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Hola queridos lectores
lamento mucho la demora pero aqui esta un nuevo capitulo :D
espero que les guste
y mil gracias a todos por sus hermosos reviews que me ayudan a seguir escribiendo y espero que me dejen mas porque dan de comer al show ;D
saludos
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CAPITULO 27 DECISIONES II
CONCIENCIA II
LA DECISION DE GLORIA
¿Cómo decidir que es bueno y que es malo? ¿Cómo saber si lo que haces será para bien o para mal? ¿Cómo saber que será bueno o malo para uno mismo? Además de saber si ese daño que le haras a terceras personas será lo correcto para alguien que se lo merece ¿o no?
¿Cómo juzgar a los demás para saber si se merecen o no algo? Es imposible poder juzgar a los demás porque para eso deberíamos de ver nuestros errores mismos y también saber no solo aceptarlos si no corregirlos antes de querer corregir al mundo.
G.S.
-¿Cómo es esto siquiera posible?
Arnold miraba aun el papel que tenia en las manos y después volvió a mirar a su mama mientras rodeaba con un brazo a Helga, quien aun sollozaba fuertemente en su pecho.
-No lo se…
Arnold se solto de la rubia quien lo miro sorprendida, pero este no se detuvo siguió su camino hasta donde estaba la recepción, donde se encontraba un doctor y una recepcionista.
Helga lo siguió con temor, Stella también se fue acercando lentamente hacia ellos.
-¡¿Me pueden explicar donde esta mi hijo?! –Dijo molesto dando un gran manotazo en la mesa con el papel que tenia en la mano aun.
-¿Qué….?
-Perdimos a nuestro hijo aquí –Siseo tratando de controlarse -¡Exijo que nos digan ¿Qué fue lo que hicieron?!
El doctor no supo que decir pero tampoco tuvo mucho tiempo porque Arnold lo tomo de la bata perdiendo los pocos escritos y además Helga también ya estaba perdiendo la paciencia en saber que su hijo estuviera perdido en algún lado o quizás…
No prefería no pensar en eso.
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Lila miraba molesta y con burla a Gloria quien estaba dándole de comer a la pequeña bebe quien no recibía tan de buena gana la formula.
-Helga debe estar sufriendo mucho, Arnold no la va a perdonar –Dijo la pelirroja sintiendo regocijo
-No quiero dejarte sola con la bebe, pero debo ir a comprar algunas cosas….
-Ah no, tu idea fue cambiar los niños, ahora tu debes ayudarme porque yo soy capaz de matarla
-¡Lila!
-Lo digo enserio, Gloria, al final no es mi hija –Rio un poco –Ni a mi propio hijo quise, ¿Por qué quererla a ella?
-Si la matas, pierdes a Arnold ¿Lo sabes verdad? –Pregunto la rubia molesta
-Es un fastidio –Dijo la rubia molesta y fastidiada
-Lila hablo enserio, deberías de…
-No se me da la gana
-Enserio no se porque me molesto
-Entonces lárgate, pero la niña ya sabes que destino corre si te vas. –Dijo la pelirroja tomando la botella que había puesto en el suelo para seguir bebiendo
La bebe sollozo un poco
Gloria sintió pena
Se sintió demasiado mal, todo lo que había pasado era demasiado cruel y sobretodo se sentía demasiado terrible al pensar que ella había sido la principal culpable de que todo estuviera asi y seria culpable si algo le pasara a la bebe.
Pero ahora ¿Qué podía hacer?
¿Qué debía hacer?
¿Qué debía tomar el camino del bien o del mal?
Esto estaba acabándola, ¿Cómo decidir si hacer o no hacer el bien o mal?
Lo único que sabia era que no podía….no podía ni debía dejar a la pequeña bebe con Lila, no porque si la dejaba su conciencia no la iba a dejar vivir en paz.
Había maldad en el mundo si….
Pero también había limites y el suyo ya estaba llegando.
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-Es increíble que haya pasado esto –Comento Arnold mirando al director del hospital
-Lo se señor Shortman pero no debemos de tomar medidas desesperadas
-¿Cómo no estar desesperado? Si estamos hablando de mi hijo señor.
-Lo se pero agrediendo a los médicos no solucionaremos nada
-¡¿Entonces que solución nos va a dar?! –Grito Arnold molesto levantándose –Nuestro bebe esta…perdido –Dijo quebrándose la voz a mitad de la frase -¿Usted cree que hay una razón para no exaltarse?
El doctor no dijo nada.
Helga miraba con molestia también como el doctor se quedaba callado. –La demanda es un hecho –Siseo molesta
-Pero es que…
-Helga tiene razón, la demanda es un hecho
Tomo a la rubia de la mano para halarla –Vámonos
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Helga miraba a aquel niño que estaba en la incubadora aun, ¿Cómo alguien podía tener el corazón de dejar a su propio hijo abandonado?
Ella estaba mas que muerta de dolor al saber que su hijo estaba en algún lugar sin ella, sin su amor….o tal vez incluso….no muerto no…no podía estar.
-Helga
-¡¿Tu?!
Gloria solamente la miro con culpa.
-Necesito que me escuches –Dijo mientras se acercaba, eso provoco que Helga se diera cuenta que venia con la hija de Lila.
Su corazón sintió un vuelco en el corazón.
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Arnold miraba a Lila con asco y molestia mientras esta se encontraba en el sillón con la botella, estaba mas que ahogada en alcohol.
-¿Dónde esta mi hija? –Pregunto preocupado pues desde que entro a la casa se dio cuenta del estado de ebriedad de la pelirroja
Ella sonrió –No se…estaba Gloria con ella, asi que no te preocupes –Se acerco a él tambaleándose –Podríamos aprovechar
Lila le acaricio el brazo
-No Lila, ya te dije que…
-Shhh –Se bajo el cierre de la blusa que llevaba, este se encontraba enfrente por lo que quedo al descubierto los senos que tenia la pelirroja, su pecho estaba lleno de pecas como su rostro.
Arnold no la miro solamente intento alejarse.
-Arnold vamos a jugar –Tomo su mano para colocarla en sus senos -¿Ya no recuerdas como jugábamos?
Arnold sintió nauseas
-Recuerdo cuando me hacias tuya sobretodo de cierta posición –Ven –Lo halo para que quedaran cerca del sillón donde ella se puso en cuatro puntos –Yo si te necesito –Se subio la falda para que se viera mejor su trasero, no llevaba ropa interior,
Arnold suspiro frustrado mientras cerraba los ojos –Lila no te humilles asi –Dijo haciéndose para atrás para que la pelirroja no lo pudiera volver a tocar. –Solo vine a ver a mi hija pero ya que no esta y tu…estas alcoholizada mejor me voy
-Arnold por favor –Se volvió a acercar –Yo siempre sere mejor que cualquiera….
-Basta Lila no quiero lastimarte –Dijo tomando con fuerza su mano para alejarla –Me voy y por favor deja de beber
Lila lo miro irse, sintiéndose molesta y además pensando ¿Dónde estaría la idiota de Gloria con la bebe?
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Helga abrazaba a la pequeña bebe que estaba entre tus brazos, mientras sollozaba -¿Por qué lo hiciste?
Gloria no la miraba –Perdóname
-Eso no arreglara ni el dolor que sentí ni los problemas que me ocasionaron ante los demás
-Helga….
-No Gloria, te agradezco que hayas dicho la verdad y lo dire en mi declaración pero yo no seré quien te juzgue la ley lo hará y sobretodo la ley divina, porque sabes bien que el karma existe.
-Lo se y créeme que también lo hice porque –Miro a la bebe –Yo pude ser mala pero no soy tan cruel.
Helga ya no dijo mas, siguió viendo a la bebe, era simplemente perfecta, era suya, su bebe, su hermosa bebe.
Stella llego en ese momento con el doctor que había atendido el parto de Lila y con un policía.
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Arnold miraba a la pequeña bebe que había pensado que era la hija de Lila, ¿Cómo no se dio cuenta anteriormente?
-Fui muy idiota
-No lo eres amor –Dijo Helga sonriéndole mientras, este besaba a la pequeña
-Estuve a punto de cometer la mayor estupidez de mi vida.
Helga sintió dolor.
-¿Cómo pude creerle a ella y como no quise escuchar a Michael? El me lo quiso explicar
-Lo se amor pero ya no vale la pena, ahora lo que debemos hacer es solicitar el cambio en el registro y terminar también las demandas en contra del doctor, de Lila y de Gloria.
-Lamento que aunque ella haya recapacitado aun asi no le vaya a ayudar tanto.
-El abogado dijo que si –Comento Helga encogiéndose de hombros
-Bueno pero como dices amor, lo importante es que nosotros estamos juntos.
-Si
En ese momento alguien toco la puerta de la habitación.
-¿Si?
-¿Puedo pasar hijo?
-Adelante papa
-Hijo –Miro a la rubia –No quiero molestarlos pero acaba de llamar el abogado, me comento que…
-¿Qué papa?
-Que Lila no la encontraron en su casa
Arnold miro a la rubia quien inmediatamente quiso tomar a la bebe en sus brazos
-El abogado recomienda que tengamos un poco de seguridad, por precaución.
Arnold asintió abrazando a Helga quien miraba a su hija sintiendo temor de que realmente esa pelirroja sea capaz de hacerles algo.
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Una pelinegra miraba con una sonrisa burlona hacia la casa de huéspedes.
-No podrán quitarme a mi hija –Susurro riendo –Lloraran lagrimas de sangre de eso…de eso me encargo yo –Rio otro poco mientras se iba acercando.
