Le sonó el estómago. Había olvidado la última vez que había probado un bocado de alguna comida, llevaba horas corriendo, pensando siempre en lo mismo. No podía seguir haciendo caso omiso a los avisos de su abdomen, de seguir así, lo lamentaría pronto.
Una vez llegado a Prision City, decidió parar en algún local para "recargar baterías", pero sabía que sería una tarea complicada.
Prision City era, para los curiosos, el mejor lugar donde vivir una aventura. Muchas eran las historias que inundaban sus calles, muchas...
Sonic se fijó en que había pocas casas, y ni un alma caminando por las calles. Prision City era oscura, no había colores brillantes ni chillones, sólo oscuridad y tristeza.
Descubrió una taberna, bastante oculta entre las sombrías calles, pero no había más sitio donde poder comer, así que sin pensárselo dos veces, entró.
Sólo había dos personas, una en la barra y la otra en una mesa.
El erizo tomó asiento en la barra, y pidió un refresco bien frío. Mientras esperaba, observó el local. Se notaba que no pasaba por allí mucha gente, y que el dueño no se molestaba en tenerlo todo ordenado y limpio para los escasos clientes.
Su mirada descansó en el vaso, que estaba lleno hasta arriba de refresco de naranja. Le pidió al camarero que había detrás de la barra algo que pudiera comer, y este se metió en la pequeña cocina.
Sonic no paró hasta tener el vaso hasta la mitad, y entonces se fijó en que la persona que estaba sentada más próxima a él, no paraba de mirarlo. Llevaba una capa negra que oscurecía su rostro, y este pequeño detalle le pareció familiar al erizo.
-Perdón...¿Nos hemos visto antes?
La figura sonrió , pero no contestó. Le dio un largo trago al refresco que tenía.
Sonic se encogió de hombros, y procedió a comer el bocadillo sencillo que había improvisado el camarero para él. Tenía un par de ingredientes, pero a causa del hambre que tenía, le sabía a gloria.
-¿A dónde te diriges, viajero?-Le preguntó entonces el camarero, un armadillo negro con una mecha roja, alto y delgado.
-Estoy buscando a alguien.-Se limitó a responder, mientras devoraba el bocadillo.
-¿A alguien de aquí?-Interrogó.
-Sólo sé que pasó por aquí, no se si se quedó.
-¿Podría describírmelo?
-Es una chica, una eriza. Tiene el cabello rosado y corto, y tiene unos preciosos ojos jade que cortan la respiración...y una sonrisa que mueve montañas.-La describió con una sonrisa, mientras el camarero no podía evitar soltar una risita.
-¿Es su novia?
-Algo así.-Contestó mientras se bebía lo que le quedaba de refresco.
-Ciertamente, no me suena esa descripción.-El camarero se quedó pensativo.-¿Tiene nombre?
-Sí, se llama Amy Rose.
El silencio se apoderó del local.
-¿Por qué buscas a Amy?-Preguntó una fuerte voz a sus espaldas. El erizo se dio la vuelta rápidamente, y su mirada se encontró con la de un camaleón morado.
-¿Conoces a Amy?-Preguntó con esperanza el erizo azul.
-La pregunta es, ¿cuánto la conoces tú?-Habló mientras daba un par de pasos hacia él, mientras Sonic se bajaba de la silla, sin miedo. Se fijó en el camaleón, y no pudo evitar acordarse de Vector, de su casa, de la foto donde aparecían él, la abeja y...
-¿Eres Espio?
El camaleón se sorprendió un poco, ¿de qué lo conocía aquel extraño?
-¿Te conozco?
-No, pero yo a ti si.-Respondió Sonic con una sonrisa.-Me envía Vector.
-¿Vector?-Repitió el nombre de su amigo con melancolía, y el erizo asintió.
-Vector me envió con Charmy, y Charmy me dijo que viniera aquí. Estoy buscando a Amy.
-Pues aquí no la encontrarás.-Levantó la voz, con el ceño fruncido.-Te sugiero que te marches.
-He recorrido un largo camino...y no voy a irme sin Amy.
-No era una pregunta. Márchate.
El erizo azul apretó los puños, y abrió la boca para decir algo, pero alguien habló primero:
-Es Sonic.-Dijo la persona encapuchada, mientras se terminaba el refresco tranquilamente. El erizo azul lo miró sorprendido, ¿cómo lo sabía?
El camaleón examinó de arriba a abajo al erizo, sorprendido, y pensativo.
-Sonic, ¿eh...?-El rostro del camaleón se relajó.-No está aquí.
El erizo lo miró, y acto seguido, su rostro se descompuso.
-¿Dónde está entonces?
-No te asustes erizo, me imagino que has recorrido un largo camino, si realmente Vector y Charmy han hablado contigo...Tienes suerte de que la descripción que me dio Amy coincida con tu aspecto...si no, no me fiaría de ti.
El erizo de ojos verdes comenzó a perder la paciencia, no podía soportar ni una sola charla más, pero tampoco podía arriesgarse a mandarlo a callar.
-¿Dónde está?
-En la cárcel.
-¿Cómo? ¿¡En la cárcel!?-El erizo alzó la voz.
-Estás en Prision City, ¿qué te esperabas? -Se encogió de hombros.
El erizo se agarró la cabeza con las manos, todo iba demasiado deprisa, y no le daba tiempo a procesar toda esa información.
-Está bien. Amy está en la cárcel en Prision City. Bien. Prision City está lleno de cárceles...¿En cuál está ella?
-En Keimu, la más grande de todas.-El camaleón miró por la ventana, y señaló una cárcel un poco lejana, pero era la más grande notablemente.
El erizo no necesitó más información, le pagó al camarero, y salió corriendo con destino a aquella cárcel.
-¿Estás segura de que es Sonic?-Le preguntó el erizo al encapuchado, el cual, se bajó la capa, dejando ver una lince de pelaje marrón y cabello negro. Era ciega.
-Sí, estoy segura. Viajé con él en el tren, me disfracé de eriza negra. Fue muy divertido.-Rió, con los ojos fijos en la puerta.-Suerte, Sonic.
¡El próximo capítulo seguramente será el último el penúltimo!
Cada 5 reviews, nuevo capítulo (así tardaré menos en actualizar) gracias y espero que lo hayan disfrutado :)
