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Feliz cumpleaños Olusum Annavi

Amiga aqui esta el capitulo disculpame porque si no se habia subido

espero que hayas pasado un feliz cumpleaños

te debo el de rescatame en cuanto pueda lo subo ;D

nos vemos abajo ;D


CAPITULO 23 AMOUR


La vida es la más dulce flor delicada y suave que con el viento fuerte puede llegar a quebrarse si se quiere hacer frente sin ponerse a pensar en nada más que en llegar.

El dulce es un caramelo que debe saborearse con despacio y sin prisa, sin trampas y sin ningún tipo de sentimiento negativo, la vida es así.

Entre más rápido lo comas o corras, más rápido puedes tropezar, más rápido fracasas y más rápido puedes perder lo que puedes llegar a tener, por eso nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde.

Y si no te detienes a meditar lo que realmente haces mal para estar en un constante giro interminable puedes tropezar aun con mayor fuerza.

A.P.S


-¡¿Lila?!

Ambos rubios miraron a la pelirroja frente a ellos, no podían creer que estuviera ahí, menos que tuviera tan mal aspecto, Helga bajo la mirada y se percató que tenía una panza un poco mayor que la suya.

Pero su aspecto denotaba que había pasado tal vez días sin probar bocado y sin dormir, estaba bastante mal.

Arnold hizo una mueca antes de volver a hablar -¿Estas bien Lila? No te ves muy bien

-¿Cómo estarlo? Voy a tener un hijo tuyo y tu simplemente estas con esta –Dijo señalando a la rubia

-Mi nombre es Helga por si lo olvidaste

-Por supuesto que no lo olvide –Helga le miro molesta mientras esta le hacia una señal obscena –Eres una zorra, ese es tu nombre en realidad

-¡Repi…!

-Helga por favor tranquila –Arnold la sostuvo de la cintura, antes de que siguiera avanzando, para después posar una mano en su vientre, eso hizo reaccionar a la rubia –Recuerda que ahora no solo eres tu –Ella bajo la mirada también tomando su vientre

Suspiro frustrada –Tienes razón –Sonrió dulcemente –Mejor…vayamos con nuestros amigos –Miro un momento a Lila con algo de pena –Al menos que quieras hablar un momento con ella

Arnold le miro por un momento y después a Lila, meditando sus palabras –No es nada que no puedas escuchar y que yo no haya dicho antes –Miro a Lila –Lila como ya te había dicho anteriormente yo no te amo

-¡Arnold pero tú no dijiste eso cuando…!

-No me acuerdo –Dijo el rubio encogiéndose de hombros y mirándola con fastidio –Yo amo a Helga y ella está esperando un hijo mío y….

-Yo también –Chillo la pelirroja dolida y desesperada

-Lo sé y no pretendo desentenderme de ese hijo que también es mío y que esperas –Lila le miro con reproche –Pero no me voy a casar contigo

-Arnold…

-No –La interrumpió Lila estaba aún más furiosa –No me voy a arruinar la vida con alguien que no amo y no le hare eso tampoco a un niño inocente, tendrá a su padre por supuesto pero no estaré contigo porque no te amo

-¿Es tu última palabra?

Helga miro como Lila estaba comenzando a sollozar le dio pena, pero realmente ella no sería la que obligaría a Arnold a estar con alguien si el no quería, no lo haría y si él la amaba estaba dispuesta a luchar contra todo y también ayudarle y apoyarlo y entenderlo con el otro hijo que estaba esperando finalmente ese también era su hijo y tenía derecho como su bebe.

-Si

-Te vas a arrepentir –Miro a la rubia quien se sobresaltó por la mirada y por inercia abrazo su vientre en un modo de que él bebe no sintiera la pesada mirada asesina que le lanzo la pelirroja un minuto antes de dar media vuelta e irse, pero con una sonrisa torcida en sus labios.

Arnold se acercó más a la rubia abrazándola, también sintió un poco de miedo por la mirada que le lanzo la pelirroja y también le preocupaba el destino de ese niño que era su hijo también pero no la amaba y esto era lo mejor, no se tenían porque engañar y menos de aquella forma.

-Tranquila amor, ya se fue –Murmuraba el rubio mientras sentía temblar a su amada.

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La casa de huéspedes era demasiado cómoda y confrontable como ella siempre la percibió, pese a que sus padres querían tenerla más tiempo con ellos, ella no quería separarse de Arnold y como Bob no estaba tan feliz, no quería roces por eso decidió quedarse en la casa de huéspedes e iba a visitar diariamente a sus papas, mientras Arnold trabajaba.

Stella siempre la acompañaba aunque esa mañana tuvo que salir por lo que la rubia decidió quedarse en casa mejor y estar con la abuela quien con la felicidad del pequeño bebe corría y jugaba de aquí para allá con locuras que se le ocurrían, ella le seguía el juego aunque le prometió a Arnold que no iba a hacer nada loco ahí estaba en la tubería esperando a que volviera del trabajo, ya casi era la hora, estuvo ayudando a hacer la comida y eso le tenía bastante feliz, pues era la favorita de Arnold y lo mejor lo hizo ella.

Había creído que tal vez no cabría pero en realidad si cabía bien, podría deberse a que su complexión era delgada aun y pese a estar embarazada podía estar tranquilamente ahí sin dañar al bebe ya que su panza seguía igual que hace un mes que había llegado a Hillwood nuevamente.

Entonces la puerta se abrió pero lo que vio no le gusto para nada, pues no era Arnold sino…

La pelirroja llevaba un vestido bastante pegado, su estómago sobresalía ya bastante aunque solo se suponía tenía días o un mes más que ella, al menos eso calculaba ella porque no sabía en realidad cuando fue que se embarazo, Arnold le comento una vez cuando pudo ocurrir eso que fue cuando perdió el conocimiento hasta el día siguiente, eso seguía siendo raro.

Entonces se abrió la puerta y entro su Ángel, aunque Lila se colocó rápidamente en la cama, en la cama donde ella dormía con su futuro esposo y con su futuro hijo, apretó los puños bastante molesta.

-¡¿Lila que demonios haces aquí?! ¿Cómo entraste?

-Tenía llave ¿Ya no te acuerdas tontito? Tú me la diste

Arnold trato de recordar seguramente eso, después confirme en su mirada preocupada que era verdad –Si pero hace mucho, creí que me la habías ido a dejar junto con lo que enviaste por paquetería, por cierto me llego hasta hoy y esto –Saco unas cuerdas y látigos –No es mío

-Quería darte la sorpresa –Dijo alzando su vestido y percatándome que no tenía nada

-Quiero que me tomes –Susurro seductoramente mientras veía que se bajaba el tirante, apreté los puños molesta –Quiero demostrarte que soy mejor y que yo si soy solo tuya

Abrí los ojos abruptamente ¿Qué demonios quería decir con eso la idiota?

Tenía un mes que no la veían y que viniera en este momento a arruinar sus vidas, no podía ni quería permitírselo, estaba por tomar valor para salir pero…

-Lila por favor esto es patético –Susurro el rubio sorprendiendo a la joven -¿Cuántas veces debo decirlo? –Pregunto el rubio molesto –No te amo y esto…esto…por favor –Suspiro tratando de controlarse –Esto es demasiado bajo, y no…no quiero que Helga te encuentre aquí, así que por favor vete

Pero la pelirroja no hizo el menor movimiento para irse, por lo que el rubio bufo molesto –Lila

-No merezco esto Arnold –Dijo soltando un pequeño sollozo –Te entregue mi vida

Arnold se acercó y por fin pudo verlo mejor, tenía enarcado una ceja era señal de su molestia y sus brazos cruzados -¿De verdad?

-Sabes que te amo y me entregue a ti en cuerpo y alm…

-Tú no sabes que es el amor, Lila –Soltó los brazos con un suspiro algo molesto pero tratando de relajarse –Lila tu no me amas, porque ni siquiera te amas a ti misma, no me diste tu tiempo solo querías a alguien que te acompañara –Lila dio un respingo cuando Arnold poso su mano en el hombro y se agacho –Lila me gustabas de niño y fuiste un imposible para mí por eso cuando me diste la oportunidad la tome porque por fin tenía algo que me era negado, eras un…como un triunfo para mí porque nunca me diste la menor señal de amarme y estar ahí para mí –Suspiro –Yo lamento mucho haberme aferrado y solo querer conseguir tenerte para levantar mi ego, no lo entendía de niño pese a que me habías rechazado más de una vez y cuando diste señal, yo estaba con el amor de mi vida, me sentía feliz y a veces demasiado asustado pues el amor de Helga es un amor demasiado agobiante y a la vez maravilloso que si no lo ves puedes perderlo, ella es la clase de chica que ama con locura y con el alma –Trato de verla pero la pelirroja estaba con la mirada ida –Cuando tu llegaste a darme señales de que te interesaba yo estaba en conflicto, porque amaba a Helga pero su amor era demasiado y me sentía incapaz de poder hacerla feliz, temía decepcionarla, temía perderla por no ser suficiente…y termine perdiéndola por haber sido un completo idiota como ella siempre decía y tenía razón…soy un idiota

-Pero Arnold…

-No te aferres a lo que no puedes tener –Puso su mano nerviosamente en el vientre de Lila –Aférrate a lo que tienes y la vida te dio –Sonrió dulcemente –Como haya sido, yo cometí un error, mi estupidez no solo daño al amor de mi vida, sino también a inocentes como tú y él bebe –Tomo la mano de Lila, Helga no sabía cómo reaccionar o sentirse, era algo agridulce, sabía que era suyo porque estaba demostrándolo en ese momento y sin que ella estuviera para querer quedar bien y no perderla, pero a la vez odiaba que la tocara, pero si hacia una escena de celos en ese momento podría provocar que pelearan como cuando eran adolescentes, sus celos de adolescente loca y perdidamente enamorada regresaban pero no quería que pasara ello. –Lila, nuestro hijo es lo único que nos unirá, no hay amor entre nosotros ni ahora ni nunca, lamento mucho haberte arrastrado a esto, por mi cobardía, por mi estupidez de no aceptar y enfrentar los sentimientos que desde entonces sentía por Helga –Se puso nuevamente de pie –Porque al final es ella a la que he amado siempre…toda la vida pero fui muy ci…no, ciego no siempre, más bien no quise aceptarlo por terror, me asuste es lo único que puedo decir y en mi cobardía y temor cometí errores que dañaron a otros, por eso te pido perdón.

-Te podrías arrepentir

Arnold rio por lo bajo –Lo dudo…me arrepentiría si me casara contigo, ahora por favor –Le hizo un ademan para que lo siguiera a la puerta –No quiero que te vea mi esposa aquí

Helga sintió el corazón brincarle, una sonrisa traicionera salió en sus labios, le encanto escuchar esa palabra, aun no estaban casados pero Arnold seguramente dijo aquello para que terminara de irse, involuntariamente vio el anillo de compromiso que le había entregado la otra noche, perdiéndose en sus pensamientos…


FLASH BACK


Estaban en Chez Paris, Arnold la había invitado a cenar, mencionando que debían festejar el estar ya juntos casi cuatro meses, esperando juntos él bebe que se había vuelto su razón de vivir, una hermosa conexión que ambos sentían y tenían para toda la vida.

Arnold había estado tan galante como siempre, sin perder su personalidad, amaba que con ella se mostraba sin ninguna mascara lo conocía a la perfección y pese a los años separados se dio cuenta que no había cambiado tanto, ella también se mostraba como era realmente solo con él, en realidad no era tan difícil muchas veces pensaba que era un libro abierto.

Miraba dulcemente a Arnold quien estaba platicándole emocionado con los planes que ya comenzaba a tener con ella y él bebe como una familia. Para este punto había una dulce melodía ya, estaban en una de las mesas cerca de la ventana para más específicamente donde tuvieron su primera cita en San Valentin claro que Arnold en ese momento no sabía que ella era Cecile.

Sonrió ante el recuerdo, él la miro con curiosidad -¿Qué ocurre?

-Nada solo recordaba la vez que vinimos aquí y tenías una cita doble –Dijo algo divertida y molesta –El cómo al final terminaste entrando cayéndote con unas flores para mi

-¿Segura? No será que te divertía, el saber que no tenía ni la más remota idea de que eras tú, Cecile –Dijo Arnold seductoramente

-Tal vez un poco…pero debes admitir que te encanta que te sorprenda –Dijo la rubia coquetamente

-Por supuesto que si –Susurro Arnold sonriente –Y quiero que sigas haciéndolo pero… -Tomo la mano de la rubia, sonrojándola por la mirada cálida y llena de amor que le dio –Helga te amo y ya no sabría cómo vivir sin ti si me…si soy nuevamente un idiota y….te vas.

-No pasara –Murmuro la rubia sonrojada y perdida en su mirada con una sonrisa tierna

Arnold sonrió tiernamente ante la imagen frente a él. –Helga eres el amor de mi vida siempre fue así y lo que más deseo en este mundo ahora es poder…poder acompañarte en estés sendero de la vida, quiero…. –Se hinco mientras decía esto nerviosamente –Aun recuerdo aquella hermosa niña que cubrí con mi paraguas y me cautivo desde entonces, perdóname por ser un ciego –Susurro sonriente, Helga también sonrió. En ese momento el mesero se preparaba para acercarse y la melodía había cambiado –Quiero cubrirte para siempre, apoyarte, amarte, acompañarte por el resto de nuestra eternidad –Helga Geraldine Pataki ¿me harías el grandísimo honor de aceptarme como tu compañero por todo el resto de nuestras vidas y más allá de la muerte? Mi dulce Cecile ya no concibo la vida sin ti, eres la luz en mi vida y la que siempre ha estado ahí para mí y quiero que sigas ahí y ser yo también la luz, porque no quiero vivir sin ustedes –Toco el vientre de la rubia, quien sonrió dulcemente

Helga no respondió, estaba perdida en sus pensamientos tantos años de haber soñado con un momento así y ahora no era más un sueño, no era más un imposible, se perdió un momento en ese pensamiento, hasta que Arnold abrió la cajita de terciopelo color azul que había sacado de su bolsa de pantalón, dentro había un anillo de color oro con un moño rosa en medio.

La rubia sonrió aún más. Arnold también sonrió dulcemente mientras le susurraba –Te amo amor, ya no quiero pasar un día más sin ti, eres lo más importante que tengo en mi mundo, no creo poder tener mi existencia sin ti.

Helga siguió encerrada en su mundo, mientras el rubio le miraba algo nervioso cada vez. -¿Helg…?

Pero no pudo terminar ya que Helga se abalanzo sobre de él y comenzó un beso que lentamente se convirtió más apasionado, mientras el rubio suspiraba de felicidad, el mesero se acercó con unas copas y champagne que Arnold había planeado para brindar después de que le diera el sí y también la gente había estallado en aplausos quienes habían comenzado a ver todo.

Fue una hermosa noche y un sueño que se hizo realidad, de aquella rubia pequeña que alguna vez soñó con ello.


END FLASH BACK


-¿Cuánto tiempo más planeas estar ahí, cariño?

La voz de Arnold la trajo de regreso –Arnold –Susurro aun embalsamada por lo que había dicho y por sus recuerdos

-Creo que necesitas lugares nuevos para sorprenderme, querida, ya que se todos tus escondites

Helga le miro de manera retadora –No lo creo

-Claro que si –Sonrió con dulzura pero después de unos segundos que Helga tenía la ceja enarcada agrego –Eso espero cariño porque no quiero perderte de vista ni un segundo.

Helga sonrió dulcemente –Te amo

-Escuchaste todo –Sonrió seductoramente –Ahora ya confías un poco más en mi ¿Cierto?

-Un poco Arnoldo –Ambos rieron por lo bajo

-Te amo Helga, siempre ha sido así y siempre lo será

-También yo te amo y te amare siempre

Terminaron con el espacio que quedaba entre ellos para darse un dulce y casto beso que poco a poco se fue convirtiendo más intenso por el deseo, deseaban amarse y demostrarse uno al otro que eran la vida y el complemento de la vida del otro que no podía nada ni nadie separarlos, poco a poco y con delicadeza fueron despojándose de sus prendas, hasta que Arnold la puso en la cama y entre caricias y besos fue diciéndole promesas de amor que salían del alma.

No se percataron de que alguien los estaba observando.

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Helga caminaba de regreso a la casa de huéspedes, había pasado rápidamente otro mes y ya estaba en el séptimo mes de su embarazo y aunque Arnold le pedía que no estuviera tanto tiempo sola en la calle, no pudo evitar su familia le estaba dando todo lo que siempre quiso y no podía desaprovechar lo dulce que era tener una familia más unida, ese día tuvo que irse sola porque sus padres le habían organizado una mini fiesta de despedida a Olga pues regresaba a NY pero en lugar de eso se convirtió en una mini fiesta para ella, le habían dado mil cosas que luego llevarían ellos a la casa de huéspedes, le dijeron que los esperara para llevarla pero quería caminar.

-Helga –Susurro una voz que estaba a sus espaldas, la única que no esperaba escuchar ni ver, al voltear se encontró con Lila quien parecía a punto de explotar, seguía demacrada eso era preocupante en una mujer embarazada no podía evitar pensar en el niño quien no tenía la culpa.

Seguramente estaba por parir, según ella solo tenía un mes más que ella si no es que deberían de tener lo mismo pero jamás se puso averiguar eso ni tampoco quería contar la fecha en el día que ambos…mejor no pensar en ello.

-Lila

-Vaya veo que no perdiste el tiempo ¿verdad? Como siempre claro

-No quiero pelear Lila –Dijo la rubia tratando de seguir mejor su camino pero sintió una mano jalándola

-Yo si necesito hablarte –Dijo firme la pelirroja –Es injusto que Arnold no nos quiera y sea por tu culpa, he vivido este maldito embarazo sola y es tu culpa

-Arnold ha querido acompañarte más de una vez pero no lo has dejado estar cerca de ti y de tu hijo, así que no reclames algo que tú misma has dejado de lado porque ni yo ni Arnold somos culpables si no tú.

-¡¿Por qué tenías que volver?! ¡Arnold y yo éramos muy felices y tú solo viniste a quitármelo!

-¡No es una cosa Lila! Y yo no te quite nada, él nunca te ha amado y nunca fue para ti por lo tanto.

-¡Te odio, ojala se muera tu hijo! –Comenzó a jalar a la rubia para llevarla hacia la avenida, Helga también comenzó a forcejear.

-¡Lila detente!

-¡Te odio maldita zorra muérete con todo y bastardo!

-¡Lila suéltame, basta, estás loca! –Decía la rubia mientras seguía forcejeando, entonces…

Todo paso tan rápido, Helga cayo de bruces hacia atrás y Lila cayo hacia el otro lado también, Helga sintió un fuerte dolor en el estómago, inmediatamente lo sujeto y varios gritos comenzaron a llegar hasta que escucho uno…

-¡Lila! –Gloria apareció de algún lado, inmediatamente se acercó a la multitud que estaba ya alrededor de Lila, sintió un hueco en el estómago.

-¡¿Helga?! ¿Lila?

Si la persona que deseaba ver Helga y entonces sintió que se partía en dos y un ardor comenzó en su vientre y termino en su intimidad, soltó un grito desgarrador ahora que sabía que había alguien cerca, sintió unos cálidos brazos a su alrededor pero el dolor la estaba nublando…


Hola queridos lectores

espero que les guste este nuevo capitulo

:D

disculpen la demora

mañana subo capitulo triple del ganador de la semana

:D

espero que les siga gustando 4

mil gracias por sus reviews paciencia y que me lean son ustedes quienes me incitan a seguir escribiendo

saludos