CP#2. Cediendo.

Kanae estaba sin palabras. El aura de Yashiro lo decía todo, estaba molesto.

—¡Mo! —Le tomó de su brazo para susurrar—: No creo que intimidarlo nos ayude… estamos en un lugar público. —señaló ella con nerviosismo.

—No te preocupes —La atrajo hacia así para protegerla de los paparazzis—, no es la primera vez, que he tenido que lidiar con ellos.

¿Están saliendo?..

Yashiro-sama, unas palabras por favor…

¿Qué piensa su cliente sobre su relación?...

¿Va dejar se ser el manager de Ren-sama para ser el manager de…

—Agradezco sus preguntas —acotó el manager en un tono frío— pero debemos tomar un vuelo, si me disculpan.

Los periodistas se quedaron estáticos en su lugar, aquel todo frío era le mismo que él usaba cuando los bloqueaba al intentar ellos acercarse o hacer preguntas imprudentes a su cliente.

El personal del aeropuerto se hizo cargo de la situación.


Mientras la falsa pareja se disponía a viajar, en cierta isla de Japón una situación poco usual se daba.

Manaka se quedó estática en su lugar, al ver el aura intimidante de su co-estrella.

—Etto! Caín… —Soltó un grito en señal de asombro al ser tomaba de forma abrupta del brazo.

—Shit! —El mal humorado actor no se contuvo— Aquí terminan estos acosos —amenazó en un tono frío en perfecto japonés—. No quiero volverte a ver... —enfatizó entre dientes— no quiero verte cerca de mi hermana.

Por inercia la joven actriz retrocedió tropezando con sus propios pasos, antes que el actor cerrara la puerta del camerino de forma abrupta, lágrimas producto de su temor empezaron a rodar por su pálido rostro.

Taira Murasame que estaba cerca y había observado el incidente movió la cabeza de un lado a otro, con cautela se acercó a la joven actriz y le extendió su mano derecha, sabía que las palabras no eran necesarias.

Manaka tomó su mano con suavidad mientras intentaba secar sus lágrimas con su mano izquierda, esa sería la última vez que intentaría acercarse al actor británico.


—La hiciste llorar —Setsu mostró una leve sonrisa burlona— ¡Qué malo eres herman… —No pudo terminar la frase porque los labios de su supuesto hermano la tomaron por sorpresa.

El beso compartido estaba lejos de ser casto, porque Caín la atrajo hacia sí para transmitirle su frustración, aquella acción descolocó por completo a Setsu| Kyoko.

Su lengua hacía todo que quería en su boca, Kyoko nunca había sido besada de esa forma que no sabía cómo responder y con torpeza dejó que Ren o la persona que estaba dentro de él (porque sabía que aquella mirada no era la de su tutor sino aquel raro personaje que se parecía tanto a BJ) se hiciera cargo.

Kuon maldijo internamente tener aún sus guantes puestos, porque no podía sentir aquella piel expuesta que tocó, así que sin pensarlo pasó su brazo por su fina cintura y no dudó en quitarse de forma abrupta los guantes.

Setsu| Kyoko estaba perpleja por la forma como terminó recostada sobre el improvisado mueble, y más al sentir de forma descarada como Caín metía una de sus manos por debajo de su falda, intentó detener su mano, pero lo único que consiguió fue que él malinterpretó su intención, profundizando un nuevo beso impregnado de deseo mientras su mano había llegado al borde de su prenda íntima.

Kuon ni siquiera estaba pensando en qué estaba haciendo, aquellos gemidos arrancados de su garganta y que eran ahogados por la intensidad de su beso eran música para sus oídos, su cuerpo empezaba a sofocarse con el calor que experimentaba, su erección era tan evidente que sus mejillas se tiñeron de rojo pero eso no le detuvo, porque él había llegado a ese punto en que no había vuelta atrás, abandonó sus labios para pasar a lamer su cuello de forma sugestiva.

Kyoko estaba completamente roja e incomodad por la humedad que se filtraba empapando por completo su prenda íntima, el calor era sofocante.

Kuon se detuvo por un momento porque recobró la compostura, bajo su rostro mientras miraba con interés aquella prenda que Jelly la había obligado a usar, cómo iba sacarla.

—¿Qué… ac… a… ba de pa… sar? —Finalmente Setsu preguntó en un tono entre cortado ignorando por completo la pose comprometedora en la que estaba y en donde su hermano tenía aquella mano.

Caín no estaba más. Ren quedó de lado. Kuon finalmente se quebró.

—Estoy cansado de contenerme… —susurró en un tono bajo mientras ponía su cabeza en su pecho, apenas podía hablar— Kyoko-chan.

Ambos quedaron en completo silencio.

Continuará... (?)


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