En el principio de los tiempos, la Diosa de la vida creó a todas las razas de seres libres y racionales.
Sin embargo, hubo una raza entre las demás que sobresalió por sus grandes dotes de sabiduría, poder y espiritualidad.
Con el tiempo, dicha raza comenzó a llamarse a si mismos "seres completos", nombrando al resto de las razas "seres inferiores". La raza creía que debido a sus múltiples superioridades había ganado el derecho de gobernar y subyugar al resto.
Los Dioses, como castigo a su insolencia, decidieron mermar la superioridad de los "seres completos", dividiendo a cada individuo en dos. Estos seres pasaron a ser "seres incompletos".
Pero lejos de traer paz al mundo, el resto de las razas, cansados de tanta humillación y abuso, aprovecharon este castigo para masacrar a aquellos insolentes seres, provocando su pronta extinción.
Esta leyenda es contada de generación en generación como creencia de que cada persona posee a dos seres dentro de sí, uno blanco, y otro negro. Tal como la dualidad entre el bien y el mal.
*Escena animada*
En la oscuridad de la noche se muestran las llanuras que conducen a un castillo. Dentro de ese campo de batalla comienzan a desfilar gran cantidad de soldados con armadura negra, entre lanceros, magos, soldados acorazados, y arriba de ellos, un batallón de jinetes montados sobre wyverns.
Una persona desconocida da la orden y las tropas comienzan a avanzar. Por su parte, los magos oscuros realizan un hechizo que hace que lluevan meteoros incendiándose.
Dentro del castillo una lluvia de fuego comienza a caer matando guardias, criados y provocando un alboroto general.
Leander, un niño pequeño de doce años corre buscando ayuda, evitando a personas heridas y apuradas hasta chocar con alguien: Rayner, el joven príncipe heredero al trono y hermano mayor de Leander.
Leander: ¡Hermano!
Rayner: ¡Leander! ¡Ven conmigo! ¡No te separes de mi lado!
Leander: ¿Qué está pasando?
Keira: ¡Rayner! El palacio está…
Rayner: ¡Atacado! Sí.
Keira, la hermana menor de Rayner, y mayor de Leander llega y se reune con ellos y ambos intentan escapar del caos. De algún modo, los magos y jinetes wyvern han profanado los jardines del palacio y están atacando y masacrando a guardías poco preparados para la guerra. Los tres hermanos se reunen con el guardaespaldas de su padre, Maximus.
Maximus: Niños, ¡Por aquí!
Rayner: ¡Señor Maximus! ¿Y mi padre? ¿Dónde está?
Keira: ¿No deberías estar con él?
Maximus: Tengo que garantizar la seguridad de sus hijos. Ordenes directas de su majestad.
Los cuatro corren tras un pasillo y la escena prosigue, ahora por fuera, en los campos cercanos al palacio, en donde dos grandes ejércitos están a punto de enfrentarse. Por un lado, el rey Ulysses, encabeza el ejército que defiende el castillo, por el otro, el rey Dimas, encabeza el suyo.
Ulysses: El propio rey Dimas encabeza el ataque… descabellado.
Ulysses: ¡Halvard! Reúnete en el flanco izquierdo y lidera los paladines.
Halvard: ¡Sí Señor!
Ulysses: ¡Cameron! Te encargo las unidades pedestres en el flanco derecho.
Cameron: ¡A la orden, su majestad!
Ulysses: Yo lideraré las tropas centrales.
Ulysses: Rayner… se que sobrevivirás a esto… en tus manos quedará el destino de Bestria.
Ambos ejércitos comienzan a movilizarse al grito de guerra de ambos reyes.
*Fin de la escena animada*
Parte 1. Tiempos Bélicos
Prólogo. "Mercenario Sin Patria"
*Pantalla oscura*
(?) : Ya veo. Así que has venido aquí en busca de más poder.
(?): Eres ese humano que un día vino a mí porque no deseaba morir. Sí… te recuerdo. Me refiero a que recuerdo a la perfección esa determinación.
(?): Haz muerto ¿No es así?
(?): De ser así, seguro has venido en busca de más poder. Pero, te recuerdo que debes pagar el precio de dicho poder. ¿Estás de acuerdo, Silver?
(?): Je,je. Te llaman Silver, pero ese no es tu verdadero nombre ¿No es así? ¿Podrías decirme tu verdadero nombre?
*Introduce tu nombre en el teclado de Switch*
(?): Poko… es verdad, ya recuerdo. Lo que no recuerdo es tu apariencia física. ¡Qué raro!
*Inicia el comando de creación de personaje, es posible elegir uno predeterminado, o ir a la pantalla de customización, en la que se incluye apariencia física, atributos, armas a elegir y tono de voz*
(?): Muy bien, ahora si te recuerdo a la perfección.
Poko: Muéstrate.
(?): ¡Vaya! ¡Qué rudo!
*Se muestra la forma de una niña pequeña, ojos rojos penetrantes, cabello negro y corto, vestido umbrío y parece flotar entre la nada*
Kay: Es extraño que desees ver mi apariencia, Mercenario de Plata. ¿Te parezco linda?
Kay: Pero eso no importa ahora. Haz muerto ¿No es así? Y deseas volver a la vida con la ayuda del Pulso Maldito.
Poko: Por favor.
Kay: Je, je, je. Está bien Silver. Sabes cual es el costo ¿Verdad? ¿Sigues dispuesto a aceptarlo?
Poko: Así es.
Kay: Bien, me gusta tu determinación. Por ahora te daré lo que quieres. Pero recuerda que tienes 24 horas para traerme un alma fresca. El señor Cygnus estará honrado.
Kay: De lo contrario, tu propia alma figurará entre las ofrecidas para el señor Cygnus.
Kay: Ahora ve, despierta, Mercenario de Plata.
*Kay y la oscuridad se desvanecen, Poko aparece aparentemente muerto, tirado en el suelo de una aldea, a su rededor se encuentras varios bandidos, una mujer y su hijo pequeño*
Aldeana: ¿Está…?
Oier: ¡Muerto! ¡Sí que lo está!
Niño: Tengo miedo…
Oier: Cuando el jefe se entere que el gran Mercenario de Plata ha caído… por mí. ¡Ha caído por MI hacha! Ja, ja, ja.
Aldeana: ¡No tienen nada que hacer aquí! El hombre que buscan está muerto, como dicen, pues váyanse ya de esta aldea.
Oier: Oh claro que nos vamos. Pero después de arrebatarles todo el oro y las cosas de valor de esta… aldea.
Oier: ¡Muchachos! ¡Saqueen todo!
Bandido: ¡Aye!
Aldeana: ¡Bestias!
Poko: Ustedes no van a ningún lado.
Oier: ¡¿Qué?!
*Poko se levanta de su sitio y encara a los bandidos, la aldeana y su hijo se esconden detrás de Poko*
Poko: Ustedes, par de zánganos, están buscándome a mí, saquear esta aldea no tiene nada que ver con esto.
Oier: ¿Pero… cómo? ¡¿Cómo es que este hombre sigue vivo?! Mi hacha… aún sigue salpicada de su sangre ¡Y este tipo no parece tener ningún rasguño!
Poko: Pero si siguen empeñados en saquear este pequeño pueblo, me veré obligado a tomar sus vidas.
Oier: Estúpido… ya te maté una vez, estoy más que listo para descuartizarte por segunda vez. ¡Ven a mí si te atreves!
Poko: …
*Diálogos dentro del combate*
Turno 1. Turno aliado
Aldeana: Oye tu, ten cuidado. No debes enfrentar a un grupo de hombres tu solo.
Poko: Descuide, yo soy la razón por la que estos hombres están molestando esta aldea. Es mi deber limpiar la basura de esta zona.
Aldeana: ¡Gracias… pero aún así ten cuidado!
*La aldeana y su hijo dejan el mapa*
Turno 1. Turno enemigo
Oier: Todos ustedes, bola de inútiles ¡Olvídense de saquear y tráiganme la cabeza del Mercenario de Plata!
Poko vs Oier
Oier: Tú. ¡Tú! Te mataré las veces que sean necesarias ¡Escuchaste!
Oier (tras ser derrotado): Esto… no debía pasar así…
*Fin del Combate*
Aldeana: ¿Estás bien?
Poko: Así es.
Niño: ¡Fue impresionante!
Aldeana: Gracias por salvarnos de esa gente, no se como agradecerte.
Aldeana: La guerra ha traído cosas desastrosas para su pueblo. Ambos reinos preocupados solo por reñir entre ellos y el pueblo siendo presa de bandidos. Ni hablar.
Aldeana: Aunque últimamente he escuchado rumores… Dicen que el castillo real de Bestria ha caído. El ejército de Adhara ha tomado las riendas de esta guerra en un ataque sorpresivo.
Aldeana: De ser así, nos estaríamos acercando al final de esta pesadilla. ¡Da igual el reino que gane! Solo quiero que esta guerra acabe.
Poko: …
Aldeana: Se que no debería expresarme así, Bestria es nuestro hogar y se que debería estar triste y asustada por la victoria de Adhara. Pero solo quiero que esto acabe pronto.
Aldeana: Usted… ¿cree que Bestria debería haber ganado esta guerra?
Poko: Me es irrelevante.
Poko: Soy un mercenario sin patria, apostaré siempre al mejor postor, el reino que resulte victorioso se convertirá tal vez en mi futuro cliente.
Aldeana: Ya veo…
Poko: Cuídense. Y si otros bandidos vuelven para buscarme… díganles que estaré en la ciudad de Alnair.
Aldeana: Y se fue… es un jóven verdaderamente enigmático.
