Capítulo 11

A Dai nadie le había comentado de Kagome, pues Irazue dio órdenes de que nadie hablara de ella, que era solo una vergüenza y un error cometido por su hijo, y el que decía algo ella personalmente les costaba la lengua.

Faltaba poco para el celo de Sesshomaru, así que pensó en irse los días de su celo a la cueva en la que tenía a Kagome durante su embarazo, ese lugar tenia protecciones y ni su madre sabría dónde estaba, odiaba a todos y su bestia y el habían llegado a un acuerdo de solo estar con Kagome y procrear con ella, que a las demás las lastimaría o mataría, y que pronto su madre iba a pagar.

Su tiempo sin Kagome fue muy doloroso, siempre que dormía soñaba con ella y la extrañaba, su cachorro ya ha de estar muy grande, inu se desarrollan muy rápido, a veces solo quería dormir, pero su madre solo lo molestaba, y luego sus quejas de que quería nietos y que, porque no tomaba a Dai, que nunca iba a gobernar así e infinidad de cosas que lo tenían al borde.

Tenía muchos planes pero para eso necesitaba a Kagome, así que solo esperaría que pasara su celo e iría a buscarla, el sentía una conexión con ella pero pensó al principio era por el cachorro pero no, es algo profundo, tal vez si son almas gemelas, pero siempre sentirse debajo de su madre no lo había notado, o era algo que su madre hacía con su piedra para que él se olvidara de Kagome, solo lo sintió hace poco ya casi a dos días del celo, esa conexión, algo mágico, un sentimiento en su corazón, su Kagome lo extrañaba, como el a ella, como si su marca hubiera sido puesta, si había tenido un sueño en que la marcaba pero pensó que solo era eso, y a veces lo pensaba, pero desde que sintió la conexión supo dónde buscar, pero con el celo no podía arriesgarse a salir su bestia estaba algo inestable y el sentía que iba a matar a todos y no podía llegar a Kagome así, podría lastimarla, no le importaba que fuera humana,(él no sabía de su cambio, bueno nadie sabe solo Kagome).

Solo faltaba unas horas lo sentía en su ser, ya iba a ser de noche así que espero el silencio nocturno y desapareció en su esfera de luz, nadie se daría cuenta hasta un par de horas, y su madre mandaría por el pero no lo entrarían hasta pasar el celo, son solo tres días y estaría la mayor parte en meditación para controlarse ya lo había hecho antes pero tenía que estar solo, sino su instinto se dispararía, así que llego a la cueva, estaba algo polvosa pues la ultima vez que estuvo fue cuando vigilaba a Kagome hasta que vio que su estado se agravo y se decidió llevarla al palacio, solo movió un par de cosas después limpiaría a fondo, necesitaba sentarse y calmarse, sin su pareja iba a doler pero ni modo después del celo la buscaría y lo necesario para su plan y deshacerse de su madre y de Dai, pronto pensó y entro en estado meditativo…

Llevaba dos horas soportando el calor y el dolor de su cuerpo, lo único que fue desnudarse y acostarse boca arriba en las pieles, estaba muy febril, y sentía que iba a delirar pronto, quedo inconsciente por unos minutos y lo sintió en todo su ser…

-Kagome…- gimió Sesshomaru, estaba alucinando pues la vio en la en la cueva con su ropa de sacerdotisa pero llevaba un mokomoko negro con un poco de plateado y en él estaba el cachorro dormido, era como en sus sueños, su miko se acercó y agarro unas pieles y las puso en un área un poco lejos, hizo un nido y acostó al cachorro y le gruño que se durmiera en su forma de perro, el cachorro hizo caso y su tamaño no era pequeño, casi estaba del tamaño de un adulto humano, se hizo un ovillo y se durmió. Por su parte Kagome se fue desvistiendo y llego hasta Sesshomaru, comenzaron a besarse, Sesshomaru más bestia que conciencia pensó que solo era su imaginación, pues se ponía en celo con Kagome y se dormía y no sabía de nada hasta que le volvía doler todo, por su parte Kagome se curaba con sus poderes de miko-yokai, y dormía a Sesshomaru un rato para que descansara y alimentaba al cachorro que solo hacia pequeños chillidos y dormía otra vez, el cuándo tenía hambre se transformaba en su forma humanoide y cuando se iba a dormir en perro otra vez para guardar calor, pues sabía que su madre estaba ocupada, no sabía en qué, pero ella le decía que pronto iba a ver a su papa para jugar y el con eso hacía caso y se volvía dormir. Kagome también estaba en celo y su instinto le decía ya estaba cargada de crías, pero hasta que terminara el celo de Sesshomaru, su instinto la dejaría en paz, era algo natural, podría haber tomado un té para no tener más pero, ella quería más cachorros, los inus están acostumbrados a tener manadas fuertes ya cuando están en pareja, mas inu como Sesshomaru, sabía que él estaba solo por culpa de su madre, con algunos poderes supo la verdad, algunas inus son selectivas y no dejan cerca a su pareja cuando paren, y si dan a luz muchos cachorros y no querían solo dejan uno y los demás los matan y se los comen, eso hizo Irazue, pero nadie sabía pues cuando pario se escapó y cuando regreso solo dijo que hubo un cachorro y los demás no lo lograron, y a Sesshomaru lo dejo con nodrizas y criadas, y nunca vio que siempre se sintió solo, pero ella lo sentía en su corazón, y ella le iba a dar la familia que el deseaba, esperaba que despertara pronto ya solo faltaban unas horas para el amanecer así que aprovecho y sucumbió a sus deseos y despertó a Sesshomaru y tuvieron su ultimo celo, y ya no lo durmió, pues sintió que su conciencia regresaba a la normalidad, esperaba que no se asustara o se enojara…