Primera parada para cumplir la sugerencia de escribir historias lemmon con las pokeholders: Zafiro (otra vez usaré ese nombre en lugar de Sapphire),Green chica (pero en su identidad de Leaf, que me gusta más el nombre de Leaf), ambas acompañadas por Lyra (la incluí por ser mi promesa en aquel entonces de mi OS de diciembre, pues al no ser personaje del manga, no cuenta como pokeholder). Faltarían Yellow, Crystal, Platinum (Dawn), White, Whi-two, Yvonne Gabena alias Y (Serena), Bianca (también a ella la voy a contar) y Moon, pero vamos con calma (si sale el manga referente a espada y escudo, obviamente también incluiré a la pokeholder del manga en cuestión). Pokemon no me pertenece y todo eso, y aclaro que esra historia es para mero entretenimiento, que no pretendo inculcar ni enseñar nada (algo irónico, pues el año pasado yo trabajaba como profesor de electrónica).
Las entrenadoras más hábiles
Ruby y Zafiro habían llegado a la región de Kanto finalmente. Ya habían hecho planes desde hace meses para ir, pero muchas cosas se habían atravesado en dicho proyecto, por lo que hasta ahora era que estaban allí. Había sido un viaje bastante largo, y ambos querían descansar un poco, especialmente Zafiro, que se sentía terriblemente mareada por haber estado tanto tiempo viajando en barco hasta llegar a Ciudad Carmín.
─ Puedes pasarte horas balanceándote en los árboles como si fueraz la hija de Tarzán, pero no aguantas viajar por mar hasta Kanto. Eres una chica única ─ se burla Ruby.
─ Cállate, o te... burp... ─ Zafiro se va corriendo al baño para vomitar.
Ruby suspira y se queda mirando maravillado la ciudad en que habían parado. Por mucho tiempo había deseado estar allí, pese a haber nacido y pasado toda su infancia en Johto. Se queda apoyado en una pared esperando hasta que Zafiro regresa, ya un poco más aliviada del estómago, aunque ahora empezaba a quejarse de que tenía hambre. Viendo cómo estaba la cosa y que tendría que hacerse responsable, Ruby preveía que su bolsillo iba a sufrir de sobremanera.
Una hora después
─ ¡Ahora estoy lista para patear traseros por todo Kanto! ─ Zafiro alzaba sus manos de manera enérgica ─ ¿Dónde es nuestra primera parada, Ruby?
─ El primer paso sería Ciudad Plateada, en el gimnasio regentado por un chico conocido por mucha gente como el Brockas ─ responde Ruby consultando una guía ─. Es un gimnasio especializado en el tipo roca, así que ya tienes un punto de partida, Zafiro, aunque tenemos que recorrer media región para llegar hasta allá y así seguir el orden correcto.
─ Excelente. Ya tenemos la identidad y ubicación de mi primera víctima en mi glorioso camino rumbo a la liga pokemon de Kanto...
─ ¡Zafiro! ¡Zafiroooooo!
La castaña casi es derribada por una chica que había llegado corriendo a una velocidad sorprendente. Ruby también se sorprende por ello. No sabía que Zafiro conocía a gente en Kanto, y menos que aquella chica tan rara, luego de saludar, le manoseara los pechos a Zafiro.
─ Parece que te han crecido un poco más ¿Puedes compartir tu secreto? Me gustaría saber cómo le haces.
─ Sí, yo también te extrañaba ─ le responde Zafiro con pretendido sarcasmo.
─ Lyra, deberías calmarte ─ aparece otra chica, evidentemente más calmada.
─ ¿No ves que ha llegado nuestra amiga Zafiro? Tan solo mírala, Leaf.
─ ¿Quieres hacer el favor de soltarme? ─ exige Zafiro, y Lyra le hace caso ─ No esperaba encontrármelas tan pronto, pero supongo que el mundo puede ser ─ voltea a mirar a su novio ─. Ruby, te presento a Lyra, la escandalosa que se me había encaramado ─ la mencionada infla los cachetes con enojo ─, y también a Leaf, que se nota que le gusta parecer una chica decente.
─ No parezco, soy decente ─ señala Leaf, y luego mira a Ruby ─. Es un gusto conocerte. Nosotras tres nos conocimos casi a mitad de un incidente en que coincidimos cuando tomábamos unas vacaciones para Navidad.
─ Oh, ya veo ─ dice Ruby.
─ ¿Tú eres el chico de Zafiro? Es un gustazo conocerte. Me llamo Lyra, pero puedes llamarme Lyra ─ la chica le tiende la mano a Ruby, ignorando que a todos les salía una gota.
─ Llámala como te dé la gana ─ dice Zafiro, y luego dirige su atención a Lyra y Leaf ─. Como estaba diciendo, es bastante curioso que coincidamos aquí. Yo vengo para enfrentar la liga de Kanto ¿Y ustedes?
─ Estoy dándole un paseo a Lyra por todas las ciudades. Dice que también quiere participar en la liga, y por eso quiero que sea capaz de guiarse por sí misma ─ responde Leaf cruzada de brazos ─. Admito que me alegra bastante que las tres coincidamos nuevamente y que sea en Ciudad Carmín. Podríamos divertirnos todos juntos en este viaje.
─ Con todos juntos dicen que estoy incluido, ¿no? ─ Ruby se señala a sí mismo.
─ Desde luego.
─ ¡Entonces empecemos este gran viaje! ─ Lyra adopta una pose estoica y señala en una dirección al azar ─ De aquí saldrá la próxima campeona de la gran liga pokemon de Kanto ¿Quién me acompaña?
─ Desde luego que no puedo quedarme por fuera. Para esto es que vine y me expuse al mareo en primer lugar ─ responde Zafiro.
Una semana después
La guía de Leaf había venido de perlas para el camino del equipo entero. En ese corto espacio de tiempo ya Lyra y Zafiro habían vencido a Brock y a Misty, obteniendo así sus primeras medallas de gimnasio, y ahora iban umbo a su tercera conquista. Como Leaf ya había ganado de antes los gimnasios y se había enfrentado a la liga, perdiendo únicamente contra Red, había decidido quedarse por fuera en esta ocasión para los retos. Zafiro y Lyra habían conformado interesantes equipos pokemon para así ser bastante competitivas a la hora en que sean capaces de enfrentarse al Alto Mando de la liga. Ruby por su parte se dedicaba a disfrutar de los atractivos turísticos de cada una de las ciudades, se tomaba selfies con las chicas y no perdía cada oportunidad para comprar algún recuerdito.
─ Ciudad Fucsia. Aquí hacen unos buenos chocolates ─ Ruby leía la guía ─. Sería un excelente lugar para descansar un par de días mientras ustedes entrenan sus equipos y compramos los chocolates para ver qué tal son, si de verdad hacen honor a este señalamiento.
─ Tú no has visto nada sobre los chocolates de Ciudad Fucsia. Sólo te digo eso ─ dice Leaf bastante segura ─. Y sí, es un buen lugar para que Lyra y Zafiro entrenen a sus pokemon, pues todavía tienen mucho por hacer para que sus equipos estén preparados para enfrentar al tercer gimnasio.
─ Estamos claramente dando vueltas a lo loco por toda la región, pero no importa, porque así encontramos a los mejores pokemon ─ dice Lyra entusiasmada ─. Vamos entonces a buscar un buen sitio para entrenar, Zafi.
─ ¿Desde cuándo tenemos esa confianza para que me llames "Zafi"?
Las dos foráneas se retiran al bosque cercano, mientras que Leaf y Ruby buscan los mentados chocolates y también un alojamiento para los próximos dos días que pasarían todos allí. Consiguen un hotel bastante acogedor y lo suficientemente barato para que Ruby pudiera permitirse cubrir su estancia y la de Zafiro, mientras que Leaf pagaba por sí misma y por Lyra. Todo iba bien hasta ese punto, habían logrado alquilar dos habitaciones: una para la pareja de Hoenn y la otra para Lyra y Leaf.
─ Es bueno que tengamos todo listo tan rápido ─ dice Ruby bastante contento.
─ Y qué lo digas ─ Leaf revisaba las cosas que había comprado ─. Con esto seremos capaces de realizar unas buenas acampadas por unos cuantos días. Podemos viajar en condiciones.
Por la noche
─ ¡Qué bueno! Había olvidado la última vez que había dormido en una cama cómoda ─ Lyra le daba fuertes palmadas a la cama mientras reía animada.
─ La última vez fue ayer, cuando dormimos en el centro pokemon de Ciudad Celeste ─ le recuerda Leaf.
─ Oh, bueno. De todos modos esta cama se siente calentita y cómoda. Dormiré como una reina esta noche. Descansa, Leaf.
─ Buenas noches, Lyra.
Leaf apaga la luz y se acuesta para así dormir. Lyra se abrazaba a su almohada como si se tratara de un osito de felpa, lo cual a Leaf le había bastante gracia. Cierra los ojos, pero por alguna razón no alcanza a conciliar el sueño. Era extraño, pero le parecía escuchar unos quejidos, y llegó a pensar que era su amiga de Johto.
─ ¿Te pasa algo, Lyra?
─ ¿Hm? ¿De qué hablas?
─ ¿No te estás quejando de algo? Dilo si así es, que como amiga te puedo ayudar.
─ Pues no. A mí no me pasa nada. Sólo son Ruby y Zafiro, que seguro aprovechan que están juntos en la misma habitación para hacer cosas sabrositas.
Leaf se pone bastante roja. Ahora que se hacía a la idea, no era capaz de quitarse de la cabeza la imagen de Zafiro y Ruby teniendo relaciones sexuales en la habitación de al lado, sin el pudor necesario para al menos hacer menos ruido. Eso no le era para nada una buena noticia, puesto que ya tenía un buen tiempo sin ver a Red, por lo que no había tenido ni un solo momento de intimidad con él.
Lyra no lo estaba pasando precisamente mejor. Gold se había ido a la región de Kalos para enfrentar la liga de allá, y ella había decidido hacer escala en Kanto antes de atreverse a ir a aquella región, lo que se traducía en que ella tampoco había sido capaz de deshacerse de la tensión sexual que pudiera haberse acumulado en todo el tiempo transcurrido.
El escuchar a Ruby y Zafiro hacerlo tan cerca de ellas no les sentaba para nada bien. Era como si ellos les estuvieran restregando en la cara que ellos sí podían tener sus momentos íntimos. Mientras más escuchan los gemidos, más sentían que sus cuerpos se calentaban. Sudaban éxtasis reprimido, y al final Lyra se levanta de la cama.
─ ¿Qué harás, Lyra? ¿Acaso tienes sed?
─ No ─ responde la chica de Johto con tono misterioso, pero Leaf ya sabía qué pretendía ─. No es justo que Zafi y Ruby hagan sus cosas tan cerca de nosotras, que no contamos con la compañía de nuestras parejas. Ahora voy al lado y sabrán quién soy yo.
─ ¿Acaso te les piensas unir? Y no mientas, que no eres buena mintiendo.
─ Sólo un poquito, para que se me quite el calentón que siento.
─ Eres todo un caso ─ Leaf se da un facepalm.
─ ¿No quieres unirte también? ─ la pregunta de Lyra toma desprevenida a Leaf y la hace sonrojarse ─ Vamos, que estoy segura que será divertido, y sé que Zafi nos lo permitiría sin poner muchos peros ¿No te acuerdas de cuando dijo que invitó a dos chicas líderes de gimnasio para hacerlo con Ruby?
─ ¡Pero nosotras no somos ellas! ─ responde Leaf con la cara muy roja ─ No nos vamos a meter entre ellos, y es mi última palabra.
─ Vamos, que estoy segura que no pasará nada.
─ No. Tengamos un poco de dignidad ¿Qué pasaría si nuestros novios se enteran?
─ Una vez vi a Gold acostarse con Crys sin avisarme ni nada. Al menos yo estaría a mano con él, e incluso me prometió que no se molestaría si me acostaba con Silver, pero eso nunca pasó porque él no es mi tipo ¿Acaso a ti Red nunca te ha puesto el cuerno, o ha fantaseado con alguna chica que no seas tú?
─ Jamás, Lyra. Red es todo un caballero... Más mudo que un film clásico de Chaplin, pero un caballero, al fin y al cabo. Y no hay razón de igual manera. El libertinaje sexual no es solución ni excusa para problemas que se supone que son de dos.
─ De acuerdo, ya me convenciste ─ Lyra se sienta en la cama de Leaf, y una sonrisa maléfica se dibuja en sus labios ─. No iremos con ellos, pero de alguna manera debemos deshacernos de toda esta tensión.
─ ¿Y qué es lo que propones, Lyra?
─ ¿Y si lo hacemos nosotras dos juntas? Al menos no le pondrías los cuernos a tu novio con otro chico, para que así tu conciencia esté limpia.
Leaf y Lyra se quedan en silencio un rato: Lyra se mostraba con una sonrisa felina, y Leaf se notaba seria. Sólo los gemidos de al lado rompían aquella monotonía breve, hasta que Leaf se pone de pie.
─ Vamos con ellos, pero sólo será un rato, Lyra.
─ ¡Oki doki!
Habitación de Ruby y Zafiro
Zafiro estaba sentada a horcajadas sobre Ruby, moviéndose de arriba a abajo y con las manos sostenidas al respaldo de la cama, y Ruby jugaba con las tetas de Zafiro mientras la penetraba hasta el fondo. Era de aclarar que a esas alturas ya estaban ambos completamente desnudos.
─ Sigue así, Ruby... Me encanta cómo me lo haces...
─ Y a mí me encanta cómo te mueves, Zafiro.
Zafiro deja de moverse de forma vertical para pasar a menear las caderas con el miembro de Ruby dentro. Ambos sonreían con lascivia, y Ruby pasa agarrarle el culo a May con ambas manos, y asimismo pasa él a dirigir el ritmo.
─ Voy a venirme, Ruby. Espero que tú también, y que des toda tu rica leche.
─ Cuenta con eso, Zafiro. Te llenaré tanto como desees.
Ambos aceleran al máximo, sintiendo cómo el orgasmo llegaba a ellos con toda su potencia, cuando en eso entra Lyra, y ella traía a Leaf agarrada de la mano.
─ ¡Los hemos descubierto, cochinotes! Haciendo esas cosas y hacernos escuchar todo ─ dice Lyra con tono de reproche.
─ ¿Acaso te quemaba la mano tocar la puerta? ─ la regaña Leaf.
─ ¿Qué quieren? ¿No ven que estoy a punto de venirme? ─ dice Zafiro molesta.
Era como un deja vu, pero Leaf y Lyra estaban estupefactas ante el hecho de que Zafiro siguiese como si nada. No le causaba ninguna vergüenza que ellas dos la estuviesen viendo tener sexo con Ruby, aunque el chico por su parte se mostraba bastante avergonzado por ese mismo hecho.
─ ¿Q-qué hacen ahí paradas? ¡Váyanse de aquí! ─ exige el chico mientras trataba de alcanzar una sábana, pero Zafiro no se lo permite.
─ Un momento, Ruby ─ Zafiro voltea a ver a Leaf y Lyra ─ ¿Y qué están esperando ustedes dos? ¿Se quedarán allí pasmadas o piensan hacer algo?
Leaf iba a responder, pero Lyra se adelanta y le quita la camisa del pijama, y luego se quita su bata, quedando ambas apenas con sus bragas.
─ ¿Qué crees que haces, Lyra? ─ Leaf se cubre el pecho con ambas manos.
─ Vamos, Leaf. Tú lo prometiste, así que no se vale echarse para atrás ─ Lyra se quita su última prenda y se acerca a la cama ─. Ustedes y sus ruidos indecentes han terminado por calentarnos, así que tienen que asumir responsabilidad. Ven, Leaf. Vamos a unirnos.
─ Un momento, que nadie ha dicho que se pueden unir ─ Zafiro alza su palma para frenar a Lyra, y luego la baja ─. Vengan y únanse ya, que quiero venirme rápido, y entre más seamos, pues mejor lo vamos a pasar.
─ Eso sí ha sido rápido ─ dice Ruby con una gota en la nuca.
Pese a que sabía que era inminente que la verían completamente desnuda, a Leaf le daba vergüenza a morir. Con gran timidez se termina de desnudar mientras ve a Lyra lamiendo el pene de Ruby sin que éste dejara de estar en la vagina de Zafiro. La respiración casi se le corta al ver esa escena, y sentía que su cuerpo se calentaba cada vez más.
─ Debo estar enferma para aceptar algo como esto, pero di mi palabra, así que no me puedo echar atrás.
Leaf termina por unirse, y Zafiro y Lyra, al verla acercarse, la agarran de las manos y la terminan de atraer, y la chica de Johto le invita a acompañarla en lamer la verga de Ruby. El acercamiento de ambas al mismo tiempo al pene del chico mientras seguía moviendo dentro de Zafiro implicaba que el rostro de Leaf y Lyra se pegaran de forma intermitente al trasero de Zafiro. Leaf no entendía cómo es que llegó a ese punto, y tampoco estaba segura de querer saberlo, pero una fuerza invisible, derivada del acto sucio que realizaba y los gemidos de Zafiro, le impedía dar un solo paso atrás. Su lengua coincide con la de Lyra, lo cual había tratado de evitar, pero ahora que ya era un hecho, seguía como si nada.
─ Ahora sí me voy a venir. No lo aguanto más ─ dice Ruby.
Zafiro gemía fuertemente sobre el oído de Ruby y se mueve a máxima velocidad. Quería que la corrida de su novia fuera lo más intensa posible, y tenía sus razones para ello, pues cuando ya ve que Ruby se empezaba a venir, levanta rápidamente su cadera para que el pene de su novio quedara por fuera, lanzando su carga justo en los rostros de Leaf y Lyra. Las dos sorprendidas no lo ven venir, y sus caritas quedan completamente manchadas. Sus ojos se nublan ante la vista del la punta del miembro de Ruby expeliendo aquella lefa tan espesa y abundante.
─ ¿Les ha gustado? Ahora tienen la tarea de limpiarlo todo ─ Zafiro roza su concha con la punta del pene de Ruby ante la mirada de Leaf y Lyra ─. Vamos, limpien a mi Ruby, y también me limpian, me hacen el favor.
Leaf y Lyra no se oponen en lo más mínimo a la indicación de Zafiro, y juntas vuelven a lamer la verga de Ruby hasta dejarlo limpio y brillante. Luego lamen la concha de Zafiro, teniendo sus mentes embargadas por el éxtasis, y finalmente, viendo cómo ellas mismas estaban cubiertas de semen, se lamen mutuamente sus rostros. Leaf era testigo de cómo ella misma echaba abajo su intento por evitar tener esa clase de roces con Lyra o Zafiro. Al final la tentación fue demasiada para ella.
─ Se ven bastante sexys morreándose y lamiéndose de esa manera. Quiero probarlo yo también ─ Zafiro se une a las lamidas a los rostros de sus amigas, y también se besa con ellas algunas veces.
Ver cómo su novia hacía esas cosas tan pervertidas con otras dos chicas excita nuevamente a Ruby, y su pene se volvía a endurecer. Ya había tenido dos rondas con Zafiro, y de pronto estaba listo para más, muchísimo más.
─ Zafiro, yo quiero ser la siguiente. Pido que sea mi turno ─ ruega Lyra, y Zafiro suspira complacida ante esa actitud.
─ De acuerdo. Ponte en posición para que Ruby te llene completamente la vagina.
Lyra asiente dócilmente y se pone en cuatro patas. Ruby se posiciona, flanqueado por Leaf y Zafiro, y sin pensarlo mucho introduce su pene en ella. Lyra se sorprende al ver cómo aquel falo la llenaba más de lo que había pasado. Llegó a pensar que ni siquiera Gold había sido capaz de abrir así su vagina, aunque también pensaba que se trataba de la abstinencia. Gime bastante a cada embestida de Ruby, a pesar que el chico había empezado a mover de manera lenta. Aquello resultaba ser suficiente para hacer que Lyra empezara a perder la cabeza.
Leaf y Zafiro se encendían por dentro, ardían por la excitación. Se lamen los labios casi por acto reflejo, sin ser capaces de evitarlo. Zafiro se masturbaba viendo lo que pasaba entre Ruby y Lyra, y en cuestión de segundos ese acto es emulado por Leaf. La chica de Kanto no podía aguantar más. No sabía cómo, pero la lujuria se había apoderado completamente de su capacidad de raciocinio. Deseaba recibir el mismo trato que Lyra, o mejor dicho, quería que Ruby la cogiese con todas sus fuerzas, que invadiese hasta el último centímetro de su sexo y lo convirtiese en su propiedad por esa noche.
─ R-Ruby, castígame... Castígame por ser tan sucia, porque ahora... ahhh... sólo puedo pensar en tu pene ─ ruega Lyra, y Ruby empieza a moverse más rápido.
─ Muy bien, entonces considera esa petición como cumplida ─ Ruby le da un par de nalgadas a Lyra ─. Te voy a follar y me voy a venir dentro de ti, como castigo por ser una chica mala.
─ Me gusta que salga ese lado tuyo tan sucio. Ahora cumple lo que dijiste, y dale la mejor corrida de su vida ─ dice Zafiro antes de besar a su novio.
Lyra apenas podía sostenerse correctamente sobre sus manos y piernas. Estaba perdiendo estabilidad ante la carga de placer que la recorría a un ritmo frenético. Ella misma se mueve hacia delante y hacia atrás, queriendo que el ritmo en que el pene de Ruby entraba y salía de ella fuese más rápido. Estaba desesperada, como si estuviera desesperada por respirar, y sólo de ese modo pudiera lograrlo. Ruby chocaba fuertemente su pelvis contra el culo de Lyra. Su actitud sosegada nuevamente se había ido, y ahora sólo se manifestaba esa parte suya que era producto de la influencia de Zafiro, y que con el tiempo había aprendido a aceptar y hasta apreciar. Con ambas manos apretaba las suaves y carnosas nalgas de Lyra, y Leaf termina por ayudarlo en esa labor, siendo ella misma quien le da más nalgadas.
─ Leaf, ahora sí muestras tu lado pervertido, ¿no? Me encanta verte así ─ Zafiro pellizca uno de los pezones de Leaf mientras le hablaba.
─ E-e-esto es... ahh... culpa de ustedes ─ se excusa Leaf de manera bastante pobre.
─ Supongo que con esto te haré decir la verdad... ─ Zafiro rodea a su novio para así atrapar a Leaf y besarla.
Leaf estaba atrapada entre los brazos de Zafiro, incapaz de reaccionar a la invasión que efectuaba la lengua de Zafiro hacia su boca, e igualmente sin poder comprender por qué no se resistía en lo más mínimo. Una vez que la chica de Hoenn corta con aquel beso, hace que Leaf bese a Ruby a continuación, y mientras tanto le manoseaba los pechos para que gimiese a mitad de ese beso. Leaf se sentía completamente humillada ante aque trato tan hábil y lascivo de parte de su amiga, y su cuerpo sólo respondía a favor de dicho trato. Al poco rato Zafiro separa a su novio y su amiga para dirigirla ahora a Lyra, quien ni siquiera estaba pendiente de lo que pasó por estar siendo gratamente follada por Ruby.
─ Ahora... ¿es con Lyra? ─ dice Leaf bastante roja y con la mirada nublada, una pregunta que se respondía sola.
─ Esta vez lo harás tú misma si quieres. No creo que haga falta animarte más de lo que ya estás, ¿verdad?
Leaf mira por un segundo a Zafiro y asiente con sumisión, y luego se pone en cuatro para acercarse al rostro de Lyra y darle un beso que se vuelve intenso desde el inicio. Las dos invitadas a la habitación habían perdido completamente la razón, y ahora sólo querían formar parte de ese ambiente de lujuria en que se habían metido. Zafiro se sentía complacida viendo aquello, y para hacerlo todavía mejor mete dos dedos en la vagina de Leaf mientras ella misma se suma al beso para hacerlo triple. Sus dos amigas habían resultado ser más candentes de lo esperado, aunque fallasen un poco en tener iniciativa en aquello.
─ C-chicas, me vengo... La vagina de Lyra me aprieta bastante, y terminaré viniéndome dentro ─ avisa Ruby moviéndose más y más rápido.
─ Hazlo. Demuéstrale a Lyra tu potencia ─ le responde Zafiro con una sonrisa traviesa.
Lyra gemía más y más fuerte al sentir cómo Ruby se movía más rápidamente. Sólo las intromisiones de Leaf y Zafiro en su boca acallaban en parte dichos ruidos, que de todas formas resonaban por toda la habitación. Ruby da una última estocada, y Lyra siente cómo su vientre se llenaba de golpe con la semilla de aquel chico. Hasta en eso siente un placer inconmensurable, y justo cuando también ella estaba experimentando un orgasmo intenso que le había hecho creer que moriría retorciéndose de placer. Una vez que Ruby la suelta, Lyra se desploma sobre la cama, y Leaf comprendía que su turno había llegado, viendo cómo Lyra jadeaba frente a ella, con su cabeza apoyada en las rodillas de Zafiro.
─ Haa... Haa... ─ Lyra se acurruca al sentir la mano de Zafiro acariciar su cabello.
─ Ahora tú sigues, Leaf ─ dice Ruby.
─ E-entendido. De cualquier modo no aguanto más.
Ruby se acuesta, por lo que Leaf comprende que tiene que estar encima de él. Incluso con Red nunca había tenido la oportunidad de estar encima, así que era algo completamente nuevo. Ya estando sentada a horcajadas sobre las piernas de Ruby, y con su mano toma aquel miembro para introducirlo lentamente en ella. Era más grande de lo que esperaba dentro de ella. Estiraba las paredes de su vagina y y llegaba bien profundo, tocando con su punta la entrada de su útero. Si así de grande era, Leaf ya sabía que aquella noche jamás la iba a olvidar. Empieza a moverse, y Ruby le sostiene el trasero para así darle consistencia a su ritmo. Zafiro se deleitaba con la vista, mientras que Lyra seguía reposando sobre sus piernas.
─ Ahora entiendes lo bien que se sintió Lyra, ¿verdad? ─ Zafiro suspira casi riendo ─ Me pregunto qué será lo que pasa para que se sientan tan bien, si es que sus novios no son tan buenos, o tanto tiempo tienen sin hacer esto ¿O tal vez les genera morbo hacerlo en grupo? No me respondas ahora, que no quiero arruinarte el momento.
Cada embestida del falo de Ruby llegaba al fondo de Leaf, nublando todos sus sentidos. Sentía como si nunca antes hubiera tenido un pene tan grande dentro de ella, su cabeza despegaba hasta las nubes de forma irremediable. Estaba deseosa de más y más, y cada gemido era también una súplica para que Ruby la fuese amoldando a su propia medida. Aquello era algo bastante grave, pues eso significaba que los cuerno que le ponía a Red se acrecentaban, pero ese no era el momento para preocuparse por ello. Le importaba más disfrutar de ese pene y del placer que le proporcionaba.
─ Más fuerte. Sé que ustedes pueden moverse más fuerte ─ incita Zafiro.
Lyra finalmente se reincorpora, y lo primero que ve es a Ruby y Leaf follando de manera intensa. En su cabeza todavía prevalecía la sensación del pene del chico moviéndose dentro de ella, y eso la hacía encenderse una vez más. Se acerca a Leaf por detrás y le aprieta las tetas sin interrumpir su acto. Zafiro estaba contenta con ese entusiasmo, y ella se suma también al disfrute con los pechos de Leaf, llegando también a chuparle los pezones, y así durante un buen rato que se hizo una eternidad de disfrute ininterrumpido.
─ Voy a venirme otra vez. Me vengo, chicas.
Leaf sonríe al saber que también ella sería llenada, y acepta sin reparo alguno de Lyra la besara, y su lengua era rápidamente dominada por la de su amiga de Johto. Sus gemidos ahogados alcanzan la cúspide de su energía. Cada segundo que se acercaba el clímax ella se hundía más y más. Sabía que no volvería a tener cara para pretenderse recatada y decente ante un asunto así. Sólo podía pensar en sexo, en el pene de Ruby revolviéndola por dentro, en Lyra y Zafiro complementando aquel momento.
Y Ruby se corre dentro de Leaf. La chica de Kanto pone los ojos en blanco en respuesta a la oleada que arrasa cada milímetro de su cuerpo. Su cuello expuesto fue un blanco fácil para que Zafiro y Lyra atacarse con sus bocas y lenguas por unos cuantos segundos hasta que Leaf colapsa sobre la cama, agotada ante ese placer inesperado.
─ Zafiro, ahora quiero nuevamente ¿No puedo tomar turno otra vez? Por favor, haré lo que sea, cualquier cosa que tú quieras ─ ruega Lyra poniendo ojitos brillantes.
─ Eres incorregible, pero supongo que no tengo otra alternativa que permitirte disfrutar otra vez de mi Ruby, pero será de un modo diferente.
─ ¿Y cuál es la idea que tienes en mente?
Zafiro se ríe. Aquella era exactamente la pregunta que quería oír de los labios de Lyra. Claro que tenía algo en mente, algo que hasta ese momento no había tenido la oportunidad de aplicar antes. Con una seña le indica a Lyra que se ponga a un costado de Ruby mientras ella se ponía en el otro, y entonces entrelaza las piernas de ambas, teniendo justo en medio el pene de Ruby, quien, sabiendo muy bien lo que su novia pretendía, se excita una vez más, siendo su pene el indicativo perfecto de su estado.
─ Esto es lo que vamos a hacer. Le daremos un trato especial e inédito al pequeñín de Ruby. No creo que haya ningún problema, ¿verdad?
Lyra respiraba de forma agitada. Le estaba emocionando la idea de hacer eso. Nunca antes había pensado aquello fuera posible, y ahora que surgía, le encantaba. Los sexos de ambas sostienen el tronco del miembro del chico, y a partir de ese punto empiezan a moverse. Y los resultados de ese acto no se hacen esperar. Tanto ellas como Ruby se divertían y gozaban de aquello como niños probando un nuevo juego. Sus conchas rozándose con el pene de Ruby de por medio les encantaba, incluso más de lo que la propia Zafiro había pronosticado. Lyra lo pasaba tan bien que hasta soltaba risas entre sus gemidos, y se notaba bastante agradecida de que Zafiro tuviese esa idea tan buena. Si no fuera por el trato al pene de Ruby, directamente aquello sería una tijera entre ellas.
Leaf recobra el sentido, y rápidamente levanta la mirada, pues los gemidos le llamaban bastante la atención. Encontrar a Zafiro y Lyra haciendo aquella cosa tan sucia la deja bastante sorprendida, pero a su vez le estaba gustando lo que veía. Termina acercándose para así ver, más a detalle, aquel frote tan caliente, y al rato decide poner su cara allí para lamer el glande de Ruby. Sentía que era delicioso, realmente el sexo de ese modo le estaba haciendo efecto. Nunca más estaría en posición de negar que le gustaba.
─ Mmm... Qué rico... Ahahhh... Esto de verdad que es nuevo ─ dice Lyra lamiéndose los labios.
─ Ch-chicas... ya estoy llegando a mi límite... otra vez ─ Ruby sentía que su pene explotaría en cualquier momento, de seguir sintiéndose así de bien por más tiempo ─. Me vengo... Prepárense, que ésta será la última.
Lyra y Zafiro asienten, aunque ese gesto no se les notaba mucho por estarse moviendo, y aprietan todavía más con sus sexos el pene de Ruby, mientras que Leaf lo daba todo para que su lengua complaciese aquel falo que seguía erguido después de las rondas transcurridas. El ritmo acelera al máximo cuando sólo quedaban unos pocos segundos, y Ruby se viene dentro de la boca de Leaf, a la vez que Lyra y Zafiro también alcanzaban el clímax entre aquellos frotes. Leaf queda nuevamente hipnotizada por el sabor y olor de la semilla de Ruby, y ve como sus dos amigas se dejan caer a ambos lados del chico. Al final ella se recuesta sobre el abdomen de Ruby.
─ Eso estuvo rico. Gracias, Zafiro ─ dice Lyra.
─ Digo lo mismo ─ Leaf sonríe de manera sincera.
─ No hay de qué, que para eso es que estamos las amigas ─ Zafiro también sonríe.
Algunos días después
─ ¡Seis medallas! ¡Ya casi completamos la colección! ─ Lyra alza los puños y se pone a pegar brincos ─ A este paso Zafi y yo nos enfrentaremos al mismísimo alto mando de la Meseta Añil, y sin duda nos convertiremos en las nuevas campeonas de Kanto.
─ Pero por ahora deberíamos descansar ─ Ruby deja a un lado su equipaje y revisa sus cosas, cuando se pone a chasquear la lengua ─ ¡Mierda! En nuestro paso por la Ciudad Celeste de hace dos días me dejé mi Pokegear. Voy a tener que regresarme, a ver si en el centro pokemon todavía se encuentra.
─ Toma a mi Pidgeot. Así llegarás mucho más rápido ─ Zafiro le lanza una pokebola a su novio ─. No te preocupes por nosotras. Ve y busca tu Pokegear, que nosotras estaremos bien. Y si alguien malo o un pokemon salvaje nos agrede, simplemente le doy su par de cachetadas para apaciguarlo.
─ No dudo que será así ─ Ruby saca el Pidgeot de su novia y se sube a él para emprender camino ─ ¡Diviértanse sin mí! ¡En cuanto recupere mi Pokegear las llamo para que nos podamos encontrar!
─ De acuerdo. Cuídate mucho ─ Lyra se despide de manera efusiva ─ ¿Y ahora qué hacemos?
─ Creo que encontrarnos a cierta persona ─ Leaf revisaba su propio Pokegear ─. Red finalmente ha contactado conmigo, y dice que se encuentra cerca de aquí ¿Quieren conocerlo?
─ ¿A uno de los campeones legendarios? ¡Por supuesto que sí! ─ Lyra se pone bastante contenta ─ Yo solía estar enamorada de Red como fan, aunque eso obviamente fue antes de vivir grandiosas aventuras al lado de Gold en Johto, por lo que mi atención se dirigió a él desde ese entonces.
─ A mí también me entusiasma conocer a Red ─ opina Zafiro ─. Si realmente es tan bueno en todo sentido como dicen en los clubes de fans de los pokemon en Hoenn, tal vez podamos pasar un rato agradable con él.
─ Sé de qué hablas, y mi respuesta es no ─ dice Leaf seria.
─ ¿Ehhh? ¿Y eso por qué? ─ se queja Lyra.
─ No quiero compartir a mi Red. Sencillamente eso ¿Es que acaso a ustedes les hace gracia que sus novios anden acostándose con otra?
─ A mí no ─ responde Zafiro la primera ─. En cuanto Ruby encuentre su Pokegear, le sugeriré que se tire a Misty dentro de su gimnasio. Aquel día que la reté para obtener su medalla, yo la vi mirar con interés a mi novio, y no le negaré a mi Ruby que la disfrute si él quiere, y espero que Sabrina y Erika también anden en aquella ciudad. No hice nada entonces por mi apuro por conseguir buenos pokemon. A mí la vida sexual y la fidelidad en la cama nunca me ha preocupado gran cosa, mi relación amorosa con Ruby la llevamos con apoyo mutuo, cariño y pasión, no con negarnos a la promiscuidad. Incluso le he dejado tirarse a Aredia cuando yo luchaba por la obtención de mis medallas en Hoenn.
─ ¿Aredia? ─ Leaf alza una ceja.
─ La diseñadora del sistema de guardado de pokemon en Hoenn. Ah, y también le permitía cogerse a todas las reclutas de los equipos Aqua y Magma cuando los vencíamos, y más cuando tenía la oportunidad de sumarme.
─ A mí tampoco me molesta que Gold se acueste con otra ─ ahora Lyra toma el relevo ─. Antes sí, pero luego de lo que pasó con Ruby, terminé sumándome a la misma idea de Zafi. Lo que es más, Gold me llamó el día de ayer y dijo que se encontró con Crystal en Kalos, y yo le dije que disfrute de ella todo lo que quiera, pero con la condición de que cuando regresemos a Johto nos acostemos los tres juntas.
─ A ustedes las tiene poseídas el libertinaje ─ dice Leaf con un tic en el ojo.
─ Llevo tanto tiempo así que no solo no me molesta, sino que hasta lo veo como un honor ─ dice Zafiro sin inmutarse.
─ ¿Nos dejarás acostarnos con Red? ─ insiste Lyra.
─ Olvídenlo. No me van a convencer. Red es mío.
─ Cierra la boca ─ Zafiro se acerca de golpe y carga a Leaf de modo que su trasero quedara expuesto ─. Tu turno, Lyra. Haz lo que te enseñé.
─ ¡Claro!
Lyra pone su rostro entre las nalgas de Leaf mientras retira un poco sus bragas para así lamer directamente su concha. Leaf en un principio trata de resistirse, pero rápidamente termina cediendo.
─ E-está bien. Vamos las tres juntas. Juntas lo pasaremos... ahh... muy bien con Red.
─ Adoro ver que seas sincera ─ Zafiro le indica a Lyra que se retire para así bajar a Leaf al suelo ─. No seas doble moral, Leaf. No pretendas que la verga de Red es tuya y de nadie más cuando ya tu vagina y tu culo nos ha pertenecido a nosotras y a Ruby. Si has disfrutado con otras personas, aprende a callar ante la posibilidad de que tu novio se acueste también con otra gente.
─ N-no tienes por qué decirlo de esa manera ─ dice Leaf sonrojada ─. M-muy bien, vamos entonces. Red ahora mismo está en Pueblo Paleta, y dijo que nos estaría esperando.
─ ¡Entonces vamos aprisa, que Pueblo Paleta está algo lejos! ─ anima Lyra, y Zafiro y Leaf asienten para empezar el viaje.
Fin
Como señalé antes, con este OS ya cumplí con Sapphire y Green chica (hay que decirle así, porque en los juegos originales de pokemon estaban las ediciones Red y Green, y el rival obviamente es Green, siendo Blue al otro lado del charco, y francamente me da igual que el rival siga siendo Blue en el manga, que para mí seguirá siendo el verdadero Green, y por eso mi ahínco, aunque ustedes viendo Fanfiction ya lo saben). Y como también iba diciendo, siguen entonces Yellow, Crystal, Platinum (Dawn), White, Whi-two, Bianca, Yvonne o Y (Serena) y Moon. Díganme ustedes cuál o cuáles (máximo 2) serán las incluídas en el próximo OS. Por ahora me retiro, mi más sincero cariño y espero que estén bien.
Hasta otra
