Emma POV
Me desperté con docenas de mensaje de Tomás. No me preocupe en leerlos porque dicen lo mismo que previas noches. Si no lo había cortado antes es porque tenía miedo. Anoche me quedó bien claro que el puede llegar a ser cualquier cosas con cualquiera que se meta en su camino. Eso me da mas miedo.
Sol y yo llegamos temprano al colegio. Aprovechamos pasar al buffet por un desayuno. Ella me contó sus planes de hacer que Rodrigo haga el trabajo sin ella tener que hacer nada. Esta mina es mi mejor amiga...¿sera que ella siempre ah sido asi? Yo tampoco soy inocente. Nunca he dicho nada de las pendejadas que Tomás hace. ¿Donde ha estado mi mente este último año?
Ya en el aula me senté lejos de Tomás. El pibe ni cuenta se dio por la resaca qué trae. Juani y Rodrigo entraron antes que comenzara la clase. Juani me dio una mirada y yo le di una sonrisa. Esta vez Juani no apartó la mirada y me respondió la sonrisa. Me trae muerta. ¿Como puede ser que no me habia dado cuenta que me pasa algo con Juani? En toda sinceridad, si lo sabia, pero no lo quería aceptar por temor a lo que dirian los demas. Cerré mis ojos para recordar la noche anterior.
Me pase todas las clases esperando a que Juani me buscara con sus ojos. Quería hablar con ella entre clases pero el boludo de Tomás no paraba de intentar hablar conmigo. La resaca lo había dejado incapaz de poder defender las cagas que hizo anoche. Me dejo en paz por el resto del dia pero no creo que se dé por vencido.
Finalmente la última clase termino. Sol me estaba preguntado a qué horas iba para el boliche hoy. Vi que Juani y Rodrigo salieron del aula. Seguro van por sus cosas. Yo también tengo que agarrar las mías. Después de ir a mis casillero, fui a esperar a Juani. No pasó mucho cuando vi a Juani caminando en mi dirección. Mi corazon comenzo a palpitar rápido.
Juani: Hola Linda—me dijo con su tierna sonrisa. Jaja se acordó del mensaje.
Emma: Hola Juani—le conteste con un beso en la mejilla.
Juani: ¿Lista para ganarte tu díez en literatura? Mira que ya celebramos el triunfo y no podemos fracasar—me dijo comenzando a caminar hacia su casa.
Emma: ¡Estoy más que lista!—le dije feliz caminando con ella rumbo a su casa.
En el camino hablamos de todo un poquito: del proyecto, de que ya casi estamos por graduarnos y de lo rápido que ha pasado el tiempo. Me pregunto de mis pasatiempos, me dijo de los suyos. Tambien me conto de como tiene dos papás y una mamá que la bancan en todo. Ella está rodeada de gente que la ama. Yo me conformaria con una persona que me diera amor incondicional. Era tan fácil y lindo platicar con ella. Es super atenta a lo que digo. El recorrido a su casa no son más de 20 minutos pero nos tomamos casi el doble por ir platicando. Llegamos a su casa sin sentir que el tiempo había pasado.
Juani: pasa Emma, disculpa el desorden que mi viejo está ensayando con su banda—entramos a su casa.
Emma: bueno, fin del misterio. Años siendo compañeras y no conocía tu casa. Soy privilegiada ¿no?—dije viendo alrededor. Esta linda su casa.
Juani: no, si, yo no invito mucho. Solo Rodrigo conoce mi casa—me dijo entre sonrisas timidas.
Emma: ¿Esa musica es tu viejo? Suena copado—la música venia de la azotea.
Juani: Si, mi viejo, Coco es un genio para la música. Al rato podemos ir a verle tocar un poco si queres—me dijo con orgullo.
Emma: ¡Me encantaría!—le conteste con una sonrisa.
Juani: Bueno. ¿Te puedo ofrecer algo de comer o tomar?—me dijo caminando a la cocina.
Emma: algo de tomar estaría bien por el momento. ¿Agua?—le dije siguiéndola hasta la mesa.
Juani: ¿segura? Me avisas si te da hambre. Te preparo algo o podemos ordenar comida—me dijo al pasarme un botella y mostrándome el camino a su pieza.
Emma: sí, segura—le dije sonriendo. No podía dejar de sonreír.
Si alguien me hubiera dicho la semana pasada que yo iba a estar en el cuarto de Juani con ella, yo no les hubiese creído. Entramos a su cuarto y su fragancia está en el aire. Espero poder concentrarme.
