Capítulo 6
Kagome empezó a cambiar, todo fue gracias a la perla que se fusiono con ella, ella hubiera tardado más en cambiar, pero el cachorro apresuro las cosas, ella se empezó a volver yokai-miko, algo raro, pero no imposible, en el lapso que estuvo inconsciente, fueron apenas unas horas, a ella no le cambio su apariencia por su reyki, pero todo lo interno si, ella era yokai con apariencia de un simple humano…
En su mente ella aprendió de Inu no Taisho y de Midoriko, por orden del destino, fue un regalo por haber purificado la perla, pero solo lo iba a saber ella…
Ella estuvo en un tiempo suspendido, ella supo que estuvo muchos años en su mente, entrenando, aprendiendo miles de cosas, como ser oráculo, como manejar el reyki a voluntad, y el youki por igual, etiqueta y el cambio de forma, hechizos poderosos, barreras, y muchas cosas más, se supone que no quería el destino que ella sufriera más.
Ella extrañaba a su cachorro sabía que no iba a ser mucho tiempo para su bebe, pero para ella han sido años, igual extraña a Sesshomaru, pero se le explico que él debía madurar para poder quererla y valorarla como se lo merecía.
Entonces ella debía ser una mujer fuerte para su hijo, y realmente quería ver a sus amigos, se le explico que ella era un inuyokai, y que sus instintos iban a apoderarse de ella cuando saliera del letargo…
Ya casi era el amanecer cuando, se escuchó un escándalo en el palacio…
Él bebe no quería a nadie más que a su madre, e Irazue no sabía qué hacer, no quería que una humana criara al cachorro…
Cargo al cachorro tratando de calmarlo, pero solo dejo de gritar, seguía sollozando, fue buscar al curandero cuando alguien la detuvo, no podía creer lo que veía…
Kagome sabía que ya iba a despertar, no se sentía tan cansada, pero si necesitaba a su bebe.
De repente escucho su llamado y se levantó rápido, no le importo estar con la ropa de cama, su instinto pudo más, corrió tan rápido, a fin de cuentas, su cuerpo solo parecía humano, pero ella no era, no más.
Llego frente a Irazue y se le quedo viendo muy enojada, por que cargaba a su cachorro, nadie debía tocarlo más que ella y el padre, pero parece que esa mujer solo servía para molestarla.
Kagome le quito a su bebe con cuidado de no lastimarlo, e Irazue no hizo nada pues se sorprendió tanto que la humana ya estaba de pie, se suponía que los humanos no se curaban tan rápido, y las yokai tardaban dos días o más, no creía lo que veía…
Kagome por fin tenía a su bebe en brazos, empezó a caminar a la habitación que le dieron, su cachorro necesitaba alimento, y consuelo, el apenas se estaba calmando pues sabía que ya estaba con su madre…
