CAPITULO 18 LOS SACRIFICIOS DE HELGA I
¿Qué son realmente los sacrificios? Mucha gente dice que para obtener algo debes sacrificar algo o alguien, ya sea amistad, amor, familia o algún sueño que tengas, pero realmente ¿En verdad sera necesario? ¿Qué es lo que más importa a veces? La verdad siendo honestos lo que más importa es nuestra felicidad, nuestro bienestar y nuestra tranquilidad ¿No lo creen?
Si en ocasiones decimos que dejando a la familia por un esposo e hijos es la manera de ser felices, pero realmente no lo es, no porque la persona no valga la pena, sino porque cuando realmente amas no le pides sacrificios a la otra persona, porque amar es aceptar tal y como tú eres, porque amar es permitir que la persona sea como realmente es, con todo y defectos más sus virtudes, que esta no sacrifique su personalidad, ni sus sueños, ni familia ni amigos, aunque a veces no nos guste.
Porque realmente cuando alguien ama de verdad, simplemente confías y aceptas a la persona ciegamente, por eso entre el amar y el querer hay una gran diferencia, aquel que ama está dispuesto a todo y eso incluye no cambiar a la persona y no hay sacrificios, así como acepta la posibilidad de sufrir porque así es el amor, y el querer es cuando la persona no está dispuesta a entregarse al cien y por supuesto no sufrir por aquella persona y no está dispuesta a aceptar ni a hacer sacrificios pero en ocasiones exigirlos.
En conclusión los sacrificios no deberían de haber porque sea cual sea aquel sacrificio termina lastimándonos aunque no lo digamos, aunque tratemos de ignorarlo, siempre terminamos pensando y si hubiera y recordemos que él hubiera no existe.
C.M.M
Helga se encontraba almorzando tranquilamente en su departamento, estaba muy pensativa, pues se había largado de Hillwood como una cobarde, aunque a final de cuentas termino dejándole una carta a Arnold, quien seguramente a estas alturas estaría consiente de que estaba embarazada y ese hijo era de él, pero entonces ¿Porque había sacrificado a su mejor amiga, su hermana? Y además a su bebe, ¿Por qué no se quedó para luchar por el amor de su vida, en vez de dejarle el paso libre a Lila?
-Porque él no te ama, tonta –Murmuro molesta mientras mordía otro pedazo de su pan tostado con mantequilla de maní
En aquel momento sonó su teléfono y observo en su pantalla, era un número aparentemente desconocido así que respondió -¿Hola?
-Helga –Susurro aquella voz suavemente –Estoy en…
-¡No me importa Arnold, deja de buscarme!
-Pero Helga, necesitamos hablar
-¡Es increíble apenas recién llego a mi casa y tu molestándome! ¡¿Qué acaso no tienes que preparar una boda, cabeza de balón?!
-No, ya no pero ese no es el punto, necesitamos hablar del bebe y tu…
-¡Es mío!
-También es mío, Helga, soy su padre y…
-Arnold no quiero hablar, tome mi decisión y he tomado mi camino, toma ahora el tuyo, no te pido que sacrifiques tu felicidad por mí, ve tras la mujer que realmente amas y déjame en paz a mí.
-Eso trato pero la mujer que amo…
-No me interesa, adiós –Colgó sin darle oportunidad de hablar, dejando escapar una lagrima -¡Oh diablos, no otra vez Helga Geraldine Pataki, no pasara lo de hace algunos años, no lloraras más por el! –Se limpió la lágrima y se fue a alistar para salir a su trabajo
.
.
.
-¡Maldita sea, Helga! –Dijo cuando escucho que le colgó la rubia, molesto continuo caminando, debía buscar un hotel donde quedarse y después ya vería por dónde empezar a buscar a la rubia, estaba en ello cuando su celular sonó
-¿Hermano dónde estás?
-Hola Gerald, estoy en New York
-¿Y acaso tenías que irte ahora? Necesito tu opinión para mi traje de novio, Arnie, sabes que eres como mi hermano
-Lo lamento mucho, amigo, pero recuerda que Helga huyo de mí y vine hasta acá para ver si…
-Si lo se hermano y sabes que te apoyo, Hey ¿porque no te quedas en nuestro departamento? ahorita no lo vamos a usar
-¿Seguro? Phoebe ¿No se molestara?
-Seguro hermano, y por eso no te preocupes, dudo mucho que Phoebe se moleste –Menciono el moreno sonriente –Solo llamare para que te abran el departamento ¿De acuerdo?
-Bien
.
.
.
Michael estaba llegando a New York, tomo rápidamente un taxi y se dirigió a su trabajo pues la jornada laboral seria agotadora, después de todo se había ido en el peor momento y ni siquiera aviso por cuánto tiempo se ausentaría, cuando entonces pudo ver la escena desde su auto.
Summer se encontraba sonriéndole al rubio que traía una maleta consigo y que parecía buscar una dirección, la joven coquetamente le indico que lo llevaría, no podía creer aquello ¿Qué diablos hacia Arnold en New York? Y peor aún ¿Con Summer? ¿Acaso la conocía? ¿Qué paso con Helga entonces? Eran muchas preguntas sin responder, por lo que entonces decidió desviarse de su trabajo, seguramente si Arnold estaba ahí, Helga también estaría por ahí.
.
.
.
La rubia iba bajando de su departamento cuando Michael la vio, inmediatamente la rubia se sonrojo al verlo bajar del taxi con su maleta, este le sonrió dulcemente tratando de que viera que venía en son de paz, pese a todo le preocupaba.
-Hola
-Hola –Dijo la joven nerviosa
-Oye….lamento mucho como…me comporte estos últimos meses –Dijo tocándose la mano nerviosamente
-No te preocupes Michael ¿Qué haces aquí?
-Bueno…me preguntaba ¿Qué es lo que paso? Creí que no volverías
-¿Porque pensaste eso?
Michael considero un momento decirle lo de Arnold pero no deseaba tampoco lastimarla, pese a todo la amaba aun, aunque no era un amor sano, en realidad se había obsesionado con ella, con tenerla.
-Porque me terminaste por el ¿No?
La rubia suspiro cansadamente –Michael termine contigo porque no te amo
El joven sintió una punzada dolorosa al escuchar aquello pero aun así volvió a la conversación – ¿Te ama? Es decir ¿Valió la pena el sacrificio?
Ella le miro molesta pero respondió –En primer lugar, Michael, no sacrifique nada con dejarte, porque no te amaba, lo lamento mucho pero si te quiero pero descubrí que no te amo, no como ame alguna vez a esa persona y que desgraciadamente aun amo, por otra parte sacrificio hubiera sido dejarlo por aparentar amar a quien no amo.
-¿Fingiste todo este tiempo entonces?
-No…no es eso Michael –Dijo nerviosa, no le gustaba lastimar a las personas que realmente le apreciaban –Solo que… -Suspiro –Lo lamento
Él no la miro, solo se volteo molesto para después preguntar -¿Te ama? –Insistió
-No, ¿Feliz? –Comenzó a caminar hacia el lado contrario pero él la detuvo
-¿Porque no lo intentamos de nuevo?
-¿Qué?
-Te amo, Helga aún podemos ser felices los dos, nos podemos casar y…
-No puedo
-Vamos ¿Qué es lo que te detiene? Ya no hay nada que te ate a él, el amor puede cambiar, te puedes volver a enamorar y entonces…
-¿Qué acaso no lo entiendes?
-¿Entender qué? ¿Qué estas obsesionada con él?
-¡Estoy embarazada!
Michael quedo impresionado por aquello y Helga le miraba molesta pues no deseaba decirlo así pero la estaba exasperando. -¿Te dejo por eso?
-¿Qué? ¡No! Fue mi decisión
-¿a qué te refieres?
-A que yo tome esa decisión
-¿Sacrificaste por lo que me dejaste por un estúpido bebe?
-¡Cuida tus palabras idiota, es mi bebe!
-¡Es estúpido, Helga, si tanto lo amas! ¡¿Porque diablos sacrificas a un bebe inocente arrebatándolo de su padre?! ¡Si fuera yo estaría furiosos!
-¡Lo bueno es que no eres tú!
-¡Es estúpido que te sacrifiques por alguien que no vale la pena y que ahorita está feliz en los brazos de otra mujer!
-Lila lo hará feliz y…
-¡No es Lila, tonta!
La rubia no dijo nada le miro sorprendida sin saber realmente si quería o no escuchar que su sacrificio había sido totalmente en vano porque Arnold se fue con alguien más, al menos eso estaba dándole a entender Michael.
.
.
.
En el departamento de Gerald, se encontraba Arnold tratando de acomodar sus cosas y de no permitir que Summer se quedara por ahí.
-En verdad gracias por ayudarme encontrar la dirección, pero si no te importa quiero descansar, Summer
-Claro Arnold, pero antes me gustaría que me dieras tu teléfono celular, para poderte marcar ya sabes y además es increíble que nos hayamos encontrado aquí en una gran ciudad como esta ¿No lo crees?
-Si claro
-Es el destino, seguro estamos hechos el uno para el otro –Dijo juntando sus manos y mirándolo coquetamente
-Aja, bueno Summer aquí está mi tarjeta por si algún día necesitas algo pero ahora de verdad quiero descansar
-Mmmm yo tenía una mejor idea –Dijo desabrochándose los botones de su blusa muy escotada dejando al descubierto sus pechos, Arnold se dio cuenta que no llevaba ropa interior por lo que inmediatamente se sonrojo al verla pero desvió su mirada.
-Summer por favor, vete –Dijo molesto al verse en aquella situación
-Vamos Arnold, podemos jugar un rato antes de que te vayas a dormir, además así dormirás mejor.
-¡No! –Grito al sentir lo que trataba de hacer la rubia, y se separó inmediatamente de ella, provocando la risa tonta de la joven -¡Vete o llamo a la policía! –Dijo en su desesperación
La joven rio por lo bajo y le miro ardientemente -¿Qué le dirás? ¿Qué te intentaron violar? ¿No crees que me creerán más a mí?
-¡Lárgate!
-Que grosero
-¡Hablo enserio, Summer no…!
-Bien, por esta vez me voy –Susurro mientras le daba un beso en la mejilla y recargaba a propósito sus pechos en sus brazos. –Adiós
Arnold suspiro una vez que se vio solo se cayó hasta quedar sentado en el suelo, jamás pensó encontrarse en aquella situación y menos con una de las niñas que antes le gustaba pero después de que Helga…"Helga siempre estuviste ahí cuidándome mi Angel", pensó felizmente al ver que Helga siempre lo cuido se diera o no cuenta.
"¿Cuántos sacrificios tuvo que hacer Helga, a parte de este, solo para verme feliz?" se preguntaba una y otra vez mientras se acomodaba en el sofá y dejaba que los brazos de Morfeo lo llevaran a la tierra de los sueños, donde tal vez podría encontrar algunas respuestas.
.
.
.
-¿Summer? –Se preguntaba una y otra vez mientras las lágrimas caían por sus mejillas al recordar que Michael le había comentado que los había visto juntos y lo peor de todo que él no se le veía para nada disgustado -¿Porque Arnold? –Estaba dentro de un baño público había decidido seguir haciendo sus cosas pero ahora se preguntaba si ¿Realmente sería posible hacerlo? Solo tenía una imagen de Summer y Arnold besándose, aquello no ayudaba para nada. –No puedo creer…después de tantos años….es un idiota –Dijo molesta y dando un fuerte golpe en la pared pero entonces -¡Aaaah! –Comenzó a sentir una pequeña punzada en el vientre -¡Ayuda! –Grito al sentir aquello, de inmediato un rubio ingreso al pequeño cuarto, al parecer escucho los gritos o es pensó, pero antes de reconocerlo, se desmayó.
Hola queridos lectores
mil gracias por la paciencia y por sus hermosos reviews me encanta de verdad recibir sus hermosos reviews que me animan a seguir escribiendo y lo seguire haciendo mientras pueda y de verdad lamento mi tardanza pero se me ha cargado la mano y ademas estuve resolviendo unos papeles asi que perdonenme y luego de eso agregenle mi salud que no ha estado bien desde que comenzo el año bueno en fin, pero aqui estoy espero que les guste ;D
quiero dedicar este capitulo a mi amiga MacaG26, espero que te guste el capitulo y bueno solo quiero que sepas que cuentas conmigo :3 y pues espero que este capitulo te guste, son dos este es el primero falta el otro jejeje ;D pero ese lo subire despues pero espero te guste ;D
muchas gracias a todos mis queridos y amados lectores en verdad solo escribo para ustedes, para que tengan una linda lectura y entretenimiento por unos minutos jejeje :D
saludos y lindo inicio de semana ;D
