to burst
Cause I, I feel like I'm ready for love
And I, wanna be your everything and more
And I know every day I say it
But I just want you to be sure
That I am yours
Helga comenzó a desabotonar la camisa que Arnold traía, mientras acariciaba el pecho del joven reclamándolo suyo, mientras lo besaba, lentamente y seductoramente terminaron completamente desnudos.
Él la tenía entre sus brazos mientras acariciaba una y otra vez todo el cuerpo de la joven, sus malestares incluso se fueron ahora estaba más consiente de todo, lentamente bajo hacia la intimidad de la joven donde comenzó a besar y hacer un sinfín de bailes con sus labios y los de la joven, mientras ella solo gemía suavemente cada vez que sentía aquella placentera sensación nueva en su cuerpo y que no sabía realmente que solo era el comienzo del éxtasis que esa noche sentiría.
-Arnold –Susurro mientras el volvía hacia sus pechos para besarlos y apoderarse de ellos, sonrojada lo miraba, él se tragaba literalmente sus pequeños senos que tenía, parecía extasiarse de ellos, parecía que realmente deseara comerse todo lo de ella, aunque eso sonara extraño, veía en sus ojos verdes esmeralda el deseo que ella le estaba provocando, aquello nunca lo había imaginado ni en sus más locos y extraños sueños, ella y el…
-Te amo –Volvió a besarla mientras su miembro que estaba listo para ingresar presionaba su vagina, provocando la excitación y nerviosismo de la joven.
-Yo…
-No te hare daño –Dijo tranquilamente mientras la besaba y acariciaba para tranquilizarla –Te prometo que no te hare daño –La rubia vio la sinceridad en esa mirada que amaba y entonces trato de relajarse pues Arnold sabía que jamás le haría daño y además podía ver que también la amaba como ella lo amaba.
-Te amo –Dijo por fin la joven mientras le miraba a los ojos dulcemente, el volvió a besarla más feliz que nunca.
And if I be feeling heavy
You take me from the dark
Your arms they keep me steady
So nothing could fall apart
Arnold comenzó a tratar de ingresar a la parte intima de la rubia, que comenzó a sentir la presión de su miembro y el ardor que jamás en su vida había experimentado, involuntariamente le puso una mano en su pecho queriéndolo alejar, pero el rubio siguió insistiendo en ingresar lentamente, la beso para tranquilizarla y no lastimarla.
-Tranquila amor –Susurro mientras le besaba el cuello -¿quieres que me detenga?
-No –Dijo en un leve susurro sonrojándose –Quiero…quiero hacerlo
El solo sonrió dulcemente y la beso, mientras apretaba su miembro en la estrecha vagina lentamente mientras la acariciaba, entonces por fin ingreso todo su miembro, aquello también fue doloroso para él, pues la vagina de Helga era estrecha y como era virgen también era incómodo para él, pero estaba feliz porque estaba haciendo el amor con la mujer de su vida.
Ella se quedó quieta y sin saber qué hacer cuando sintió que Arnold había ingresado completamente en ella, él la seguía besando pero comenzó un leve vaivén dentro de su vagina provocándole un poco de incomodidad pero se percataba que aquella incomodidad desaparecía con el movimiento provocando una sensación placentera como cuando el estaba abajo.
And I would fight my strength to untape my mouth
When I used to be afraid of the words
But with you I've learnt just to let it out
Now my heart is ready to burst
'Cause I, I feel like I'm ready for love
And I wanna be your everything and more
And I know every day I say it
But I just want you to be sure
That I am yours
Arnold comenzó más fuertemente ese vaivén, ella comenzaba a gemir suavemente mientras era embestida por Arnold una y otra vez, hacia el amor como nunca antes lo había hecho, más bien…era la primera vez que se entregaba por amor, Helga era su primera vez y era con el amor de su vida, aquel ambiente se tornó placentero para ambos pero la felicidad y el amor estaba brotando por sus polos.
Ella comenzó a tomar un poco más de confianza y le besaba su pecho cada que podía, le acariciaba el cabello mientras lo aspiraba, lo besaba con amor y pasión, le acariciaba todo el torso y pecho, incluso tomaba los glúteos del joven que tanto amaba y del que siempre estuvo enamorada.
Él la guiaba en varias posiciones, nadie recordaba como habían iniciado ni tampoco como había llegado Arnold, solo importaba lo que Vivian en aquel momento, solo importaba estar en la burbuja de amor que crearon para los dos.
-Te amo –Susurro suavemente en el oído de la rubia apasionadamente, sentía que se acercaba el final y estaba nuevamente encima de ella.
Ella le miro dulcemente y sonrojada –Yo también te amo, Arnold –Lo beso y entonces ambos llegaron al éxtasis otra vez…
That I am yours
Ambos después de llegar al clímax, se dejaron caer en la cama, Helga feliz lo abrazo inmediatamente y el correspondió el abrazo, mientras le besaba la cabeza –Te amo mi vida, no quiero seguir sin ti…
-Yo tampoco –Susurro la joven sintiendo estallar su corazón, no podía creerlo ¡Era totalmente suya! –Te amo
-Yo también a ti, mi querida y dulce Helga –Susurro, ambos cansados y felices se dejaron caer en los brazos de Morfeo, para seguir soñando uno con el otro y en el amor y la felicidad que en aquel momento los embriagaba…
Hola queridos lectores
primero que nada mil gracias por su paciencia y apoyo
lo prometido es deuda este fue el segundo fic que tuvo mas reviews y despues me dedicare con los de candy candy jejejej que fueron los otros, pero no se apuren porque si actualizare todos ;D asi que no me tardare esta vez en actualizar mañana sera la proxima actualizacion de los fics ;D espero que alcance todo el dia a veces me emociono como este y me tardo bastante jejeje ;D
espero que les guste :D
elimont hola eli jejeje si es un problema que tengo con esa señorita perfeccion es que la verdad siempre me cayo mal y se me hacia muy hipocrita jejejejeje pero en uno de mis fics la hare buena lo prometo jejejeje ;D y referente a lo que piensas asi es desgraciadamente si es verdad y ella es una maldita jajajaj, puede que si sean fuertes pero veremos como se da la situacion sobretodo por loq ue pasara ;D jejeje espero que te siga gustando
CONO hola :D espero que te siga gustando jejejej y si ese arnold es un encantador :D y tal vez ahora no entiendas bien del todo el problema de helga con sus padres, realmente es algo muy sencillo y a la vez patetico pero recordemos que los padres de helga nunca fueron un ejemplo de padres por lo que su manera de ser ahora y en el pasado son tipico de padres adorando a olga y olvidandose que tienen otra hija ;D
saludos y espero que les siga gustando (recuerden dejar sus reviews el que tenga mas se actualizara mas seguido y doble jejejej ;D gano matrimonio que ya esta actualizado nuevamente y siguio este ;D espero les guste)
linda semana, feliz año nuevo ;D jejejej
