El erizo azul observó cómo la abeja devoraba aquellas galletas de chocolate, parecía disfrutar de aquel sabor.

-¡Por fin! ¡Galletas!-Exclamaba contento mientras comía. Luego le dedicó una mirada al erizo.-Aunque me gustan más las galletas oreo, pero bueno, no están mal del todo. Buen trabajo, erizo.-Se mofó.

Al erizo azul le dio un tic en el ojo izquierdo, ¿quién se había creído que era? Aguanta Sonic, aguanta, sólo un poco más.

La cara se le iluminó cuando vio que se llevaba a la boca la última galleta.

-¡Más!-Exclamo, con un gesto caprichoso.

-Un trato es un trato.-Protestó el azulado.-Quiero la información ahora.

-¡Que te lo has creído!-Se rió.-¡No pienso soltar prenda!

El erizo apretó los puños y frunció el ceño. La abeja se estaba buscando un buen golpe.

-Charmy es así desde que Amy lo trajo con Big. Charmy es muy bromista.-Habló el gato, haciendo que Sonic se volteara a mirarlo. La abeja lo miró, con un gesto de desaprobación.

-El erizo no es malo, Charmy.-Siguió hablando.-Big lo sabe. Big confía en el erizo.

Fue un acto inesperado, y ambos miraron al gato bastante sorprendidos y extrañados, pero al final, la abeja suspiró, y habló con resignación:

-Estáaaaa bieeeen...lo hago por Big y por las galletas, por supuesto.-Y dicho esto, se sentó al borde de la cama, dejando sus pies colgando y mirando a los ojos de erizo.

-Dos amigos míos y yo conocimos a Amy en una tormenta de nieve y...

-Eso ya lo sé.-Le cortó Sonic, haciendo que la abeja se sorprendiera.-Hablé con Vector.

-¿¡Hablaste con Vector!?-El rostro de la abeja cambió, ahora parecía muy feliz.-¿¡Cómo está!? ¿¡Está bien!? ¿¡Se acuerda de mi!?

-Calma, calma.-Lo tranquilizó el azulado.-Él está muy bien, aunque se siente un poco solo. Y si, se acuerda de ti y de un tal Espio todos los días.

La abeja guardó silencio durante unos instantes.

-Te seré sincero, estaba a punto de contarte una trola.-Admitió.-Pero si mi buen amigo Vector confió en ti...significa que yo también debo confiar. ¿Por donde empiezo?

-Cuando llegasteis aquí.

-Está bien, empiezo desde ahí...Amy en realidad no quería venir a Villa Fren. Quería ir un poco más lejos, dijo que había cambiado de opinión de repente...pero, de una forma u otra, acabamos aquí. Para ser sinceros...el tren en el que íbamos, se escharró.

-Bueno, aquí es donde querías llegar al principio, ¿no?-Le pregunté, y ella asintió con una leve sonrisa.

-Ya que estamos aquí...nos quedaremos un par de días, luego continuaremos nuestro camino, ¿si?.

-Bien.-Respondió mi amigo Espio.

"Es verdad..." Pensó Sonic. "Había una tercera persona con Amy..." Se quedó pensativo un momento. "El camaleón.."

Estuvimos paseando por Villa Fren. Caray, no había ni un alma. Además, todos los lugares donde podíamos quedarnos estaban cerrados, porque había caído una nevada de las buenas...

Al final, encontramos una casa, que tenía las puertas abiertas. Por dentro todo estaba hecho un desastre, cómo si hubieran robado dentro, además, había una chimenea y unos troncos en el suelo. No nos lo pensamos, y encendimos la chimenea. Pensamos que habíamos tenido suerte, y así fue.

Después de un rato al calor del fuego, Amy se levantó, y dijo que iría a dar un paseo, ahora que la tormenta había parado. Salió sola, y cuando volvió, no lo hizo sola. Consigo traía a Big, el cual estaba mal herido y semi inconsciente. Por lo visto, salió a buscar a su rana Froggy, que se había perdido en la tormenta, y la encontró, pero la nevada era tal, que ya no sabía volver a casa.

Enseguida lo atendimos los tres, lo acurrucamos junto al fuego, y lo cuidamos hasta que despertó. Tenía un corte en el brazo, y Amy lo vendó con su pañuelo. Es el pañuelo que Big siempre lleva en el bolsillo.

Total, que Amy decidió buscar alguna tienda abierta para comprar comida, y yo me ofrecí voluntario para acompañarla. Las únicas tiendas que había abiertas eran las más lejanas, así que fuimos rápidamente, pero...deberíamos haber ido más despacio, ambos nos enfermamos. Pero yo lo estaba un poco más que ella...pero da igual, ¡soy muy fuerte!

Llegamos y ella compró todo lo que tenía que comprar, y al salir...el viento sopló tan fuerte, que una gigantesca masa de nieve de los tejados iba a caer encima de Amy, pero yo muy más rápido, y la empujé para apartarla, cayéndome a mi la masa de nieve...pero no solo era masa...dentro había...una maceta.

Me golpee la cabeza.

Según Espio y Amy quedé fatal, tanto que tuvieron que llevarme al hospital, pero yo sólo recuerdo partes de eso.

En resumen...salí vivo, como puedes comprobar, pero ya no podía continuar viajando. Tenía que quedarme en reposo...largo tiempo.

-¡Quiero ir con vosotros!

-Ya has oído al doctor, Charmy. Tienes que quedarte aquí. No te preocupes, Big cuidará de ti.

Intenté oponerme, pero ni siquiera podía mover las alas.

Lo último que recuerdo antes de que se marcharan fue una sonrisa triste de Amy, se sentía muy culpable por lo que me había pasado, aún recuerdo ese cálido abrazo de despedida que me dio.

Me fui a dormir...las últimas palabras que oí fue: Prision City

-¿Prision City? No me digas que se fueron allí...

-Es lo más probable.-Contestó sin darle mucha importancia, estirándose y recostándose.

El erizo se quedó un momento pensando, y luego se dio la vuelta.

-¿Te vas?-Preguntó la abeja antes de que saliera.

-Tengo que encontrar a Amy.

-¡Iré contigo!-Sugirió, intentando levantarse, pero sólo consiguió caer de bruces al suelo.

-Lo siento, pero creo que tienes que quedarte aquí.-Sentenció Sonic, cogiendo a la abeja por los hombros y subiéndola a la cama. Él resopló, con una clara señal de disgusto.

-Gracias por tu ayuda.-Agradeció, dándose la vuelta otra vez.-Oh, casi se me olvida.-Volteó.-En aquel tren que dices que se escacharró...¿conocisteis a una eriza negra ciega?

-¿Eriza negra ciega?-La abeja se quedó pensando unos instantes.-Sí que conocimos a una ciega.-Habló al final.-Pero...-Lo miró extrañado.-No era una eriza. ¿Acaso necesitas gafas?

Sonic se rascó la cabeza con confusión.

-¿Entonces qué era?

-¡Era una chica lince!

-Imposible.-Negó con la cabeza.-Sé que lo que vi fue una eriza.

-Mira listillo, sé lo que vi, sé distinguir entre un erizo y un lince.-Habló molesto.-Y esa chica era una lince ciega.

Resopló.

-Bueno...gracias.-Dijo antes de salir de la habitación, dejando a la abeja con la palabra en la boca.

Big se encontraba en la puerta.

-Big, ya me voy.-Se despidió de él, estrechando su mano.-Gracias por todo. No sé que habría hecho si no hubieras aparecido.

El gato esbozó una amplia sonrisa.

-Suerte. Amy habló de Sonic con Big. Dijo que era muy especial, y que estaba deseando verlo de nuevo.

Aquellas palabras hicieron sonreír a Sonic de oreja a oreja. Ahora más que nunca quería verla y atraparla en sus brazos.

-Nos vemos Big.-Dijo antes de salir corriendo, mientras Big se despedía agitando el pañuelo rosa de Amy a modo de despedida.

Llegó corriendo a la estación de tren. Ahora le tocaba ir a Prision City. Que por cierto, ¿que demonios pintaba allí la eriza rosa? Bueno, por lo menos iba acompañada, pero no sabía si calificar eso de peor o mejor.

Entró a la estación, y sin pensárselo dos veces fue a pedir el boleto para el tren, pero, por sorpresa (o no tan sorpresa), ya no hacían viajes hacia allí. Era muy peligroso. Bueno, se puede suponer, el nombre de la ciudad lo dice todo. Aquello estaba lleno de cárceles, o eso le habían dicho a Sonic, allí sólo se acercaban criminales.

Bueno, no queda otra que ir corriendo hacia allí.

No hay problema, el erizo azul es el más rápido del mundo.

Tardará poco en llegar allí. Además, al dejar Villa Fren, la nieve se acaba.

¡Por fin un poco de sol!

Uy uy uy, la cosa mejora por momentos eh? -3-

Gracias por leer! Perdón por la espera!

Sonic, Charmy, Big...(c) SEGA