-Tu eres...-Sonic se quedó en shock al ver a la echina.
-No se si me conoces.-Dijo inclinándose en señal de respeto.-Me llamo Tikal.
-Si, te conozco. Pero si me disculpas...¡tengo que salvar a Amy!-Dijo a punto de correr. Tikal lo paró.
-¡Espera!-Gritó, cogiéndolo del brazo.
-¿¡Que pasa ahora!? ¡Tengo prisa!
-¡Amy no está haciendo lo que crees que está haciendo!-
-¿Como...?-Sonic se incorporó, Tikal le soltó el brazo.
-Ahora escuchame bien, Sonic, esto es muy importante.
-Venga, ¿que pasa?
-Es verdad que ella ya enloqueció, y también es verdad que está en el Café Bar Rose en este momento pero...
-¿¡Está en el Café Bar Rose!? ¡Eso significa que se está vengando!
-¡NO!-Gritó de tal manera que se le saltaron las lágrimas.
-¿Entonces que pasa?-
Tikal suspiró, se secó las lágrimas y dijo:
-Seguro que Blaze te contó toda la historia, ¿verdad?
-Si, me lo contó todo.
-¿Incluso lo de los brazaletes mágicos?
-¿Brazaletes? ¿¡Que brazaletes!?
-Lo intuía...-Miró hacia abajo. Suspiró nuevamente y lo miró a la cara.-Bien, presta atención: Como habrás visto, Amy tiene unos brazaletes en las muñecas, ¿verdad?
-Si, los tiene.
-Pues bien, esos brazaletes están malditos por que los maldijo la hija de las personas que adoptaron a Amy.
-¿Enserio? Y...¿que poder tiene?
-Ella sabía que algún día, Amy enloquecería, porque era algo inevitable si se enamoraba, así que se los dio. Y esos brazaletes tienen el poder de controlar. Ella tiene un monitor, y puede hacer que Amy muera gracias a los brazaletes. ¡Por eso debes darte prisa, y salvar a Amy!
-¿¡Pero que tengo que hacer!?
-¡Solo tienes que destruir el monitor, y luego decirle algo a Amy que sea importante para ella para que salga!
-¡Gracias Tikal!
-¡De nada, ahora vete!
-¡Ahora mismo!-Se fue corriendo, dejando un simple rayo azul por donde pasaba. Tikal se quedó allí unos momentos, y entonces bajó del cielo una chica-planta.
-¿Crees que lo conseguirá, Tikal?-Dijo la planta, poniéndose al lado de su amiga. Tikal sonrió.
-Si, lo creo, solo hay que tener confianza en el.-Luego la miró.-Bueno, Cosmo, parece que mi estancia aquí a terminado.-Le extendió la mano. Cosmo se la dio.-Es hora de volver al cielo.
-Si, Tikal.-Sonrió. Ambas volaron hacia arriba, pero por última vez, Cosmo miró hacia abajo. Vio a Tails, delante de su tumba. Sonrió y bajó allí. Miró a Tails. Él no podía verla, pero ella a el si. Intentó tocarlo, pero no pudo. Sonrió.
-Tails, solo quiero que sepas que siempre estaré aquí.-Le dio un beso en la mejilla, Tails sintió frío.
-Oh, que frío hace.-Dijo frotándose los brazos. Volteó y vio a Cream con un ramo de flores.-¡Hey, Cream!
-¡Hola Tails! ¡Vamos, ven aquí!-Gritó alegre. Tails se fue corriendo con ella. Cosmo los veía, sonriente.
-Tails, Cream...que seáis felices...juntos...-Se dio la vuelta y se fue volando con Tikal.
Continuara...
Asta aquí el capítulo. Mañana más. (Y, quería decir, que S.S.S. Hedgehogs y yo hemos escrito esta historia: "El amor de un deportista". Está en mi perfil. Podríais pasaros a verla? Porfa?)
