Destrucción

Sentía como todo me daba vueltas, no entendía cómo podía estar aquí, creo que ninguna de las mujeres a mi lado daba crédito...

- ¿Madre? - Ella levanta una ceja

- Te dije que tú ya no eras mi hija, Lena ¿acaso lo olvidaste? - Sonríe.

- ¿Cómo puedes estar aquí, Lillian? Los sumergí a Lex y a ti en una ilusión, sabría si algo hubiera cambiado - Espeta Lyanna muy molesta.

- Tú cállate, traidora. Aun así eso me resultó conveniente... Mi hijo puede dejarse manipular demasiado por sus sentimientos algunas veces - sonríe irónica.

- Sigo sin entender - dice Lena - Además se supone que este lugar es de Lex ¿Cómo lo encontraste?

- Oh pues... ¡Gracias a ustedes! Yo también tenía mis dudas de donde se encontraba Clark. Los clones fueron principalmente mi idea, ya que yo misma hice uno, el que, por cierto, está dentro de tu ilusión, traidora. Sin embargo con los kryptonianos es un poco distinto ya que sus genes son levemente diferentes y, como Alexander se negaba a darme acceso a su queridísimo Superman, no podía seguir con mis planes - hace un gesto con la mano poniendo los ojos en blanco.

- Tú definitivamente estás loca. - Digo sin miramientos

- Me importa muy poco tu opinión, Lena. Así que si me haces el favor de apartarte, verás, necesito que siga inconsciente. - Sonríe dando unos pasos hacia nosotras

- ¿Y usted, de verdad cree que la vamos a dejar acercarse? - Pregunta Maggie

- Oh claro, supongo que no, si mi amabilidad no funciona… ¿Quién creen ustedes que controla a Bizarro? Debo admitir que la agente Danvers con ese traje que le hiciste fue un pequeño problema, pero no deja de ser humana, tuve que intervenir un poco y aun así no fue tan complicado acabar con todos - Creo que su sonrisa se agranda al ver mi palidez y la de Mags.

No tuvimos tiempo de analizar nada más cuando entró Bizarro a toda velocidad golpeando a Lyanna que quedó inconsciente, lo que no sabía mi queridísima madre es que Mags llevaba un traje con ella, solo que escondido en un brazalete, adoro la tecnología.

La morena y yo nos miramos, le hice una seña para que esperara, quería asegurarme de que Lillian no estaba al tanto y que no tuviera algún otro as bajo la manga, disparo el arma que Maggie me dio en dirección a la que por mucho tiempo llamé madre, dándole en el muslo, quería atraer la atención de ella para que mi compañera pudiera enviar la ubicación a Winn en caso de que queden algunos refuerzos... Espero que Kara y mi cuñada estén bien.

Maggie entendió el mensaje y se escondió detrás de donde estaba Clark, no vi lo que hacía pero esperaba no perdiera mucho tiempo. Bizarro se acercaba de manera muy lenta hasta mi, sentía mi cuerpo temblar de miedo, sabía que no sería compasivo y que probablemente fuera mi último respiro... Aun así, sucedió algo sin precedentes, dudó, no entendía cómo ni porqué pero se quedó mirándome como debatiéndose si era correcto o no, fue suficiente para que Mags saliera con el traje al ataque, yo corrí donde estaba Lyanna, tratando de hacerla reaccionar, mientras que Lillian se arrastraba gritando que nos mataría a todas.

Dios, ¿en serio esa mujer tiene sentimientos?

Todo se volvió un caos... Vi a Lillian intentar atacar a Maggie, la morena la vio acercarse y la golpeó.

- ¡Eso es por Lena, cretina! – Luego salió despedida por un golpe dado por Bizarro, vi que Lyanna abría los ojos lentamente.

- ¿Estás bien? - Le pregunto tomando su rostro

- Un poco mareada pero bien o eso creo. - Me regaló una media sonrisa que me tranquilizó, cuando escuchamos un improperio de Mags

- ¡Mierda! - decía cuando había sido golpeada contra unas especies de tuberías que expedían una especie de gas y todo empeoró cuando Lillian disparó hacia donde estaba Mags que gritó - ¡No! - Apartándose rápidamente tras haber una pequeña explosión.

- ¡Maggie! - Gritamos Lyanna y yo al unísono

- Eso no se ve bien - Digo al ver que una columna está a punto de derrumbarse, vemos que Maggie corre alejándose del peligro pero Bizarro la vuelve a golpear - Kryptonita, necesitamos más kryptonita. ¿Puedes abrir un portal para poner a salvo a Clark?

- Claro que si - nos acercamos a donde estaba su cuerpo aun inconsciente, Lillian al vernos dispara pero Lyanna evade el ataque con su magia y con un gesto hace que, de pronto, caiga su cuerpo inerte - Está bien, solo la he hecho dormir.

Lyanna abre el portal y vemos que mi hermano está sentado, algo desorientado con Alex a un lado que nos miraba perpleja.

- ¿Ustedes… cómo? - Intenta pronunciar

- No hay tiempo Alex, ayuda - trataba de arrastrar el cuerpo de Clark que resultaba muy pesado, mi hermano y cuñada nos ayudaron rápidamente - Ahora Lillian - mi hermana con fastidio fue a recoger su cuerpo. - Ponle las esposas a ambas, luego daremos explicaciones.

Escuchamos otra fuerte explosión y vimos a Maggie tirada en el suelo sangrando, Bizarro era demasiado fuerte.

- Lex necesitamos detener a Bizarro, ¿Dónde hay más kryptonita? - El bajó la mirada.

- No hace falta. ¡Bizarro! - Grita, atravesando el portal, el aludido se detiene volteando, momento que Maggie aprovecha para alejarse - Detente ya, no sigas, no es necesario - él se detuvo pero otra explosión detrás de donde estábamos se produjo, justo donde había disparado anteriormente Lillian, Bizarro se apresuró y nos cubrió en el momento que creíamos moriríamos aplastados.

- Hu..ir - dijo Bizarro, era la primera vez que lo escuchaba articular una especie de palabra, miraba a mi hermano con devoción absoluta y vislumbré allí algo de humanidad

- No, pero tú... - Decía Alexander cuando una alarma empezó a sonar – El lugar se va a destruir, es un programa de seguridad, salgan de aquí. – Lyanna y yo corrimos a ayudar a Maggie

- Lex, ven por favor - insistimos Lyanna y yo.

- No quiero dejarlo, él solo hacía las cosas que le ordené - vi llorando a mi hermano.

- Ir - Dijo Bizarro mirando a mi hermano con algo parecido a una sonrisa y entre mi hermana y yo lo arrastramos mientras él no paraba de llorar, atravesamos el portal por poco, sonó una fuerte explosión pero Lyanna logró cerrarlo a tiempo.

Todos observábamos el lugar donde se había cerrado el portal como si en cualquier momento fuéramos a despertar de un mal sueño, reaccioné mirando a mi alrededor, no veía a mi novia por ninguna parte y empecé a ponerme nerviosa...

- Alex... ¿Dónde está Kara? - ella me miró como buscando las palabras adecuadas.

- Está en el DEO, salió gravemente herida y ahora mismo está en una especie de estado comatoso, Winn recibió el mensaje de Mags pero la señal no era muy clara así que no entendió donde se encontraban, por eso vine a buscar a Lex. - Mis lágrimas empezaron a derramarse

- ¿Se pondrá bien? - La vi forzar una sonrisa.

- Es Supergirl, claro que se pondrá bien - Pero no escuché convicción en sus palabras solo sentí los brazos de Lyanna rodearme y eche a llorar soltando todo lo que hasta ese momento llevaba reteniendo, nadie dijo nada hasta que mi hermano rompió el silencio abrazándome también.

- Perdóname, Lena, perdóname, me desquicie, no sé cómo podré arreglar todo el daño que he hecho, lo siento. Tu también Lyanna, por favor, perdónenme - Se aferraba a nosotras con fuerza, temiendo que lo rechazáramos

- Está bien, Lex todo estará bien pero sabes que debes dar la cara por muchas cosas - lo abrazamos

- Lo sé y lo haré. - suspiró resignado

- Que escena tan enternecedora - se escuchó la voz de Lillian, rompiendo la poca paz que había, todos la miramos con desprecio. - Son unos débiles, todos, ineptos, yo que creía tener unos hijos inteligentes, que creí criarlos bien.

- ¡Cállate! - Gritó Lex - Por tu maldita culpa ha pasado todo esto, por ti ataqué a mi hermana, por ti y tus malditas ideas. Te aprovechaste de mi dolor, aunque eso no justifique nada de lo que he hecho, enfrentaré mis errores como se debe.

- Ella también tiene que pagar - Espetó Lyanna mirándola furiosa.

- Al menos los dos alienígenas de los que se enamoraron siguen inconscientes, con un poco de suerte, tal vez jamás despierten - Sonrió victoriosa

- Eres un monstruo - Dije incapaz de reconocer humanidad en ella - Juzgué mal a Bizarro, aquí el único monstruo eres tú.

- ¿Crees que me importa lo que pienses Lena? - Sin previo aviso Alex golpeó a Lillian, dejándola noqueada.

- Ups, se me resbaló la mano. Decía demasiadas estupideces. - Se encogió en hombros.

- ¡Esa es mi Danvers! - Gritó Mags torciendo el gesto en dolor. - Estoy bien, solo un poco magullada, mejor regálame un beso - Dijo enseguida que Alex se acercó y negando sonrió para luego besarla con cariño.

- Vamos, hay que atender a Clark correctamente y quiero ver a mi novia - Digo de pronto, un poco celosa de su felicidad

Mi hermano se ofreció cargar con Clark, mientras Alex y Maggie agarraron a ambas Lillian, Lyanna abrió un portal, estaba aun aturdida por el golpe que recibió de Bizarro pero pudo hacer su último esfuerzo.

- Sigo sin entender esto - dice mi cuñada señalando a las mujeres que cargaban ella y su novia.

- Cuando estemos con los demás lo explico. - Ella asintió y cruzó el portal seguida de todos.

xxXxx

Después de explicar todo lo que había hecho Lillian, Lex asumir su responsabilidad de volver a prisión con el derecho a quizás en un tiempo pagar el resto de su condena en casa, pude por fin ver a mi novia, Mags y ella estaban en la misma habitación, la primera estaba bien en lo posible, por suerte el traje la ayudó a no recibir daños más graves pero tendría que estar algunos días allí, en cambio Kara, ella parecía dormir plácidamente en una cámara solar, no tenía ninguna herida visible, al menos, a Clark lo habían puesto en una igual en una habitación contigua donde lo acompañaba Lois.

Al tercer día Clark había reaccionado, yo seguía sin moverme del lado de Kara, Alex me había facilitado ropa con el cual pude asearme allí, aparte de traerme la comida, realmente no tenía mucho apetito, me obligaba a comer, ya que si no lo hacía me haría tragar todo a la fuerza... Y yo no quería poner a prueba la veracidad de sus palabras.

Entre Mags y ella trataban de animarme, contándome un montón de cosas, haciendo planes, pero a medida que transcurrían las semanas mi ánimo iba en deterioro, me obligué a trabajar desde allí para distraer mi mente, Clark ya había venido varias veces y a Maggie le habían dado el alta.

Hoy Clark se apareció con semblante serio.

- ¿Cómo estás Lena? - Me pregunta

- Bien, supongo... - Hago amago de una sonrisa y él se sienta.

- Hablé con Lex... - Yo lo miro sorprendida - Me preguntó como estabas tú y bueno Kara, envía saludos y dice que no te desanimes que tu chica es fuerte, estoy de acuerdo con eso - Sonríe y no puedo evitar corresponderle

- Así que... Fuiste a verlo, no imaginé que lo harías pronto. - Noté cierto sonrojo de su parte

- Teníamos mucho de qué hablar... Hubo muchos malos entendidos en nuestra vida - Suspira.

- ¿Y como está Lois? - Pregunto suspicaz, él parece nervioso pero me mira.

- Terminamos... Realmente la aprecio mucho pero no quiero hacerla sufrir. - Voltea y mira a mi hermosa Kara. - Ella es tan valiente

- Es verdad y muy segura de sí misma - Ambos sonreímos.

- Eso sin duda. Gracias por cuidar de ella Lena. Y lamento haberte juzgado anteriormente, a veces reflejamos nuestros miedos en los demás. - Se levanta y me deja un beso en la frente.

- Saluda a mi hermano, dile que en cuanto pueda lo visitaré. - El asiente y sale de la habitación. Seguidamente entra Lyanna, se saludan brevemente

- Hola hermanita - Sonríe cuando se sienta en mis piernas

- Wow, ¿y esa hermosa sonrisa a qué se debe? - Pregunto entrecerrando los ojos

- Winn me invitó a cenar - Se sonroja pero su sonrisa no se borra.

- Eso es maravilloso, es un buen chico. - Ella asiente y yo suspiro sin poderlo evitar, mirando a Kara

- Ya verás que pronto se levantará de ahí y te llevara volando para hacerte el amor como un animal poseído - Me sonrojo visiblemente

- ¡Lyanna! - Ella se encoge en hombros

- Solo digo la verdad - En eso irrumpen Alex y Maggie.

- Estoy de acuerdo con la brujita Luthor - Dice la morena

- Están todas locas - Digo haciéndome la enfadada

- ¿Me estás incluyendo? - Espeta Alex amagando irse ofendida pero se voltea y ríe - La verdad que si, todas lo estamos.

Estuvimos todas hablando un montón de tonterías, por momentos me distraían del hecho que Kara tenía dos meses en una especie de coma, se fueron después de cenar, me acerqué a la cámara donde estaba mi hermosa novia.

- Debes despertar mi amor, eres mi felicidad, sin ti no estoy completa. - suspiré echándome de nuevo en la silla.

- Tú también eres mi felicidad, creo que deberías casarte conmigo - Y su voz tan profunda, tan hermosa, la observé sentada en la cámara, tan tranquila, como si no hubiera pasado el tiempo y me eché en sus brazos. - Estoy bien mi amor, ya estoy aquí.

Quizás la vida nos pone demasiados obstáculos pero la felicidad aunque se basa en pequeños instantes que se hacen grandes, siempre está a nuestro alcance.

Quizás ahora nuestras chicas puedan dedicarse un poco a poder amarse.