Nota del autor IMPORTANTE: Nunca se revela una fecha exacta de en que año se están desarrollando los hechos del universo de Ben 10. Hasta donde recuerdo solo en el último capítulo de Omniverse Argit dice algo como "Reelijan a Argit como presidente de la tierra en las elecciones del 2032" Pensando que están en ese año las fechas no cuadran para nada, ya que en ese momento Ken tiene 14, si asumimos que Ben y Kay lo concibieron a los 30 años eso nos deja la fecha de nacimiento de Ben como el año de 1988, dejando a los sucesos de Omniverse en el año 2004 y eso solo pensando que el 2032 es el presente de Ben 10 000.
Dado esto, tomo como referencia de tiempo el año en que se lanzó la primera serie de Ben 10 el 2005 como fecha real. No es solo por ser la primera serie, también es en la que más sucesos y lugares de la vida real se muestran en pantalla. Pensado que Ben y Gwen nacen en 1995, Fuerza alienígena transcurrió en el año 2010 y Supremacía Alienígena junto con Omniverse transcurrieron entre los años 2011 y 2012.
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Nadie le aviso que los años de escuela pasaban tan rápido. Eran casi un parpadeo. Un día estaba con Gwen acomodando los muebles en la guarida que habían creado debajo de la universidad y al otro la veía en su graduación. Un día la veía correr por llegar a tiempo a todas las clases porque aún no conocía cada salón de la facultad y al otro hablaba sobre las nuevas investigaciones que tendría que hacer para terminar su maestría. Cada año que pasaban juntos era una experiencia totalmente diferente a la anterior.
Los días de Universidad fueron realmente una locura. A pesar de las circunstancias su relación se fortaleció durante esos años. Desde que se conocieron siempre habían tenido esa sensación unilateral de "Cuidare tu espalda" que lograban poner a prueba en sus diferentes misiones ayudándose, salvándose la vida, cuidando del otro, confiando. Pero ahora viviendo juntos habían creado un nuevo nivel de confianza e intimidad muy avanzado para la edad que tenían. Cada uno en su mundo creando su propia vida, pero compartiendo el universo del otro. Realmente fue una hermosa combinación.
Kevin había aprendido a dejar ir toda la mierda que había pasado en su vida después de todo el drama de Servantis y las raíces. Por su propia salud mental había tenido que soltar todas las dudas que quedaron sobre su vida y pasado al vacío que era su mente. Llena de huecos de memoria que no podía recuperar. Sabía que era algo que tarde o temprano se resolvería. Al menos ahora tenía esas relaciones que había creado independientemente del control de Servantis. No había porque aferrarse a esos sentimientos. Kevin había cambiado mucho, pero esta vez realmente estaba teniendo paz en el proceso.
Aun así, era un tema en el que no se sentía muy cómodo. Tiempo después de todo lo ocurrido aun no confiaba en su propia mente y recuerdos. ¿Qué tanto había influido Servantis en todo lo que llego a sentir esos años? ¿Qué tanto había influido en sus sentimientos sobre Gwen? Era algo que lo llenaba de culpa y no podía volver por Servantis a preguntarle que mierda había hecho con su mente. Siempre hablaba con ella de todos sus conflictos, pero esto tuvo que callarlo por miedo a lastimarla.
Tenía que esforzarse. Ahora estaba bien con Gwen. ¿Por qué echarlo a perder otra vez? ¿Solo por estúpidos pensamientos paranoicos de mierda en su cabeza? No. Ya se había hecho a la idea de que eran cosas que siempre tendría que cargar. Podía vivir con ello. Sumado a eso, con los años se había creado también una molestia que cargaba de vez en cuando. Era algo que le hacía sentir que Gwen quería algo más. Ella nunca se lo dijo además nunca lo presionó a nada y aun así esa pequeña muestra de inseguridad estaba ahí y parecía que llego para quedarse.
Incluso con todo eso cargando, realmente había muchos más días buenos que malos. Tantos que los eclipsaban por completo. El día de su graduación estaba tan orgulloso de ella, aunque para ser honesto siempre lo estaba. Adoraba a su novia. Tan perfecta para el en todos los sentidos. Ese día realmente no podía estar más feliz por ella, aunque lo intentara.
Se lo merecía, incluso termino la universidad antes. Había noches en que realmente no sabía de donde sacaba tanta energía. Entre la escuela, sus misiones, su tiempo juntos, además de hacerse de la fama en el campus como la chica de la suerte. Ella era realmente impresionante. De no ser por la identidad secreta que se esforzaba tanto en mantener, Kevin hace mucho le hubiera gritado al mundo quien era su novia. La admiraba tanto. Solo quería que el mundo le diera el reconocimiento que se merece, por eso cuando le dieron la medalla Friedkyn por sus grandes méritos no podía estar más orgulloso.
Ahora, un año después de graduarse habían regresado a Bellwood, pero las cosas habían cambiado. Ya no eran los mismos niños. Cuando se enteraron de que vivirían solos en un departamento siendo tan jóvenes los padres de Gwendolyn casi se infartan. En especial su madre. En realidad, ya habían estado viviendo juntos en sus años de escuela.
Gwen siempre se escapa de los dormitorios del campus para buscar a Kevin en la guarida subterránea que habían hecho, pero claro no era algo que les dijeran a sus padres. Natalie podía llegar a ser muy conservadora mientras que su esposo, aunque algo estricto tenía más la idea de hacer que los hijos forjaran su propio camino dándoles más libertad en sus vidas. Consecuencias obvias de haber sido criado por una Anodita en el cuerpo de una humana hippie a los ojos del mundo.
Una crianza combinada de Natalie y Frank podía llegar a ser algo caótica y muy conflictiva, pero si aprendes a vivir con ello podrías sacarle provecho en buenas situaciones. Como Gwen lo estaba haciendo ahora. Una larga charla sobre las responsabilidades de los jóvenes adultos y ellos tres habían comenzado a vivir en un departamento situado en el centro de Bellwood. Gwen, Kevin y por supuesto Zed.
Se mantenían principalmente de su sueldo como plomeros, que bajo las leyes galácticas correspondía al promedio del sueldo anual de un servidor de seguridad del planeta en el que se estaba ejerciendo.
Además de que Kevin siempre supo cómo conseguir dinero de diversas maneras. Si bien su trabajo "estable" por mucho tiempo fue mecánico en un taller cerca de la Universidad ahora el comenzaba a laborar como el caza recompensas principal de la sede de plomeros en Bellwood. También seguía trabajando medio tiempo en sus negocios en el mercado negro alienígena. Le gustaba pensar en sí mismo como un doble agente.
Gwen sabia de esto y aunque Kevin nunca había reconocido seguir estando en esos negocios abiertamente sabía que su novia era muy lista como para no notarlo. Aun así, no se lo impidió. No significaba que le gustaba, pero mientras no se metiera en problemas muy grandes y su doble fachada ayudara a los plomeros de vez en cuando, ella no tenía nada que reclamar. Estaba mejorando. Tenía un mayor control de sus poderes y tenía una vida más tranquila, entonces ¿Por qué Kevin sentía que debía dar más?
Kevin en este momento estaba saliendo del muelle con Zed después de una cita de compra y venta de máscaras de identidad. Aun con todos los cambios que sufrió la tierra desde el conocimiento de la población alienígena aun había algunos que preferían ocultarse.
Al entrar en territorio "ilegal" el siempre apagaba sus dispositivos de rastreo para evitarse problemas con los plomeros. Una vez acabado todo y viendo como sus clientes comenzaban a irse encendió la insignia de nuevo. Esta sonó al instante. Pensando que sería un mensaje de Ben o alguien desde la sede de plomeros contesto sin dudar. —Aquí Levin.
—Kevin ¿Dónde estás? Te he estado intentando contactar desde hace una hora. — Gwendolyn reclamo. Tenía la insignia pegada a la oreja mientras que con una mano movía el carrito del supermercado y con la otra metía artículos al mismo. — Cuantas veces te he dicho que no olvides tu teléfono.
Kevin se sobresaltó al escucharla, recordando que había dejado su teléfono a propósito en casa para tener una excusa por no contestar. Si Gwen no estaba en misiones ella nunca llamaba desde la línea de los plomeros. —Amor este no es un buen momento. —Susurro, escondiéndose de la vista de sus clientes. Intento quitar el altavoz, pero le fue muy difícil ya que con una mano sostenía su maletín y con la otra pasaba de un lado al otro la insignia para evitar que estos escucharan lo menos posible. Dejo de intentar cuando vio que estos ni siquiera estaban cerca.
—Si realmente fuera algo de vida o muerte no me habrías contestado, ¿Dejaste tu teléfono en casa a propósito?
Kevin comenzó a caminar hacia su auto con Zed siguiéndole el paso. —Amm, no. ¿Por qué haría algo como eso?
Gwendolyn escucho el ligero nerviosismo en su voz. Ambos sabían que estaba mintiendo y que ella se daba cuenta de eso. Su respuesta fue más un "por favor no me regañes mucho por esto" que un "No lo hice" —Como sea. Me preocupe. Estuve a punto de ir a buscarte al muelle, pero apagaste tu insignia por mucho tiempo lo que significa que no estabas en asuntos de plomeros y Zed no estaba en el departamento cuando desperté así que asumo que la llevaste para ayudarte con lo que sea que estabas haciendo. —Un ladrido se escucha a través de la llamada. —Hola a ti también preciosa.
—Puedo explicarlo.
—Ahórratelo, solo dime donde estarás cuando hagas ese tipo de cosas, al menos así puedo seguirte el rastro y no preocuparme tanto. —Gwen ahora estaba en la zona de frutas olfateando una naranja que a juzgar por su mal olor era más vieja de lo que parecía. —¿Ya es un buen momento?
—Descuida termine, ya voy a casa. —Kevin abrió la puerta de su auto para que Zed entrara y en seguida arrojo el maletín que había estado usado para guardar la mercancía.
—No estoy ahí, llegare en una hora. ¿Sabes dónde fue el supermercado en que vimos las nueces a menor precio?
Una vez dentro de su auto Kevin se detuvo un momento a procesar lo que le acababa de decir su novia. —¿Me llamaste para preguntarme por el precio de las nueces?
Gwendolyn se molestó brevemente. Él era el que estaba en problemas no tenía derecho a reclamar cosas tontas. —Bueno sí, es tu día libre solo iba a preguntar eso. Entonces no contestas mis llamadas, apagas tu insignia y no me dices nada. Me preocupe. Ahora parece que estas fuera de peligro. ¿Puedo hacer la pregunta por la cual te estaba buscando desde un principio?
—Entendí el punto. Lo siento, te informare la próxima vez. —Kevin comenzó a conducir fuera del muelle mientras Zed sacaba la cabeza por la ventana del copiloto.
Gwen sonrió antes esa declaración. Ya no estaba tan molesta, solo quería que él no le ocultara si iba a algún lugar donde corriera algún tipo de peligro. —Lo sé, solo te estoy molestando. ¿Me ayudaras con los preparativos más tarde?
Divagando un poco tratando de recordar de que preparativos estaba hablando su novia Kevin se arriesgó. —Mas tarde estaré un poco ocupado, pero te prometo que llegare a lo que sucederá después de los preparativos.
—¿No estarás una especie de misión de contrabando en noche familiar verdad?
De repente todo sonó más claro y se golpeó la cabeza por delatarse de haberlo olvidado. —Claro que no, ¿Por qué crees que haría algo como eso? Como podría olvidar mi cita favorita del mes.
— Kevin vemos a mis padres una vez al mes, es solo una noche. Acordamos eso con ellos para que dejaran de molestarnos con lo de vivir juntos. Además, esta cita es para celebrar el compromiso de mi hermano te lo dije hace semanas. —No podía culparlo por no querer ir. Hasta cierto punto podía entenderlo, pero ¿Olvidarlo?
—Ya entendí, lo siento estaba bromeando. No lo olvide solo no sabía que día era hoy. Si me porto bien. ¿Me darás un premio cuando estemos solos?
—No te daré nada hasta que acabe el día y pueda ver que estuviste ahí.
—No cancele nada. ¿Por qué dices eso?
—Acabas de decir que estarás ocupado más tarde señor excusas. Además, cada vez que terminamos una misión o algo por el estilo solo quieres tirarte en la cama a dormir o buscas que te cure las heridas.
—Descuida ya termine lo importante y no tengo heridas. —Kevin se dio cuenta que este no sería un tema que pudiera solucionar en este momento. Había cosas que hacer así que una pausa era lo ideal. Kevin decidido cambiar el tema, sabía que ella buscaría hablar de esto más tarde. —Oye ya estamos cerca del centro, ¿Quieres que pase por ti?
—¿Estas conduciendo? Terminemos la llamada, maneja con cuidado.
—Por favor podría recorrer esta ciudad con los ojos cerrados. —Kevin se estaciono. —Estamos frente Burger Shack, ven antes de que alguna chica intente alejarme de ti.
—Quiero verte intentándolo. —Gwen cuelga justo en el momento de pasar a pagar. La atiende una mujer mayor que la recibe con una pequeña sonrisa cansada. A un lado de la mujer donde normalmente los empleados guardan pequeños objetos personales se encontraban una caja de cigarros abierta y una pequeña bandera de Polonia junto a un viejo radio dando las noticias del día.
-…así es, si bien parece ser que nos encontramos en una nueva paz galáctica gracias a nuestro héroe Ben 10, esto no parece detener a algunas personas que aun buscan conflicto entre las calles de Bellwood. Mas detalles sobre los sucesos alienígenas de esta semana a continuación...-
—Aun no puedo creer que esas criaturas estén vagando por las calles, deberíamos encerrarnos en nuestras casas o tal vez ellos deberían estar encerrados o lejos de aquí. ¿No crees jovencita? — Comento muy despacio la anciana mientras pasaba los artículos en la lectura de barras sin tener idea de a quien le estaba hablando.
Gwendolyn escucho amablemente a la mujer y en lugar de enojarse la miro con una sonrisa cansada. Entendió que era la voz de una generación que aún no estaba lista para todos esos cambios—Bueno supongo que la mayoría es como cualquier otro inmigrante. Buscando mejores opciones para vivir o escapando de tiranías encuentran un nuevo lugar al que ahora llaman su hogar de forma tan honesta y leal como cualquier otro nativo. ¿No cree? —Gwendolyn termino dándole una sonrisa sincera. La mujer solo se limitó a darle una mirada sospechosa. Prefirió callar y poner fin al intercambio de opiniones.
Kevin espero dentro del auto a su novia cerca de 20 min. Compartía con Zed un panecillo de moho aprovechando que ella aun no llegaba. A Gwen siempre la causaba algo de asco verlos comer eso. De un momento a otro Zed rápidamente reconoció el aroma de Gwendolyn acercándose fuera del auto y le quito el panecillo de la mano a Kevin comiéndoselo enseguida. Kevin estaba a punto de reclamar cuando el sonido de la radio del auto se vio interrumpido por unos pequeños golpes en el cristal del copiloto. Al ver a su novia abrió la puerta entendiendo la indirecta de Zed.
—Que dulce al esperar a tu novia después de tu cita con unos mercenarios. —A penas la puerta se abrió Zed se fue encima de Gwendolyn lamiéndole la cara. No pudo evitar sonreír mientras trataba de quitarse la saliva del Anubian Baskurr. —Hola linda, también te extrañe. Nos vimos en la noche recuerdas. Después de pelar con tipos malos siempre eres más cariñosa.
Kevin capto la pequeña indirecta de su novia. —Eso no fue así. —Comentó Kevin algo avergonzado.
—Oh claro. —Dijo Gwendolyn de forma un poco sarcástica. En realidad, estaba de bueno humor mientras le rascaba la oreja a Zed. —Dame un poco de espacio Zed. —Ella rápidamente entendió y recorrió a la parte trasera del auto para que Gwen pudiera sentarse en el lugar del copiloto.
Una vez que su novia estaba dentro y acomodo lo poco que compro Kevin encendió el motor. —¿Entonces vamos a casa?
—Aun no, tengo que comprar algunas cosas más y terminar unos pendientes—Gwen suspiro algo cansada. No dijo más, pero Kevin noto la bolsa-maleta que llevaba con ella. Tal vez tenía papeles que entregar.
-…poco movimiento esta semana, pero quien puede asegurarnos que seguiremos seguros con seres así en las calles…-
Gwendolyn algo molesta, bajo el volumen de la radio. No necesitaba escuchar más alarmistas. A veces se preguntaba cuanto tiempo más le tomaría al mundo poder aceptar y entender que no eran los únicos en el universo.
—¿Quieres que te acompañe?
—Mira quien sigue buscando puntos por olvidar una cena importante. —Gwendolyn le da un beso en la mejilla para aminorar la tensión. —Estoy bromeando. No tienes que hacerlo sé que tienes cosas que hacer, pero sigue portándote bien y te daré un premio. ¡Oh! casi lo olvidaba. ¿Recuerdas el lugar de las nueces?
—No recuerdo, BorisMarket tal vez. Siempre vamos ahí ¿Por qué quieres saber?
—Por qué le dije a mi madre que yo llevaría el postre para la cena y sabes lo que piensa de llevar alimentos comprados. —Gwen aprovecho este pequeño descanso para abrir una pequeña caja que guardaba en su bolsa. Comenzó a comer las rodajas de naranjas que había dentro.
— Casi no tienes tiempo de hacer esas cosas. —Kevin vio a su novia y se preguntó algo preocupado si estaba volviendo a tomar ese mal hábito de saltarse las comidas por la falta de tiempo. —¿Por qué no le pediste que lo hiciera ella solo esta vez?
—Porque siempre que comes un postre de ella te enfermas del estómago. —Zed que ya había olfateado la comida recargo su cabeza en el hombro de Gwendolyn de forma muy discreta. Tal vez si tenía suerte ella también compartiría su comida humana.
Kevin se sonrojo al instante, abochornado. —Solo vomite una vez y me disculpe después de terminar.
El osmosiano nunca había sido un gran fanático del arte culinario de Natalie. Si bien él era una persona que prefería honestidad en su crítica hacia cualquiera, con los años había aprendido a "moderar" su sinceridad. Disfrazándola de comentarios sarcásticos más hábiles que eran más difíciles de reconocer. Pero un día antes del día de gracias del 2013 tuvo la mala suerte de pescar una infección estomacal por comer "Calamares interestelares" de Pueblo bajo pasados de fecha.
Ingenuamente ignoro y oculto los síntomas a todos, inclusive de Gwendolyn para poder hacer feliz a su novia y estar para la reunión anual que hace la familia Tennyson. No pensó que probar el pastel de manzana de Natalie liberaría todo lo que había estado guardando en su estómago desde la noche anterior.
La imagen de Kevin corriendo por el recipiente más cercano para vomitar justo después de probar el platillo de su suegra cuya mala fama la precedía, había sido una escena hilarante para todos. Con la excepción de Kevin y por supuesto Natalie que no le había dado una pisca de gracia. Para su desgracia de nada sirvió explicar que ya se sentía enfermo, la reacción fue obvia para todos. No fue algo tan grafico como para arruinar el día, pero si lo suficientemente incomodo y gracioso para hacer de eso un recurrente chiste familiar.
—No sé porque lo siguen recordando. — Kevin Solo podía pensar en cuantos puntos negativos había hecho con Natalie en cuestión de minutos. No es como que le importara. ¿Cierto? Tal vez solo estaba molesta porque eso no lo mato. Comenzaba a creer que ella lo intoxicaba a propósito.
—Es una historia graciosa. Como sea. Pensé en decirle, pero estaba extraña cuando me llamo anoche. Dijo que además de la notica del compromiso de mi hermano ella y mi padre nos darán otra noticia importante. —Gwen comento mientras se llevaba otra rodaja de naranja en la boca. Zed salivo en la expectativa, pero suspiro cuando se dio cuenta de que estaba siendo ignorada.
—Se van a divorciar. — Kevin aseguro. Era bastante posible bajo su perspectiva. Si bien Frank daba algo de miedo a veces, además de ser algo rígido en cuanto a sus emociones exceptuando su relación con su hija. El hombre no parecía "feliz", al menos no cuando estaba con su esposa. No podía culparlo. Solo el universo sabe como termino con Natalie.
Gwen solo le dio una mirada algo molesta. Como si supiera lo que estaba pensando en ese momento. —Que alentador eres amor. —Dijo sarcástica. — Mis padres no se van a divorciar, al menos no por ahora. Sea lo que sea es importante, tenemos que ir.
—Descuida, siempre encuentro la forma de entretenerme con algo. —Kevin sonrió de lado, recordando la última cena con ellos.
Sin que nadie se diera cuenta escondió un par de cervezas ligeras y las vertió en su baso toda la cena. No fue suficiente para ponerlo en estado de ebriedad, pero si fue lo necesario como para poder llegar a tener un ligero zumbido en su cabeza que le hizo esta de buen humor el resto de la noche. Cuando por accidente el hermano de Gwen encontró una lata de ellas pensó que estaría en problemas, pero este solo le reclamo por no haberle invitado una. Le dio la ultima que quedaba y asunto arreglado.
Gwendolyn escucho la declaración de su novio sin saber lo que el realmente estaba queriendo decir. Al final cedió ante Zed y le dio la última rodaja de naranja que quedaba. La Anubian declaro como exitosa su misión de "pedir" alimento. Devoro rápidamente la fruta y se alejó de Gwendolyn para poder sacar la cabeza por la ventana.
Guardando su pequeña lonchera en su bolso Gwen analizo la situación. Había estado pensando en algo desde que hablo con su madre y la noto extraña. Buscando la forma más amable de hablarlo con Kevin se dio cuenta que lo mejor era solo soltarlo. —También quisiera pedirte que te moderaras… solo por hoy. Es la cena por el compromiso de mi hermano, trata de ser amable con mi madre.
Kevin se sintió un poco ofendido. El realmente nunca había comenzado ningún tipo de discusión con Natalie. Exceptuando tal vez algún comentario sarcástico accidental. Por lo general ella hacia una crítica dura disfrazada de comentario y él no se resistía a hacer una réplica. —Siempre soy amable con tu madre, pero ella me odia. —Aunque también era justo decir que ella realmente se había esforzado por mantener su distancia en la relación de su hija. Todos podías vivir con eso.
—No te odia solo es muy dura, créeme viví con ella 16 años se cuándo odia a alguien. —Gwen sintió que tal vez había sido algo injusta con su novio y trato de arreglarlo. — La mayor parte del tiempo no me importa que le respondas cuando es grosera. Me gusta y te apoyo. Pero solo por esta noche, por mi hermano. ¿Podrías solo dejarlo pasar si sucede o dice algo incomodo?
Kevin volteo a verla a punto de replicar algo molesto, pero simplemente esas no fueron las palabras que salieron de su boca. —De acuerdo, me contendré.
—Gracias amor. —Gwendolyn le dio un beso en la mejilla y de pronto ya no se sentía tan molesto. —Ahora llévame a BorisMarket, tengo que entregar unas cosas después. —Kevin siguió conduciendo por las calles de Bellwood ignorando el paisaje.
Desde que la identidad de Ben se dio a conocer muchas cosas habían cambiado. Realmente fue un punto y aparte en la historia de la humanidad y sobre todo en el viejo Bellwood.
Cerca de cinco años habían pasado desde que Jimmy Jones filtro las fotografías de Ben usando el Omnitrix y desde entonces el pueblo parecía estar en continuo cambio. Bellwood se estaba convirtiendo prácticamente en una ciudad turística que incluso prometía llegar a ser una metrópolis en algunos años. Además de ser precursora de barrios alienígenas oficiales y totalmente legales. Todo el mundo quería conocer el pueblo natal del héroe Ben 10.
La "llegada" alienígena también había traído cambios tecnológicos bastante avanzados para la humanidad. Nuevos edificios comenzaban a levantarse gracias a la más alta tecnología. El presente de pronto se sentía que estaba convirtiéndose muy rápido en el futuro.
Aun con todos los beneficios que la nueva era de la humanidad traía consigo, había muchas inconformidades y miedos por parte de algunos sectores de la población. Cierto pánico había crecido en algunos habitantes, principalmente con las generaciones mas viejas y algunos conservadores extremistas que no podían seguir el ritmo que la humanidad estaba tomando. Aunque algunos alienígenas habían comenzado a salir libremente por las calles, los terrícolas seguían siendo la población principal.
En una calle transitada, las televisiones que dan al exterior en una tienda de electrónicos presentaban una intensa entrevista sin tener algún espectador en específico.
- ¿Cree usted realmente que podemos estar tranquilos en nuestros hogares? Conocemos muchos de los poderes de Ben 10. Si la mitad de la población alienígena que ya hay en el mundo tiene al menos la mitad de esas habilidades, ¿Qué no garantiza que no despertaran un día buscando alguna clase de rebelión?
-Habla de los alienígenas como si fueran criaturas hechas para matar. Sí, tienen habilidades especificas gracias a su genética, pero no es razón para temerles. Los grandes mandos en el mundo poseen armas de destrucción masiva y no por eso vivimos con el miedo a ellos. Los alienígenas podrás verse diferente o venir de un lugar lejano, pero la realidad es que han estado entre nosotros mucho antes de siquiera el nacimiento de Ben Tennyson. La gran mayoría han estado aquí en paz, viviendo su vida. Si me lo pregunta ellos se han comportado con mas humanidad que muchos humanos.
-Tal vez no comenzó con la llegada de Ben Tennyson, pero sin duda el detono algo. Una cosa es saber que el existe y "protege" a la tierra, pero otra muy diferente es aceptar una plaga desconocida que se esparce.
-Por favor, detente. Creí que Will Harangue ya no estaba aquí.
-No evada mis preguntas. Si no hay nada de que temer ¿Por qué existe Ben Tennyson en primer lugar o los Plomeros? ¿Sabía que su única función es arrestar alienígenas? Y nos piden que no estemos preocupados.
-Existen por las mismas razones que existen los policías en la tierra. Podemos pasar todo el día hablando de esto, pero la verdad es que esto siempre ha existido y además en los últimos años hemos tenido mucha paz…
