Capítulo 2
Me he despertado en la madrugada, tengo un paño húmedo en mi frente, me pongo de costado en el futón donde estoy, es la primera vez en meses que duermo en algo suave, y se me ha quitado un poco el dolor de espalda…
Apenas me estoy dando cuenta donde estoy, no es mi cueva, es un lugar muy lujoso, mi instinto de sacerdotisa me dice que algo no va bien, siento tantas presencias, todas son de yokai, ¿Dónde estaré?
El sueño me empieza a ganar, el embarazo casi no me deja estar despierta…
Nuevamente caigo en la inconciencia.
-SESSHOMARU!, ¿Por qué has traído a esa mujer? Y encima huele a ti… No me digas ¿La preñaste? -
Una demoniza de la más alta alcurnia, le preguntaba a su hijo…su nombre Irazue, o lady Inukimi.
-No te incumbe, madre…
Como es posible que se meta en mis asuntos, ahora si se preocupa por mí, ja…eso tengo que verlo...
-Quisiera saber Sesshomaru, porque apenas la trajiste, no sabemos si el cachorro se encuentra estable… tienes suerte de que se sienta que es muy poderoso.
-Pero ¿qué vas a hacer con la madre cuando se alivie?
-Eso se verá con el tiempo madre…
Aunque sea mi madre ya me harto no le deben de interesar mis decisiones, en fin...
-Parece que nuestra compañera no ha comido desde ayer le va a hacer daño al cachorro y a ella…
Hablo mi bestia interna…
Si eso ya lo sé, mandare un sirviente, a que la atienda.
El cachorro se desarrolló como un yokai en cinco meses, se supone que un hanyou tarda más tiempo, tendré que investigar cuando nazca…
-Hikary, ve a ver a la sacerdotisa aliméntala y cuídala cualquier daño a su persona o malestar que tenga y no me avises te matare…
- ¡ENTENDIDO!...
-ss... Si…si amo, lo que usted diga...
