Sonic llegó corriendo al Café Bar Rose. Estaba cerrado. Intentó abrir la puerta, pero no lo consiguió. Empezó a llamar a la puerta.

-¡Hola! ¡Hola! ¿¡Hay alguien ahí!?-Gritó. Entonces se oyó un grito en la segunda planta.

-¡AAAAAAAAAAAAHHH! ¡AAAAAAAHHH!-Se oyó. Era la clara voz de Amy.

-¡AMY! ¡AGUANTA!-Gritó Sonic. Se alejó un poco, se hizo una bola y, a toda velocidad, rompió la puerta. Cayó de pie, se miró las manos y las piernas.

-¿Como...he hecho eso...?-Susurró. Cerró los puños, sacudió la cabeza y miró al frente.-¡No es momento de resolver misterios!-

Corrió al segundo piso. Allí se encontró con Amy, de espaldas a el, tenía las piernas separadas, las dos manos en la cabeza, y salía electricidad de su cuerpo.

-¡AAAAAAAAAHHH!-Gritaba, dolorida.-¡PARA!-

-¡AMY!-Gritó. Amy cayó de rodillas al suelo, aún con electricidad recorriendo su cuerpo, y con lágrimas en los ojos. Delante suya había una ardilla con una chaqueta azul y botas azules. Tenía en las manos un interruptor con un botón gigante rojo, que lo tenía pulsado.

-Anda, hola.-Dijo al ver a Sonic.-Siento decirte que está cerrado.-Dejó de apretar el botón, los rayos desaparecieron del cuerpo de Amy, mientras ella respiraba agitada.

-¡AMY, ¿ESTÁS BIEN?!-Gritó. Amy volteó.

-¡SONIC!-Gritó. Sonic se acercó rápidamente a ella, y le puso una mano en la espalda y con la otra le agarró el brazo suavemente.

-¿Estás bien?-

La miró a los ojos. Los tenía rojos, símbolo de que la locura la poseía.

-¿Que? ¿Conoces a esta eriza-tonta inútil?-Se burló.

-¿¡Y TU QUIEN ERES PARA LLAMARLA ASÍ!?-Gritó, furioso, y levantándose.

-Pues, soy Sally Acorn, y mis padres la adoptaron, así que legalmente, ella es mía.-Sonrió pícara.

-¡COMO NO LA DEJES EN PAZ, ME LAS VAS A PAGAR, ACORN!-Gritó, frustrado.

-Huuuuyyyy que miedooooo-Chuleó. Miró a Sonic de arriba a abajo.-Eh, ¿no eres tu el cantante ese de rock?

-¡SI!, ¿¡Y QUÉ!?

-Que tu eres...¡rico, popular y atractivo!-Sonrió.-Sabes, te doy una oportunidad. Si me pides perdón, saldré contigo. ¿Que te parece?-

Sonic hizo una mueca.

-Yo...¿salir contigo?-Preguntó confuso. Sally asintió. El pelaje azul de Sonic se volvió verde. Agitó la cabeza y recuperó su color azul.-¡JAMÁS!

-...si, soy demasiado linda para ti.-Dijo, acariciando su pelo. Sonic corrió a toda velocidad a ella, cogió el mando que controlaba los brazaletes y lo levantó.

-¿Buscas esto?-Dijo sonriendo pícaro. Sally empezó a dar saltos, intentando coger el mando.

-¡DÁMELO! ¡DÁMELO!-Gritó.

-¿Lo quieres?-Dijo agitándolo. Sally asintió. Sonic tiró el mando al suelo, destruyéndolo.

-Ni para ti, ni para mi.-Sonrió. Sally se llevó las manos a la cabeza, con los ojos en blanco.

-¿Pero que...?-Dijo con un hilo de voz. Miró a Sonic, lo agarró del cuello y lo sacudió.-¿¡TIENES IDEA DE LO QUE HAS HECHO!?-Gritó.

-Solo he liberado a...

-¡HAS LIBERADO AL CAOS, ESTÚPIDO!

-¿Caos? ¿que?

-¡SIN EL MANDO, LOS BRAZALETES NO FUNCIONAN, Y SIN LOS BRAZALETES, NO PUEDO CONTROLAR A AMY! ¡AHORA EL CAOS DE SU LOCURA NOS MATARÁN A TODOS!-

Fue interrumpida por un terremoto. Amy, que asta ahora había estado en el suelo, se levantó poco a poco, su pelo se levitó hacia arriba, sus ojos estaban en rojo. Cerró los puños y miró hacia arriba. Sonrió como Rosy le había sonreído a Scourge antes de efectuar su venganza.

-Gracias, Sonic...-Dijo fríamente.-Pero tu destino será el de todos...

Continuara...

¿El Caos a dominado a Amy? ¿Sonic conseguirá rescatarla? No os perdáis el próximo capítulo (¿y, es necesario decir: dejad reviews?)