Una vez más Tomás y su amigos me habían hecho una jugada. Esos forros me han jodiendo la vida desde que empezamos el cole este año. Al principio, yo no les ponía atención porque no era solo a mí a quien jodian. Estas últimas semanas, Tomás a tomado un interés especial en hacerme la vida imposible. Me dice "la friki" porque no me visto femenina, soy un poco antisocial y si, me gustan las chicas.
Al abrí mi casillero esta mañana, docenas de fotos de mujeres desnudas cayeron al suelo sorprendiendome. Los forros explotaron con burlas.
Tomás: qué pasó Juana? trajiste tu colección de friki porno con vos? Mira que a Molfino no le parece tus tendencias friki de vestirte como machito—dijo entre risas.
Me les quedé viendo, recogí las fotos y sin decir nada, camine con dónde Tomás estaba. No le quite la mirada y tire las fotos en el recipiente de basura que estaba a la par de él.
Tomás: ¡uuuh! Que machita nos salió. Tené cuidado Juancho. Porque a mi rápido de me olvida que sos una mina y te bajo a la realidad, nena—se me paro a centímetros de la cara retandome. No me moví.
Suena el timbre anunciando el inicio de las clases* me aparte de Tomás y regrese a mi casillero a agarrar el libro de literatura. Los pasillos comenzaron a escucharse apresurados con el sonido de los casilleros cerrándose y todos caminando a sus clases.
"¡Juani!" Rodrigo venía corriendo.
Rodrigo: ¡Che! ¿Que pasaba con el forro de Tomás? Vi que te estaba jodiendo. Te juro que si hubiera estado unos minutos más temprano le rompo la cara a ese maldito.
Juani: No pasa nada, hermano. Lo mismo de siempre. Ese pendejo no sabe cómo vivir su vida sin joder a los demás. Anda que vamos a llegar tarde.
Llegamos al aula y tomamos nuestros asientos.
Rodrigo es mi mejor amigo de infancia. El y yo crecimos juntos. Su vieja y mi vieja han sido mejores amigas desde que eran unas pibitas. Fueron al cole juntas y hasta se casaron y se embarazaron al mismo tiempo. Roro y yo nos apoyamos a morir. Me ha bancado en todo. Cuando yo le dije que me gustaban las mujeres, el me dijo "obvio", me abrazó y comenzó a planear cómo juntos conquistaremos las minas en nuestras vidas.
Segundos después que Roro y yo nos sentamos entró ella: Emma.
Emma ha sido la protagonista de mi mundo fantasía desde que tenía 14 años. La vi por primera vez hace cuatro años afuera del colegio. Su sonrisa se quedó grabada en mi mente para siempre. Yo supe desde que la vi que la necesitaba en mi vida.
La seguí con la mira a su asiento al lado del maniquí inflable. El la agarro de la cara y le planto un beso en los labios sabiendo que yo los miraba. Tomás soltó una de sus risas burlonas. Emma lo acompañó en su risa. Aparte la mirada y me enfoque en el libro de literatura. El enojo y tristeza que me da no me lo causa ese forro, sino el saber que ella esta con el.
Rodrigo: Juani, ya nene. ¿Te encanta la tortura o que? Esa mina no vale la pena. No ves cómo le sigue la onda a este forro.
Juani: Ya está. Ya está. No hablemo más de eso—en eso Fidel entra y el aula se prepara para la clase.
Las clases de Fidel son mis favoritas y me ayudan mucho. El es lo mejor que tiene este colegio.
Disimuladamente volteo a ver a Emma. Tenía sus ojos cerrados. Abrió sus ojos y me vió mirándola. Retiré mi mirada rápido. No me atreví a volverla a ver en toda la clase.
Al final de la clase, Fidel nos asigna un proyecto en pareja. Fidel le pidió a Tomás que anuncie las parejas que asignó.
Tomás: Guevara, vos estan con Sol—Rodrigo sonríe como pendejo—Ponete las pilas nene—le dice Tomás.
Tomás: Salinas, con Emma. Si queres cambiamos, Juanita. Así te enseño lo que es ser macho de verdad. Te doy la primera clase gratis eh.
Ignoro a Tomás. De reojo veo que Emma no se ve muy feliz con el anuncio. La alegría que sentí se me paso al ver su expresión.
