IGNOTO.
Nota: Esto es un omegaverse, aunque no va a haber ningún embarazado, (y también es un au).
dos: homicidio moral I
—Sí —afirmó Hans habiendo dejado los papeles en el escritorio tras apilarlos de manera ordenada—, me parece que tienes una manera impecable de hacer evaluaciones. ¿Cómo te estás sintiendo en este ambiente?
Lyserg asintió repetidas veces con la cabeza, las manos en las rodillas, ya más relajado luego de haber recibido parte de su propia evaluación mensual. Se aclaró la garganta antes de contestarle.
—Todo está perfecto —musitó, con una discreta sonrisa—. Siento que para ser la primera vez que hago esto, no está nada mal, esperaba mayor respuesta de los alumnos…, pero supongo que es cuestión de tiempo antes de que cada uno de ellos se integre a la clase.
—La perseverancia apremia, joven Lyserg —le dijo el director, con los codos apoyados en el escritorio.
Lyserg le concedió la razón antes de que ambos se enfrascaran en una nueva discusión acerca del rumbo que tomarían las clases y presentarle al rubio su plan de estudios para el trimestre y el semestre. Cuando salió de la oficina con unas breves palabras, lo primero que hizo fue irse para atrás y topar contra la puerta al cerrar los ojos.
—Lyserg, por Dios —la calmada voz de Marco fue lo siguiente que escuchó antes de que el olor que desprendía le atarugara los sentidos—, ten más cuidado, ¿cómo te va?
—Ah… —Lyserg se quedó callado unos segundos mientras sacudía la cabeza, el olor a mirra de Marco era demasiado fuerte incluso para él, su propio olor era obnubilado por el del rubio frente a él—. Bien, bien, justo el director Hans me despachó, está atendiendo unas llamadas, le presenté mi plan de estudio.
—Eres encantador, ¿sabías? Apasionado en lo que te gusta.
El peli-verde se rio suavemente llevándose la mano a los labios para cubrirlos. No era la primera vez que le decían algo así, y tardó muchos años en darse cuenta de que era más bien un halago y no el menosprecio que había creído al inicio. Con Marco se sentía cómodo, era un alfa bastante tranquilo, independientemente del olor tan característico que desprendía.
No había logrado turbarle de ninguna manera en el poquísimo tiempo que llevaban conviviendo. Terminaron por caminar en los pasillos a un lado de los alumnos que ya se preparaban para iniciar las clases ese día. Marco le estaba contando acerca de la materia que impartía y compartieron un par de experiencias profesionales. Se despidieron una vez que estuvo frente a su salón; la puerta estaba abierta y los alumnos estaban ingresando apenas, el timbre aún no sonaba, y en los minutos subsecuentes se quedó recargado en el alféizar, observando su reloj mientras los saludaba discretamente.
Una vez que el timbre sonó, ingresó en el salón y cerró tras él sin importar que no todos los alumnos hubieran entrado. Desoyó los toques y los llamados tras la puerta, sin mirar antes de sentarse de medio lado sobre su escritorio y observar a los presenciales.
—Buenos días jóvenes, apaguen las tablets por favor.
—Puede mejorar, ¿sabía, profesor? —Hao le llamó, sentado siempre en la primera fila, justo en el medio. Ya tenía la tablet apagada y había apoyado los brazos sobre el pupitre pulcramente acomodado—. Si el director hablaba de profesores excepcionales, no se refería a usted.
—¡Hao!
Lyserg oyó la voz de Yoh a un lado de su gemelo que parecía algo contrariada por lo que su igual estaba diciendo. El peli-verde en silencio analizó la situación sin preocuparse en ningún momento por desmentir al castaño. Podía entender la arrogancia que le nacía desde los poros, todos los alfas fueron así alguna vez, el británico aprendió muy a su pesar con el paso de los años que era uno de los peores defectos que tenían las especies: en el caso de los alfa su arrogancia, y para los omegas la sumisión.
—Hoy vamos a comenzar con una historia —les dijo, sin tomar en cuenta las provocaciones ajenas, una vez que los vio a todos apagar los aparatos y concentrarse en lo que tenía por decirles—. Supongamos que ustedes son jefes del sistema de metros de Tokio.
Los alumnos emitieron un par de comentarios en voz baja que pasó por alto, para su sorpresa, Hao se había quedado callado esta vez.
—Y digamos también, que un metro va a toda velocidad, a… ¿160 kilómetros por hora, les parece? —preguntó sin esperar una respuesta realmente, antes de levantarse y caminar de un lado a otro, de manera lenta, pretendiendo captar la atención de todos—. El conductor te avisa por radio que el freno no sirve y no hay manera de detenerlo, tú, fuera de la cabina del metro, te das cuenta que al final de la línea hay cuatro personas trabajando en los rieles.
Algunos alumnos se aclararon la garganta sin entender muy bien la situación.
—Te sientes impotente, porque eres el jefe y sabes que estas cuatro personas morirán inminentemente —levantó una palma, haciendo que una mano que se había levantado, bajara nuevamente—. Vamos a asumir el peor de los escenarios, todos. Sin embargo, los controles siguen funcionando, y en la próxima parada hay una línea paralela.
Algunos se acomodaron en sus asientos, sin interrumpir ni por un segundo al docente.
—Y en esa línea paralela, hay solo un trabajador al final —Lyserg se les quedó mirando antes de volver al escritorio con pasos calmados—, puedes advertir a tu conductor que se mueva a esa línea, matando a una persona, pero salvando a las otras cuatro.
Una sonrisa misteriosa se le deslizó de los labios antes de sentarse, una vez más, y medir con precaución sus palabras antes de continuar. Finalmente, había encontrado la manera de atraerlos a la clase.
—Aquí está la primera pregunta. ¿Qué es lo correcto para hacer en estos casos?
Para su sorpresa, fue Hao Asakura quien levantó la mano, le cedió la palabra.
—Depende, profesor, ¿son betas u omegas?
Lyserg suspiró, con una sonrisa. Era previsible que hiciera un comentario de esa índole.
Este tema va a durar un par de capítulos, pero creo que es clave para comprender un poco mejor el entorno del omegaverse. Les explico brevemente que el racismo algo marcado que Hao tiene es completamente normal en los alfa, no todos los autores deciden retratarlo de esta manera pero a mí me pareció interesante hacerlo así. Espero que les esté gustando, y contendrá bastantes capítulos (finalmente lo he decidido), este es mi fic de hoy por la semana del HaoLys¿ mañana subiré uno diferente y así sucesivamente hasta llegar al cumpleaños de Lyserg. Saludos y por favor quédense en casa o tomen las medidas sanitarias correspondientes.
¡Review!
Fernanda: Ah, muchas gracias, espero que de verdad te interese más esto del omegaverse y que sigas leyendo acerca de ello, gracias también por continuar aquí, saludos!
