Este capítulo contiene escenas de rating M.

La verdad, curiosamente, esta fue la primera vez que escribí una escena así, por tanto no sé que les parecerá.

Un abrazo, disfruten la lectura.

xXx

Mía

Me estaba volviendo loca sentir los labios de Kara recorrer mi cuello, no podía controlar mis reacciones, estaba fuera de mí, no tardó en quitar mi blusa para encontrarse que no tenía brasier, jadea al ver mis pechos erguidos rogando por atención, sumerge su rostro entre ellos para llevarme hasta mi habitación, me tumba sobre la cama observando mi cuerpo con descaro y anhelo...

- Necesito que me esperes un segundo, por favor - Dice con una voz ronca que me corta la respiración, yo solo asiento y ella, literalmente, sale volando.

Decido quitarme el estorboso short y la ropa interior cuando veo que entra nuevamente con una pequeña caja en la mano, observa mi desnudez con los ojos totalmente dilatados…

- No quiero contenerme contigo y para eso necesito esto. - Abre la caja sacando un pequeño collar con una gema verde, desorbito mis ojos al darme cuenta que es kryptonita.

- Kara no, eso te puede hacer daño, no quiero que te pase nada malo. - Le digo inmediatamente poniéndome en pie.

- Ya lo he usado antes - Me sonríe un poco avergonzada - Y quiero repetirlo, confío en ti, además es solo la cantidad suficiente para ser un poco más humana, no me hará daño, Alex lo hizo para mí cuando estaba más joven y no podía controlar del todo mi fuerza, me permitía llevar una vida más normal.

Tomo su rostro con ternura, me encanta la confianza que me tiene, no me puedo resistir a su mirada tan cdulce y deseosa a la vez… La beso, lentamente recorro el contorno de sus labios con mi lengua, reconociendo su sabor, su textura, tomo el collar de sus manos y se lo coloco alrededor de su cuello para luego deslizar mis manos hasta el primer botón de su camisa que voy quitando con mesura mientras me pierdo en su mirar azul.

Podría hundirme en esa profundidad para siempre...

- Te deseo Lena - Me dice con su voz tan ronca por el deseo que no puedo evitar gemir.

Termina de quitarse su camisa junto con el sujetador, no tarda en deshacerse de los pantalones, sus labios recorren mi cuerpo marcando un camino desde mi cuello hasta mis pechos que no duda en empezar a devorar, observo como su lengua traza toda la silueta para luego situarse en la parte más sensible y necesitada, me maravillo al ver como desaparece uno de mis pezones en su boca y siento que las piernas me fallan por la excitación.

- Oh por Dios Kara - Me toma por la cintura y me arrastra a mi cama, mientras repite el proceso una y otra vez en mis senos, comienza a bajar por mi abdomen, siento su lengua formando figuras sin sentido hasta mis caderas dónde muerde con delicadeza, causando un estremecimiento y no puedo evitar arquear mi espalda sin control. Abro mis piernas para ella y gime al ver mi sexo expuesto para su deleite, me toma fuerte por los muslos sin llevarse mucho preámbulo para pasar su lengua, de arriba abajo, por los pliegues de mi intimidad y luego centrarse en mi clítoris mientras que me aferro a su cabello cual naufrago a la orilla, pegándola más a mí con ansias.

Mis gemidos no cesan y suelto un pequeño grito al sentir sus dedos deslizándose a través de mi humedad, escucho como gruñe por la sensación de mis paredes presionando alrededor de ellos.

- Se siente tan bien tenerte así Lena - su voz es mi perdición en este instante - Deseaba tanto volver a tenerte - Siento como sus penetraciones lentas van aumentando el ritmo de forma salvaje, deja mi clítoris para subir dando pequeñas mordidas, lamidas y besos húmedos por toda la extensión de mi piel, se enfoca por unos momentos en mis pechos nuevamente causando que mi respiración se corte en respuesta, estoy llegando al cielo…

Sube a mis labios que se unen a los suyos con fervor hasta que no puedo más y estallo en un éxtasis avasallador, mi cuerpo convulsionando en placer, mis uñas trazando un camino ardiente por toda su espalda… Cada espasmo me envuelve en una nube que poco a poco se disipa, admirando los ojos preciosos que tengo delante, siento que sale, muy despacio, de mi interior dejando sus dedos sobre mi boca para que pruebe mi propia esencia y su mirada se dilata aún más.

Invierto nuestras posiciones, no tardo en recorrer su figura entre mordidas y besos, con aquellos gemidos alentadores llego a su centro de placer, está empapada… Mi respiración se corta al saber que soy yo la causante.

- ¡Por Dios Kara! ¿Esto es por mí? - Sus mejillas están ruborizadas por la excitación, solo asiente y yo no tardo en probarla, sus gritos probablemente se escucharon por toda la ciudad, es tan exquisita…

Me volveré adicta a su aroma, sabor, a la sensación de tenerla literalmente deshaciéndose en mi boca.

Mis manos recorren sus piernas torneadas y no tarda en llegar a su primer orgasmo, derramándose sin pudor en mi boca. No dejo que se reponga cuando introduzco mis dedos y empiezo a penetrarla con fuerza, ella enloquece entre gemidos, clava sus uñas en mi nuca, en un movimiento me guía para que la bese, lo hago sin perder el ritmo en el medio de sus piernas, quiero más…

Así que me detengo causándole un gemido de frustración, abre los ojos y yo me acomodo para que nuestros sexos hagan contacto, me siento desfallecer cuando su fluidos y los míos se mezclan entre sí, no tardo en empezar a moverme, la fricción se me hace deliciosa y a Kara también porque se aferra a mis glúteos incitándome aún más, juntas nos dejamos ir con nuestros cuerpos cubiertos en una leve capa de sudor.

Mi sonrisa no es de este mundo, me siento plena porque ahora si puedo decirlo…

- Eres mía Kara Danvers, no lo olvides - Tomo su rostro y la beso, con una devoción que ella corresponde.

- Solo tuya Lena pero recuerda que tú también me perteneces. - Me responde con un gruñido para luego morder mi labio inferior dándole un pequeño tirón.

Un día indudablemente placentero.

xXx

Desperté un poco desorientada, permanecí aun con los ojos cerrados, no sé a qué hora nos quedamos dormidas, sólo sé que mi cuerpo se sentía perfectamente complacido. Siento su mano acariciando mi rostro, abro los ojos y me encuentro con sus hermosos azules, por la ventana noto que está cayendo la tarde, le sonrío, veo que aun tiene el collar puesto, me estiro para besarla y se lo quito en el proceso, tomo la caja, que noto, está recubierta de plomo, lo guardo y veo como las marcas que tenia por varios lugares de su cuerpo desaparecen poco a poco, es fascinante...

- Hola - Me dice con una sonrisa radiante

- Hola - Acaricio su rostro, quitando algunos cabellos rebeldes - Eres hermosa, aun no puedo creer que estés aquí.

- No tan hermosa como tú y bueno, sinceramente, tampoco yo puedo creerlo. - Suelta un suspiro que me causa un leve sonrojo.

- Debes tener hambre ¿pedimos algo? - Ella asiente

- Si, por favor, me muero de hambre…Y sé que tu también. - Me levanto rápidamente perdiendo un poco el equilibrio por el temblor de mis piernas, Kara me sostiene en sus brazos enseguida - Creo que nos inspiramos. dice tímida.

- Un poco, si - reímos - No todos tenemos poderes de regeneración.

- Pero me tienes a mí para cuidarte mientras repones fuerzas. - Me da un casto beso en los labios...

Es un encanto.

Pedimos algo a domicilio, durante la espera Kara me llevó a darnos un baño, nos pusimos algo cómodo, la comida llegó y decidimos ver una película mientras hablábamos tonterías.

- ¿Te quedas conmigo esta noche? - Le pregunto.

- No hay otro lugar donde desee estar... - Llevándome en brazos hasta la habitación.

Una Súper con una Luthor... ¿Quién lo diría?

El destino es incierto para nuestras chicas, se avecinaban batallas duras donde la confianza será esencial a la hora de enfrentarse a creencias, ideales y aquello que se llama familia.