Secuestro
Kara...
Es mi único pensamiento. Al menos sé que conocí el amor en brazos de ella, solo que no puedo creer que todo acabe así, no me parece justo para nosotras. Tengo mis ojos cerrados con fuerza esperando el impacto inminente, hasta que siento unos fuertes brazos sostenerme.
- Te tengo – Me sonríe Kara con lágrimas a punto de escapar de sus ojos.
- ¡Dios, creí que no la contaba! – La abrazo con fuerza – Mi amor ¿Qué pasó? ¿Estás bien?
- ¿Tu amor? – Escucho una voz más que conocida ¡Mierda! - ¿Estás enamorada de esa alienígena Lena?
- Si Lex. Realmente no es tu problema, no creo que te vaya lo de hermano sobre protector ahora. – Me volteo encarándole, dándome cuenta que estoy a nada del suelo. Veo a mi rubia y entiendo porque estaba a punto de llorar, le doy un suave apreton para calmarla y pongo mis pies en tierra firme.
Si, aquí estoy más segura.
- ¿Qué clase de Luthor eres? – Grita furioso
- Pues, una que no comparte tu sangre, por suerte. – Sonrío cínica.
- Siempre te consideré mi hermanita independiente de nuestros lazos sanguíneos – dice con un tono que parece nostálgico.
- Lo olvidaste muy pronto, Alexander. Obsesionándote con cosas sin sentido, ni siquiera pude entender que pasó para que cambiaras tan abruptamente.
- Eres una traidora – gruñe
- Oh si, volvemos a la familiar locura. – Lo observo detenidamente y él sonríe
- Seré un hermano protector, alejándote de las malas influencias querida Lena. – Solo logro sentir una ráfaga de viento y a mi novia siendo arrastrada por ella.
- Para con esto Lex, tienes todas las de perder. – Lo encaro pero lo tengo delante.
¿En qué momento se movió tan rápido?
- Ya no es así. – Todo se volvió negro.
xxXxx
Me despierto con un terrible dolor de cabeza, no quería imaginar lo peor pero lo cierto es que estaba en una pequeña habitación con poca iluminación.
- Al fin despiertas Lena – La odiosa voz de mi "querida madre".
- Estaba disfrutando de una hermosa siesta, lástima que despierto y lo primero que veo es tu cara – le sonrío con hipocresía.
- Me alegra que te divierta esta situación, Lex me ha dicho sobre tu "relación" con la kryptoniana, ¿no te cansas de hundir nuestro apellido? - pregunta con rabia
- Pues la última vez que lo vi, por fin nuestro apellido como dices, no estaba causando terror, creo que tienes muy mal ubicado los conceptos de bien y mal en tu cabeza madre - escupo las palabras con molestia.
Ella me mira con desprecio y no dice nada, solo se retira.
Estoy preocupada por lo que pueda estar pasando mi novia, no sé si el tal bizarro la hirió, simplemente no sé nada y tampoco puedo creer nada de lo que me digan aquí.
No encuentro nada con lo que pueda escapar, así que me limito a dar vueltas como un león enjaulado, cosa que no es tan metafórica.
Escucho un ruido proveniente de la puerta, al parecer se tomaron molestias en mantenerme segura.
¿Creen acaso que soy Supergirl?
- Espero estés disfrutando tu estadía Lena - Dice mi hermano con un traje formal e impecable.
- Claro Lex, estoy conmovida por tantas atenciones de tu parte. - Me acerco observando fijamente su rostro y lo golpeo sin previo aviso rompiéndole la nariz.
Ouch, eso dolió.
Sacudo fuerte mi mano por el dolor.
- No seas estúpida, ni que fueras tu noviecita, esto no es suficiente para hacerme daño – se ríe mientras presiona su nariz sangrante.
- Tienes razón – reacciono dándole con mi rodilla en su entrepierna haciendo que se encoja de dolor - y tú no tienes genitales de acero.
- ¡Maldita! ¿Te has vuelto loca? - Grita furioso, encogido de dolor.
- Tal vez... - Sonrío al ver que la puerta es arrancada de golpe.
- ¡Lena! - Dice Supergirl acercándose rápidamente - ¿Estás bien? - Yo asiento abrazándola.
- Sabía que vendrías por mí, espero no haberte preocupado demasiado. - Me sonrojo
- Me alegra tu confianza… Te amo, Lena. - siento sus labios posarse en los míos con ternura.
- Y yo te amo a ti, mi amor. Ahora, agarra al idiota de mi hermano antes de que se escape. - Ella toma a Lex antes de que salga por lo que anteriormente era la puerta.
- Chicas - Entra Alex con Lillian esposada - No hay rastros de Superman ni de Bizarro.
Veo a mi hermano sonreír y un humo verde empieza a esparcirse. Solo logro distinguir a Alex reforzando su agarre en Lillian, mi novia se debilita y Lex se suelta dándole un golpe totalmente innecesario, ya que ella se encontraba en el suelo.
Oh, no debiste hacer eso…
Salgo disparada rápidamente detrás de él, ignorando la voz de mi novia y mi cuñada.
Lex se dirige a la salida lateral como era de esperarse por ser el único camino libre, el lugar parece estar desierto...
- ¿Quien rayos eres tú? - Escucho al acercarme.
- Tu peor pescadilla - Dice la otra persona.
Al salir veo a Lex completamente sometido y esposado, sonrío.
- ¿Estás segura de que quieres ayudarme con esto? - Le pregunto a la persona
- Claro que sí Lena, te lo dije antes y te lo repito ahora, cuentas conmigo. - Sonríe.
- Perfecto Maggie, llévalo a donde quedamos, allí no podrán rastrearlo. - Tomoel rostro de mi hermano - Espero que tengas unos dulces sueños, querido. - la morena le inyecta algo en el cuello y yo entro nuevamente a la instalación dejando el resto del plan en sus manos.
Camino en la dirección en que vine, encontrándome con Kara.
- ¿Estás bien? ¿Cómo se te ocurre irte así? Podía ser peligroso. - Dice mi novia.
- Lo siento, igual escapó. - Alex me observa y yo asiento en reconocimiento.
A veces es necesario hacer las cosas de la manera en que nadie se espera.
Ojala Kara no se moleste demasiado cuando se entere, mi único deseo es protegerla.
A veces el concepto del bien y el mal manejan una línea muy fina por donde muchos caminan. Lo verdaderamente difícil es mantenerse equilibrado mientras se decide jugar a saltarla.
