IGNOTO.
Nota: Esto es un omegaverse, aunque no va a haber ningún embarazado, (y también es un au).
uno: cascabel amarillo.
—La subversión omega dio paso a muchas posibilidades no solo para ellos, — recitó con calma, observando a los alumnos que se mantenían atentos mientras tomaban apuntes esporádicamente —, fue un movimiento pacífico. Comenzó en Reino Unido y España, donde la monarquía impidió que a los nobles se les tratara como al vulgo omega, privados de sus libertades y derechos.
Un alumno levantó la mano. Lyserg le concedió la palabra con algo de expectación.
—Profesor, ¿cómo fue que el estado dejó que esto pasara? No me malentienda, no por el hecho de que no deberían cuestionarlo, si no por el sistema autoritario que rige al estado.
Lyserg asintió, bastante complacido con la pregunta. No era normal que alguno de sus alumnos preguntara algo acerca de las clases, el peli-verde sabía que su condición de alfa les impedía verse rodeados de dudas. El propio Lyserg fue así en el pasado: no soportaba la idea de no saber las respuestas; siempre estaba buscando las maneras de aprenderlo todo por su cuenta y no necesitar la ayuda de nadie. Eso se fue mitigando con el paso del tiempo. Sin embargo, debía admitir que los primeros años de su vida fue demasiado duro consigo mismo.
—Era un problema que no podía posponerse más tiempo, el estado y los reguladores de especies creyeron que nunca nacerían omegas en las familias reales y ese fue el primer error. — Le hizo el comentario, volviéndose a sentar en el escritorio, luego de haber terminado de escribir en la pizarra las tareas designadas a esa semana. — Imagínate qué pasó cuando el parlamento del Reino Unido se dio cuenta de que la reina Isabel es omega. La subversión comenzó poco antes de la segunda guerra mundial, cuando ella ya comenzó a ejercer sus funciones. Fue apoyada por su padre, y así el movimiento no fue solo para las monarquías europeas si no para los omegas e incluso algunos betas de buena posición económica.
El joven asintió luego de bajar la vista a su cuaderno, tomando apuntes de la clase.
El timbre sonó, y Lyserg escuchó a todos cerrar los pesados libros y apagar las tablets antes de empezar a salir ordenadamente por la puerta. Se había sentado tras el escritorio, quitándose los lentes para hacer sus propias anotaciones en la libreta que llevaba. Un suspiro se le escapó de entre los labios luego de darse cuenta que tras dos semanas de estar dando clases no había ningún avance demasiado significativo. Debía entregar las evaluaciones a final de mes y le estaba costando un poco que los alumnos se involucraran más en las clases.
No esperaba que lo supieran todo, ni que lo entendieran todo a la primera explicación, pero algo de participación creía que no era demasiado pedir y, aun así, era lo que más le estaba costando.
—¿Profesor Diethel?
El susto casi se lleva su corazón, el salto que dio en la silla fue muy mínimo en comparación a la sensación fría que le corrió por el cuerpo. Los ojos se le deslizaron por la figura de dos alumnos que le esperaban: Yoh y Hao Asakura. Eran gemelos de casta pura, y de no ser por los ojos, realmente habría tenido algunos problemas para distinguirlos. Yoh tenía una sonrisa relajada, pero su hermano, por el contrario, parecía estar analizando algo en silencio.
—Voy a hacerle una pregunta. — Comenzó el mayor de los dos, completamente seguro mientras lo miraba a los ojos.
—Dime.
Lyserg se reclinó un poco en su escritorio, apoyando los codos mientras se cruzaba de manos.
—Entiendo las vertientes del derecho, todo en lo que se desarrolla, las aplicaciones que tiene en la vida cotidiana y demás. — Sus ojos no se despegaron ni un momento de él a medida que Lyserg le asentía, esperando que finalmente le dijera lo que en realidad quería decirle. — No sé cómo formular esto sin que se oiga tan brusco…
Lyserg separó un poco las manos antes de volver a juntarlas en un gesto algo vago, reclinando el cuerpo hacia atrás en la cómoda silla que tenía.
—Adelante, seguramente encontrarás las palabras.
—¿Usted cree que está bien darle tanto enfoque en una escuela de alfas, a los valores de los omegas?
Lyserg levantó casi imperceptiblemente las cejas, antes de cruzarse de brazos con una sonrisa pequeña. Yoh, quien parecía ser un poco más calmado, se le quedó viendo a su hermano unos segundos antes de caminar directo a la salida, como si presintiera lo que estaba a punto de pasar y, de verdad, no quisiera ser parte de algo así. El docente se quedó unos segundos analizando la información: no era nada que no se esperara con antelación. Sabía que tarde o temprano comenzarían a cuestionar sus métodos de enseñanza; pero honestamente esperaba que fueran los directivos, y no los alumnos.
—No estoy seguro de entender a dónde quieres llegar con esto.
—Por supuesto que no. — Hao le miró con los ojos entrecerrados y una sonrisa pequeñita, maliciosa. — Pero supongo que todo es un plan de estudios idealizado para que las tres especies convivamos en igual, ¿no? Incluso aunque por la misma naturaleza de las especies, es un poco difícil hacer algo así.
—¿Y me lo dices por…?
Hao se acercó lo suficiente al escritorio para sentarse de medio lado sobre él, acomodándose la camisa del uniforme antes de volver a hablarle.
—Sería realmente trágico que toda esta innovación lo llevara a terminar su ciclo de enseñanza más rápido de lo esperado, ¿no lo cree?
—¿Se supone que esto es una advertencia?
—Sí, de que son nuestros padres los que pagan su salario, no su patriotismo o su falso interés por la equidad, considerando que optó por dar clases en un colegio ortodoxo. Que tenga buen día, profesor.
Y así como se sentó, de la misma manera se levantó y salió cerrando la puerta detrás de él. Lyserg se quedó viendo el mismo punto unos momentos antes de volver a sus apuntes: justo como había creído desde el inicio, no sería nada fácil.
¡Yaaaaay finalmente la interacción! Tengo muchas ideas planeadas para estos dos, considerando la naturaleza de ambos, van a saltar pelos aquí (?). Espero que les esté agradando a aquellos que lo están leyendo, muchas gracias por sus comentarios, saludos!
