IGNOTO.
Nota: Esto es un omegaverse, aunque no va a haber ningún embarazado, (y también es un au).
cero: pájaro enjaulado.
—Buenos días.
¿Nunca les ha pasado algo tan estúpidamente irreal?
Los zapatos le crujieron al pisar los azulejos y el cuaderno de cuero que traía en la mano casi se le caía. La puerta blanca se cerró tras de sí con pequeño click, tras el barullo intermitente, el sonido fue obnubilado. El cabello verde se le agitó un poco haciéndole cosquillas en el cuello hasta que, subiendo el pequeño escalón en dirección a su escritorio, del lado derecho y pegado a la ventana, volvió a hablar:
—Tomen asiento todos por favor.
La clase no quedó en el silencio perpetuo que él esperaba.
Los jóvenes se acomodaron en sus pupitres, pero todos seguían hablando o susurrando imprecaciones mientras sacaban los útiles. Había girado el cuerpo para tomar el marcador negro comenzando a escribir en el pizarrón; la letra de una cursiva perfecta y tamaño apropiado rezaba el nombre de la materia a impartir: Derecho I.
—Mi nombre es Lyserg Diethel, — comenzó —, seré su profesor de Derecho durante el quinto y el sexto semestre. Tengo 34 años, licenciatura en jurisprudencia; maestría en derecho y justicia criminal impartidas por Oxford; postgrado en psicología criminal y forense de la universidad de Greenwich.
Los alumnos permanecieron en silencio mientras le escuchaban; el peli-verde supo en ese momento que nada de lo que dijera de sus títulos o diplomados, podría admirarles en absoluto. Aun así, les dio una cálida sonrisa a los presentes: se trataba de una clase de 20 alumnos de preparatoria, cuyo último año de curso se enfocaba más que nada en clases que pudieran ayudarles a integrarse en las universidades del país, bajo las carreras que ellos buscaban: las destinadas a los líderes del mañana.
Todos eran alfas.
Los ojos verdes enfocaron claramente a cada uno de ellos, sin nada particularmente excepcional salvo su condición. Volvió a girarse al pizarrón para borrar la palabra escrita anteriormente; escribió esta vez, con la impecable caligrafía que tenía, los temas que iban a tratar en ese bloque: Definición de derecho, Las normas de conducta, Antecedentes romanos del derecho y la Importancia del derecho en la actualidad.
—Muy bien. — Dijo con presunta voz alegre, sentándose bien recto sobre la orilla del escritorio, con una pierna cruzada sobre la otra. — ¿Alguno de ustedes quiere decirme qué entiende por derecho? No la definición como si fueran Wikipedia, ¿a qué les suena el derecho a ustedes?
La sala se mantuvo en silencio unos segundos hasta que una alumna levantó la mano.
—Kyouyama. — Le señaló con la palma, dándole la palabra. La rubia no pareció demasiado sorprendida de que el profesor supiera su apellido de antemano, o que supiera identificarla con él.
—El derecho son las normas y las leyes que tiene cada especie para convivir en orden y armonía con el resto. — Hizo una pausa antes de continuar. —Existen tres tipos de derecho actualmente: el derecho alfa, el derecho beta, y el derecho omega. Son un conjunto de reglamentos que todos debemos seguir para la coexistencia entre nosotros.
—Muy bien, gran respuesta, gracias señorita Kyouyama.
Le indicó con un breve asentimiento, antes de proseguir.
—Y dentro de cada grupo, en este caso, el derecho alfa... ¿alguien puede decirme cómo se divide? — les preguntó sin moverse de su lugar —, o, más bien, ¿cuáles son los dos tipos de derecho alfa que existen?
La clase se mantuvo en silencio de nuevo, con sus ojos verdes viajando por todos los asientos, había una gran diversificación de alumnos en ese lugar; incluso podía reconocerlos por familia si se lo proponía. Fue cuando Kyouyama volvió a levantar la mano, que negó:
—Que otro conteste. — Le dijo con la voz suave, pero firme. Lo suficiente para que no quedara lugar a réplicas. — ¡Vamos! Es algo muy sencillo. Pónganse entusiastas, es algo que debemos conocer desde niños, ¿no? — Lyserg era así la mayor parte del tiempo: quizá demasiado entusiasta en las cosas que le gustaban. No podía negar que siempre había albergado dentro de sí la esperanza de enseñar. Le había tomado su tiempo la capacitación, incluso apenas se había enterado de la vacante, lo primero que había hecho era llenar su currículum para entrar en la lista de aspirantes. La preparatoria Murakumo se había caracterizado siempre por ser exclusivamente para alfas de familias adineradas. Contaba con instalaciones de lujo que debían solo ser utilizadas por aquellos que las merecieran según el estado, en este caso, los alfa.
En Tokio todos habían crecido con esa segregación de alfas, betas y omegas; el sistema no había cambiado demasiado en aspectos como ese, había progresado demasiado en muchos ámbitos, pero aún eran arcaicos en otros tantos. Viéndole la inutilidad a sus planteamientos mentales, volvió su vista al frente.
—Tao. — Le llamó, con la voz apacible, observándole detenidamente desde el escritorio. —¿Podrías decírmelo tú?
El joven de cabello violáceo que había estado callado y atento en su lugar, de brazos cruzados y mirada molesta, recitó con fastidio:
—Derecho público y derecho privado. El público es aquel que regula el comportamiento de los alfas en espacios públicos o de encuentros sociales, y el privado son todos los lineamientos o conductas que tenemos por aspiraciones o necesidades más personales.
—Muy bien, excelente respuesta. Gracias joven Ren, ahora quiero que…
Hubo dos toques en la puerta, antes de que se abriera y diera paso a Hans Reiheit. Era un hombre altísimo de cabello rubio cenizo. Era el director. De sonrisa impecable, se había metido deliberadamente al salón, Lyserg se levantó del escritorio lentamente y se acercó a él a estrechar su mano con calma.
—Director, ¿a qué debo el placer?
—Oh no, el placer es todo mío, joven Diethel. — Le replicó él con una sonrisa encantadora. — Venía a supervisar que los alumnos se encontraran bien con esta asignación. Felicitarle personalmente por unirse a nosotros, y decirle que le espero en mi oficina cuando terminen las clases.
Lyserg le asintió con una sonrisa deslizándosele entre los labios, nerviosa.
¿Y nos les queda a su pesar nada más que creerlo?
Así comenzó todo…
¡Aaaaaah! ¡Tenía muchas ganas de comenzar esta idea! Prometo que la actualización vendrá muy pronto, serán capítulos bastante cortos pero sustanciales, espero que les llame muchísimo la atención y que me dejen sus bonitos comentarios hihi, me gustaría saber qué les parece. ¡Muchas gracias a todos!
