Este es un Albertfic, si eres terryfan abstente de leerlo. This is an Albertfic, do not read if you are a Terryfan. Questo é un Albertfic non leggere se sei un Terryfan. C'est un Albertfic ne lis pas si tu est un Terryfan.

Reeka thank you for your kind words and the way you stood up for me.

Krilu, grazzie mille per i tuoi chiarimenti sul il mio lavoro.

Mj, gracias por tu apoyo.

Chicas, gracias por sus comentarios, he aquí un capítulo más, espero que lo disfruten. No tengo palabras para expresar todo lo que aun contar con apoyo a pesar de todo el tiempo que ha pasado me hace sentir. Sé que es un capítulo más cortito, pero hay otro ya casi listo, así que la próxima semana también habrá capítulo.

C, this time you outdid your self, thanks.

Luv ya all.

K.

YNTE 26

En algún lugar escondido, 1926.

¿12 hombres Terrence? – el rubio miró desafiante al hombre que tenía frente a él, calculando sus mejores posibilidades, el hecho que hubiera enviado tantos hombres por él y que aún ahora que lo habían privado de la libertad tuviera con él el pequeño contingente de hombres hablaba del claro temor que el moreno sentía.

William… no tengo porque darte explicaciones… si mal no recuerdo, tú mismo mandaste un grupo de hombres por mi alguna vez, siete, si mi memoria no me falla.

Estaban ahí para tu protección, ellos evitaron que te matara… aunque viendo los resultados de hoy me doy cuenta, que hubiese sido mejor saldar las cuentas entre tu y yo…

Terrence observó al rubio impecablemente vestido, sentado con calma frente a él, ni por un segundo se había amilanado ante la presencia de los hombres, le habían reportado que había luchado, y en realidad la peor parte se la habían llevado los que habían ido a secuestrarlo, solo habían logrado llevarlo con ellos después de que apuntaron un arma a su cabeza… tanta felicidad le había regresado al otrora oscuro William Andrew las ganas de vivir. Su sangre hervía tan solo de verlo ahí, calmado, sentado como si estuviera en control, como si no supiera que los 12 hombres presentes en la sala estaban armados. Quería verlo perder el control, quería ver dolor y temor en sus ojos, tal cual lo había visto años atrás, sonrió con esa sonrisa socarrona que ponía a su padre de mal humor.

¿Sabías que tu preciosa marquesita gime como una puta cada vez que la tomo? – la línea de la quijada de Albert se endureció, pero no se movió ni un centímetro de su lugar.

¿Cuánto dinero quieres Terrence?

Jajajajaja, claro, eres asquerosamente rico, William Albert Andrew… y crees que puedes comprarlo lo que sea, pero, no quiero migajas…lo quiero todo.

¿Todo mi dinero? Puedes tenerlo, mi fortuna personal, por supuesto, el dinero del consorcio está fuera de mi alcance.

Tu fortuna personal… después de que te has dedicado a arruinarme una y otra vez. No Willliam, quiero más que eso. ¡Tú me arrebataste a lo que más amaba en la vida! no puedes imaginar lo que era tenerla a mi lado, tratando de complacerla y ver que su mirada se perdía pensando en ti mi querido Albert, o verla suspirar por los rincones por el maldito amnésico que juraba ser solo un amigo, cuando en realidad era un maldito, enfermo, incestuoso, que quería cogérsela. –

Albert lo veía tranquilamente desde su lugar en la silla, por supuesto que hervía por dentro, pero era un hombre inteligente, que sabía bien que estaba siendo provocado a propósito.

Dime cuál es tu precio Terrence, y pagaré, ¿qué quieres un éxito en Broadway? ¿una nueva película en Los Ángeles?

Lo que quiero lo obtendré por mí mismo… claro, quiero el dinero, pero no solo el tuyo… sino el de los Grandchester.

¿También secuestrarás a tu padre?

No, a el duque lo necesito con vida…pero no has entendido, William, no se trata solo de dinero, quiero ver de qué es ella capaz, ¿cuánto crees que sufrirá? ¿Cuánto tardará en olvidarte? ¿Qué está dispuesta a hacer por recuperarte?

Las negociaciones son conmigo Terrence, no tienes porqué meterla en esto.

William, mi querido William, tal vez deba decirte que estás aquí porque ella me lo pidió, ¿acaso no sabes que disfruta pasar tiempo conmigo? Ya estaba harta de ti y me pidió ayuda para deshacerse de ti, porque quiere rehacer su vida con un verdadero hombre, conmigo.

Estás tan enfermo que te has creído tus propias mentiras Terrence. – le dijo Albert con indiferencia que hizo que la sangre del actor hirviera. Y por supuesto, reaccionó, tiró un derechazo que Albert pudo esquivar con facilidad. Lo cual por supuesto lo enfureció más.

Tienes suerte de que los caballeros aquí presentes piensen que vales más vivo y en buenas condiciones que muerto, al menos por ahora, pero, ya me encargaré yo de borrarte ese gesto socarrón del rostro, no solo te voy a dejar en la calle, haré sufrir a la querida marquesa por tu ausencia por un tiempo, porqué sé que eso te hará sufrir a ti, veamos que tal funciona, y después, después le daré esperanzas, solo para destruirlas, y tú te revolcaras de dolor, no solo por verla mal, sino porque te voy a destrozar, pero te mantendré con vida por un tiempo, por el puro y simple placer de verte pagar cada una de tus deudas conmigo, y al final, al final ella será mía, mi mujer, mi esposa, la madre de mis hijos, los herederos de todo…

Ya hay un heredero.

Quitar al bastardito del camino es sencillo.

No te atrevas a tocarlo, ni a ella tampoco, porque sabes de sobra que te lo haré pagar, mejor déjate de dramas y fija tu precio.

Terrence hizo una seña a sus hombres más corpulentos, que levantaron a Albert de la silla y lo inmovilizaron no sin esfuerzo hasta que un tercero intervino y enterró el frío cañón de su arma en la nuca del patriarca de los Andrew. Terry descargó un par de fuertes puñetazos en el rostro del rubio, rompiendo una de sus cejas y haciendo sangrar su boca.

Bien, tomen la foto y envíensela a ella. –

Albert no emitió sonido alguno, solo llevó su puño a los labios para limpiar la sangre.

No, primero la foto. – hizo la seña correspondiente y lo obligaron a ver al frente y estarse quieto para la foto, después cortaron un mechón de cabello. – llévenselo, con eso tengo por ahora, piensa en mí mientras me revuelco con la hermosa señora Andrew, siempre me he preguntado cómo se verán un par de moretones en esa preciosa piel de alabastro.

¡Maldito! mátame si es lo que quieres, pero a ella no te atrevas a tocarla. –

No puedes hacer nada al respecto, por supuesto. – hizo una seña más y llevaron a Albert prácticamente a rastras fuera del lugar.

Uno de los matones se acercó a Terrence una vez que se fueron.

Mi jefe quiere su dinero

Lo tendrá, pero a mi manera y en mi tiempo. – le respondió altaneramente Terry.

Recuerda que no es un hombre paciente.

Pero, si ambicioso, recuérdale lo que podré hacer por él si tomo el control de dos de las fortunas más grandes del mundo-

Solo por eso sigues con vida.

Mansión Andrew 1926

Rose escuchaba las palabras del médico con incredulidad, un sentimiento de zozobra la invadió, una mano invisible atenazo su garganta y las lágrimas inundaron sus ojos por una fracción de segundos, antes de desbordarse y surcar su rostro. La palidez de su cara, así como el cocktail de emociones que la embragaban debieron de ser evidente, porque sintió como Patty tomaba su mano y la apretaba fuertemente tratando de infundirle fuerzas.

Milady, debido al diagnóstico anterior deberemos llevar paso a paso este proceso, pudiera ser que se presenten dificultades para llegar a término… - el médico carraspeo con evidente incomodidad, no era común dar el diagnóstico a una mujer, sino, que se hablaba con su esposo, pero en este caso… su esposo no estaba y tanto el duque de Grandchester, como Archibald Cornwell había dejado claro que la marquesa debía ser informada directamente en ausencia de su esposo.

La joven mujer había hecho un esfuerzo por calmarse, tomó aire y clavó su profunda mirada color verde en los ojos del galeno.

Doctor, entiendo perfectamente que esta comunicación es inusual y difícil para usted, agradezco profundamente su deferencia y comprensión y le suplico me hable con claridad, no es algo que mencione públicamente, pero una vida atrás, antes de mi primer esposo, estudié y trabajé como enfermera, no es necesario que busque las palabras adecuadas, comprenderé, y por supuesto aprecio su deferencia. – el tono modulado y seguro sorprendió al médico, e incluso causó en su rostro una reacción de sorpresa y admiración, era imposible no hacerse una imagen previa de una mujer en apariencia tan consentida, nunca había dudado que la marquesa era la niña de los ojos de William Andrew, y en su momento, Richard Grandchester la había tratado como hubiese tratado a su propia hija.

Milady…

Rose, por favor doctor Brown, confío en usted, ha sido médico de los Andrew por mucho tiempo, y es evidente que bajo las circunstancias actuales la confianza del uno en el otro será imprescindible.

Solo en privado… Rose el éxito de tu embarazo dependerá de que te cuides, guardes reposo, mantengas la calma y el control de tus emociones… sé que esto no es sencillo en las circunstancias presentes, pero, es necesario.

Lo entiendo, y puede estar seguro de que haré todo lo que esté en mi mano por guardar la vida de mi bebé… debo tener tres meses… pensando en las fechas…

Así es. – el doctor guardó silencio por unos momentos.

La admiración del médico crecía a cada minuto que pasaba junto a ella, en su experiencia las mujeres de su clase eran remilgadas, poco prácticas, histéricas, a veces irracionales, pero frente a él tenía una mujer fuerte, segura de sí misma, que tenía cerca de tres meses viviendo con la zozobra e incertidumbre de conocer el paradero de su esposo e incluso vivir con la angustia de si seguía con vida.

Entiendo Rose que será difícil mantener la calma en la situación que vives, pero es muy importante que te mantengas serena, piensa que cuidarás a tu bebé, y que William, cuando regrese estará feliz de encontrar en tus brazos el hijo que tanto han anhelado.

Gracias doctor, puede darle la noticia al duque y al señor Cornwell, yo hablaré con la tía Elroy.

Por supuesto Rose, ahora las instrucciones son comer saludablemente, hacer ejercicio al aire libre moderadamente, guardar reposo y tratar de evitar sobresaltos y emociones fuertes. Ya has pasado por un embarazo, así que seguramente reconocerás síntomas, sin embargo, cada embarazo es distinto, llámame en caso de dudas, dolor agudo en el vientre, o sangrado.

Así lo haré doctor, gracias.

El galeno se despidió formalmente y dejó al par de mujeres solas.

Candy…

Shhh, ni aún ahora puedo ser ella, ahora menos que nunca.

Rose… ¿cómo estás?

Patty, sabes que decidimos esperar por un tiempo, para así disfrutarnos, estar juntos, vivir esa primera etapa de nuestro matrimonio y que cuando por fin decidimos buscar ser padres de pronto pareció imposible, he anhelado con todo mi ser tener un hijo de Albert, y me culpé una y otra vez por no poder darle esa alegría a él… y ahora que al fin ha sucedido el milagro… él no está conmigo, y aunque siento una inmensa felicidad de saber que al fin nuestro sueño se hace realidad no puede dejar de dolerme por su ausencia.

Lo sé, y puedes contar conmigo y con Archie para todo, haremos frente a lo que haya de venir como lo que somos, una familia. ¿Quieres que te acompañe a darle la noticia a la tía abuela?

No, ve y haz tus cosas, yo hablaré con ella.

Patty abrazó a Rose por unos momentos, tratando de consolar un poco su dolido corazón, antes de salir y dejarla sola por unos momentos.

Rose acarició con suavidad su aun plano vientre, mientras un pequeño rayo de felicidad se colaba en su ennegrecido firmamento, Albert y ella habían pasado tanto tiempo separados, anhelándose, amándose, su breve espacio de felicidad había terminado abrupta e inesperadamente, y tal vez lo más pesado de cargar además de la ausencia era no saber, no saber que había pasado, no saber si estaba herido en algún lugar, si por alguna razón había decidido no abordar ese barco con destino a Irlanda, o si lo había abordado y en un accidente había caído al mar, las posibilidades eran tantas, y demostraban firmemente que la ignorancia no siempre es felicidad.

Salió de su habitación y se dirigió a las habitaciones privadas de Elroy, no dudaba que la matriarca de los Andrew estuviese informada de la visita del doctor Brown, su relación con la mujer mayor era lo que había soñado tantos años atrás. Llamó con discreción a la puerta y una mucama abrió prontamente, revelando la elegante figura de quien por décadas había sido el pilar y la fortaleza de los Andrew y que hoy en la crisis que atravesaban era quien llevaba el timón del barco.

Tía…

Rose, pasa hija, toma asiento, llegas justo a tiempo para tomar una taza de té conmigo.

Gracias tía. - respondió ella tomando asiento y recibiendo de mano de Dorothy la fina taza de porcelana con flores rosadas y filos dorados. El aroma reconfortante del té inundó sus sentidos, sabía que la astuta mujer habría notado ya el leve enrojecimiento de sus ojos y la palidez de su rostro a pesar de los esfuerzos que había realizado para esconderlos antes de ir a visitarla.

Gracias Dorothy, puedes retirarte. -

La fina matrona tomó un sorbo de su taza antes de observar a Rose detenidamente, no era una mujer sentimentalista, y era una mujer exigente, perfeccionista, pocas personas cumplían sus estándares, y Rose era una de esas. Elroy Andrew sentía no solo admiración por su sobrina política, sino genuino afecto por la mujer que día a día había demostrado ser la felicidad de su sobrino.

Dime hija, ¿cómo te encontró de salud el doctor Brown?

Tía, todo está bien, solo debo cuidarme por los próximos meses… - los ojos de Rose se inundaron de lágrimas y su rostro se ruborizó Elroy la observó y una leve sonrisa se asomó en sus labios. Tomó la mano de Rose y la apretó con firmeza, sus propios ojos se anegaron.

Tendremos un heredero… Niña, eso es maravilloso para ti, para Albert y para esta familia es motivo de una inmensa alegría en medio de la tormenta que vivimos. Seca esas lágrimas que Nuestro deber será salvaguardar su vida y el legado de William…- la voz de la matrona se quebró por un momento.

Rose se puso de pie y caminó un poco en la habitación antes de tomar asiento de nuevo y ver directamente a Elroy.

Albert está con vida, tía, puedo sentirlo, no me preguntes como, pero nuestros corazones son capaces de sentirse y el suyo aún late con fuerza, solo que por alguna razón no puede volver en este momento, pero él sigue conmigo, de eso no tengo duda, y por eso creo que debemos tomar una postura más agresiva para encontrarlo.

Sabes que tenemos investigadores…

Tratando de encontrar pistas, que no conducen a ningún lado, creo que estamos buscando en lugares que no son y por eso no podemos dar con pistas reales de su paradero.

William puede ser esquivo.

No Tía, Albert no se fue, esto es muy diferente a años atrás cuando él buscaba ser libre, ¿es que acaso ya no recuerda cuando perdió la memoria y no pudo avisar nada de lo que estaba sucediendo?, tía entre él y yo no hay secretos y él me lo contó todo, así como su arrepentimiento por preocuparlos con su ausencia, estoy segura que algo grave le pasó… Albert jamás, haría algo así a propósito y muchos menos a su hijo y a mí - la vehemencia con la que Rose se expresó agradó a la matrona quien le sonrió con conocimiento de causa, en ese instante supo que ella era una digna matriarca y que la familia nunca más estaría a la deriva.

Quería escuchar lo que piensas al respecto, saber que lo conoces tanto como nosotros. ¿Qué piensas Rose? ¿Cuáles son tus dudas?

Tía, conozco perfectamente al hombre con el que me casé, lo amo por ser justamente el hombre maravilloso que es y como le dije, tenemos la capacidad de sentirnos aunque no estemos juntos, nuestras almas están conectadas de una manera que no logro explicar y puedo sentirlo, no está bien, pero aún está con nosotros, por eso siento que debemos darle otro enfoque a su búsqueda.

La tía se quedó viéndola, con la determinación de los Andrew en su mirada, Rose se puso de pie y continuó - tía estoy segura de que algo o alguien le hizo algo, no sé tal vez algunos de nuestros enemigos lo secuestró por dinero o por otros intereses que aún no logro descifrar, pero sé que quienes lo hicieron solo buscan perjudicarnos de alguna manera. Es hora que demostremos que los Andrew y los Grandchester son las fortunas más poderosas de Gran Bretaña y el mundo y empecemos a darle otro enfoque a esta investigación, revisemos quienes se benefician del posible caos de la ausencia del patriarca, que revisemos a quienes hemos dejado fuera de los diferentes negocios y son ahora nuestros enemigos y porque no, tratemos de encontrar a Annie que parece haberse esfumado, así como al bastardo del duque que pareció haberse dado por vencido de manera muy fácil. No podemos descartar a nadie.

¿Quieres decir que ellos podrían estar implicados y haberlo planeado todo?

No lo sé tía, es solo que no quiero perder a nadie de vista, quiero tener el panorama completo, es tiempo de ser más agresivos, ser más cautelosos, de mantener nuestra imagen de familia unida y fuerte, darles a conocer que los negocios están bien y fuertes y ahora más que nunca somos la imagen de la solidez y la estabilidad pese a todo. Es cierto, no me apetece salir, ni andar en la escena social, pero entiendo que es necesario que hagamos actos de presencia en eventos estratégicos y de que mantengamos nuestras relaciones, en parte porque nuestra ausencia les da espacio de crear rumores y a generar incertidumbre.

Tienes razón, vamos a cambiar el enfoque de búsqueda, tenemos que revisar a quienes les conviene esta situación y empezar por allí, la verdad es que nos confiamos demasiado y es hora de fortalecer tu posición como matriarca de los Andrew, sé bien que no es lo común, pero en su momento yo también lo fui y en ausencia de William, eres la cabeza de esta familia, y me consta que tanto el duque como William te han enseñado a manejar los negocios, así que es tiempo de dejar a un lado la imagen de mujer de sociedad, y que les demuestres que eres mucho más que solo la esposa de William Andrew. Al igual que tú creo que William está vivo y que mientras así sea él hará hasta lo imposible por regresar a tu lado, pero en tanto eso sucede tú debes velar por el patrimonio de la familia y por tus hijos. Seremos la imagen de la fortaleza y la esperanza, ven basta de lamentarnos y vamos a la biblioteca, debemos hablar con George y con Archie, porque esto debe comenzar ya.

Como tú digas tía. -

Rose se puso de pie y le ofreció su brazo como apoyo a Elroy, juntas caminaron para encontrarse con los hombres trazando planes para el futuro, pero, sobre todo para encontrar a Albert.

En algún lugar.

Creo que no te ha quedado claro, Grandchester, hemos estado haciendo las cosas a tu modo, pero tus deudas crecen día con día, con esta estúpida idea del secuestro del patriarca de los Andrew que no solo ha generado más gastos para mantenerlo apenas con vida, eso y el estar cuidándonos de cometer alguna equivocación, no he visto ninguna ganancia de esta pésima idea, no solo no hemos recibido un centavo sino que ahora te crees con el derecho a decirnos que hacer, bastardo arrogante, pero tú tiempo se acabó, no hay más oportunidades o actúas ya … o simple te matamos ahora mismo y pedimos dinero por el rescate de este millonario. Al final del día tú no vales nada y la deuda que tienes podemos cobrarla con este rico y su familia, eres tan perdedor que en estos meses no solo no has doblegado su voluntad, sino que tus supuestas provocaciones no han hecho más que dejarte en ridículo frente a William Andrew.

No seas imbécil, que aún no es tiempo de negociar, toda su fortuna y la de la futura viuda serán mías, ¿es que acaso no te has dado cuenta de que toda esta guerra de desgaste es parte de la estrategia?

¿Y dejarte golpear por él también lo es? ¿Qué te humille todo el tiempo pese a que es un hombre atado y hambriento hace parte de tu brillante plan de adueñarte de todo lo suyo?

Tus hombres son unos incompetentes que no siguieron mis instrucciones. ¿es que acaso no saben hacer nada bien?

Mis hombres no trabajan para ti, además aquí nada se hace gratis y tú no has cumplido ni siquiera con él primer pago, es más ya estamos dudando que algún día estés en la capacidad de cumplir con nada, en ese orden no tienen por qué detener al señor Andrew como tu saco de boxeo, mientras tú haces las veces de macho… estamos pensando que en este punto sería mejor negocio trabajar para el que seguir haciendo tu trabajo sucio.

Yo les pagaré cuando todo haya acabado, después de todo seré el único dueño de dos inmensas fortunas y tendré tantas influencias, que volverlos objetivos sería un juego de niños. ¿es que no se dan cuenta de los beneficios de todo esto?

Jajajaja, eres un engreído con ínfulas de duque, en este punto ni tus amantes te creen nada, simplemente son negocios … no es nada personal y tú nos sólo nos prometes cosas, no has podido cumplir con nada, eres un mal chiste y dado que son mis hombres los que estamos arriesgando todo aquí he ordenado que envíen lo necesario para obtener el rescate de tu queridísima marquesa …

Eres un idiota, vas a poner toda la operación en peligro, ¿es que no entiendes que entre más tiempo pase más desesperados estarán y tendremos a los Andrew y a los Grandchester de rodillas? Tendrás tu maldito dinero y hasta más …

Pues los Andrew no están siquiera acabados, según mis contactos en la policía están moviendo cosas y es solo cuestión de tiempo para que den con él y contigo, ya ves hasta su mujer ha vuelto a la escena social y económica, más fuerte que nunca, definitivamente nada te sale bien. Debiste enviar la foto y el mechón meses atrás.

Es solo un truco, están pescando en río revuelto para ver quien se equivoca … en cuanto a lo de la escena social es solo parte de lo que deben hacer para mantener estabilidad, es solo una mala actuación, podría jurar que la marquesa debe estar en la búsqueda de un reemplazo para hacerle frente a la soledad.

No me interesa cómo funciona la lógica de la alta sociedad o lo que creas que pasa en la cama de la marquesa, solo te digo que no soy un hombre paciente y lo creas o no, esto que hago es un muy buen negocio, no me gustan los problemas y esta situación es simplemente insostenible. No estoy dispuesto a perder mi dinero ni mi libertad o echas a andar tú plan o encontraremos otra manera qué tal vez no sea tan conveniente para tus intereses, me tienen sin cuidado tus planes.

No te atrevas a interponerte en mis planes o lo lamentarás, no tienes idea de lo que es tenerme como enemigo, simplemente lo haré cuando sea conveniente para mis intereses, no querrás que la policía llegue de sorpresa a tus bares ilegales y demás negocios, lo haré a mi manera, seré tan rico y tendré tanto poder que no querrás enfrentarme o ser mi enemigo.

El dinero de los Grandchester y de los Andrew… jajajajajajajaja y tú crees que te lo darán, no sabes de lo que hablas, esas familias nunca cederán su poder y dinero a un don nadie, un bastardo que no es más que una piedra en su zapato.

Hay otras formas de obtenerlo y para eso necesito mantener a Andrew un poco más, pero si lo que les preocupa es un poco de dinero … lo tendrás, más te advierto que no te metas en mis cosas y mis planes o lo lamentarás.

Tienes tres días Grandchester… sino serás tú el que sepa de nosotros - le dijo el hombre con mirada seria.

Gerald…

Tres días, para darme un adelanto, he sido demasiado paciente por 4 meses, tu mujercita ya me aburrió, mis hombres comienzan a impacientarse, los Andrew están muy cerca y por supuesto que ella podría apaciguarlos un poco a ellos, pero no me gusta compartir mis cosas y jamás mezclo la cama con los negocios… así que ya sabes lo que espero o sabrás de lo que somos capaces.

No, Anne tiene habilidades que puedo usar con otros y no con los gorilas que tienes contratados, me tiene sin cuidado lo que le hagas en la cama a ella, pero la quiero fuera de este acuerdo por ahora.

Tres días, ya lo sabes.

Terrence observó a Gerald ponerse de pie y salir, no le había pasado por alto el tono amenazante de sus últimas palabras y el peligro de cambiar de objetivos, después de todo era un ladrón que solo tenía como prioridad el dinero y por él sería capaz de vender su alma al mismo demonio,Terry lo sabía … debía conseguir un poco más de dinero … pero ¿cómo?

Mandó llamar a uno de los hombres para que lo acompañara al lugar donde tenían a Albert. Le abrieron la puerta y observó al hombre acostado sobre el catre indolentemente, los brazos cruzados detrás de la cabeza, las mangas de su camisa blanca arremangadas, y los ojos cerrados.

¿Ahora si vienes a negociar? - le preguntó sin siquiera mover un músculo para incorporarse.

No me interesa negociar contigo. Levántate.

No veo porqué tenga que hacerlo.

Terrence sabía perfectamente que él solo no podría doblegarlo, volteó a su alrededor y se dio cuenta de que el guardia no había entrado con él. La ira bullía por dentro de su ser, pero no estaba dispuesto a quedar en ridículo de nuevo frente a los hombres, sin embargo, iba a lastimarlo justamente donde en verdad le dolía, se quedaba sin tiempo y si no actuaba ya … lo perdería todo.

Odiaba el gesto de autosuficiencia en Albert, ver el respeto que los hombres de Gerald tenían por él hacía que derramara bilis, saber que no importaba cuanto gritara o amenazara los hombres solo se encogerían de hombros y dejarían que Albert le respondiera golpe por golpe.

Dame tu anillo de bodas infeliz. - exigió con tono impaciente

Grandchester, aquí el único infeliz eres tú, yo estoy casado con la mujer que amo, y hace mucho que dejé de vivir por una venganza, tal vez deberías considerarlo.

No vine aquí por consejo, tu iniciaste esta guerra el día que te metiste entre mi mujer y yo, creíste que humillarme y entrometerte en mi vida para arruinarla era tu prerrogativa, ahora atente a las consecuencias. - le dijo pateando el catre.

Albert se incorporó y caminó por la celda con las manos en los bolsillos, después se paró frente a Terry, los 15 centímetros de diferencia en la altura de los hombres era más que evidente en ese momento, la superioridad del rubio era palpable.

Quieres mi anillo de bodas para pedir rescate, pero, eso no es necesario, dime tu precio, pagaré.

Esto no se trata de una suma cualquiera.

Soy el patriarca de los Andrew, ¿quién crees que controla el capital? ¿Qué quieres Terrence?

Todo. Y sobre todo quiero ver cómo te retuerces cuando sepas que precisamente te he quitado lo que más amas… Una vez más. -

Terrence sacó un arma de su saco y la apuntó a Albert quien no se movió evaluando que tan en serio iba, distinguió el torbellino emocional por el que estaba pasando y decidió que lo mejor era mantenerlo calmado por el momento.

¿También quieres que te escriba una nota?

Sí, pero escribirás lo que te dicte, claro, a menos que prefieras que envíe tu dedo junto con el anillo como prueba de vida.

No seas melodramático Terrence, trae las cosas y escribiré. Solo si estás pensando en que escriba una nota diciendo que me fui voluntariamente toma en cuenta que no se te pagará un rescate.

Terry pidió a gritos las cosas, y le hizo un gesto a Albert con la pistola para indicarle que tomara asiento frente a la mesa con una sonrisa socarrona.

Comienza la carta con Querida Candy…

Albert sintió como el alma se le salía del cuerpo ante la mención del nombre de ella en los labios de Terry confrontó su mirada en busca del indicio de verdad, preguntándose si era una simple traición de los recuerdos del moreno, o si había conocimiento de causa, sintió el frío del arma presionar contra su sien y escuchó a Terry con voz exigente y una sonrisa burlona en el rostro.

He dicho que comiences la carta con Querida Candy, no es un error…-