Querido Sonic:
Tengo tantas cosas que decirte, que no sé ni por dónde empezar. Seguramente te extrañe recibir una carta mía después de tanto tiempo. Ni siquiera sé si tendrás tiempo para leerla.
Hace al menos tres años que te fuiste de gira. Yo seguía trabajando en el bar... Bueno, hasta hace poco. Me despidieron. ¡Pero no creas que me siento triste ni nada por el estilo! La verdad es que ha sido como una liberación. Nunca me gustó demasiado trabajar allí, y últimamente he estado despistada... Así que no es una noticia sorprendente.
Por fin he podido dedicarme un poco de tiempo para mi. Es genial poder levantarme a la hora que quiera, dedicarle tiempo al jardín, re-decorar mi casa, buscarme...
Sin embargo, hay algo que extraño de mi vida pasada... Y eres tú, Sonic.
¡Pero bueno! He estado viéndote en la televisión, ¡veo que te está yendo muy bien, y estoy muy feliz por ti!
Tienes mucho talento, Sonic. Y estoy muy orgullosa de ti. Y me alegro mucho de haberte conocido.
Uh, eso último suena como una despedida, ¿verdad?
Te preguntarás por qué he decidido escribirte esta carta ahora. La verdad es que tengo algo que contarte...
Quiero ser totalmente sincera contigo y que seas conocedor de toda la verdad, Sonic, porque sé que te importo y que te preocupas por mi.
Antes que nada, quiero que sepas que estoy y estaré bien. No te preocupes por mi.
Hace menos de un año, supe que me estaban vigilando. Tengo sospechas para creer que se trata de alguien relacionado con mi pasado. Tú ya sabes que mi hermana, Rosy, falleció. Pero, por algún motivo, siento que no es del todo cierto...
Bueno. Aunque no sea ella, sé con certeza que alguien me está acosando. Por eso le pedí dinero a Sally y me marché.
He estado viajando desde entonces, y muchas personas se han unido a mi. No me he sentido sola en ningún momento. (Ojalá pudieras conocerlos, ¡son todos un encanto!)
Sabes, Sonic... Siento que estoy huyendo, a la vez que busco respuestas. ¿Crees que podré conocer la identidad de la persona que me está siguiendo? No consigo dormir tranquila mientras pienso en ello...
Oh, tengo que irme. Seguiré escribiéndote más tarde, lo prometo. Es urgente.
(La caligrafía tras este párrafo, empieza a ser descuidada y apresurada.)
Sonic, he hecho algo terrible.
Te lo resumiré: me reencontré con un amigo de la infancia, Mephiles, y él me ayudó a "darle solución" a mi problema. La persona que me acosaba era Scourge, no sé si te acuerdas de él. No sé qué le ha hecho a Rosy, pero estaba solo cuando me encontró.
Mephiles acabó con él antes de que lo hiciera conmigo. Y yo le ayudé.
Me siento terriblemente mal por haberlo hecho, Sonic, pero... Ya no hay vuelta atrás.
La policía va a encontrarnos pronto. No tengo mucho tiempo. Tengo que cambiar de identidad e irme de aquí lo más rápido posible.
Mephiles me ha sugerido fingir mi muerte para que la policía no me busque más. Vamos a intentarlo. Pero no te preocupes, pase lo que pase, él cuidará de mi, estoy a salvo con él.
No sé si Rosy está viva o muerta; pero no hay duda de que nos hará daño si se entera de lo que le hemos hecho a Scourge. Ella está loca... Y lo quería, a su sádica manera, pero así era.
Tengo que irme ya, pero no quiero que te preocupes por mi.
Espero poder encontrarme contigo, y si no es en esta vida, que sea en la siguiente.
La próxima vez que nos veamos, llámame Amelia Brown. (Lo sé, un nombre original, ¿verdad? Já.)
Nos veremos muy pronto, Sonic.
Te quiero y siempre te querré.
-Amy Rose.
Leyó la carta una última vez mientras sus dedos jugaban con un mechero, viendo en su cabeza la imagen de aquella eriza rosa con sus maletas, muerta de miedo por tener que empezar de cero.
La acompañó todo el tiempo que pudo. Arriesgó su propia libertad para que ella fuera libre. Y aquella carta podría estropearlo todo.
Ella se la había dado con confianza, y le suplicó que se la diera al erizo azul. Pero no pensaba hacerlo.
-No sé por qué confiabas tanto en mi, Amy.-Dijo, mientras acercaba el papel al vivo fuego entre sus manos.-Pero no debiste hacerlo.
Él era perfectamente consciente de lo que acababa de hacer. Todos los sentimientos plasmados en el papel, que tanto trabajo le había costado escribir a la joven, habían desaparecido. Ya no quedaban pruebas de que estaba viva, ni de su amor.
Y lo más importante, jamás sería encontrada. No podrían.
-Mephiles the Dark, el descanso a finalizado. Hora de volver a la celda.-Dijo una voz robótica a las espaldas del erizo.
-Ya voy, pedazo de hojalata.- Replicó, dándose la vuelta y siendo escoltado por el robot, mientras las llamas terminaban por consumir las últimas palabras de Amy Rose.
Consideraba necesaria esta intervención para no dejar cabos sueltos en la historia, y que tuvierais todas las explicaciones que os merecéis.
Ahora sí, ha sido un placer estar con vosotros hasta ahora.
Aquí termina el Rokero y la Camarera.
¡Gracias por todo! :)
