Emma POV
Camine rápido por los pasillos al aula. Ya había sonado el anuncio de las clases. Lo escuché desde la entrada del cole. Llegué tarde porque me pelie con mi vieja esta mañana. Estoy cansadisima que quiera que sea perfecta. El pleito de hoy fue que mis calificaciones no van tan bien que digamos. Yo entiendo la importancia que me vaya bien en el colegio pero ella no encuentra la forma de apoyar. Mi mamá se tira directo a gritar y a amenazarme de lo que me va pasar si no mejoro.
Entre al aula y me fui a mi puesto. Tomás sin esperar a que yo me sentara me agarro la cara y me beso en los labios. Se comenzó a reír. Me rei con el llevandole la onda de lo que estaba haciendo. Claro, este pide no desperdicia la oportunidad de hacerle la vida imposible a alguien. Vi a Juani apartar la mira. Últimamente Tomás ha tomado un interés especial en molestarla. Hay veces que Tomás se a pasado de la raya. Pero aun asi me lo banco porque es mi novio.
Fidel comenzó la clase. Mi mente aun estaba en la pelea que tuve con mi vieja. Cerré mi ojos para ver si podía reenfocarme en la clase. Cuando abrí mis ojos, sentí su mirada. Juani me estaba viendo. Al ver que la vi, ella retiró su mirada. Es raro que se la pase viendome, ni amigas que fuéramos...pero me gusta que me vea. Me busca con sus ojos en casi todas las clases. Extrañó cuando no pasa. Esto es algo que nunca voy a admitir porque ella es "la rara" de la clase según mi amigos.
La clase siguió su curso. Ya casi por terminar la clase, Fidel anunció que el siguiente proyecto va a ser en pareja. Por favor que no me toque ni Tomás ni Soledad porque ellos van peor que yo en las clases.
Tomás: Salinas, con Emma. Si queres cambiamos, Juanita. Así te enseño lo que es ser macho de verdad. Te doy la primera clase gratis eh—dijo Tomás con su risa burlona.
¿Fidel, porque me tuviste que poner con ella?* pense. Bueno, ya esta. Por lo menos tengo un diez garantizado. Yo lo que quiero es hacer el proyecto tranquila para que mi vieja me dejen en paz.
Antes de que pudiera acercarme a coordinar lo del proyecto, Juani y Rodrigo ya se habían ido.
Pasaron las primeras clases y yo tenia un sueño terrible. No pude dormir bien por otro bronca que tuve con mi mamá la noche anterior. Me fui al buffet a comprarme un café. Puse mi orden y comencé boludear en mi celular. Vi que mi orden salió y extendí mi brazo para agarrar mi café sin alzar la mirada de mi celu. Sentí el vaso de café caliente en la palma de mi mano. A la misma vez, sentí que alguien me estaba agarrando la mano. Sorprendida deje de ver mi celular y alzé la mira.
Enfrente de mi estaba Juani.
Juani: ah disculpame, Emma. Pensé que era mi orden—me dijo. Se miraba un poco incómoda. Su mano seguía encima de la mía. Quito la mano rápido al darse cuenta. No se porque pero me dio tristeza cuando ella quito su mano.
Emma: No pasa na. Yo también pensé que era mi orden—dije sonriendo y revisando el nombre en el vaso—mira, parece que es tu orden, "Juani 3"—le señale su nombre con un corazón dibujado y le pase el vaso.
Vi como Juani dirigió su mirada a la barista. ¡Le tiro los galgos! Que descaro de esta mina. ¿Se esta levantando Juani asi por asi?
Juani: ¡Gracias!—me dijo agarrando el vaso.
Emma: ¿vas a venir al boliche esta noche?—le dije sorprendiéndome a mí misma con la pregunta. Ella también pareció haberse sorprendido.
Juani: el boliche no es mi onda—dijo viendo a todas partes menos a mi.
Emma: te pregunto porque tenemos el proyecto de literatura y por ahí nos ponemos de acuerdo para comenzarlo. Tenemos mañana, sábado y domingo para hacerlo—fue lo que se me ocurrió decir. En realidad, no es necesario que venga al boliche para que nos coordinamos. Bien lo podríamos coordinar hoy despues del cole o mañana.
Juani: tenes razon. Voy a ver si puedo llegar hoy. Te aviso—dijo mirándome brevemente a los ojos. Sus ojos grises tiene un brillo impactante. Es la primera vez que veo sus ojos tan cerca. Estan bellisimos y profundos.
Emma: Bueno, si quieres, anota mi numero para que nos comuniquemos—¿¡Que me pasa!? No me di cuenta de lo que dije hasta que ví a Juani sacar su teléfono del bolsillo trasero de su pantalón. Esos pantalones me quedan bien. En realidad, Juani es lindisimas. Está más fachera que varios pibes que conozco. Hay chicas en colegio que gustan de Juani. Al parecer, la barista se sumó a la lista. La boluda aun no sacaba mi café y eso que creo que llegue antes de Juani.
Juani: Si, si, a ver dámelo—ella comienza a anotar el número que le doy.
Emma: Me dejas saber si venís entonces—le dije agarrando mi café que finalmente salió y me fui.
