Bien, aquí el capítulo 5. Perdón por tardar!

Sonic miró la tumba donde antes había estado Tails y esa chica extraña. En la tumba ponía:

Aquí yace Cosmo the Plant. Todos tus amigos y tu familia te extrañan.

-¿Quien es Cosmo?-Susurró Sonic. Miró a su alrededor. Tails ya no estaba. Se levantó y se fue.

Sonic quería conocer más a Amy, entonces fue al Café Bar Rose. Enseguida la vio.

-Ah, otra vez tú. Hola.-Saludó Amy.

-Hola Amy. Quería preguntarte...¿cuando acaba tu turno?

-Bueno...hoy tengo doble turno...me voy a las 4 de la mañana.

-Valla, ¿no crees que trabajas demasiado?

-A veces trabajo asta las 7 de la mañana...pero no, estoy bien así.

-¿Segura?

-Si. Por cierto, aún no me has dicho tu nombre. ¿Como te llamas?

-Pues yo...-Aún no estaba listo para decirle a Amy que él era Sonic.-Oh, mira, allí está Tails. Tengo que irme, ¿vale?

-Bueno, ya nos veremos.-Amy volvió a su trabajo. Sonic se dio la vuelta, y por segunda vez, vio al echidna rojo discutir con la murciélago.

-Por favor Rouge, compréndeme...

-Oh, vamos Knucky, ¿no puedes dar un paseo conmigo hoy?

-No, Rouge, hoy no puedo.-

-Oh, vamos...-Rouge hizo una pose sexy. A Knuckles le sangró la nariz.

-Está bien, está bien, iré a un paseo contigo, pero por favor, vete a trabajar.

-¡Bien!-Rouge se fue a trabajar. Se acercó a Amy.-Hola Amy.

-Hola Rouge.

-¿Hoy tenemos mucha clientela?

-Bueno, lo de siempre.

-Ya...por cierto, ¿hoy te ha...?

-Si, la verdad.

-Pobrecita.-Le acarició la mejilla.-¿Puedo verla?

-Aquí está.-Amy le enseñó el brazo donde llevaba la venda. Rouge quedó horrorizada.

-Se pasa un montón contigo, esto no es justo.-Gruñó.

-Pero ya sabes que no puedo decirle nada.

-Pero Amy, no puedes seguir así.

-No importa, ya me he acostumbrado.-Sonrió.-Ahora coge tu bandeja, que hay que trabajar.-

Amy se alejó. La murciélago la miró con lástima, y luego volvió a trabajar. Sonic se había enterado de todo. Le extrañó aquello.

-Lo sabía...sabía que no te lo habías hecho tu.-Susurró. Salió del bar. Allí vio al echidna rojo. Decidió acercarse a el.

-Hola.-Saludó. El echidna le miró.

-Hola.-Contestó sin ganas y mirando a otro lado.

-¿Como te llamas?

-Soy Knuckles the Echidna. ¿Es un interrogatorio?

-No, no, solo quería saber.-Sonrió.-Yo soy Sonic the...

-Si, ya sé que eres ese famoso Sonic, te vi tocar la guitarra en el bar.

-Vale.-Se sentó a su lado.-¿Esa era tu novia?-

El echidna se sonrojó.

-¡¿Q-Que?! ¡NO!-Gritó.

-Pero si he visto como ligaba contigo ahí dentro.

-¡Pero es ella! ¡Yo no ligo!

-¿No me digas?-Sonrió pícaramente.-Le has concedido el capricho de salir a dar un paseo, si no te gustara, le habrías dicho que no.

-¡Pero era para que me dejara en paz!

-También, si no te gustara, no te habría sangrado la nariz al verla "sexy".

-...-Knuckles se quedó cortado.-¡No te metas en mis asuntos!- Dijo al final.

Sonic rió.

-Bueno, ya vale.-Sonic paró de reir.-Quería preguntarte sobre ella.-

Knuckles le miró como diciendo: "¡¿Me la vas a quitar?!"

-¡No te la voy a quitar, solo quiero saber sobre su trabajo!-Dijo. Knuckles suspiró de alivio.

-Bien, ¿que quieres saber?

-¿Ella es amiga de la camarera Amy Rose?

-Si, lo es.

-¿Te dice algo?

-No, solo me dijo que es simpática y eso.

-Esta bien...-Luego pensó "Knuckles no sabe mucho..."-Si no te importa, tengo que irme.

-Si, claro.-Miró a otro lado.

-Bueno, adiós.-

Sonic se fue, y de camino al auditorio, vio a Tails.

-¡Hey Tails! ¡Estoy aquí!-Lo llamó.

-Ah, hola Sonic.

-¿Con quien as estado?-Soltó.

-¿A-A que te refieres?-Dijo nervioso.

-Te he visto en el parque hablar con alguien.

-¿¡Me has estado espiando!?

-Dedicate a lo que te pregunto. ¿Quien era esa chica? ¿Y de quien era esa tumba?

-¿Que? ¿Has dicho tumba? ¿La as visto? Oh, vaya...-Se puso triste.

-Vamos Tails, cuéntame.

-Lo siento Sonic, pero es muy doloroso para mi...

-Dicen que cuando cuentas algo te sientes mejor.

-¿En serio? Si es así...

-Venga, cuéntamelo todo.

Continuará...

En el próximo capítulo, Tails desvelará su pasado. ¡No os lo perdáis!