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Hola queridos lectores
disculpen la demora
aqui les dejo un nuevo capitulo :D
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CAPITULO 24 NO ES MI HIJO I
¿Cuándo el amor es tanto puede quebrarse por alguna situación? El amor sale cuando el hambre entra, el dicho famoso y utilizado por decenas de mujeres, pero entonces podemos preguntarnos ¿Entonces porque tú lo hiciste? ¿Lo hiciste por amor o por conveniencia? En su momento ¿Era amor? ¿O era mejor?
Te das cuenta de que normalmente es lo segundo, quisieras creer que se casan por amor, pero siempre bajo todo eso hay sublimemente hay algo que conviene al contraer el matrimonio con alguien, pocos son los que lo hacen por amor.
Amor real, pero ¿Qué es el amor real? ¿Quién sabe que es bueno que es mal? ¿Quién decide que es lo que esta correcto y que no? ¿Quién debe decidir a quién amar y a quien no?
Uno mismo debería de ser el que tome esa decisión pero…casi siempre hay algo que influye en nuestras decisiones pero pese a eso debemos recordar, nunca dejar de ser uno mismo y sobretodo escuchar a nuestro corazón
Ahí siempre estará la llave
H.G.P
Arnold caminaba lentamente por la sala de espera, tratando de controlarse, pero no podía, estaba bastante sorprendido y sobretodo bastante molesto no solo con el mismo si no con más personas, ¿Qué tenía que hacer Helga sola en la calle? ¿Cómo diablos Lila llego ahí? ¿De dónde diablos salió Gloria? Hacía tiempo que nadie sabía nada de ella, pero eso creyó hasta ahora, porque aparentemente Lila si lo sabía.
Y la última ¿Cómo se les ocurría pelear de ese modo? Tanto Lila como Helga estaban totalmente locas al haber forcejeado de ese modo y lo peor es que estaban acusando a Helga de intento de homicidio, ya Gerald estaba encargándose del asunto, pero había muchos testigos, empezando por Gloria.
Lo peor uno de sus hijos podía morir…
-Señor Shortman
La voz del doctor lo saco de sus pensamientos -¿Cómo esta Helga?
-Ella está bien, ya está más estable –Dijo sonriendo dulcemente pero la luz en sus ojos no se veía realmente feliz para darle la noticia a alguien que acaba de ser padre
-¿Qué ocurre doctor?
-Bueno…es que…no sé cómo darle esta noticia
-¿Él bebe esta…? –Un hueco en su corazón cayo y su garganta repentinamente se secó.
-No señor Shortman pero… -Suspiro por lo bajo era algo complicado estar en la situación donde estaba –Él bebe vive, por ahora….pero necesita estar en incubadora un tiempo –Dijo nerviosamente –Y trataremos la deformidad de sus dedos.
-¿Qué? –Dijo rápidamente el rubio sin comprender y con una cuchillada en el corazón
-Nació con una pequeña deformidad, hemos logrado que sus dedos estén lo más normal posible pero tendrá que tener terapia y alguna que otra cirugía para poder terminar de ayudarle a crecer sin ninguna otra complicación.
-Pero como es que…
-Seguramente viene de genética –Dijo el doctor indicándole que lo siguiera –Hay varios casos como este, pero también puede ser por alguna droga que se haya consumido durante el embarazo –Se detuvo frente a un ventanal –Ahí está –Señalo a un pequeño bebe que estaba recibiendo un poco de leche aparentemente de la enfermera, era muy pequeño a su parecer –El pequeño nació con bajo peso, por ahora no lo sacamos a que lo alimentara la madre porque ella está descansando fue un parto muy difícil, pero la enfermera se encargara de él, por ahora.
-¿Puedo verlo? –Pregunto el rubio sin poder creer lo que pasaba, pero aun así no…no lo dejaría
-Claro –Le indico a la enfermera que abriera y Arnold pudo pasar a ver a su hijo, observo que la enfermera traía el uniforme blanco y mallas para cubrir sus piernas, también la camisa llegaba hasta el cuello, el cabello casi no se le veía pero vio unos cuantos cabellos rubios por lo que seguramente su cabello era de ese color, tapabocas y se veía que era de tez clara. Esta no lo miro realmente pero sintió un pequeño escalofrió al pasar por su lado, no le agrado absolutamente pero lo que importaba en ese momento era ese pequeño.
Se fue acercando lentamente al pequeño bebe para poder acariciarlo y darle el amor que en ese momento seguramente necesitaba.
Se veía realmente pequeño para los meses que se supone que tenía, además de que no entendía ¿Cómo es que el doctor jamás les dijo nada? Y vio algo que no sabía cómo tomar…
El pequeño bebe no era tan blanco como lo eran él y Helga, además tenía el cabello…
-Doctor ¿Seguro que este…? Quiero decir es que… -Miro por unos segundos al pequeño niño que tenía en la cunita donde debía permanecer, este abrió los ojos y…
Tenía que salir de ahí y tranquilizarse.
-Lo siento doctor…yo necesito…necesito aire
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Por otro lado Gloria iba entrando a la habitación donde tenían a Lila y una pequeña y hermosa bebe en brazos de esta, quien estaba más que fastidiada, estaba demasiado adolorida como para soportar si esta bebe lloraba, suficiente había tenido ya de todo esto.
-Bien Gloria, que bueno que vienes llévate este engendro…
-Lila no hables así, además debes darme las gracias –Tomo a la pequeña bebe de tez blanca y pequeñas manchitas rojas, su poco cabello era rubio parecía no tener nada en realidad pero se podía apreciar ya de cerca.
-¿Gracias? ¿Por qué? Por darme una bebe tan fea, ni siquiera es mía
-Ni el otro, reniegas todo el tiempo de él.
-¿El deforme? Como no hacerlo, es horrible que sus dedos sean asquerosos
-Es tu culpa
-Es mi cuerpo ¿No? Tengo todo el derecho de hacer lo que hice
-Bueno entonces ¿Qué pretendes hacer?
-Porque no hacerla pasar por muerta
Gloria miro a la bebe que descansaba en sus brazos -¿Cómo detendrás a Arnold?
Lila sonrió –Fácil, hacerle creer que ese engendro no es su hijo, pero sí de Helga, obviamente ella no va a querer hacerse la prueba porque amara demasiado a ese bebe, el amor de Helga es ciego siempre lo fue y ese ha sido su mayor error, en cambio yo puedo hacer que se sienta culpable y enojado con ella porque por ella él bebe murió, por el empujón que me dio y además… -Tomo un folder –Con los papeles que me dieron, puedo comprobar que si es el padre de esta bebe.
-Solicitaste…
-Él lo hizo, lo bueno es que el doctor esta de nuestro lado, así que supo que hacer.
-Vaya que lista
-Lo se
-Y ¿Qué harás para desaparecerla?
-Tú te encargaras
-¿Yo? No por supuesto que no, por eso digo que no es buena idea y con esta bebe puedes retenerlo piénsalo
Lila lo pensó unos segundos más, la verdad era que no le agradaba tener cerca de una bebe que fuera hija de su peor enemiga pero por otro lado…por otro lado era la perfecta venganza.
Aunque le gustaba más pasarla por muerta y decírselo a Helga, pero decirle debía quedar descartado, ella no debía dejar ir la felicidad de sus manos y ahora Arnold podía ser solo suyo.
Suyo…
Pero esa mocosa…
Pero Arnold….las cosas volverían a cómo eran.
-Bien…pero tú te encargaras
-Lo intentare, pero no siempre Lila, debes hacerlo tú y delante de Arnold no hacer nada mal.
La pelirroja solo rodo los ojos molesta, pero no dijo más.
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Arnold miraba a la rubia quien estaba despertando de una anestesia que le habían puesto antes de que terminara de sentir bien las contracciones, el doctor dijo que era necesario y el doctor que estuvo llevando su embarazo no estaba.
-Helga –El rubio se acercó más a ella – ¿Cómo te sientes? –Estaba algo confundido y sobretodo algo molesto
-Yo…algo…algo mareada aun –Miro alrededor tratando de concentrarse en la sombra de su amado -¿Dónde…donde está él bebe?
Arnold sintió una cuchillada en el corazón
-¿Qué…que fue?
-Un niño
-Oh –Sonrió más la rubia –Quiero verlo, por favor –Tomo la mano de Arnold
-No puede ser…no por ahora
-¿Qué…?
Arnold bajo la mirada hacia sus manos entrelazadas, Helga había estado inconsciente todo el día anterior y la mitad de este, había solicitado algo sin su permiso pero tenía que asegurarse, su corazón se destrozó al saber la verdad pero no entendía ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Por qué?
-Helga, él bebe…nació…un poco enfermo y…
-¡¿Qué?!
De inmediato la rubia quiso levantarse pero Arnold la sostuvo rápidamente antes de que siquiera tocara el suelo… -Helga por favor tienes que…
-¡Quiero ver a mi bebe!
-Helga tienes que…
-¡Quiero verlo Arnold! –Sus ojos estaban llenos de dolor, le dolió bastante verla de ese modo, el mismo estaba destrozado pero no era el momento. –Por favor –Sollozo
Arnold dejo escapar unas lágrimas, sentía un terrible dolor pero no podía decirle reclamos en ese momento, Gerald tenia razón antes que nada debía hablarlo con tranquilidad y sobretodo con la cabeza más tranquila aunque la duda lo calcomanía y los celos lo mataban.
-¿Por qué Helga? –Murmuro para sí mismo mientras la rubia lloraba desconsoladamente.
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Lila sonreía dulcemente a Stella quien se había ofrecido para cuidar a la pequeña bebe mientras que Miles pese a todo lo que le había dicho Arnold estaba cuidando al pequeño que estaba en la incubadora, Arnold no había querido entrar a verlo, menos ahora que había recibido los resultados, pero el pequeño aparentemente estaba mejorando poco a poco, no parecía que lo hubieran tratado solo dos días y medio en ese hospital, parecía que llevaba más tiempo pero ni Stella ni Miles querían decirle nada a Arnold.
Por otro lado Helga seguía triste por la noticia que le había dado el doctor pero ahora se encontraba en el ventanal viendo al pequeño que cargaba Miles.
-¿quieres entrar? –Pregunto amablemente la pelinegra que como Gerald había estado pendiente de su hermana.
-¿Dónde está Arnold?
-En la habitación de Lila –Dijo la oriental algo molesta aun por lo que Gerald había contado pero no podía demostrarlo hasta no saber realmente lo que ocurrió
-¿Y qué diablos hace ahí?
-Tranquila Helga, ahorita solo debes preocuparte por…
-Helga cariño –Stella venia cargando a la pequeña bebe en brazos quien estaba algo inconsolable porque la leche que habían pedido darle no la quería aceptar
Helga no supo porque pero el corazón se le partió en dos al ver a la pequeña llorar así.
-¿Cómo estas cariño? –Pregunto la mujer castaña sacándola de sus pensamientos
-B…Bien –Dijo pero sin quitar los ojos de la pequeña bebe –Solo…triste
Stella sonrió con melancolía, ellos no podían creer lo que había dicho Arnold, pero al final él debía tomar una decisión y tampoco podían dejar de apoyar a su hijo menos si la mujer que amaba lo engaño, por más que les doliera.
Puki se pondría triste lo sabían.
Sobre todo si no la apoyaban…
-¿Quieres cargarla o vas a pasar a ver al bebe? –Pregunto lo más naturalmente posible que pudo
Helga sonrió –Por ahora no puedo pasar a verlo –Sintió un nudo en el estómago, moría por cargar y abrazar a su bebe, miro de nuevo a la pequeña -¿Qué es lo que pasa con ella?
-Lila no tiene leche materna, no se desarrolló correctamente las células mamarias durante el embarazo para que pueda alimentarla, además de que no quiere ni intentarlo como pidió el doctor –Esto último lo dijo con molestia -¿Quieres hacerlo tú?
-¿Yo? –Pregunto sorprendida mirándola con incredulidad y después a su bebe volvió a verlo, estaba en esa incubadora, siendo alimentado por Miles de la única forma que en ese momento se podía.
-Creo…que sí, mejor a que…. –Se sonrojo –No se use
Stella sonrió –No te preocupes cariño, pronto él bebe saldrá de peligros y ayudar es algo muy bueno, ella lo necesita.
-Si –Murmuro la rubia sonriéndole a la pequeña –Pero…no…se bien
-Tranquila ahorita te ayudo ¿vamos?
-Claro
Se encaminaron a la habitación de la rubia, ese día la darían de alta y solo estaban esperando que llegara su familia con la muda de ropa.
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Por otro lado en la habitación de la pelirroja se libraba una pequeña discusión, una en la que Arnold iba perdiendo y cada hora, cada minuto, cada segundo iba cayendo en el abismo de las dudas, si no hablaba pronto con Helga no podría más, estaba por llegar a su limite
Sostenía un folder donde aseguraba que la pequeña bebe era suya.
-¿Tienes más dudas o ya te casaras conmigo?
-No…no me casare –Murmuro arrojando el folder en el buro de noche –No te amo
Lila se enrojeció de la molestia pero de igual forma sonrió -¿Y quién te ama te ha respetado como decía?
-Eso no te incumbe
-Vamos Arnold, acabamos de demostrar que si es tu hija ¿Acaso no quieres una familia bien con ella?
-Siempre me tendrá
-Eso no es suficiente –Dijo la pelirroja más molesta –Además Arnold ya viste que Helga mintió no es tu hijo
-¡¿Cómo sabes eso?!
-Es más que obvio pero también me lo dijo Gloria
-¡¿Y ella como se enteró?!
-Por una plática que escucho
-No te creo
-¿Es verdad no?
Lila sonrió triunfante
-Pero…
-Vamos Arnold ¿Qué otra prueba esperas? –Tomo al rubio de la mano –Arnold yo te amo, mira como me dejo Helga es obvio que quería que perdiera al bebe, es obvio que quería matarme y lo peor de todo es obvio porque quería hacerlo, para que jamás dudaras de su paternidad con él bebe, tal vez incluso ella misma quería perder al bebe y necesitaba quedar como la victima por eso me involucro…
-Tú la buscaste
-Claro que no…la vi por casualidad, la salude, para después irme pero ella comenzó a querer discutir
-No sé si…
-Ese bebe no es tu hijo y además yo no permitiré que quede impugne lo del intento de asesinato, la demanda seguirá en pie, mira como estoy y lo peor es que el doctor cree que tal vez no pueda tener más bebes. –Sollozo la pelirroja destrozada
Eso fue todo, Arnold la miro con compasión y lastima, con un poco de ternura y coraje porque realmente todo apuntaba a una sola cosa, Helga G. Pataki, lo había engañado de la peor manera y lo peor de todo es que se había burlado de él, de su ingenuidad y había buscado venganza seguramente porque él había sido el primero en hacerle daño y lo más peor aún es que había jugado con sus sentimientos, definitivamente Helga Geraldine Pataki, era más cruel y despiadada de lo que había llegado a pensar alguna vez.
Hola queridos lectores
disculpen por la demora pero aqui esta un nuevo capitulo espero que les guste
por favor haganme saber que fic quieren mas actualizaciones ;D
el mas votado sera el ganador
gracias a todso y cada uno de los lectores que aun me siguen y spor sus hermosos reviews que me alientan a seguir dia a dia
saludos
