Juani POV
Llegue a la casa aun pensando en lo lindo que fue tener ese encuentro con Emma. Ella quiere hacer el proyecto conmigo *suspiro*.
Pase por la cocina donde mi vieja está cocinando. Yo aun con una sonrisa de idiota en la cara al pensar que voy a ver Emma más tarde.
Juani: Hola Má, ya llegue—la salude con un beso.
Antonia: Hola Juani, me alegra que llegaste. Contame ¿cómo estuvo tu dia? Te ves contenta—me pregunto mientras cortaba vegetales.
Juani: nada má, el cole es el cole. ¿Vos como estas?—le dije tratando de no entrar al tema que la chica por la que me quemo la cabeza me invito al boliche y me dio su numero. Porque de ahí tenemos que hablar de como me gustan las chicas. Mi vieja ya sabe que si, me lo preguntó hace unas semanas y se lo confirme. Lo que pasa es que hay algo más que aun no quiero abordar. Va llegar su tiempo para compartir eso con ellos. Aún no es el tiempo.
Antonia: Bueno, vas a compartir cuando vas comparti conmigo—dijo resignándose que no quiero platicar—yo me voy a lo de Lau en un rato. Solo queria que vos y Coco tuvieran algo para cenar.
Juani: Gracias, Má. Hoy salgo con Roro al boliche en la noche—le dije caminado hacia mi pieza.
Antonia: ¡Muy bien, Juani! Me encanta cuando vos y Roro salen a aventurarse—mi vieja siempre a sido un gran apoyo para mi. Toda mi familia me banca. Aunque las cosas han estado medio raras con la revelación que Coco no es mi papá biológico y con la aparición de Diego que si lo es, la familia sigue unida.
Entré a mi pieza y me relaje en mi cama. Saqué mi celu para ver el número de Emma. Suspiré y pensé en lo lindo que seria mandarnos mensajes todas las noches. ¿Qué le digo en mi primer mensaje? Lo pense y repense y no me salía nada. Los nervios me matan. Decidí mejor mandarle un mensaje a Rodrigo.
JUANI: ¿Roro, a qué hora queres ir al boliche?
RODRIGO: ¿Paso por vos a las 6?
JUANI: Está bien. ¿Y ya pensaste en cómo le vas a echar el verso a Soledad?
RODRIGO: No, pero yo me las arreglo al estar ahí. ¿Y vos, te vas a animar con Emma? Mira que ella te dio su numero?
JUANI: Si, me lo dio pero es para lo del proyecto. Ella nada que ver conmigo.
RODRIGO: No se, man. Yo creo que hay algo ahi
JUANI: No le quiero dar esperanza a algo que pueda pasar.
RODRIGO: Juani, estamos jovenes. No es para que nos pongamos depresivos.
JUANI: Ah si, entonces dejate de ilusionarte con Soledad y encontrarte a otra mina.
RODRIGO: Juani, por lo menos me hago cargo de lo que siento. Si Soledad no quiere nada conmigo, listo no pasa nada. Sigo mi camino.
JUANI: Estas en el horno por Soledad, lo dudo! Me avisas cuando ya estés en camino.
Me levanté para cenar y luego me cambié para lo del boliche. Rodrigo pasó por mi. Al entrar vimos que casi todos los de la clase ya estaban ahí.
Mis ojos buscaron a Emma. Ella estaba en la barra con Soledad. Se me fue el aliento al verla. Es una bomba. Se ve lindisima con un simple buzo gris y pantalanes negros pegados. Una bandana roja adornaba su cabeza. Emma puede ponerse lo que guste y siempre se verá como una diosa.
Tomás estaba jugando billar con sus amigo. Al verme, Tomas se sonrió y regresó su atención al juego. Roro y yo nos fuimos a la barra. Nos sentamos no muy lejos de las chicas. Pedimos unos refrescos. Yo casi no tomo y Rodrigo tiene que manejar. Soda para los dos.
Ya íbamos a ordenar nuestra segunda ronda cuando Tomás se nos acercó.
Tomás: ¿qué pasa nenas? ¿Listas para que les enseñe cómo se juega el billar?—dijo ofreciendo el taco de billar. Yo me le quedé viendo si interés. Rodrigo acepto el reto. Tomás no sabe qué Roro es un genio para el juego.
Tomás: ¡Eso Guevara! Vamos a ver qué tan machito sos!
Rodrigo: Dale Tomás, que hoy te bajo de esa puta nube en la que andas.
Me di la vuelta con mi segunda bebida en mano para disfrutar del show. De repente sentí que alguien llego al lado mio. Era Emma.
Emma: No me avisastes que venías—ella me dijo al sentarse a la par mía.
Juani: Ah, disculpame. Se me pasó la tarde rápido y no te pude avisar—le dije mintiendo. No tuve el coraje de mandarle un mensaje.
Emma: No pasa nada. Igual, me da gusto que te hayas animado. ¿Es la primera vez que venís, no?—me pregunto viendo mi bebida—¿no queres algo mas fuerte?— me pregunto.
Juani: Si, tenes razon, es primera vez aquí. Y si, casi no me gusta tomar. A veces con mis viejos me tomo una o dos copas en ocasiones especiales—le dije alternando mi mirada entre ella y la mesa de billar. Soy una bola de nervios por dentro. Cada vez que la veo, mis ojos se enfocan en sus labios.
Emma: En ese caso, compartamos este trago porque hoy es una ocasión especial—me ofrece su botella. Me le quedé viendo con una de cara de confusión.
Juani: ¿ah sí? ¿Y que estamos celebrando hoy?—le pregunte al aceptar la botella tímidamente. Los nervios que Emma me hace sentir...me tiene muerta. Ella se percata del efecto que tiene en mi. Me da una de esas sonrisas que me derriten.
Emma: ¡de que nos vamos a sacar un 10 en el proyecto!—me dice sin dejar de sonreír.
Lleve la botella a mis labios y tomé un trago. Mis mejillas se sentían calientisimas. Los labios de Emma han estado besando la boca de esta botella. Un beso indirecto. Le devolví la botella.
Juani: Gracias. Esta buena—le comenté rezando de que no leyera mis pensamientos.
Emma: ¿Podes reunirte mañana para lo del proyecto?—me pregunto tomando un trago de su birra. Aguante mi respiración. Otro beso indirecto...
Juani: Si claro. Avisame a que horas queres que nos reunamos y listo—me estoy esforzando para que mis palabras no se me traven de los nervios que tengo.
Emma: Reunamos después del cole si podes. Pero nos reunimos en tu casa porque la mia es un quilombo. ¿Te parece?
Juani: S-si claro. Si, nos podemos reunir en mi casa—los nervios me fallan.
Emma: Listo. Asi quedamos. Dame tu celu—extendió su mano para que yo le diera mi celular.
A sus ordenes* pensé dandoselo. Emma escribió un mensaje y me devolvió el celu. Segundos después, le entró una notificación.
Emma: Como no me mandaste un mensaje hoy, no tenia tu numero. Gracias por el lindo mensaje, eh—me dijo despidiéndose con un beso en la mejilla.
Otra vez sostuve mi aliento al sentir sus labios en mi mejilla. Nunca había estado tan cerca de ella. Su cabello tiene un fragancia dulce. Sentí electricidad recorriendo mi cuerpo.
Desbloquee mi teléfono para ver el mensaje:
JUANI: Te espero mañana en la entrada del cole para que caminemos a mi casa, linda.
El aire en mis pulmones desapareció. ¿Me esta echando los galgos? La vi regresar con sus amigas. Voltio a verme una vez más.
Rodrigo ganó el juego. El forro de Tomás dijo que Roro había hecho trampa. Tomás se fue a continuar su peda.
Roro se tiró a la pileta y le platico a Soledad. Después de un rato, Roro regreso a mi lado. Se veía muy contento.
Rodrigo: ¡Juani, me dio su número!—me dijo con una sonrisota.
Juani: ¡te felicito, hermano!—le dije viendo como nos está yendo bien esta noche.
Vimos que Tomás ya estaba pedisimo y sus amigos estaban sosteniéndolo mientras el gritaba pavadas. Roro y yo decidimos irnos antes que se le ocurriera entrar a golpes con nosotros. Igual, nos vamos felices que vimos a nuestros amores.
