Summary: Dos niños nuevos en Gravity Falls, en contra de dos gemelos misteriosos; un encuentro que dejo a la luz lo peor de cada persona, asi como lo más maravilloso en ellos.
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Notas autor: Gravity Falls no me pertenece. Solo voy a destrozar sus sentimientos sin lucro alguno por pura y simple diversion.
Rate: M, no es por violencia o sangre. Eso es malo... pero, por desgracia, siempre hay mas maneras de dañar a una persona.
Caida en Reversa
(Reverse Falls)
Todo comenzo, asumia Gideon, ese verano de sexto grado, cuando su madre, la aun tecnicamente, Esposa de Gleefull, decidio que era demaciado para ella y acepto la idea de que su, tecnicamente aun esposo, Bud Gleefull, tuviera a Gideon, para pasar esas vacaciones con él.
Quizas 8 semanas seria sufuciente para aclarar su mente sobre todo lo que estaba pasando.
Asi que Gideon, fue empacado directamente a Gravity Falls, Oregon; para estar con su padre Bud Gleefull, en su negocio de trampa para turistas, por todo el verano.
Gideon no dijo nada. Sabia por que estaba siendo enviado ahi... asi que trato de ver el lado positivo. ¡Un nuevo lugar! ¡Dónde NADIE lo conocia ni podia señalarlo y volver a sacar a la luz en un completo escandalo social que solo culmino con un ataque de panico que lo hizo caerse de las escaleras y hacerse un descalabro tan grande que la cicatriz aun un se notaba horriblemente en su frente!
¡Además que le daria con suerte, y favor de Dios, a su Madre el tiempo suficiente para perdonarlo y cambiar de opinión acerca de enviarlo a esa escuela catolica extremista dónde seguramente serian informados de lo que era realmente y se asegurarian de recordarle continuamente todos los días por el resto de su vida el horrible pecador que era y de las muchas maneras en que se iria al infierno!
¡Yeeei, aventura!
–Así qué... ¿Trabajas con mi Papá?– sonrió Guideon, al chofer del carrito de golf que fue a recogerlo a la estación de autobuses.
Este sólo asintio. En silencio. Sin decir nada.
Guideón se le quedo viendo un rato y notó un Gaffet en su camisa –¡Oh, te llamas Gus!–
Asintió. Nada más.
El menor de pelo blanco lo miró fijamente –¿Yyy vives por aqui? ¿Es agradable este lugar? ¿Cual es tu color favorito?–
El chofer llamado Gus, asintio, volvio asentir y al final hizo el gesto universal de "Más-o-menos".
Guiden sonrió ampliamente –¡Qué coincidencia, el mio tambien!– Gus lo miró solo un segundo y siguio conduciendo –"Más-o-menos" no es para todos– continuo el pequeño –Es más como un gusto adquirido ¡Como comer gomitas agridulce! Es todo un universo de sorpresa como algo que devio ser unicamente dulce y reconfortante fue envuelto en una capa de miseria sorpresiva que solo te recuerda lo unevitable de la muerte mientras disielve su corrocivo asido en tu lengua hasta sacarte llagas por que eres alergico al naranja industrial número nueve–
Gus lo miró fijamente.
–¡Le, le paso a un amigo mio! ¡E-es decir, al amigo de un amigo! ¡Bueno, más como un co-conocido! ¡So-soy normal!– chilló el pequeño todo colorado.
Gus se giró al camino sin decir nada al respecto.
–...en realidad me paso a mí– suspiró Gideon –Broma de Halloween...–
Gus no dijo nada.
–Estuve en el hospital veinticuatro días hasta que me dieron de alta–
Gus no se movio.
–Mi mamá me prohibio salir al Halloween desde entonces–
Gus solo sigue manejando.
–No e ido a un Halloween desde entonces. Hace 10 años de eso–
Gus acelera un poco.
–Y todo por ese pesado de Jack Sada, ese cretino con perfecto cabello lacio y destellantes ojos azules–
Gus acelero mucho más.
CUARENTA MINUTOS DESPUES.
–Yyy esa es toda la historia de mi vida ¿Por que no me cuentas algo sobre ti?– sonrió Gideón, y en eso Gus paró subitamente y señalo al frente.
–¡Oh, ya llegamos!– sonrió el pequeño, Gus bajó, tomó las maletas de Gideón, y camino hacia la puerta del Mysteri Shack ¡La pequeña-no-tan-grande-y-algo-mediana-cabaña-de-misterio!
–¡Ah, esperame!– Giedeó corrio tras Gus y este apresuro el paso, abrio la puerta elegantemente con sus pies, dejó ambas maletas sobre el escritorio de cobro al mismo tiempo que Gideon entraba (algo rojo por el esfuerzo de correr) y se alejó de él rapidamente.
–Ah, ya estan aquí– soltó una voz, que hizo a ambos recien llegados, girarse al origen de esta.
–Ah, ho-hola papá– solto el menor de todos al ver a su progenitor. Tan alto y grande como recordaba. Su madre le habia comentado que en su momento había sido un boxeador. O que un boxeador lo habia golpeado. Los detalles eran muy vagos.
–Tu cabello se ve muy largo– dijo Bud Gleefull a manera de saludo –Corrige eso. Hoy– se giró a Gus –El techo de la sala esta goteando, arreglalo. Hoy–
Gus asintio y se fue hacia una puerta, dónde Gideon asumió estaria la sala.
–Gus es super increible– dijo el pequeño, mirando a su padre emocionado –Es un ollente ecxelente–
–¿Qué? Oh, no. No, no, NO– su padre lo miro fijamente –Regla numero uno aqui pequeña bola de algodón, NO quitaras tiempo alguno de su trabajo a Gus. Jamas– se le aceco amenazadoramente –La mano de obra de mexicanos idoncumentados es muy dificil de encontrar por aquí–
–¿Qué?–
–¡No, hablo muy enserio copo de nieve!– lo señalo con fuerza –¡Gus no esta aquí para hacer amigos! ¡Él estaquí para trabajar! Ayuda a que no sepa ingles, sea mudo y solo hable en lenguaje de señas ¡Pero, más que eso!– señalo con un dedo de forma imperativa –Su trabajo es increible e inigualable–
–¿Eh?–
–Así es, es tan bueno que todos los inspectores de seguridad que no logro sobornar ven todo tan bien que de verdad creen que lo mande hacer con un profecional– miró a su hijo fijamente –Por un profecional ciudadano– entrecerro los ojos –Un profecional Documentado–
–Eso fue racista–
–No, es verdad. Gus es Ingeniero Industrial con Maestria en–
–No, enserio, basta–
–Puedes preguntarle–
–¡Papá!–
–Yishh, que sensible– Gus se pasó detrás del escritorio de cobro –En fin. Tiempo de la regla numero dos bola de algodón– saco una libreta algo gruesa que decia "Romances de Verano".
Gideón bajo la mirada incomodo. Aquí iba de nuevo.
–Vas a estar aqui conmigo por las proximas ocho semanas Gideon–
–Sí, papá–
–Tu sabes que te amo mucho–
–Sí papá... tanto que me hablas todos los domingos por ocho horas seguidas desde que se divorciaron–
–¡Con una, cielos llenos de perros y gatos callendo del cielo!– soltó Gleefull padre exasperado –¡Tú madre y yo no estamos divorciados nuve de algodón!–
–Octavia dice que–
–¡No me importa lo que la abogada de tú mamá diga! ¡Mientras yo no firme nada y siga pagando a mi abogado para sacar amparo tras amparo, vamos a seguir casados hasta la muerte!– pausa –Lo estas haciendo de nuevo. Cambiando el tema– suspiro cansado –Eres demaciado listo para tu bien, mi pequeño tarro de crema batida–
Gideon desvio la mirada al verse descubierto.
–Sólo tomala, anda, vamos– le paso el grueso tomo.
Gideon vio el titulo nada emocionado. Una hojeada rapida le mostro las extensas hojas –Vaya, cuanto espacio... – suspiro –...cuanto espacio vacio...–
Bud lo miro con mucha empatia, pero eso no cambiaria su desición –Tú madre, yo, y– entrecerró la mirada con odio –Octavia– susurró con rencor.
–No de nuevo– gimió Gideon por lo bajo.
–Ya habiamos hablado de esto por telefono... en una combersación gravada por el juez en su oficina para dar fe y legalidad de nuestras acciones y con el permiso del estado y tu psicologa infantil y tú dermatologa especializada en todas tus alergias asintomaticas–
–Papá...–
–El punto es– enfatizo con un dedo señalandolo –Tu estancia aqui es con base al compromiso, hijo– lo miró con pena –Recuerda. Te amamos. Completa y ciegamente, hijo, y queremos lo mejor para ti–
–...por eso estan decepcionados de mi...–
–¡Qué! Oh, no. No, no, NO– Bud se arrodillo a su lado y le sonrio ampliamente –Nosotros nunca estariamos decepcionados de ti, bola de algodon–
Guideon sonrio conmovido.
–Sólo estamos profundamente heridos y con el corazón roto al ver tus malas deciciones convertidas en una muestra ante todos los que nos conocen de que no eres nada más que anormal–
Guideon sintio el equivalente emocional de un puñetazo en su corazón.
–¡Pero eso se va a acavar pronto!–Bud se puso de pie y se ajusto en una pose triunfal –¡Porque con esa libreta, anotaras todos tus romances de verano!– pausa –¡Romances de verano con chicas!– otra pausa –¡Sólo chicas!– entrecerro la mirada –Chicas naturales–
–¡Papá eso fue horrible!–
–Lo siento bola de algodón, pero no quiero que busques el rodeo al toro, porque hablo de un todo real Gideon, no un toro mecanico, un toro REAL–
–Papá las mujeres tambien son personas y eso que dijiste fue horrible–
–Por favor hijo, claro que las mujeres son personas– rio ligero, y lo miró fijamente en silencio –Por eso quiero que agregues evidencia fotografica a tus Romances de Verano–
–¿QUÉ?–
–Vamos, vamos, no digo que las persigas en cilencio escondido entre las esquinas de la calle esperando el momento justo en que las meseras del restaurante estan saliendo con su cobro de la quincena, acechandolas hasta que sabes que no estan mirando y nadie esta presente para avanzar con tu carro de Hot Dogs y Camotes dulces para tomar sigilosamente la correa del bolso y pasar tu navaja por el-¡EL PUNTO ES!– soltó al ver el rostro de horror de su hijo –Que esto es un compromiso hijo. Un compromiso entre tu y yo. Un compromiso entre hombres. De hombre a hombre. Macho a macho– hizo una pausa –Machos que quieren hembras–
–¡OH POR DIOS PAPÁ!–
–Vamos, hijo, ya no eres un niño, tarde o temprano, tienes que saber que el amor incondicional que tenemos tu madre y yo por ti es infinito pero condicionado a siertas verdades del universo. Recuerda, ya habiamos hablado de la "Platica"–
Gideon estaba todo rojo –¡Oh por Dios no hables de nuevo de los conejos desnudos en la conejera y sus concecuentes conejitos!–
–Es sólo la ley de la naturaleza, nueve de algodón. Sólo quiero que seas–
–¿Feliz?–
–Normal–
Guideon miró a su padre con el eqivalente emocional de alguien que se a estreyado su dedo meñique del pie con la esquina de la cama.
Ah, sí.
El doloroso y punzannte dolor no fisico pero terriblemente emocional de daño a largo plazo.
Increible.
RIIIIIIG
–¡Hola! ¡Esta hablando al Mistery Shack! ¡Bud el gran señor del misterio a sus ordenes!– dijo Bud inmediatamente, al contestar el telefono.
–Ah, eres tú– el padre de Gideon entrecerro la mirada con odio –Octavia– pausa –¡QUÉ! ¡No puedes hacer eso!– pausa –¡No, claro que no! ¡Me niego! ¡No me importa! ¡Voy a pelear hasta la ultima consecuencia! ¡Tengo al mejor Abogado del País y voy a partirte el pai de arandono dulce que tanto te gusta comprar en ese Starbucko en tres partes! ¡Uno para mi ESPOSA, otro para mi, su ESPOSO y uno para ti OCTAVIA!– y colgó bruscamente –¡GUUUUUS!– gritó con estruendo.
La puerta que seguramente daba a la sala se abrio educadamente. Gus, el reparador, aparecio con una inclinación muy educada.
–¡Gus! ¡Era ella! ¡Otra vez!– estrecerro la mirada con odio –Octavia–
El gran reparador asintio con un movimiento.
–¡Esta intentando ampararse de mi amparo!–
Gus asintio.
–¡Otra vez!–
Gus asintió.
–¡Necesito mi Abogado estrella ahora mismo!–
Gus asintio. Se quito la gorra, sacó una corbata de su bolsillo y se la cerro en un nudo muy habil del cuello.
Gideon miró todo eso impresionado –¿Gus esta llevando tu divorcio?–
–¡Con una, santos patos voladores en cielo, hijo, ya te lo dije, esto no es un divorcio, nadie se esta divorciando!– Bud busco algo en sus bolsillos –Y aparte de ser un Ingeniero con Maestria, tambien es un Licenciado en Leyes, era Magistral del Estado de dónde viene. Ejercio por cinco años–
–Dijiste que no sabia Ingles–
–No sabe Ingles– gruño Bud sacando un juego de llaves –Pero sabe leer Ingles–
–Eso no tiene sentido–
–Ajá, aqui esta, toma, la llave de tu cuarto. Es el atico, toma tus maletas y acomodate– le sonrio ampliamente, antes de perder la expresion y mirar ningun punto en particular –Yo estare en el comedor, discutiendo algunas cosas de mi no divorcio–
Gideon lo miró confundido en muchos niveles emocionales, pero prefirio no decir más –Esta bien– suspiro, tomo sus maletas, y apenas cruzo la puerta de la sala, escucho las ultimas palabras alentadoras de su Padre –¡Recuerda nuesto acuerdo! ¡Compromiso hijo! ¡COMPROMISOO!–
–Vee el lado positivo Gideon– suspiro el pequeño –El suicidio es un pecado capital religioso intenzo al igual que la automutilación, asi que, Oh DIOS por que me hablo de esta manera– se quedo en medio de la escalera, sintiendose vacio.
Sintiendose con los ojos humedos.
Sintiendose con ganas de –Oh ¿Tú eres Gideon?–
–¿Eh?–
El pequeño de cabello blanco miró al frente, y justo del otro llado de la escalera, una pareja lo miraba atentamente sonriendo.
–Oh, mira cariño, es un pequeño hombresito– sonrio la mujer, de cabello castaño claro... y una sonrisa algo sintetica... muy sintetica.
–Es verdad querida– sonrio el hombre, con gran bigote y bien peinado. Demaciado bien peinado.
–Mucho gusto jovencito– continuo el extraño, pero bien arreglado hombre –Somos los Northwest, Preston y Priscilla Pacifica Northwest–
–Oh, y nuestra hija Pacifica Jr. Northwest– y señaló a una chica rubia que literalmente jalo al frente de ambos.
–Mamá por favor– chilló ella avergonzada.
–¡Y estamos de vacaciones de verano en familia!– celebraron al mismo tiempo los dos adultos. La joven rubia se cubrio el rostro avergonzada.
Eran facilmente el ejemplo a la familia Comun y Regular de clase media... solo faltaba el perr–¡¿Ese es tu perro?!– chillo Gideon al ver un una pequeña mancha dorada detras de ellos.
–Ah, si– sonrio ella nerviosa –Perfecta–
–¡Ya lo creo, se ve muy bonita!–
–...no ese es su nombre. Perfecta–
–Oh...–
–¡Oh de verdad!– sonrió el Señor Northwest –Dejame ayudarte con esas maletas– bajo rapidamente y de un movimiento tomo ambas malaetas sin problema alguno –Tú cuarto esta aqui, siguenos–
–Okey– dijo Gideon confundido de tanta amabilidad.
–Y no te preocupes, ya todo esta arreglado– sonrio la Señora Northwest –Vamos, vamos– dijo emocionada, y subitamente lo tomo del brazo obligandolo a subir las escaleras.
–¡Mamá!– chillo su hija avergonzada –No no lo jales asi ¡Es sólo un niño!–
–¡Ey, t-tengo doce años!–
Pacifica Junior lo miró sorpredida –¡Te vez de ocho!–
–¡Ey, e-estoy en desarrollo!–
–¡Llegamos!– sonrio la mujer, dejando a Perfecta entrar antes que ellos y hecharse sobre una cama llena de cosas de... chicas. Revistas, poster de bandas de chicos, y unas cuantas muñecas y peluches.
–Estoy confundido– guideon se cubrio la barbilla pensativo... hasta que vio al Señor Northwest poniendo sus cosas sobre la otra cama... que compartia el lugar con la cama de cosas de... niñas.
–¡PAPÁA!–
–¿Eh?– Bud lo miro completamente apenas netro a la sala, donde estaba sentado con Gus, quien revisaba varios folders y hacia sumas en una calculadora contable –¿Qué pasa copo de nieve? Estoy checando las finansas y mis impuestos–
Gideon los miró atonito –¿Gus es Contador?–
–Tiene una Diplomado en Finansas Contable– Gus lo miró sobre los papeles y asintio educadamente antes de regresar a sus folders.
–Pense que te iba a ayudar con lo de tú divor– miró a su padre haciendole una cara de enfado–Erm, noo...di...vorsio. Tú no divorsio–
Bud sonrio ampliamente –Y lo esta. En cuanto me diga si puedo costerar sus servicios otra vez– suspiro un poco –Gus es extremadamente caro pero lo vale, te lo aseguro nube de algon, tengo el mejor abogado del país– rio un poco –¡Del continente de hecho! ¿Entiendes? ¡Él es indocumentado y yo no! ¿Captas?–
–Papá, no–
–Oh, vamos hijo, el no tiene papeles y tuvo que cruzar el muro y correr de los perror de la patrulla del borde y la abogada de tu mamá es de Kansas y aun asi no puede–
–Papá enserio, basta, eso fue rasista–
–El punto es– entreserro la mirada –Que la lucha continua hijo. Hasta el final. No escatimare en gastos. Nunca–hizo una pausa –Te amo–
–Gracias– sonrio Gideon –¿Por que hay una pareja que puso mis cosas en el cuarto de su hija que no conozco y aseguran ser sólo vacacionistas pero más sin embargo saben quien soy?–
–Oh, los Northwest– asintió su padre –Les estoy rentando el cuarto de abajo y a su hija la tenemos en el atico para que comparta su habitación contigo, les ayudara a tener tiempo intimo–
–Ay un monton de cosas equivocadas en la manera en la que acavas de decir todo eso–
–Hijo, tu sabes que te amo–
–Muchas gracias, no es el punto ¿Qué esta pasando aqui?–
Bud torcio el gesto un poco indeciso de como continuar –Romance de verano–
–¿QUÉ?– Gideon se puso palido –¡Eso, eso es, oh por Dios, PAPÁ!–
Bud acomodo bien su silla para etsar frente a su hijo, cara a cara –Mira tazita de nata, eres mi hijo, te amo, pero ya habiamos hablado de esto tu mamá y yo. Ambos creemos que debes tratar más con niñas de tú edad... y no tanto con– no dijo la palabra, pero miro a su hijo con esa expresioón de "Ya sabes".
–Tú madre piensa que puede ser la falta de amigas la causa de– otra vez esa expresión de "Ya sabes" –Así que hice siertos arreglos–
–¡No conoces a estas personas! ¡Podrian ser!–
–Son miembros de la Junta Directiva Escolar de Corazon y Espiruto de Pasión por La Vida–
Gideon trago su aliento con panico –Ese es el nombre de la Escuela Extremista Catolica a la que mamá quiere meterme–
Bud suspiro –No lo veaz de esa manera. Ellos estan aquí por recomendación de tu mamá. Se van a quedar con nosotros... por que tienen un problema similar al nuestro– Bud estaba sonriendo con suavidad, el ejemplo claro de alguien que quiere transmitir calma.
Eso no evito que Gideon sintiera el equivalente emocional de ser desmembrado vivo al saber que sus padres lo veían como un Problema.
Como algo que debiera ser corregido. Arreglado.
Como el foco del refrigerador al fundirse... ahora él debia ser cambiado.
–¿Dale una oportunidad a su hija?– sonrio su padre –Dado que los vamos a mantener recluidos y bajo vigilancia continua durante todo el vernado–
–¿QUÉ?–
Su padre lo miró fijamnete –Te. Amo. Mucho. Tazita. De. Nata–
Gideon comprendio, inmediatamente, que su padre NO ESTABA JUGANDO. Sonrio como pudo –Claro–
–Muy bien, ahora ve, acomodate, conoce bien a su hija, y yo te llamare en cuanto la comidaa este lista– Gideon se giró sobre sus talones sin aliento –¡La Señora Norwesth hara la cena!– escucho antes de que saliera de la sala y empezara a subir las escaleras.
Fue un sueño nada agradable ver que el matrimonioo estaba bajando las escaleras –Oh, hola jovencito– saludaron ambos, parando su bajada en uno de los escalones, para hablar con el menor de los tres.
Gideon no podría estar nada más que horrorizado.
Eran miembros de la junta directiva de esa escuela.
–Emm, buenas tardes... yo, eh, mi papá–
–Oh, ya te explico–
–Sí, síii eh, voy a mi-er, nuestro cuarto–
–Oh, muy bien, la cena estara lista en un par de horas. Tres como maximo– sonrio la Señora Pacifica.
–Hoy será jueves de tacos– el señor Preston le guiño el ojo y siguieron bajando las escaleras.
Gideon no podía creerlo...La pesadilla ya no era pesadilla.
Era una horrible verdad. Fisica y punzantemente dolorosa verdad.
–¡Oh, ey!– sonrio al ver a la perrita dorada, bajando detras de sus amos. La canina lo miró un poco, olfateo su olor y siguió bajando.
–¡Iiiiiii!– chilló emocionado ¡Al fin un perrito! No era suyo y el pelo de animal le causaba terribles alergias ¡Pero para eso estaban los antiestaminicos que le receto la doctora! ¡Al fin iba a poder abrazar y tocar un perro! ¡De verdad y cien por ciento real!
Yyy recordo que tenia que presentarse con la niña nueva. Pacifica Junior.
Eso borro su sonrisa por completo.
Llegar a ese carto le parecio una eternidad.
–¿Hola?– saludo al abrir la puerta.
–¡Ah!– Pacifica Junior lo miró sorprendida, y empezo a secarse las lagrimas con prisa –¡D-disculpa, estaba sólo, yo, es que!– la imagen del terrible estres que sentia cruzo su rostro. No sabía que hacer –L-lo siento, es que, son las tres quince y yo, es, es mi horario de OH POR DIOS– se cubrio el rostro con verguenza.
Gideon la miró sorprendido. Entro, cerro la puerta, y se sento en la cama que le correspondia –Umm, disculpa–
–Oh por Dios, no digas eso, el unico desastre aqui soy yo– Pasifica le sonrio con pena, secandose como podía las lagrimas que no dejaban de salir.
Gideo tomó aire con fuerza –¿Tú psicologa es la Doctora Cuadros?–
La chica rubia se giro a verlo en camara lenta. Como si no pudiera dar fe de lo que estaba viendo.
–¿Có-cómo sabes?–
Gideón le sonrio apenas –P-por que mi horario de llanto tambien lo tengo programado a las tres quince y– sus ojos comenzaron a gotear –D-de verdad necesito que esto pase– y sin previ aviso ambos, se dejaron llevar por el llanto.
Treinta minutos despues...
–¿Soda?– le sonrio Pacifica Junior, levantandose de la cama, para ir a su mochila –Tengo Koka Kola, Pepsiko, Sprito, Fanto–
–Oh, no gracias– sonrio Gideon –Yo tengo mis propias marcas– y salto hacia su mochila, para mostrar con orgullo una lata blanca con el simbolo de una cruz azul.
–¿Doctor Pepito Higado de Pescado Saborizado?–
–Es mi fuente daria de omegas saludables– sonrio Gideon emocionado –Solo puedo tomar una despues de mi sesion de llanto de las tres quince, para poder recuperar mis vitaminas y minerales perdidos por el llanto natural–
Pacifica lo vio incredula –¿Cuales otros sabores tienes?–
–¡Oh, claro!– Gideon sonrio emopcionado ¡Al fin una AMIGA!
–Tengo Vitamina C sabor naranja y limon– alzo dos latas de color blanco con una cruz naranja y verde respctivamente –Higado de bacalao sabor cereza, Omega tres, seis y nueve con aguacate y soya, curcuma con jengibbre sabor durazno, Centrilium que es mi fuente daria de vitaminas y minerales, esta es despues de la cena para no tener que comer algo en la madrugada y–
Pacifica abrio su Koka y le dio un trago largo... mientras veía como Gideon saca latas en blanco, solo con la cruz de diferentes colores –¿Todas esas son bebidas clinicas, no?–
–Oh, si, claro– sonrio Gideon emocionado.
Ella no era de la misma opinión –¿Estas... enfermo o algo?–
El de menor tamaño vacilo un poco el gesto –Más o menos... soy albino– sonrio con algo de pena –Mi piel es muy sensible, mi cabello siempre es muy delgado y se cae con facilidad y–
–¡O por Dios! ¿Se te cae mucho? ¡Lo siento tanto!–
–No te preocupes, asi pasa–
–¿Pero cuanto pierdes?– ella lo miró fijamente –No te veo espacios calvos ¿O todo este cabello que tienes es nuevo?–
–Oh, no lo sé en realidad, nunca me a tocado verlo cuando se cae–
–¿Eh? ¿Entonces como es que sabes que se te cae?–
–Mi mamá me dice que se cae a montones–
Pacifica lo miro fijamente –Tú mamá...–
–Si, cada vez que me peina en las mañanas–
Pacifica hizo un gesto MUY interesante –Así que... todas esas bebidas clinicas... ¿Ella te las dio?–
–Oh, no, la doctora le dijo que me las comprara por que las necesito–
Pacifica acintio un poco –Oh, okey, me imagino que fue dificil estar ahi, en la consulta, frente a ella, y escuchar como tenias todas esas deficiencias medicas–
–Oh, yo no estaba ahi. Mi mamá me dijo que la doctra le dijo que me dijera que yo las necesitaba–
Pacifica lo miro fijamente –¿Como se ve tu Doctora?–
–No sé, mi mamá siempre hace la citas con ella y le dice de mis avances–
–¿Cómo se llama?–
–Es la Doctora Linda–
–¿Linda, qué?–
–Nunca le e preguntado a mi mamá–
–¿Es medico General o especializado en inmunologia o algo así?–
–No sé, nunca le e preguntado a mi mamá–
–¿Como es su consultorio?–
–No lo sé, nunca le e preguntado a mi mamá–
–¿Has vsito alguna vez otro doctor aparte de ella?–
–No sé, nunca le e preguntado a mi mamá–
Pacifica le dio un largo trago a su koka –Okey– miró las sodas clinicas –Entonces– lo miró fijamente –Tienes doce–
–¡Sí!–
–Y tú mamá te peina todas las mañanas–
–¡Y me viste!–
–Y te viste...–
–¡Sí!–
–Y tu mamá es tú unico contacto directo y real con la unica doctora que a llevado tu historial clinico por toda tu vida hasta el día de hoy, a la cual no conoces, nunca has visto y no sabes como es su consultorio pero te asegura que tienes un gran número de deficiencias medicas a tal punto que solo vives de suplementos clinicos–
–¡Sí!–
–Por que eres Albino–
–¡Así es!–
Pacifica bebio de su soda –En la proccima sesion de llanto de las tres quince, el cuarto es todo tuyo. Enserio, llora todo lo que quieras–
–Aww, gracias, pero no tienes que hacer eso–
–No. Enserio. Incisto. Llora todo lo que quieras. Necesitas llorar. Todo lo que quieras. Solo llora– le dio la espalda –Oh por dios yo tambien voy a llorar por ti–
–¿Que dijiste?–
–¡Somos compañeros de cuarto!– se giró a verlo sonriendo –Que loco ¿Verdad? Quiero decir ¿Cómo paso esto, eh? Que loco, wow–
–Ah, síii– suspiro Gideon, tomando asiento una vez más en su cama –Mi papá... dijo que tu familia tenia, el, el mismo problema que– hizo una pausa –Yo–
Pacifica lo miró atonita –¿Tú?– lo miro completo –¡Pero si te vez tan, bueno, normal!–
El de menor tamaño le sonrio apenas –Gracias, es agradable que alguien aun lo piense–
Ella le sonrio un poco, bajo la mirada y miró la puerta de la saida –Cuando me dijeron que vendriamos a este lugar tan remoto, me que de pensando el porque. Todos los años vamos con la abuela...– hizo una pausa larga –Creo que despues de que los nietos de sus mejores amigas me descubrieron y pasaron el chisme a todos en la escuela, no le dieron ganas de volver a verme– se regreso a la cama.
–...mi mamá ya no quiere verme– Pacifica miró a Gideon sorprendida –Al menos no por el momento, creo, espero– rio nervioso –Me, me pa-paso tambien en la escuela– sus ojos volvieron a humedecerse –Po-por desgracia fue uno de los hijos de su compañera de oficina quien nos descubrio... mi, mi mamá comento que me iba a sacar de la escuela inmeditamente para meterme en Corazon y Espiruto de Pasión por La Vida– le sonrio un poco –S-si eso llega a pasar, e-es agradable saber que tendre a un rostro conocido ahi–
Pacifica se vio hundida sobre si misma –Y-yo posiblemente no voy a regresar a esa escuela, mi-mis padres comentan que quieren que me mueva a otro lado para evitar el escandalo– secó varias lagrimas –Di-dicen que la abuela les ayudara a pagar lo necesario–
A Gideon le salieron más lagrimas –...que m-mal...–
Ninguno dijo nada, hasta que volvieron a controlarse un poco.
–Mira nada más– le sonrió Pacifica mirando su reloj –Adelantamos la sesion de llanto nocturna de las siete quince–
–Oh, no lo sé– rio Gideon –Me gusto esta seión. Le doy sinco estrellas, voy a repetir–
–¡Gideon!– rió Pacifica y le avento la almohada –¡Esa estuvo buena!–
–¡Lo sé!– rió Gideón divertido –¡Nada como la unión de terapia de llanto!–
–¡Unión bajo trauma emocional infantil!– Pacifica salto triunfal en el colchón –¡Trauma lleno de mangas infantiles HUMEDAS!– enseño las mangas de su playera, manchadas con llanto y escurrimiento nasal.
Gideón estallo en carcajada –¡Oh, yo tengo tambien!– y alzo las suyas propias.
Ambos rieron en carcajadas.
–¡Somos tan asquerosos!– rio ella.
–¡Salud a la Psicologa Cuadros!–
–¡SALUD!–
–¡Salud a nosotros!–
–¡DOBLE SALUD!–
–¡Salud a que somos una adorable pareja de!– la puerta se abrio de golpe. Gideón y Pacifica se giraron con horror en el rostro al ver a cuatro rosotros en el umbral. Mirandolos fijamente.
–¡Ya son pareja!– chillo la señora Pacifica Northwest, emocionada.
–¡Sabia que la reclusión forzada en contra de su voluntad con el sexo opuesto seria buena idea!– sonrió el padre de Pacifica –¡Toma eso primera psicologa antes de la Doctora Cuadros!–
–¡Así es!– sonrió Bud emocionado, y luego miró al señor Northwest –Esa Doctora Maria Empatia no sabía lo que estaba diciendo–
–¡Completamente de acuerdo!–
–¡Así es!–
Gus al fondo alzo un pulgar en aprovación.
–¡Oh, hay que celebrar!–
–¡Voy a agreagar pizza casera con los tacos!–
–¡Buena idea, dejame ayudarte querida!–
–¡Gus ayudame hacer una mesa más grande para todos y vamos a ponerla en el patio!– Gus asintió y la puerta se cerro.
Gideón y Pacifica, bajaron de sus camas y se pegaron contra la puerta para escuchar... hasta que estuvieron seguros de que los adultos ya estaban en el primer piso, se atrevierón a hablar de nuevo.
–¿Porque ibamos a brindar antes de que ellos nos interrupieran?– pregunto ella, sin dejar de ver la puerta.
Gideon tampoco dejo de ver el humbral, aterrado de que su padre pudiera regresar de sorpresa –Iba a decir salud a nosotros que somos una a dorable pareja de niños traumatizados con daño emocional y depresión cronica degenerativa de por vida por la falta de empatia de nuestros padres–
–Que bueno que ellos entraron primero–
–Oh, por Dios, si, definitivamente sí–
Pacifica alzó su soda y lo miró algo asustada –Salud por nosotros, una adorable pareja de personas–
Gideón se veía aterrado –¿Personas?–
Pacifica hizo un gesto de dolor –Somos personas Gideón. Tu y yo. Como ellos. Somos personas–
Él comenzo a llorar –La, la Doctora Cuadros dice que–
Ella lo miró con decición, pero empezó a llorar –Somos personas Gideon– alzó su soda con fuerza en su dirección –¿Salud?–
Gideón nunca se habia sentido tan aterrado, desde ese día cuando lo descubrieron en la escuela. Pero de verdad queria hacerlo.
Quría creer.
Creer una vez más.
Creer que aun era una persona.
–Salud–
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Xxxxxx
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–¿Tú cabello?–
–Sí–
–¿Cuando?–
–Hoy–
Pacifica suspiro hondamente –¿Cual es el problema con el largo de tu cabello?–
–Papá piensa que me hara ver... más hombre– suspiro –Y despues especifico "Me refiero a un Hombre Ache, hijo"–
–¿Hombre ache?–
–Ache, con ache de Heterose–
–¡Oh, okey, entiendo!–
Se hizo un pesado silencio entre ambos.
–No entiendo ¿Tú mamá siempre te peina todos los días, no?–
–Sí...–
–Si ella piensa que esta bien, tú papá no puede–
–Mamá pensaba que me veía bien hasta "Ese día"– la cortó Gideón abrumado. A él le encantaba su cabello a los hombros.
–Yaiks– soltó ella con pena y miró su propio cabello. Era largo. Muy largo –A mi me gustaria cortarlo un poco–
Gideon se giró averla confundido –Pero se te ve muy bien– le dijo, mirando su rubio cabello.
Pacifica hizo un mal gesto –¿Ya viste el largo del cabello de mi mamá?–
–Sí, por debajo de la cadera, casi sobre sus muslos– intento recordar.
–Mi abuela lo tiene hasta los tobillos– ella se puso de pie y se soltó la cola de caballo que portaba. Su largo cabello cayo lisamente hasta sus rodillas –Mi mamá quiere que el mio sea tan largo como el de ella–
Gideón soltó un Wow impresionado.
–Es más una cosas de mujeres– continuó ella, recogiendose todo de nuevo en una cola de caballo, para empezar a darle forma en "cebolla" –Entre más largo mi cabello, más mujer– hizo una pausa mientras cerraba el circulo sobre su cabeza –Mujeres...– suspiro ampliamente y se vio en el espejo más sercano –Antes nada de esto me molestaba... me sentía orgullosa de... esto– miró su cabello, enredado finamente en una bolita bien organizada, tal y como su madre le había enseñado –De lo largo que era, del cuidado que le daba mi mamá y mi abuela cada semana con los tratamientos de aceite, o cuando mi mamá me lo cepillaba todas las noches antes de irme a dormir–
Gideón tocó su propio cabello, sitiendo agradable el liso mechon entre sus dedos.
–Ahora cada vez que mi mamá me cepilla lo odio– bajó la mirada y apollos su frente en el espejo –Cada vez que lo hace, sólo me dice: "Muestrales que sigues siendo normal como nosotros, que vean tu largo cabello de mujer normal"– hizo una larga pausa.
–Ahora cada vez que mi mamá me toca lo odio. Cada vez que mi papá me felicita por mi cabello largo, lo odio– se giró a verlo, con lagrimas en los ojos –¿Y sabes que es lo peor? Que, que no los odio– se pasó el brazo por el rostro –Son los mejores papás del mundo, cuando todos se enteraron mis papás fueron los primeros en defenderme– rie con lagrimas.
–Papá sigue hablandome de el gran futuro que me espera, que no escatimara jamas en gastos en mi educación para que yo pueda seguir adelante, siempre me dice que no importa que sea niña, que jamas tengo que dejarme de nadie que intente lastimarme, mi mamá siempre lleva a cursos de liderazgo para niñas, siempre me apoya para aprender más, esta muy emocionada en que aprenda oficios como carpinteria o mecanica, para que pueda ser una mujer que puede valerse por si misma– se cubrio los ojos con dolor –Siempre estan diciendome que nunca debo dejar de hablar por mimisma, que jamas permita que los niños me ofendan, que no importa lo que pase nunca van a dejar de amarme– seca con fuerza sus lagrimas.
–Aun me dicen lo mismo pero cada vez que me miran, cada vez que me muevo por la casa, lo veo en sus ojos– dejó salir un gemido ahogado –Los veo preguntandose detras de sus sonrisas porque no pude ser normal–
Pacifica se sono fuertemente la nariz con unos pañuelos de papael que tenia en la cama.
Cuando hubo terminado, le aventó la caja a Gideon, que la tomo en vuelo.
–Tú turno– le sonrió ella, lejos de verse bien.
–Yo– Gideon dejó la caja aun lado y tomo aire –Yo nunca habia pensado en mi cabello como algo diferente... pense que era sólo extensión de mi cuerpo. Algo para usar de ser necesario, quizás en una cola de caballo, como esos heroes de la televisión– sonrio un poco –Algo quizás para verme genial despues, no sé, cuando fuera más grande– alzo su mano sobre su cabeza, a una altura a la cual le gustaria alcanzar. Pacifica rio un poco de eso.
–Pero ahora...– tragó el aliento pesadamente –Ahora todo es tan difente, hay tantas reglas que no sabia que existian, co-como mi ropa– señalo la camisa olgada con pantalon de mezclilla –Cuando todos supieron lo que paso, mamá entro en panico, tiró mi ropa de vestir de colores como melon, azul cielo, verde menta, o amarillo crema y me compro playeras con logos de equipos deportivos, compro tenis en color negro, rojo oscuro o azul oscuro, tiro todos mis zapatos cerrados, y, y, mis corbatas ¡A mi me encataban mis corbatas de moño! Y mis chalecos tejidos con detalles de barquitos, y borreguitos, y, y ¡Me compro estas cosas!– señalo su maleta, donde Pacifica noto varias chaquetas de cuero y mezclilla de apariencia muy cara. Algunas con la etiqueta aun puesta.
–De-derepente todo es muy diferente ¡No entiendo! E-ella me compro toda mi ropa, era ropa que ella aprovaba, y, y luego eso ya no esta bien ¡No entiendo! A mi me gustaba mi ropa ¿Por que ahora tengo que verme diferente? ¿Por que tengo que verme como alguien más que no soy yo?– empezó a llorar –Y, y, y lo peor de todo es que entiendo por que lo hizo, porque todos comenzaron a señalarla. La escuche peleandose con alguien por telefono, pense que era papá, pero era el abuelo, diciendole que fue la manera en que me crio, que era por que ella era muy suave conmigo, que era por que nunca tuve una figura paterna, que era por que se habia embarazado de un perdedor, que yo solo era el producto de uno mas de sus fracasos como mujer–
Pacifica lo miró atonita –¡¿Escuchaste todo eso?!–
Gideón le sonrio un poco –Es increible lo que los niños escuchamos, cuando los adultos creen que no estamos prestando atención–
Ella trago el aliento y bajo la mirada, pensando en si sus padres habrian tenido alguna conversación de ese tipo con su abuela, o algún miembro de su familia.
–Y despues empezaron las visitas de sus amigas– Gideón tomo varios pañuelos de papel, las lagrimas no dejaban de salir –De visita sólo para que mi mamá les pidiera consejo sobre que hacer conmigo "Ya no sé que hacer con él" "Ese ya no es mi hijo" "¿Cómo lo corrijo?" "¿Cómo lo arreglo?" "¿Qué hago con él?" "No sé dónde me equivoque" "¿Es esto mi culpa?" "¿Es mi culpa que él ya no sea normal?" "¿Es todo esto mi culpa?"–
Gideón se sonó con fuerza la nariz –...yo me pregunto lo mismo– miró el piso –¿Es todo esto mi culpa?–
–¿De verdad naci mal?– la voz de Pasifica, hizo que él la mirara con sorpresa –¿De verdad soy una mala persona? ¿De verdad me voy a ir al infierno por esto?–
–¿De verdad naci siendo un monstruo?– Añadio Gideon, haciendo que el peso de sus palabras resonara en la habitación. Ni ella o el dijeron más.
PIPIP-PIPIP-PIPIP
Gideón apago la alarma de su reloj.
–Yeeei, que buena sesión de llanto de las tres quince– dijo ella sin animo en la voz.
–Sí. Le doy cinco estrellas, recomendada, totalmente para repetir– apoyo Gideón, aun secandose las lagrimas y con sus ojos rojos.
–¿Tú de verdad crees que nosotros podremos llegar a ser per– Gideón se calló de golpe y Pacifica se irguió tenza.
Pisadas.
Subiendo las escaleras.
Eran ellos.
–Vienen a ver si hicimos la seción de llanto de las tres quince– chillo ella –¡Acomodate bien en la cama!– le aviso en susurros.
–¡Sí!– dijo él tan bajo como pudo, y ambos se acomodarón en la cama de tal manera, que todo parecia bien.
Que todo pareciera normal.
–¡Niños!– sonrió la madre de Pacifica, entrando con su gran sonrisa –¿Cómo van con su seción de llanto de las tres quince? Ya son las cuatro y debieron terminar sin problemas– los miró atenta y fijamente por turnos.
–¡Oh, si, ya terminamos mamá, todo bien!–
–¡Todo normal!– añadió Gideón apresurado.
La Señora Northwest se vio esplendida ante esa sola palabra: Normal.
–¡Qué gusto saberlo!– y les enseño un juego de llaves –Se que la Doctora Cuadros nos dio un plan de actividades cerrado unicamente sobre su aisalamiento confinado sin ningún medio de comunicación con el mundo exterior como celulares, televisón o radio y con supervisación continua y salidas programadas unicamente para ir al sanitario o para consumir sus alimentos, para garantizar una conversión efectiva y garantizada, perooo– los miró muy conforme –Ustedes se han portado tan bien en estos tres días, que creí que merecen una agradable recompenza ¡Así que van a acompañarme a comprar la despensa de esta semana en el Centro Comercial Central de Gravity Falls! ¡Yeeei!–
–¡Vamos a poder salir de aquí!– chilló Gideón emocionado, pero la mamá de Pacifica lo miró fijamente.
–¡El quizó decir que si podremos ir en una cita! ¡Juntos! ¡Como la mujer y hombre que somos!– tomó la mano de Gideón y alzando ambas manos unidas, victoreo con un –¡Cosas normales de pareja! ¡Yeeei!–
–¡Normal!– victoreo Gideón, sintiendo el equivalente emocional de ser atropellado por un camión.
–¡Muy bien!– sonrió la unica adulta –Vamos, vamos, que no quiero hacer la comida muy tarde– los dos menores la siguieron de inmediato, bajaron la escalera y vieron en la sala una mesa extendida con varias parte de un motor desmantelado.
–No me creo nada, Gleeful– dijo el señor Northwest mirandolo con sospecha –No te creo nada–
–¿Cien a que lo hace?– sonrió Bud socarrón, mientras Gus miraba las partes del motror en la mesa.
–Hecho–
–Querido, me llevo a los chicos al Centro Comercial ¡Regresamos en un par de horas!–
–¿Eh? ¡Oh, claro querida! ¡Diviertanse mucho niños! Ahora veamos como arma ese mo¿YA LO ARMÓ?–
–¡Y ya lo va a instalar en tu carro de nuevo!– rió Bud –¡Recuerda tomar fotos para tu lubro de Romances de Verano, hijo!– y borro su sonrisa bruscamente –Recuerda lo de tú cabello. Lo quiero listo para hoy– hizo una pausa –No como antier, cuando te dije que era para para hoy, es más un hoy para hoy, no de hoy para pasado mañana, como cuando te dije hoy y eso fue antier y– Bud dejó de hablar por que Gus le puso la mano en el hombro y le hizo el universal gesto de "Dejalo".
Bud gruño exasperado, mientras que el señor Northwest probaba su auto a la distancia y maldecia la perdida de cien dolares.
–¡Vamos niños!– sonrió la señora Northwest emocionada, y salieron por la puerta principal, con ambos menores emocionados de salir de esa prisión.
Pasifica y Gideón subieron al carro de Bud, que encendio a la primera con gran calidad –Oh, Gus lo arreglo, que maravilloso– sonrió la unica adulta.
–¿Estaba fallando?–
–Si, tu padre se estrello contra un pino al intentar ir al pueblo esta mañana y encontro los cables de los frenos cortados–
–¿QUÉ?– chillaron ambos.
–Lo sé– rio la señora Northwest –Ardillas–
Los dos niños no se vieron nada convencidos.
–Mamá ¿que hacia el motor de nuestro carro desarmado en la mesa del comedor?–
–Tu papá lo encontro en el piso fuera de la cajuela, y las llantas desmanteladas a un lado–
Pacifica y Gideón la vieron pasmados.
–Oh, ya lo sé– rio la adulta –Ardillas–
Ambos compañeros de habitación se vieron con pavor puro.
¿Qué era lo que estaba pasando en esa cabaña?
Todo eso que habia sucedido ¿Era un mensaje?
¿Una advertencia de irse?
¿...una advertensia de que era demasiado tarde para escapar?
Siguieron manejando por el camino, sin problema alguno. Pacifica y Gideón simplemente intercambiaban miradas, esperando el momento de poder hablar a solas, sobre todas la teorias que llenaban sus cabezas.
Teorias.
Ideas.
Advertencias.
Peligros.
–Llegamos– anunció la mamá de Pacifica. Los niños inmediatamente se quitaron el cinturon de seguridad e intentaron salir... pero la puerta seguia cerrada.
–Mamá– ella se giró confudndida –La puerta, esta cerrada– le indico, pero su madre estaba con la vista clavada al frente, sujetando el volante con fuerza –¿Mamá?–
–¡Oh!– ella se giró a verla, con esa sonrisa tan, forzada –Ah, sí claro, tonta yo– rio despreocupada... pero los miró fijamente.
–¿Mamá?–
–¿Señora?–
Ella tomó una gran vocanada de aire –Hablemos un poco antes de bajar ¿Sí?– dejó el volante y se sento lo mejor prosible para verlos frente a frente –No... no hay nada en esta vida que una madre no haria por sus hijos– les sonrió con calma –Pacifica, mi amor, tú padre y yo te amamos con todo nuestro corazón. Eres toda nuestra vida, no sabriamos que hacer si algo te pasara, te amamos tanto como el infinito y, y tú Gideon– este soltó un respingo al escuchar su nombre.
–Estuve hablando con tú madre ayer, no dejo de asegurarme nada más que lo mismo. Ella te ama y esta desesperada por verte de nuevo. Por saber que estas bien y, y tú padre es igual. Ambos, los dos, te aman tanto, harian lo que fuera por tí–
Pacifica y Gideón no sabian que más hacer, que estar ahí frente a ella, escuchando en atonito silencio. Casi espectantes de un final feliz.
–Ustedes estan en una de las mejores situaciones que cualquiera podria soñar ¿Lo saben? Quizás no somos millonarios, pero tenemos lo suficiente para darles el mejor de los futuros, los amamos incondicionalmente, sólo queremos lo mejor para ustedes, que esten bien, a salvo– algo en la manera en que dijo esa ultima palabra, resono con fuerza entre los niños.
–Este mundo, este... momento en el que vivimos, no es perfecto– los miró intenzamente –Todo puede ser muy hermoso y volverse terriblemente fuerte en un segundo, y, y ustedes nacieron en uno de los mejores lugares, en una de las mejores oportunidades que cualquiera podria soñar, en el mejor pais con oportunidades, ustedes son ciudadanos, es decir, tenemos la mejor economia, y, y su piel esta bien, es decir– hizo una pausa y agrego rapidamente –Esdecirningunodeustedesesnegroocafeoamarillooindigena–
Pacifica y Gideón abrieron la boca atonitos.
Si. Ella lo dijo.
–¡Lo que quiero decir!– la madre de Pasifica se froto los ojos casi desesperada, antes de mirarlos con decición absoluta –Ser diferente nunca a sido bueno. Cosas muy malas le pasan a los que son diferentes, ejemplos varios hay en toda la historia y, y– tomo aire –Porfavor no sean diferentes ¡Sean igual a los demás!– sonrió ampliamente –¡Ustedes son dos niños sumamente inteligentes, se que encontraran la manera de ser normales otra vez! ¡Ustedes nacieron bien, sólo tienen que mantenerse bien!– suspiro profundamente –¡Okey, eso era todo!– se quitó el cinturon de seguridad y retiro el seguro de las puertas.
–¡Ahora vayamos de compras niños!– les sonrio ampliamente.
Pacifica y Gideón hicieron lo señalado. Bajaron del auto... tomados de las manos... muy asustados de no sentir el apoyo del otro.
La señora Northwest solto un melodioso "Awww" y les tomó una foto con su celular –¡Que lindos se ven!–
Pacifica y Gideon solo esperaban verse normales.
Tan normal como los demás.
Para no ser lastimados.
Por que si se veáin como los demás, estarian a salvo.
¿Verdad?
¿...verdad?
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La señora Pasifica, entro al supermercado dentro del centro comercial, tomo un carrito, y sin mas los tres entraron para realizar las compras de la despensa.
Comida para toda la semana, uno que otro dulce para ellos, con un guiño a Gideon de "No le dire a tu mamá si tu no le dices", quehizo que todo se sintiera irrealmente normal... aunque para ellos, eso habia dejado de ser eso. Desde que ambos, en su respectivo "Ese día" perdieron todo... todo lo que llegaron a considerar seguro. Fijo. Rutinario. Suyo. Obvio. Natural.
Ir de compras solo fue algo mas, que les recordo que las cosas, no volverian a ser como antes.
Especialmente porque no podian dejar de tomarse de las manos.
No por que no quisiera.
Era por que no podian.
Porque todos tenian que ver que ellos eran normales.
Normales.
Normales.
Normales.
–¿Quieren crema de elote, o elote con crema?–
–Lo que tú quieras mamá– sonrio Pacifia, mirando los grandes estantes sin mucho interes –Mientras sea dulce, esta bien–
–¡Crema de elote con azucar, entonces!– sonrio la más alta, y coloco la caja dentro del carrito.
Gideon miraba al rededor con mucha atención, observando marcas que nunca había visto ¡Si su madre lo viera en otra sección que no fuera la de suplmentos alimentocios clinicos autorizados por la Doctora Linda, estaria seguramente hechando humo por las aletas de la nariz! –No sabia que esta sección de la tienda tuviera cosas tan bonitoas ¡Los empaques son muy coloridos!– le sonrio a Pacifica, quien lo miró muy preocupada de su estado mental.
–¡Oh, mira, Capitan Cruncheo!– tomo la caja –¡Tiene el dibujo de un adulto mayor posiblemente sexagenario con carrera en nautismo! ¡Y malvaviscos de colores!– chillo emocionado
Pacifica se pregunto que pasaria cuando descubriera los cereales con chocolate.
Y luego penso que seria buena idea presentarselos.
–Ey Gideon–
–¿Sí?–
–¿Quieres ver el cereal de...?– pausa dramatica –¿!Chocolate!?– y tomo una caja que estaba muy lejos de él por su altura –¡TA-DA!–
–¡Por Dios!– Gideon dejó caer el cereal del adulto mayor especializado en la marina.
–¡Tiene un conejitooo!– canturreo ella.
–¡Es hermoso!– Gideon abrazo la caja –¡Debo obtenerlo!–
–Hago todo esto por que de verdad estoy muy preocupada por ti–
–¿Que dijiste?–
–¡Mamá, quisiera llevar este cerial por favor!–
–¡Claro linda, ponlo dentro!–
Pacifica vio otro cereal de chocolate con un tigre –Oh, mamáaa ¿Cuanto cereal azucarado puedo llevar?–
Su madre se giró a verla y miró a Gideon –Soy más grande, asi que puedo llevar dos carros completos, tu lleva el tercero– le mostro la tarjeta de credito –Mi credito ya fue liberado–
–¡Graciaaas!–sonrio ella corriendo hacia la entreda, dónde estaban los carros metalizados, mientras jalaba a Gideon con ella, quien no sabia que estaba pasando.
–¡Ten!–le sonrio pasanole uno y ella tomando otro.
–¿Por que llevamos dos carritos más?– le pregunto honestamente confundido –¿Pense que llebavamos suficiente en un sólo carro?–
–¡Tú sólo sigueme!– le sonrio ella esplendida, y, él, sin poder evitarlo, sonrio ante la sóla idea de una nueva aventura.
–¡Yajúuu!– sonrio la rubia, emocionada de parar frente al pasillo de cereales –¡Aquí estamos mamá!–
La señora Pacifica le sonrio esplendida –Gracias tesoro, dame uno– su hija le paso el carrito que llevaba –Muy bien– miró el largo pasillo lleno de luminosos empaques azucarados.
–Yo tomo la derecha, ustedes la izquierda– les giño un ojo –Vamos a divertirnos–
–¡Sí!– Pacifica tomo a Gideón de la mano y le señalo el lado que les correspondia –¡Tomemos uno de cada uno!–
El rostro del chico se ilumino descaradamente.
–¡Azúcar!– chilló emocionado.
–¡Chocolate!– apoyó ella, y en un grito de jubilo, hecharon a correr en el carrito, tomando, LITERALMENTE, uno de cada uno.
–Oh, vaya– sonrio la señora Pacifica, observando el largo ticket de compras –¿Conque así se ven quinientos dolares de cereal?– y miro loa dos carritos y medio, lleno de nada más que cajas llenas de sabores azucarados–Valió cada centavo– les dijo a los dos más pequeños, que se sonreian con felicidad absoluta.
La señora Pacifica guardo su tarjeta y el ticket en su cartera, miró al frente y sonrio –Oh, miren– señaló un local fuera del supermercado –Ahi esta el salon y estetica que dijo tú padre, Gideon–
El nombrado se perdio el color de sus rosadas mejillas, mientras la Señora Northwest empujaba sus dos carritos en dirección del local.
–Oh, um ¡Mamá!– apresuro Pacifica, alcanzadola con su propio carrito –Espera, mamá, mamá–
–¿Sí tesoro?–
–Es que, es que, Gideon no quiere cortarse el cabello–le sonrio esperanzada –¿No podriamos decir al señor papá de Gideon, que estaba cerrado?–
Su madre disminuyo la sonrisa por completo –Oh, tesoro, no podemos hacer eso– tomo aire y se arrodillo a su altura –Cariño, cielo– la miró con ternura –Recuerda lo que hablamos. Normal, hija– sonrio un poco –Normal–
La adulta miró a Gideón, que se veía más pequeño de lo usual –No quieres hacerlo Gideon, pero esto es lo que se debe hacer para que puedas seguir bien– se puso de pie –Es como cuando eras bebé y no querias comer tus vegetales, tu madre tuvo que forzar un poco las cosas para que pudieras nutrurte correctamente. Tu no sabias que el aliemnto te hacia bien, solo lo rechazabas por que no lo conocias, y no es tu culpa Gideon, eras un bebe, tan pequeño, que no sabia como funcionaba el mundo. No sabias lo que estabas haciendo, pero, tu madre si. Ella sabia que te estaba haciaendo un bien mayor, aun que tu no lo comprendieras. Tú eras un bebé, ella una adulta; tú estabas mal y ella bien. Asi son las cosas pequeño– tomo ambos carritos –Ahora vamos, se hace tarde–
Pacifica, bajo la mirada, tomo el carrito y no dejo de mirar el piso.
Su madre se lo habia dicho a Gideon. Lo estaba mirando a él... y aun así, ella lo sabía.
Sabia que se lo estaba diciendo a ella tambien.
Sentia que los ojos le ardian.
–¿Puedo tomar tú mano?– Pacifica se giro sin fuerza, y vio a Gideon, extendiendole su palma.
–Tengo miedo– le dijo, con los ojos brillandole, amenazando con dejar salir lagrimas.
Ella acepto su gesto, y sin decir nada más... entraron al salón, dónde su madre los esperaba con su amorosa sonrisa.
Cuando Gideón fue pusto en la silla, le pusieron la sabana, y el sonido de las tijetas cortando, fue algo que sabia que no podría olvidar por mucho, mucho tiempo.
Especialmente por que cortaron tanto que su frente quedo completamente expuesta.
Expuesta.
Completamente.
Pacifica y su madre estaban boquiabiertas.
Gideon se puso muy rojo derepente. Ahi estaba. Podian verlo. Podian OH POR DIOS PODIAN VERLOPERFECTAMENTE. HASTA LA ESTILISTA PODIA VERLO.
–Eh, Gideon– la señora Pacifica parecia no saber como decirlo, pero lo hizo –¿Porque tienes la marca de un patito sujetando una paleta de pin-pong?–
Gideo no pudo más y hecho a llorar –¡T-tuve un ataque de panico en la escuela y me cai de las escaleras y rode hasta-hasta estrellarme sobre una de las mesas de las niñas exploradoras que estaban bendiendo enseres para cocina! ¡Cai sobre uno de los cortadores de galletas de la sección de animales con deportes!–
El silencio fue estridente.
Sólo se escuchaba el llanto de guideón al verse expuesto.
–Gleeful– susurro con veneno la señora Pacifica –¡Ese, ese cretino no a cambiado en nada!– pagó el corte, tomo sus dos carritos y empezó a dar grandes zancadas hacia el auto. Pacifica apenas reacciono, tomo a Gideon de la mano y con la otra empujo su propio carrito.
Su madre estaba hechando PESTES sobre el padre de Gideon, llamandolo toda clase de educadas palabras antisonantes, como "Maldito Cabra Macho Grande" y toda clase de nombres cientificos de la rama mamifera cuadrupeda... enfatizandose en la linea Porcinus Maximus.
Su madre sin esfuerzo, acomodo TODO el mandado, en la cajuela y parte del asiento de atras, dejando suficiente espacio para que Gideon se sintiera comodo. Subio a ambos menores al carro, cerro las puertas, se puso el sinturon de seguridad y condujo lo más rapido que pudo, sin pasar el limite de kilometraje establesido.
Y mientras, Pacifica no dejaba de ver a su madre atonita.
¿Por que ella hablaba del señor Gleeful como si lo conociera? A ella le habian dicho que apenas lo conocian por primera vez. Que estaban ahi por un ajuste de la Doctora Cuadros... pero... pero la manera en que su madre hablaba. La forma en que se expresaba de él.
Pacifica no sabia muchas cosas, pero conocia a sus padres.
Ellos le habian mentido.
¿Pero por qué?
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Regresar al Mistery Shack fue la cosa más rapida y estrepitosa que Pacifica pudiera recordar.
Gideón ya habia dejado de llorar, y sólo se sujetaba al sinturon de seguridad, mientras daban las vueltas de manera muy cerrada y bastante rapido.
Ambos más de una vez pensaron que se saldrian del camino.
Pero no fue así. Llegaron sin más problemas, su madre bajo y fue directo dentro de la casa. Pacifica se asomó a ver a Gideon –¡Vamos!– apuró, presionando el boton de la cajuela. Bajo del vehiculo de un salto; él la siguió de inmediato, sólo para verla en la cajuela, sacando varias cajas de cereal. Le paso cuatro y ella se quedo con seis –¡Rápido!– le dijo sin más y entraron a la casa.
Escucharon una conversación que parecia ser lo menos elevada posible, pero eran sin duda Pasifica Northwest madre y Bud Gleeful.
La unica niña bajo ese techo, miró a Gideon con el clasico gesto de "No hagas ruido" y se acercaron a la sala.
–...rlo no lo hubiera hecho! ¡Esto va a traumatizarlo de por vida!–
–¡Calmate Pasi! ¡Mi hijo ya es lo bastante grande para saber que lo amo y esto es por su bien! ¡Es ya casi un hombre, y un hombre no puede ir con ese cabello de niña por la calle! – Gideon se confundio bastante, su padre hablaba como si ambos fueran conocidos desde hace mucho tiempo –¡Y sobre su marca ya le pedi a Furth que trabaje en eso!–
–¡Qué!– Pacifica escuchó a su madre retroceder hasta topar con una mesa y tirar algo –Oh, lo siento–
–Dejalo así, suele pasar– suspiro él otro adulto, al parecer cansado de la platica.
–¿Por eso estas cubriendo su turno nocturno? ¿Para que el salga y haga sólo Dios sabe qué cosa?–
–Dejalo Pasi, se lo que estoy haciendo–
–No, no sabes. Furth nunca a estado bien desde ese dia que cruzo el porta y lo sabes ¿Qué le vas a decir a Gideonizbeth cuando sepa?–
–Ya esta hablado. Ambos acordamos que–
–Oh por dios, ella tambien, no puede ser–
–Pasi, sólo dejalo. Ya lo hablamos. Ambos estamos deacuerdo de que nuestro hijo necesita ayuda, y Dios sabe que haremos todo lo necesario para volverlo normal. Todo lo que sea necesario–
Hubo una larga pausa –Almenos preguntale a Furth lo que hace cuando esta afuera sin supervisación–
–No esta solo. Pres esta con él ahora mismo–
–¿Preston salio con él?–
–Estan buscando los ingredientes– hizo una pausa –Preston piensa igual que tú. No quiere dejarlo solo ahi fuera–
–Oh por dios ¿A que hora van a regresar?–
–No lo sé, pero Furth dijo que seria algo rapido, y para ser honesto, le creo. Cuando sale, sólo se tarda, unicamente, cuando baja al pueblo para ver la tumba de su esposa o tal vez a su hijo Junior–
–¿Aun vive aqui?–
–Si, es el dueño de la cabaña de pesca y deportes que esta en el lago–
–¿Cómo sabes que va a verlo? Podria estar mintiendo–
–Pasi, YO no sabia que por eso se tardaba, hasta que un día Junior vino a buscarlo aquí–
–¡Qué! Oh, no ¿A-alguien más sabe que-?–
–Ey, ey, calamte Pasi, nadie sabe. Todos creen que nos fuimos... Furth se encargo de todo con su pistola de borrado de memoria. Todo quedo bien y limpio, te lo aseguro, tu ya lo corroboraste. Nadie te reconoció–
–¡Pero que tal si su hijo quiere-!–
–No tienes que preocuparte con Junior... no quiere verlo. No quiere que se acerque siquiera a la orilla del pueblo– suspiro profundamente –Creo que sabe lo que realmente esta pasando. Esa vez, vino ya de noche cuando ni Gus estaba. Vino y pidio hablar con él, Furth salio de inmediato, las cosas se calentaron rapidamente y te digo, con lo grande que soy, me costo lo mío separarlos–
–...si él sabe...–
–No te hagas ideas, ni lo pienses. Furth ya dejo bien claro que no nos metamos con su hijo. Futh esta mal, tocado de la chabeta y estoy contigo en eso, pero no quieres verlo de malas; y menos con tu familia– se escucho que movia algo –Ademas, Furth y yo nunca nos fuimos. Creeme, si el chico quisiera hacer algo, ya lo hubiera hecho conmigo, aprovechando que sólo eramos Furth y yo ¿Ahora que somos más? No creo que quiera vernos ni en pintura. El chico quiere su espacio, respetemos eso–
–...él dijo que esto sería simple...–
–Se los dijo, pero sabias que no lo iba a ser–
–¡No dijo que su hijo nos recordaba!–
–Por que no importa–
–¡Quito el motor y separo las llantas de neustro carro!–
–Ese no fue él–
–¡Eso no lo sabes!–
–Lo sabemos. Furth reviso las camaras. Fueron los Gnomos–
–¿Qué? ¡Esos pequeños maldito hijos de su!–
Bud rio un poco –Creo que ellos si te reconocieron Pasi. Furth comentó, que al parecer, siguen resentidos de que no quisieras ser su Reina–
–¡Ough, Bud, en serio, eso no es para bromear!–
–¡Ey! Consideralo como el clasico ex que pone azucar en el tanque de la gasolina y okey, okey, ya me voy a callar, baja ese florero de pie grande, gracias ¿Por cierto, dónde dejaste a los ni-?– Pacifica miró a Gideón con panico, y se regresaron a la entrada lo más rapido posible.
Apenas salieron por la entrada, Gideon se tropezó y se le calleron las cajas.
–¿Gideón?– pregunto la voz de Bud Gleeful, asomandose por la puerta, junto con la señora Pasifica –Oh, ahi estas copo de nieve– sonrio al ver a su hijo, tratando de agarrar las cajas que se le habian caido.
–¡Estamos bajando las cajas de cereal!– chillo Pacifica, mas alto de lo deseado.
–Ho-hola papá– dijo Gideon nerviso, sin atreverse a mirarlo.
–Pacifica, dejame ayudarte con las cajas– sonrio su madre, tomando las cajas que ella cargaba –Por favor ve por más–
–¡Si , mamá!– soltó ella más alto de lo pensaba y salio corriendo.
–...s-se me cayeron las, em, cajas, y, yo, y yo, este–
–Esta bien hijo, no pasa nada– le dijo su padre, y sin problemas, tomo las cuatro cajas del piso.
Gideon no se atrevió a levantar la mirada. Estaba nerviso y aterrado de que, si su padre miraba sus ojos, pudiera leerle la mente.
Su padre suspíro hondamente –Mira hijo, se que no a sido un dia de lo mejor para ti, se que te presione con lo de tu cabello y lo siento, pero sabes que es por tu bien ¿Verdad?–
El niño no dijo nada. Solo asintio.
–Mira hijo, vamos, ven conmigo al despacho, anda ven– le palmeó la espalda con gentileza. Gideon asintió y sin decir más, lo sigui al despacho.
Bud dejó las cajas de ecreal sobre el escitorio, y tomando su silla, la recorrio al frente del sillon, que compartia lugar con el archivero, escritorio y una planta seca de la esquina; todo apretado en un espacio de tres por dos metros.
–Toma asiento en el sillon hijo–
Gideón obedecio a la orden, sin atreverse a levantar la mirada.
Bud se sento en la silla frente a él –Asi que... ¿Creales con azucar? Vaya, debes estar muy emociano de no comer sólo bebidas clinicas ¿Eh?– intento bromear, pero Gideon ni se movio.
–Emmm, hijo, dejame hablar contigo de algo muy importante–
–Oh por Dios, papá– Gideon se cubrió el rostro con verguenza –Si es lo mismo que nos dijo la señora mamá de Pacifica, por favor no–
–¿Eh? ¿Qué les dijo?–
El niño explico lo que sucedió.
–Oh– se limitó Bud, rascandose la barbilla –Oookey– suspiro y se cruzo de brazos –Bueno, tipico de Pa-erm, de las mujeres de querer ser inclusivas–
–¿Qué?– Gideon se giró a verlo por primera vez desde que llegó –¡Papá eso fue racista!–
Su padre ni se inmuto –Hijo, lo que ella dijo es verdad, pero sólo una parte–
–Papá, enserio, no la apoyes, esto es demaciado, por favor–
–Hijo, ya no eres un niño. Tu mamá insiste en verte de esa manera, pero yo sé lo increiblemente listo que eres. No eres como los chicos de tú edad, tú entiendes y captas todos los tonos politicos que te encuentras en el camino. Eres muy listo hijo– suspiro –Pero es tambien cierto que te gusta evitar y siempre estas, de manera activa y muy conciente, evadiendo la realidad, nuve de algodon. Especialmente la que no te gusta–
Gideon bajo la mirada de nuevo.
–Hijo, no puedo esconderte del mundo, y tu no puedes esconderte de él, no funciona así. Es por eso que voy a ser muy honesto contigo. Mentirte nunca a sido mi estilo. Necesito que te hagas más fuerte. Tienes que volverte fuerte– se acercó a él y le sujeto ambos hombros, para que Gideon se girara a verlo –Hijo–
–...sí– el alzo la mirada, sólo para ver a su padre con una expresion de calma, como si lo que fuera a decirle fuera algo para hacerlo sentir mejor.
–En realidad sólo tu eres el unico que vino sin condiciones de prexistencia por ser un hombre blanco–
Okey, eso no fue nada reconfortante –¡Qué!– Gideon le vio profundamente ofendido –¡Papá!–
–Lo siento hijo, yo no hago las reglas, sólo tú puedes ser normal y es verdad. Naciste como hombre blanco y–
–¡De que estas hablando, oh por Dios, papá!–
–Hijo, vamos, vamos, ey, mirame– Gideón lo hizo, pero no podia verse más que insultado por ese comentario –Ahora escucha copo de nieve, escucha y escucha bien. Eres listo. Muy listo. Pero te gusta jugar a que no sabes, cuando algo no te gusta. Pero se que sabes, sabes que sabes. Esta nación es de blancos, y cuando digo eso, me refiero a hombres blancos. Tu nueva novia Pasifica, aunque es blanca, es en realidad sólo un ciudadano de seginda clase, que solo puede volverse de primera si hay mas mujeres a su alrededor que no sean blancas, por que es lo unico que puede hacerla ver bien para resaltar, como–
–¡Papá por favor!–
Bud se puso serio –Ve a cualquier parte del mundo y veras que las mujeres siempre seran ciudadanas de segunda clase por nacimiento. Por eso les gusta ser tan iclusivas en todo. Ellas nacen con condiciones de prexistencia. Van a nacer y mas les vale atender a las tareas que ya estan cargadas en el sistema o pagaran las consecuencias de no hacerlo. Lo mismo para los negros, los cafes y los amarillos. Todos ellos tienen condiciones de prexistencia. Todos ellos tienen que pelear con uña y mugre en contra de esas condiciones que les fueron impuestas mucho antes de nacer por que su genital no es el correcto. Por que su piel no es la correcta–
La boca de Gideon se abrio de manera antinatural.
–¡Pero tú no hijo!– lo tomo de los hombros, con sumo cuidado, mirandolo casi desesperado por que entendiera sus palabras –¡Tú no eres como ellas o ellos! ¡Tú naciste libre de todo eso! Tú naciste bien. Tú naciste con el color de piel correcto ¡Tú no tienes condiciiones de preexistencia! Tú puedes andar toda tu vida sin temer de la policia, sin tener que preocuparte de que tu solicitud de trabajo sea tirada o puesto hasta e final, los bancos no se lo pasaran dos veces antes de darte creditos, si te ven con cosas de lujo, todos sabran que eso esta bien y nunca van a cuestionar como las conseguiste ¡Incluso si realizas un crimen podras salir antes que nadie, o simplemente nunca tocar la prisión!–
Su hijo lo vio sin aliento.
–¡Gideon, hijo, tu si puedes tener una vida normal! Tú eres, alguien tan afortunado, hijo, tan afortunado que aun no te das cuenta de la suerte que tienes– respiro con fuerza –Pero necesitas seguir así. Necesitas seguir siendo normal. Aun hay tiempo para ti. Aun puedes tener todas las oportunidades abiertas. Aun puedes tener todo lo que quieras, pero tienes que ser normal. Tienes que demostrarle a todos que eres uno de nosotros ¿Me entiendes? Tienes que hacerlo, hijo–
Bud abrio y cerro la boca, como si no supiera como decir lo que iba a decir –Porque... porque... ni tu madre ni yo, podemos estar todo el tiempo contigo. Nos encantaria, estar contigo siempre, siempre, cada minuto y segundo de tu existencia, hijo...– lo miró fijamente –Pero un día no lo estaremos. Un día alguien más, alguien malo, alguien va a venir, te va a encontrar y lo va a saber, va a saber que... que no eres normal, te va a lastimar, y, y tengo miedo hijo. Tu madre y yo tenemos mucho miedo de que ese día llegue ¿Entiendes? ¿Entiendes que por eso debes ser normal?–
Gideón miraba a su padre, fijamente, sin aliento. Sentia que le habian robado todo el aire de los pulmones... pero queria saber.
Queria saber.
Qieria escucharlo de su propio padre.
–¿Papá...?–
Bud sonrió –¿Sí hijo?–
–¿Tú crees que sigo siento una persona?–
–¡Tú qué!– chillo Pacifica, mirando la espalda de Gideón en la cama. Se veia más pequeño de lo usual, hecho todo obillo entre las sabanas –Oh, por Dios– se cubrio los labios, miró a la puerta de la entrada. No escucho nada. Ningún paso por la escalera o un crijir del piso, avisando que alguien estaba escuchandolos.
–...¿y que te dijo?– preguntó por lo bajo.
–...nada...– respondido con la voz quebrada –...se levanto, tomo las cajas de ceral, me dijo que no me preocupara, que no le iba a decir a mi mamá que comi azucar real y se fue–
–¿Eso es todo?– pregunto ella, sintiendo que los ojos le ardian –¿Eso es lo que somos para ellos? ¿Entonces ya no somos más su hijos si no los hacemos ver bien?–
–...papá dice que debo ser fuerte...–
–Eres su hijo, no necesitas ser fuerte, sólo necesitas que te amen– dejo salir un hipido antes de empezar a llorar –Los niños no necesitan ser fuertes, no necesitamos ser fuertes... lo unico que necesitamos es que nos amen... que nuestros porpios padres nos amen...–
–...eso no es suficiente Pacifica...–
–Somos sus hijos y los amamos ¿No es eso suficiente? ¿...no somos suficiente...?–
Las palabras de Pasifica se quedaron en el aire... nadie dijo más... y despues de unos momentos, lo unico que se escuchó en la habitación, fueron sus sollozos.
Porque querian saber, él preguntó... pero él preguntó, porque ambos querian saber... pero solo querian saber, porque de verdad, muy dentro de ellos, esperaban una respuesta favorable.
Pero no lo fue.
¿O sí?
PAT-PAT-PAT-PAT
–¿Eh, quien es?–
PAT-PAT-PAT-PAT
–¿Mamá?– pregunto Pacifica, poniendose de pie para abrir la puerta –¡Perfecta!– sonrió al ver a la dorada perrita, literalmente, escabullirse por la entrada –¿Qué haces aquí?– le sonrio, mirando como se subia a su cama, sin dejar de mover su colita de manera adorable.
–¿Viene a dormir con nosotros?– Pacifica se giró a Gideón, que de un salto se habia sentado. Y miraba a Perfecta con los ojos de perdido enamorado MÁS grandes que hubiera visto jamas.
–Perfecta es muy noble– le dijo la rubia, de mejor humor al verlo menos decaido –No dirá que no a un masaje de pancita–
–¡En serio!– Gideon sonrio de oreja a oreja y de un salto se puso de pie –¡Te voy a tomar la palabra!– y sin más preambulos, hizo lo sugerido. Ayudo que Perfecta literalmente se hecho sobre la cama, en espera de un gran masaje de pancita –¿Quien es la más adorable? ¿Quien es la más bonita? ¡Tú eres! ¡Si que si, tú lo eres! ¡EEEEEEEEEEH!– chillaba emocionado, de poder AL FIN acariciar un perrito de verdad. No como el de mentiras, que estaba en casa y funcionaba con trece pilas doble "A", que su mamá habia pedido mandar hacer en Japón para que pudiera tener una experiencia "Real pero Controlada".
Pacifica rio un poco, y se acercó a la ventana, donde el atardecer estaba por terminar. Iba a prender la luz, cuando los vio. Saliendo entre los arboles, aun perfectamente visibles a la luz del atardecer, los vio.
Su padre... acompañado por un hombre de cabello blanco y de anteojos de color verde, que nunca había conocido antes.
Estaban hablando de algo... y su padre actuava como si lo conociera.
Pacifica no encendio la luz. Los siguió con la mirada, hasta que entraron a la casa.
Se giró a Gideon, que seguia jugando con Perfecta, riendo con alegria a pesar de todo lo que les estaba pasando... y se pregunto, temiendo lo peor, por que realemnte sus padres los habían traido a ese lugar.
Por que ya lo sabia.
No era una coincidencia.
Ellos los llevaron a un lugar aisalado, donde nadie los conocia, dejandolos sin medio de comunicación, por una razón.
¿Pero cual?
Pacifica encendio la luz y se alejo de la ventana.
Xxxxxxxxxx
Xxxxxx
Xxxxxxxxxx
Cuando Gideon desperto, se dio cuenta con toda la felicidad del mundo, que Perfecta seguia hechada a su lado. Le rasco una de las orejas y ella con mucho gusto meneó su colita.
Estuvo acariciandola por cesentaiocho minutos consecutivos.
Hasta que Perfecta se puso de pie, para pedir que le abrieran la puerta –Oh, quieres ir al baño ¡Muy bien!– se puso de pie, y notó que no estaba en su cama, sino que se habia quedado dormido en la de Pacifica.
Se giró a verla y la vió aun dormida –Mejor no hacer ruido– se sonrió y abrio la puerta. Perfecta salio volando por la escaleras, y él sólo se quedo en el umbral, esperanzado de verla regresar de nuevo ¡Ella era la mejor perrita del universo!
Pero no se atrevió a cruzar le umbral. Esa era la regla.
Aislamiento forzado.
Solo con salidas para ir a comer o ir al baño.
Siempre supervisados por un adulto.
–Oh, bueno– suspiró y se sento en el humbral de la cama. Vió la hora en su reloj, apenas eran las cinco y media de la mañana... podía escuchar a su padre dandole indicaciones a Gus desde temprano. Escuchaba las voces de los señores Northwest abajo, charlando, quizás sobre el desayuno que ya se olia en el aire.
Y mientras estaba ahí, su mente vago en todo lo que había pasado. En todo lo que sabian hasta ahora.
Siete dias habían pasado desde su salida al centro comercial con la mamá de Pacifica. Siete dias desde que aprendieron muchas verdades.
Verdades algo perturvadoras.
Sus padres habian mentido. Se conocian y desde hace mucho tiempo. Habia alguien más que no conocian, un sujeto llamado Furth, que ¿Tenia un portal? ¿Algo de que los Gnomos eran reales? ¿Y algo de que la mamá de Pacifica los dejo plantados en el altar? Esa ultima parte estaba algo borrosa, pero, para ser honesto, era mil veces pensar en todo ese misterio, que en la cruda realidad de que su padre lo conside–¡Perfecta!– sonrió al verla subir las escaleras –¡Regresaste!–
La dorada hermosura de cuatro patas le lambio el rostro y regreso al cuarto.
Gideon olvido todo lo malo en su vida, y cerro la puerta ¡Listo para pasar un hermoso tiempo de calidad con la criatura más hermosa de todo el UNIVERSO!
–Hola–
Gideon se petrifico en su lugar. Esa no habia sido la voz de Pacifica. Esa no habia sido la voz de ningun niño.
El pequeño albino, se giró sobre sus talones en camara lenta. Solo para quedar frente a un pequeño hombre de gran barba cafe –Ey– saludo de nuevo el hombresito.
A Gideon se le erizaron todos los vellos de la nuca –¡Pacifica!– chilló lo más quedo que pudo. Miró de reojo a Perfecta, que miraba al hombresillo con interes.
–¡Pacifica!– chilló de nuevo Gideon y se acercó a la cama con panico.
–Oye muchacho– dijo el anciano de baja estatura, dando un paso en su dirección.
Y eso fue todo. Gideon literlemnte saltó sobre la cama –¡Pasifica!–
–¡Ay, Gideon!– se quejó ella, haciendolo a un lado –¿Qué te?– él señalo hacia la puerta –¿Pasa?– y casi se le salen los ojos al ver al hombresillo.
–Ey– volvió a saludar el desconocido.
Pasifica se quedo muda. Gideon igual. Ambos solo estaban tratando de prosesar lo que estaba pasando. Era ridiculo.
Ahí estaba.
Era real.
Un Gnomo.
Un Gnomo.
UN GNOMO OH POR DIOS OH POR DIOS OH POR DIOS.
–Muy bien, estan asustado, lo entiendo– el hombresillo parecio captar que no querían que se les acercara.
En realidad ambos niños estaban aterrados de verlo y sumamente aterrados de que hablara en perfecta gramatica contemporanea.
–Muy bien. Soy un Gnomo– dijo señalandose –Dejando eso de lado– los miró fijamente –¿Quien de ustedes es el heredero sanguineo directo de la No-Reina-Que-Nos-Avandonó-En-El-Altar?–
–¿Quéee?– soltaron ambos.
–Tambien es conocida Como-Aqueya-Que-No-Debe-Ser-Nombrada–
Pacifica y Gideon solo se le quedaron mirando con desconcierto absoluto.
–Okey, un poco de historia– se frotó las manos –Hace mucho tiempo atras, más o menos como doce años seis meses veintiun días y trece horas, no que llevemos la cuenta o algo así, nuestra reina murio y buscamos un hermoso reemplazo, ella dijo que si y–
–¡¿Mi mamá dijo que si?!– chilló Pasifica escandalizada.
–¡AJÁ SABIA QUE ERAS TÚ LA HIJA DE QUIEN-NO-DEBE-SER-NOMBRADA!–
–¡PUES AJÁ CONTIGO ENANO POR QUE CON ESTOS GRITOS MIS PADRES VENDRAN EN CUALQUIER MOMENTO!–
–¡DOBLE AJÁ CONTIGO PORQUE MIENTRAS YO ESTOY AQUI CON USTEDES MIS COMPAÑEROS ENTRARON Y LOS SEDARON CON POLVO DE PELO DE UNICORNIO Y BUENA SUERTE TRATANDO DE DESPERTARLOS EN LAS PROXIMAS OCHO HORAS!–
Pacifica y Gideon se quedaron horrorizados.
TOC-TOC se escuchó educadamente de la puerta y el Gnomo fue a abrirla... revelando a un GRAN numero de enanos del otro lado.
–Ya quedo listo Jeff ¿Cómo vas con los niños?–
–La niña es la heredera–
Gideon perdio el color –¡OH POR DIOS VAN A TOMAR A PACIFICA COMO SU NUEVA REINA!–
–¡AAAAAAAAAAH!– gritaron ambos.
Los Gnomos los vieron con cara de una indignación sumamente profunda –¿Qué?– soltó Jeff ofendido –¿Estan locos? ¡Nosotros no somos pedofilos, oh por dios, que ASCO!–
–¡Así es!–
–¡Muy cierto!–
–¡Nosotros somos Gnomos decentes!–
–¡Y honrados!–
–¡Y pulcros!–
–¡Tambien nos bañamos todos los dias!–
–Así es– dijo Jeff con firmeza –Nosotros no somos de esos– hizo una pausa –Esos son nuestros primos del sur, pegado a Texas– los miro fijamente –No vayan a Texas–
–Eeh... ¿Qué es lo que quieren entonces?– pregunto ella confundida.
–¡Que sepan que nosotros somos HONRADOS y nunca, pero nunca OLVIDAMOS!– dijo Jeff soledme, y el resto de los Gnomos vitorearon en unisono con varios –¡Somos mansos! ¡No somos mensos! ¡No perdonamos! ¡Ni olvidamos!–
–Así es– Jeff se irgió en sus talones para verse más alto –Tú madre acepto casarse con nosotros y le creimos–
–¡Ya habiamos puesto el altar con flores y todo!– se quejó alguien al fondo.
–¡Pero lejos estabamos de saber la verdad!– señalo el techo dramatico –¡Qué sólo lo hacia para robarnos!–
–¡Se llevo todo, hasta el caldero de diamante del tio Pedro!–
–¡Así es!– dijo Jeff –¡Y no conforme se quedó con el anillo de compromiso con la doble gema zafiro encantada de luna naciente de Mayo azul!–
Pasifica y Gideon no sabian lo que eso significaba.
–¡El punto es que venimos a cobrar venganza!–
Ambos niños se abrazaron con terror absoluto.
–Por eso venimos a vandalizar su casa con huevos y papel higienico–
–¡Y grafitis!– dijo alguien al fondo, y TODOS los Gnosmos sacaron varias latas de airosol de distintos colores.
–Así que eso nos va a tomar como unas cinco horas, mas o menos– calculo Jeff –Así que en lo que vandalizamos y saqueamos el lugar en busca de, con suerte, nuetras propiedades robadas, pensamos que les gustaria salir un rato– señaló la puerta y todos los Gnomos se dispersaron por toda la casa.
Literalmente.
Jeff cruzó el humbral –Descuiden, rociamos todo el lugar, el tipo de lentes esta bien dormido tambien. Pusimos polvo de unircornio por todo el canal de aire acondicionado– señaló las ventilas del techo –Aunque no pudimos entrar a su laboratorio– negó resignado –Pero era de esperarse, él siempre esta vigilando– se dio la vuelta –Oh, y ya pintamos todas las camaras de vigilancia, así que es el mejor momento si quieren salir–
–¡Espera!– Pacifica saltó de la cama, para alcanzarlo –¡Espera por favor!– Gideón fue tras ella tambien, con Perfecta cerrando la marcha.
–¿Sí?– dijo Jeff muy educado, mientras el resto de los Gnomos vandalizaban todo el lugar.
–So-sobre lo que dijiste ¿Quien es el tipo de lentes?–
–Su nombre es Fidelfurth Headrone McGucket– le dijo Jeff –Su hijo Junior, es el dueño del local de pesca y deportes del lago. Es buen chico– dijo como tal –Su padre por otro lado, no lo es–
Pasifica y Gideon no podian creer que por fin estaban teniendo respuestas –¿Cual es la relación de ese tipo y nuestros padres?–
Jef los miró curioso –Ustedes de verdad no saben nada de nada ¿Eh?–
–No, nada de nada– dijo Gideon.
–Nuestros padres sólo nos trajeron aqui sin decir nada ¡Juraron que no se conocian mutuamente!–
–¡Es la primera vez que ella y yo nos vemos!– apoyo él.
–Mm– Jeff se rascó la barba confundido –¿Quieren respuestas completas? Vayan a ver a Junior– se cruzo de brazos –Lo unico que nosotros sabemos es lo que nos tocó– hizo una pausa –Un cientifico vino aqui a Gravity Falls, estuvo investigando no solo a nosotros, sino a todas las criaturas magicas del bosque. Por un tiempo solo hizo eso. Despues llegó un hombre muy parecido a él ¿Quizás su hermano gemelo? Se parecian mucho. En fin, despues llegaron sus asistentes, al principio solo lo acompañaban a sus excursiones, recolectando muestras, siguiendo las notas e indicaciones de lo que él veia o hacia–
Los niños lo escucharon atentamente.
–Despues algo paso, la gravedad empezo a fallar, cosas levitando por areas completas, por segundos, luego por minutos completos– Jeff señaló el lugar –Todo venia de aquí. Esta cabaña era el centro de las anomalias. Un día hubo un gran destello, escuchamos gritos, vinos a curosear– admitió distraidamente –Vimos a Junior arrastrar a su madre hasta uno de los autos. Su padre salio detras pero ya para entonces se habian ido. Subio a otro carro y los siguio. Sus padres salieron del lugar corriendo asustados. Subieron a los carros que quedaban y no los vimos por unos días. El cientifico salió un poco, acompañado de su hermano, pero se regresron a la cabaña–
–Todo eso se nos hizo raro, así que vigilamos por un tiempo– lo penso un poco –Nadie más vino después de eso, no por un tiempo. Él salio ocacionalmente con su hermano, lo vimos recolectar ingredientes, ir a sus otros lugares de investigación, siempre mirando detras de él, paranoico de su alrededor–
–Un día, escuchamos gritos, cosas rompiendose, de nuevo luz en todo el lugar y, simplemente, PUF– gesticulo una pequeña explosión con sus manos –Nada. No escuchamos nada más por horas. Desidimos aventurarnos, y nos asomamos por las ventanas, fue cuando lo vimos, al hermano es decir. Nos vio, gritó algo y salio corriendo–
–Alguien murio aqui...– Gideon miró a Pacifica aterrado.
–Oh, no, no, la madre de Junior murio en el hospital– sonrio Jeff.
Pacifica y Gideon se vieron detodo MENOS RECONFORTADOS por esa declaración.
–De todas formas, eso es todo lo que sabemos. Poco despues que él hermano se fue, el cientifico desaparecio. No murio, no vimos ningún cuerpo o algo así cuando entramos a curosear– agrego lo ultimo distraidamente –Pero el portal en el que estaba trabajando estaba apagado. Completo, pero apagado– asintió conforme –En fin, despues de eso, los asistentes regresaron, tu madre vino, dijo que lo habia pensado mejor, acepto casarse con nosotros yyyy se robo todo los regalos de bodas que habiamos acomulado– eso lo dijo nada feliz –Bueno, vayan con Junior si quieren el relato completo–
–Espera ¿Que van a hacerle a nuestros padres?– pregunto Pacifica nerviosa.
Jeff la vio con calma –Niña, no le vamos a hacer nada. Tu madre nos robo, solo eso, no mató a alguien o algo así–
–Pero dijeron que venian por venganza– insistió
–Sí. Por que robar no esta bien, y sólo para que lo sepan no tomamos el robo a la lijera por aquí. Pero descuida. No les haremos nada, a ninguno de ellos– los miró fijamente –Cosas malas le pasan a los niños que se quedan solos, y no tenemos la menor intención de hacerles eso a ustedes–
Pacifica miró a Gideon y despues a Jeff –Si salimos, si nos vamos a ver a Junior ¿Que garantia tenemos de que cumpliran su palabra?–
Jeff los miró sin expresión –Ninguna– señaló la habitación detrás de ellos –Pero no somos nosotros los que los tuvimos encerrados en esa habitación, por casi dos semanas completas, recordandoles continuamente, día trás dia, como es que ustedes arruinaron nuestras vidas. Como ustedes nos traicionaron. Como ustedes nunca serán suficiente para nosotros–
Pacifica y Gideon se quedaron sin aliento.
Ella fue la primera en reaccionar –Sabes más de lo que dijiste–
Jeff les sonrio divertido –Estamos en todos lados niños– les dio la espalda –Linda perrita por cierto, yo que ustedes siempre la llevaria conmigo a todos lados– y de un salto desaparecio por las escaleras.
Por un momento, ni ella o él hicieron algo. Subitamente, Gideon tomo la mano de Pacifica –Vamos– le dijo imperante –Sólo tenemos como siete horas– ella podia sentir como le temblaba la mano –Quiero saber por que estamos aquí–
–Sí– asintió ella, y regresaron al cuarto. Se cambiaron de ropa por algo en lo que pudieran salir corriendo, tomaron sus mochilas, las cargaron con lo escencial... Gideón la lleno con bloqueadores solares dermatologicos, spray contra insectos, agua y talco para pieles atopicas. Pacifica fue más practica, solo agua, Spray pimienta y su pistola de electro-choques.
Una vez termianron, bajaron por las escaleras, donde TODOS los Gnomos seguian bandalizando el lugar.
–Oh, aceptaron la oportunidad ¿Eh?– los saludo Jeff, sentado en el sillón frente al televisor.
–¿Dónde estan nuestros padres?– chilló Gideon al no ver a los adultos.
–En la cocina–
Ambos menores corrieron a la concina yyyy efectivamente ahí estaban. Los tres adultos...sentados en las sillas y roncando hondamente... mientras los gnomos les rallaban la cara con marcadores permanentes.
Pacifica y Gideon se regresaron a la sala, donde Jeff miraba un canal sin interes –Sí, ahí estan–
–Se los dije, no vamos a matarlos, niños– siguió cambiando el canal –Vayan con Junior, diviertanse, vivan un poco–
Pacifica miró a Gideon tanconfundida como él estaba.
–¿Por que nos estan ayudando?–
Jeff no se giró a verlos –¿Quieren respuestas? Vayan con Junior ¿Quieren ayudarnos a vandalizar? Quedense aqui– les paso una lata de airosol –Hagan lo que quieran–
–¿Dónde esta Gus?–
–Ese sensual reparador, fue a la Oficialia de lo Civil Oficial del pueblo, para representar a tu padre en un nuevo amparo sobre sus ultimos treintaiseis amparos. No va a regresar sino hasta las seis, como minimo–
–¿Sensual?–
–Ey, tengo ojos niños– lo miro sin mucho animo –Pero sólo quiero declarar que si nos quedamos sin Rey, él definitivamente esta el la lista de candidatos a sucesor–
–Esa fue mucha información, oh por Dios–
–Entonces dejen de preguntar– sonrio amablemente y se regreso su atención al televisor –¿Saben la clave para entrar al menu del cable de paga? Ugh, Gravity Falls tiene los peores dramas televisivos–
–Es 134567–
–¡Gracias!– se sonrio al verlos –Sabia que me iban a caer bien– los miró fijamente –¿Sabran de casualidad la clave de la intenernet?–
–Viene escrito en el modem. Es la tercera linea que dice CDI, por Clave De Internet–
–Pero que amables son, niños– sonrio muy conforme y les arrojo un fajo MUY GRANDE de dinero envuelto en una gorra con el dibujo bordado de un pino en color azul –Tengan, vuelvanse locos. Compren dulces, drogas, armas, eso que los chicos de su edad consideren divertido en estos días– los miró fijamente –Como comprar un nuevo celular de telefonia independiente con su propio chip para resguardarlo en un lugar que sus padres no sepan para que puedan pedir ayuda cuando el momento de escapar llegue–
Pacifica y Gideon se le quedaron viendo sin aliento –¡Ya nos vamos, gracias por todo!– soltó él pequeño Albino, jalando a la rubia con terror absoluto, mientras se ponia la gorra.
–¡Muy bien, viajen con cuidado! ¡Y recuerden lo que les dije, lleven esa perrita tan bonita con ustedes!–
–¡PERFECTA!– llamarón al unisono a la aludida, que corria detras de ellos muy alegre.
Continuara...
Segunda Notas de Autor: en el universo alterno de Reverse Falls, se enfocan mucho en los gemelos Pines, Pacifica y Gideon; dejando a los demas esactamente iguales. No aquí. No conmigo.
Tercera Notas de Autor: en el universo alterno de Reverse Falls, se trata de enforcar en muchos casos como los padres de Mabel y Diper abusan de ellos, y por tal motivo su caracter tan sadico a los demás; y en Gideon, sus padres abusan de él con odio y golpes. Como si la violencia, para mabos casos, fuera lo unico capaz de quebrar a una persona.
En cuanto a los padres de Pasifica, tienden a ser reflejados como amorosos, mayormente hippies, padres. Como si una persona amante de la naturaleza no pudiera ser capaz de mantener prejuicios.
Bienvenidos a bordo.
