CAPITULO 3.
Disclamer: Los personajes son propiedad de Shingeki no Kyojin por Haime Isayama, los uso en este fanfic sin fines de lucro.
Bienvenida.
Jean se sentía tonto, ya tenía el número de la chica, pero no se animaba a enviarle un mensaje, ya habían pasado varios días, pero cada que abría el chat miraba su foto de perfil, ella y su novio. Cada que veía eso le daba dolor de estómago y prefería retroceder. Marco le había aconsejado dejar la situación por la paz, entregar el collar y continuar con su vida, no era como si Jean sufriese por soledad, al contrario, muchas chicas lo deseaban por ser el Capitán del equipo de futbol.
Pero Jean, ni el mismo entendía porque se aferraba tanto a la idea de ella enamorada de él, sabía que era una idea lejos de la realidad, y lo tenía más que claro cada que abría el chat para tratar de escribirle. Dejó su celular en el buró de su habitación, y se dispuso a organizar sus cosas, quizá así su mente se despejaría, su amor unilateral de verano le tenía la cabeza hecha un nido. Al menos le alegraba saber que al día siguiente regresaría al Instituto, quizá alguna de las tantas chicas lo ayudaría olvidar a la pelinegra, aunque esa idea también estaba lejos de la realidad.
Una nueva semana, un nuevo ciclo, un nuevo comienzo. Jean despertó de buen humor, desayunó y se despidió de su madre, se montó en su Camaro y pasó por casa de su mejor amigo, juntos se dirigieron rumbo al Instituto, estaba sólo a 15 minutos, pero Jean podía llegar en menos tiempo, Marco siempre lo regañaba por conducir muy rápido.
Al llegar al Instituto, ambos se animaron, sería un buen ciclo. Sus primeras clases eran en grupos diferentes así que se despidieron, Jean caminaba por los pasillos mientras saludaba a varios compañeros, veía algunas caras distintas, de repente alguien le dio un golpe en el brazo.
- ¡¿Acaso eres tú?! ¡Estoy tan ofendida! Se supone somos buenos amigos, ¿Por qué no mandaste ni un mensaje? - Sasha, su vieja amiga lo regañaba y reclamaba, él ya predecía aquello, siempre era lo mismo, - ¿Me estas escuchando si quiera? - Le cuestionó Sasha.
-Sasha, sí que puedes fastidiar cuando te lo propones, sólo hablo con mis chicas por mensaje, y tú, eres… mmm… tú eres Sasha- La aludida lo miró ofendida, mientras Jean sólo reía.
-Piérdete, cara de caballo- le dijo Sasha, dándole un golpe en la entrepierna.
- ¡Ahg! ¿Por qué siempre te lo tomas tan enserio? No te vayas aun, mis chicas te tienen miedo así que escóltame hasta mi salón, no quiero que ninguna se me cuelgue… aún. –Le suplicó Jean a Sasha, ella lo miró con fastidio y aceptó.
-Jean, algún día te vas a enamorar y vas a sufrir, por lo grandísimo patán que has sido- Dijo Sasha entre risas mientras caminaba a lado de su amigo, se extrañó cuando éste no le respondió y gritó asombrada - ¡Oh Dios Mío! ¿Es en serio? Oh Jean, prepárate para tu sufrimiento. – Dijo con tono burlón.
Jean se detuvo y preguntó - ¿De qué hablas Sasha?, yo no he dicho nada ¡Nada! -.
Sasha sólo se rio a carcajadas y se alejó diciendo –Jean, eres tan predecible, te conozco bien-. Y se perdió entre los demás alumnos, Jean sólo bufó y entró a su salón. Al entrar se alegró ya que veía a algunos de sus amigos, se sentó a lado de un chico, Connie, se saludaron y hablaron durante un breve momento
-Hey Connie, veo rostros desconocidos ¿Qué pasa? – preguntó Jean.
- ¿Eh? Jean, ¿en qué mundo vives? Es temporada de intercambios entre Institutos, es una gran oportunidad, claro, siempre que tengas buen promedio- Rio nervioso Connie.
-Lo había olvidado, quizá mi mente anda divagando mucho últimamente, yo también quería hacer Intercambio, pero al parecer lo olvidé- agregó Jean mientras recargaba su cabeza en su escritorio.
Jean estaba casi durmiendo en su escritorio mientras Connie platicaba con otros chicos sobre las vacaciones, la mente de Jean estaba dando vueltas, se sentía somnoliento, no había dormido bien, odiaba los sentimientos que le provocaba una chica desconocida, sólo sabía su nombre y su número, quería saber más de ella, pero había un gran estorbo de por medio… se escuchó la puerta abrirse una vez más, pero esta vez con fuerza, era la profesora Hange Zoe, era algo chiflada, Jean no tuvo ánimos ni de voltear a ver, un fuerte golpe se escuchó una vez más, la profesora había golpeado la mesa.
-Buenos días chicos, al parecer muchos no vienen motivados, hay alumnos nuevos, por si no lo han notado, den su mejor cara, los alumnos de Intercambio son lo mejor de lo mejor de otros Institutos, así que no den una mala impresión… al menos que quieran que me ponga ruda… ¿Verdad Jean? – Dijo la profesora al ver su alumno casi durmiendo, éste no tuvo de otra que enderezarse y poner atención. La profesora prosiguió, -Haremos una dinámica de presentación, así que los chicos nuevos, pasen al frente por favor, a ver… mmm… 1, 2, 3, mmm… falta una alumna, debe ser el tráfico-, agregó.
Cuando finalizó la oración, se escuchó que tocaron la puerta, la Profesora Hange abrió y recibió a la alumna que faltaba. –Oh, querida, pasa pasa, te estábamos esperando-, al entrar la chica nueva que faltaba, el corazón de Jean dio un vuelco, sentía una electricidad recorrer su cuerpo, y su piel se había erizado, pensó que quizá estaba durmiendo aún, así que le pidió a Connie que le pellizcara, Connie ni si quiera lo tomó en cuenta ya que su mirada estaba perdida igual en la chica nueva, Jean sintió recelo y se dio cuenta de que no era un sueño.
Era ella, Mikasa. Verla con el uniforme lo hizo quedar anonadado, el color negro le asentaba tan bien, el listón rojo en su cuello le daba un toque especial, Jean se ruborizó un poco al ver que sus piernas se veían tan largas con la falda, las medias le daban un destello de sensualidad, el saco marcaba perfectamente su cintura, todo se veía perfecto en ella, notó que su cabello era más corto, pero eso no le importó, se sentía bien verla de nuevo, aunque la realidad golpeó su mente. Tenía novio.
Los nuevos se presentaron, ahora sabía que se llamaba Mikasa Ackerman, hasta su nombre era hermoso, luego de la presentación tomaron sus asientos, Mikasa había quedado en el otro extremo del salón, Jean maldijo por lo bajo. La profesora Hange, salió un momento ya que el Profesor Moblit la había llamado.
- ¿A dónde vas Connie? - preguntó Jean al ver a su amigo levantarse del asiento, ya se imaginaba sus intenciones.
- ¿Qué no es obvio? – Dijo Connie con un gesto de galán, Jean sólo lo jaló para que se sentara de nuevo. De pronto la profesora Hange entró de nuevo, y Jean se sintió aliviado. La clase había empezado y no dejaba de observar a Mikasa, ella no podía verlo así que no representaba problema para él, sentía que el universo sólo jugaba con él, le daba oportunidades y luego se las arrebataba ¿Qué se supone debía hacer?
Al sonar el timbre trató de salir lo más rápido que pudo, quería evitarla, su mente estaba confundida y no sabía que debía hacer, le daba miedo arruinarlo. Cuando quiso salir, su torpe amiga apareció por delante he hizo que retrocediera para no chocar contra ella, su retroceso hizo que chocara con otra persona y ambos cayeron al piso, Sasha se sorprendió y le dio una patada a su amigo – Jean párate rápido que haz chocado contra esa chica, ahg, eres tan torpe Jean, no sé cómo juegas futbol- le gritó Sasha.
Jean al caer, sintió que su cabeza había sido amortiguada por algo, abrió los ojos y era Mikasa, su cabeza había caído en las piernas de ella, sintió que el calor invadió su rostro, confirmó que el Universo sólo jugaba con él, se paró rápido cuando la patada de su amiga lo sacó de aquel momento, trató de ayudar a Mikasa a pararse, pero Sasha lo hizo a un lado y ella la ayudó.
- ¿Estas bien? - Preguntó Sasha a la chica, aunque de inmediato observó que Jean se alejaba de aquello como rayo - ¡¿A dónde vas zoquete?! ¡de perdida discúlpate! ¡Jean, te voy a matar! - le gritó Sasha, pero fue inútil, Jean se había ido.
-Sí, no te preocupes, creo que es de mal augurio para ser el primer día de clases, quedar en vergüenza no es mi cosa favorita. – Respondió Mikasa – Por cierto, soy Mikasa- agregó.
- Soy Sasha, me disculpo en nombre de mi tonto amigo, no sé porque se fue tan rápido, últimamente anda raro… yo venía a escoltarlo, jé, pero parece que ya tenía planes… ¿Quieres desayunar conmigo? - Preguntó Sasha esperando un "Sí" por respuesta, se sentía de alguna manera culpable de aquello, Mikasa la observó y asintió con la cabeza.
Sasha la tomó de la mano y la arrastró hasta las gradas, consideraba que era un lugar tranquilo para comer, sin tanto ruido de los demás.
-Mikasa ¿De dónde vienes? - preguntó Sasha curiosa. Mikasa la observó, parecía ser agradable, era una chica linda con cabello color café rojizo.
-De Shingashina, queda a menos de 2 horas. – Respondió Mikasa.
- ¡¿Qué?! ¿Viajaras tanto? O ¿Rentaras un departamento? – Sasha la miró asombrada ya que consideraba que era mucho tiempo de viaje, y un gran gasto.
-Rentare, trabajé en vacaciones en la pastelería de mi primo, así que ahorré algo, planeaba rentar con mi amigo y mi novio, pero mi primo no lo vio adecuado-. Respondió Mikasa mientras llevaba un pedazo de pay de manzana a su boca.
-Vaya, entonces tienes conocidos aquí, me alegro, yo puedo ser tu amiga, créeme, ni el idiota de Jean te molestará si estás conmigo ¿Por cierto? ¡¿Cuándo me horneas algo?! ¡Apuesto a que eres muy buena! – dijo Sasha con entusiasmo y una gran sonrisa en su boca, luego de esto empezó a devorar su comida.
-Jean… ¿Son amigos? - Preguntó curiosa Mikasa mientras Sasha la observaba con una ceja arqueada.
-Sí, él no suele ser taaan arrogante, al menos se disculpa cuando comete errores, no sé porque actuó así ¡Ya sé! Haré que venga para que se disculpe ¡De eso me encargo! - Respondió Sasha orgullosa.
Mikasa la iba a detener, pero se quedó en silencio, sabía que Jean actuaba de esa manera por las cosas que habían pasado, quería hablar con él y pedirle simplemente el collar, pero Eren… la actitud de Eren era rara, un día la celaba y al otro la abandonaba, no lo entendía realmente, no se atrevía a dejarlo porque él la había apoyado demasiado, al menos sabía que Eren y Armin habían faltado ese día, así que decidió aprovecharlo para dialogar con Jean.
-Tranquila Mikasa, el idiota ya viene en camino, quizá para discutir conmigo jiji pero no sabe que estas aquí, iré mientras a buscar un poco de costillas de cerdo ¡No tardo! - mencionó Sasha mientras se apuraba a ir por más comida. –Por cierto… ¡Bienvenida! - gritó Sasha mientras se alejaba.
