Hola.
Les dejo el capítulo. Gracias por sus comentarios y por leerme. Espero el siguiente les guste, ya me contarán qué les pareció.
Saludos.
Lizzie gza: Hola. No es muy común toparse con alguien tan optimista, eso es verdad, ojalá nada te cambie nunca. Qué bueno que entendiste a lo que me refería, suelo darle muchas vueltas a las cosas. Planeaba sacarla sí, ya me contarás qué te pareció este capítulo. No va por ahí, léelo y me cuentas. Jaja he escuchado esa canción, lo celos son horribles, aunque no recuerdo haberlos sentido nunca de forma tan intensa. ¿Enojarme?, para nada, al contrario, si lo que escribo te sirve para algo, úsalo siempre. Por fin viene su relación, eso lo estaban esperando mucho, así que ya me dirás si te gustó cómo lo fui llevando. Jaja, yo también entendí, no te preocupes. Cuídate tú también. Muchas gracias por leer y por cada comentario, de verdad. No me fatigo, he tratado de sacar este capítulo lo más pronto posible, no entiendo cómo es que escribía tan seguido antes y ahora me lleva tanto tiempo. Espero un par de semanas sea pronto. Adiós.
anonimo15: No justifico, no me gusta hacerlo. Tienes toda la razón, pero es complicado que los demás (me incluyo) nos demos cuenta de lo cruda que es la realidad muchas veces (aunque en mi caso lo intento, lo intento de verdad). No estoy segura de qué tan fácil es tomar cada oportunidad que te da la vida sin que el pasado te condicione. Ahí no estoy de acuerdo, lo entiendo, pero creo que es más complicado que eso. Ojalá los seres humanos entendiéramos con experiencias ajenas, todo sería, en definitiva, mucho más fácil; nos ahorraremos infinidad de dolores. Empieza en este capítulo. Ojalá lo disfrutes mucho. Espero que tu semana haya sido lo más llevadera posible, deseando que estés siempre mejor, lo mejor que se pueda. Te percibo triste, un abrazo fuerte, muy fuerte. Gracias por los comentarios y por leerme. Saludos.
Ruth maria: Que si se dicen amigos, realmente lo sean, creo que ese es deseo siempre. Ellos están y con eso regularmente basta. Todo lo bueno cuesta, Kat es inteligente, encontrará la forma de ayudarle y lograr que sea feliz nuevamente. Pues es que todos hemos pasado cosas complicadas, es difícil encontrar a alguien cuya vida sea un paseo de campo, últimamente me han dicho que es posible pero yo lo sigo dudando, no hay corazón desocupado diría mi madre. Muchas gracias, menos mal que vale la pena. Jajaja, ahora si me hiciste reír. Te voy a contar como funciona mi cerebro para escribir, los primeros días después de publicar se niega completamente a pensar, claro que lo intento pero de pronto termino pensando en algo completamente distinto (ejemplo: empiezo en el capítulo y termino pensando que debería comprar ese libro que tanto quiero y dejar de darle vueltas al asunto, así de rebelde se pone), con muchos esfuerzos logro sacar un principio y un final, es deci (dónde comienza el capítulo y dónde terminará), una vez que tengo eso de pronto en todo momento se me ocurren escenas, como si tuviera la historia en mi subconsciente, y de la nada me vinieran imágenes a la cabeza, te diría que las anoto, pero no, no soy tan dedicada (muchas son buenas y las termino olvidando, sad), así es como empiezo a formar B, poco a poco, después me bloqueo, no me gusta lo que escribo y borro y borro y borro y borro, y leo y leo y leo y leo y vuelvo a borrar, lo que me gustaba ya no me parece tan bueno, los últimos días casi siempre me pongo a corregir y, lo leo nuevamente para buscar inspiración. Hasta que una noche con mucha suerte tengo inspiración y no me levanto hasta terminar. Juro que intento apurarme pero mi cabeza no me deja. Gracias por la paciencia, por leer y por comentar. Saludos.
Kiandre: Uy pues tienes suerte, no hay muchas personas como Kat, a lo que me refiero (y no sé si lo he dado a entender así), es que Kat quiere mucho y hace las cosas sin esperar nada a cambio, por el simple hecho de ver feliz al otro y no hay muchas personas así. Felicidades. Tener a alguien que te escuche ayuda mucho, incluso si no tiene nada que decir. No creo que uno pueda dejar su pasado atrás, pero ojalá pueda convivir con él sin que duela de esa forma. Tendrá amor y será feliz, yo te lo aseguro :). Emma no cometerá error alguno, lee el capítulo y me cuentas qué piensas. La historia terminará bien, tú no te me preocupes. Pues qué gusto que sea de tu agrado, es importante para mí leer que les gusta lo que hago y que logro transmitir aunque sea un poquito de todo lo que tengo en mi cabeza. Te dejo la actualización y no la hago más complicada, lee el capítulo, segura estoy que lo vas a disfrutar mucho. Espero no haber tardado demasiado. Gracias por leerme y comentarme. Saludos.
sjl82: Gracias a ti por leerme y molestarte en dejar un comentario para mí. Mientras alguien comente algo yo siempre voy a responder. Qué bueno que te gustó. Mas que superar creo que va a aprender a vivir con él sin que duela tanto, sin que la limite tanto. Tienes una forma muy particular de hacerme saber lo que quieres leer sin que me lo digas abiertamente, me explico, tienes una forma muy especial de hacerme saber que quieres que Lily sea amiga y solo amiga de Emma, eres muy inteligente, me gustan tus amistosas advertencias :), gracias. Lee el capítulo y me dices qué piensas. No va a pensar mal porque todo se aclarará en ese momento. No iba a poner la conversación pero la puse para no dejarte con la duda (ves como sí funciona). La nota… ya me contarás. Gracias a ti por leer y comentar. Espero lo disfrutes muchísimo. Saludos.
kykyo-chan: Por aquí la dejo. Gracias por leer. Saludos.
Kiran: Jaja, eso me sonó a una amenaza muy disfrazada de buena vibra, jaja. Sí son amigas así que no te preocupes. No habrá malos entendidos, Kat pregunta mucho así que seguro no se queda con la duda. Este capítulo es el comienzo de todo, espero lo disfrutes mucho. Le va a ayudar mucho, a veces lo único que necesitamos es que alguien nos escuche y eso ya nos descarga mucho. A Regina hay que darle la información poco a poco porque si se le satura, corre, aventó la bomba y le dejó pensar. Espero no haber desaparecido mucho, muchas gracias por leer y por comentar. Saludos.
15marday: Muchas. Difícil, ¿No? Hay que vivir sin que nos limite nuestro pasado, recordando, siempre recordando. Creo que si me pasara algo parecido no querría olvidar, pero sí que no doliera tanto, creo. Debemos intentar ser felices, como mejor podamos, eso sí. Lily fue de mucha ayuda y Kat evidentemente también, es un capítulo bonito, ya me contarás qué te pareció. Gracias por el comentario y por seguir con la historia. Saludos.
dcromeror: Espero resolverlas con el siguiente capítulo. Creo que lo vas a disfrutar mucho. Ya me contarás qué te pareció. Espero la espera haya sido corta. Gracias por comentar y leer. Saludos.
mills1: Creo que vas a disfrutar mucho de este capítulo, más que nadie. Has peleado mucho porque lleguemos a este punto, ya me contarás qué te pareció. Qué suerte tenerte como amiga entonces. El plan de Kat dará muchos frutos. Habrá paz, Lily tiene mucha buena vibra, no les quitará lo ganado. Actualización lista. Gracias por leer y comentar. Saludos.
Farren nm : No sabe cocinar, paciencia con la pobre mujer. Kat ha superado el círculo de protección de Regina, es por eso que le es relativamente fácil llegar a ella, Emma no ha superado nada; pero es muy importante la opinión de su amiga, así que seguramente Emma logrará acercarse mucho en los capítulos siguientes. Todos tenemos problemas, unos los exponen a la menor oportunidad, otros se los tragan y los hacen suyos, pero ciertamente, todos tenemos experiencias que nos marcan. Lily le va a aclarar mucho las ideas, es su amiga y nada más. Me encanta la forma en que me hacen saber que no quieren a más personas entre nuestras dos protagonistas, me suena un tanto a una amenaza amistosa :). Lo va a aclarar, Kat no se queda con la duda, siempre pregunta así que tranquila. Habló con Emma y soltó ideas, así como suele hacerlo, sin exigir nada pero enseñándoles el camino. Regina está aterrada de tener que alejar otra vez a Emma, sabe que ya no tendrá la fuerza, esta enamorada, el amor, aveces duele mucho. Este es el capítulo, creo que lo vas a disfrutar mucho, hay mucha interacción entre las dos. No tuviste que esperar mucho, eso espero :). Gracias por leer y comentar. Saludos.
Guest: Nunca dejará sus miedos, eso es imposible. Voy a intentar venderte mi idea, desde que tienes uso de razón corres al bajar las escaleras, un día no te fijas y te caes, tu pierna se rompe y pasas meses en rehabilitación (meses dolorosos, frustrantes, tristes), un día con mucho esfuerzo vuelves a caminar, tu pierna jamás será la misma, siempre dolerá, yo te aseguro que siempre vas a tener cuidado al bajar las escaleras, no importa cuan seguras la gente diga que son, nunca lo vas a olvidar y siempre tomarás tus precauciones, no vas a dejar de usar escaleras evidentemente pero siempre tendrás cuidado y un tanto de miedo de que vuelva a suceder; ahora imagina que lo que se rompió fue tu corazón ya me dirás tú si el miedo desaparece (¿La compras? :)). Jaja Kat es todo un caso, intentó hacer algo bonito y su capacidad para cocinar le falló jaja. Qué bueno que logré transmitir que Emma la ha pasado mal también y lo diferente que reaccionan las personas a veces, una intenta no volver a salir lastimada y la otra se mueve y avanza, ambas decisiones son respetables si me lo preguntas. Kat suele soltar verdades a Regina y luego deja que sea ella quien las trate de incorporar a su día a día. El siguiente capítulo va a resolver esa duda. Jajaja mmmm pues supongo que así será. Regina se moverá en este capítulo, creo que lo vas a disfrutar. No va por ahí, Lily va a hacer una invitación, a recuperar una amistad, solo eso, pero la escena de marcar territorio suena interesante, quizá en un futuro. No te preocupes, no me pareces confianzuda ni nada por el estilo, espero no haber tardado mucho. Gracias por comentar y por leerme. Saludos. Besos.
ElaQueen: Jaja, los detalles enamoran. Hola cariño. Muchas gracias, qué gusto que haya sido de tu agrado. Eso es siempre bueno leerlo, gracias de nuevo. Yo podría odiar esa computadora eternamente, espero pronto vuelvas, de la forma que sea. Jajaja suena interesante, yo no entiendo cómo ustedes no comen picante, qué fea la vida sin picante. Cada día es una nueva oportunidad, siempre. Espero disfrutes el siguiente. Gracias, ni yo a ti. Abrazo de regreso. Saludos. Pd. Acabo de conseguir el libro de Piedad, ya te contaré.
LyzzEQ: Va por otro me contarás qué te pareció. Muchas gracias por leer y por comentar. Saludos.
Denny Malfoy: Nada malo :). Tienes razón, esas sí son amigas. Gracias por leer y comentar. Saludos.
Guest: ¿Después de 26 capítulos se me acusa de no tener paciencia? ¡Qué injusta es la vida a veces! Ciertamente no puedo presumir de tenerla pero contigo la he tenido, es solo que me frustra y lo odio jaja. ¿Personas que no tienen problemas nunca? creo que no existen. No. No. No. La forma de escribir esta determinada por el estado de ánimo, luz y obscuridad. No eres aburrida, no hay forma, no es posible, no lo creo. ¿Tú crees? No sabría cómo hacerlo, creo que me sale un tanto innato, suelo decir tonterías cuando estoy nerviosa (eso debería ir en mi biografía). Voy a buscar la historia, la recuerdas porque fue buena, confío en tu buen gusto. Tú también me caes bien, tú también escribes bien, tú también eres diferente, tú también muestras sabiduría; dedico mi tiempo a lo que me resulta interesante, tú me pareces interesante. ¿Insultos? imagino la sonrisa que te sacó generar eso (yo habría muerto de la risa, eso también debería ir en mi biografía). Gracias por comentar, gracias por hacerlo como lo haces. Yo creo que te recuerda a alguien; créeme mujer, si de alguien recuerdo comentarios son los tuyos, repito dedico mi tiempo a lo que me resulta interesante. Simpatía, interesante. Supongo que no me dirás más… Tienes razón pero aún así espero recuperar un poco la magia que tenían, esa conexión espontánea y mutua :). Regina siempre será mi favorita, así de dañada como a veces se muestra. ¿De verdad? Muchas gracias, eso justo es lo que quería, que las cosas se fueran develando poco a poco y que otras quedaran para el final. ¿Por qué es difícil? me cuesta conformarme (otra cosa para la biografía). No todo podía ser perfecto, aunque le dieron un empujón, empiezan los capítulos más rosas, con sus respectivos problemas claro. Desaparecer en si misma, es justo así. ¡Qué triste!, lo intentó y eso debería contar casi como cocinar en si. Cierto, alguien que ve las cosas desde fuera llega siempre con otra visión de las mismas. Gracias a ti por leerme y por comentarme. Saludos. Pd. ¡Falso! Tú sabes más de mí, mucho más. Puedes volver a verlo ahora. Algo nuevo habrá. Pd2. ¿De verdad vas a dejar a esta pobre aficionada a la escritura sin nada nuevo?
Paisa27: Gracias. Qué bueno que la disfrutes. Espero el siguiente sea igual. Gracias por leer y comentar. SAludos.
Gloes: ¡Hola! La rubia también ha tenido una vida complicada, no solo en cuanto a la falta de sus padres, sino también a la falta de estabilidad con Lily, cuando ella por fin estaba lista Emma ya estaba en otro lugar. Los amigos suelen ser un bálsamo para las heridas, que nunca nos falten. Hablar será siempre la mejor terapia, incluso si el otro no dice nada, hablar de lo que duele te hace dejarlo ir un poco más. Kat tendrá que encontrar la forma de conseguir que Regina acepte tener esa conversación con Zelena, será complicado pero necesario. Kat sabe que Emma e una pieza fundamental en su plan para conseguir que Regina pueda rehacer su vida, pero uno no puede convencer a alguien de estar con otra persona, esas decisiones son personales, pero evidentemente los empujones son muy validos. Pues ya me contarás qué te pareció el capítulo. Uy pues qué gusto que hayas pasado bien una tarde lluviosa. Yo amo el café, él y yo tenemos algo especial. Gracias a ti por leer y por la paciencia en cuanto a las actualizaciones. Nada de eso, gracias a ustedes por darme la oportunidad de leerme y comentarme sobre lo que piensan. De verdad, lo valoro enormidades. Gracias por todo. Saludos.
Capítulo XXVII Mutuo: con su equilibrio, con su equidad.
-¿Kat? ¿Qué haces aquí?...- Era Regina, sin lugar a dudas, la única razón por la que la rubia se presentaría en su casa sin avisar. -¡Oh Dios!, ¿Está bien?-
-Está bien, tranquila.- Se acercó a la rubia y le dio un apretón en el brazo, a forma de saludo, a forma de consuelo. -Vine a hablar contigo, pero no quiero molestar, yo... no sabía que estabas ocupada.- Emma realmente se notaba preocupada por Regina, pero no estaba segura de qué pensar, quizá la rubia había decido dejar ir a su amiga, quizá se había cansado. Aún así, su experiencia le había enseñado que más valía aclarar las cosas en el momento para evitar malos entendidos.
-¿Ocupada?... ¿Yo?... ¿Con qué?- De pronto, del cielo le cayó la respuesta y entendió a qué se refería la rubia. -¡Dios!... No... No... No... No... Lily y yo... No, nada de eso. Amigas… ella y yo… amigas.- Lo único que le faltaba era que llegara a oídos de Regina que estaba saliendo con alguien más, en teoría no debería preocuparse por eso, pero le preocupaba, aún le preocupaba.
-Dios… ¡Qué alivio!... Perfecto, no dispongo de mucho tiempo, Emma. Así que seré breve. -No te vayas. No la dejes. No ahora.- No sabía bien cómo resumir todo lo que quería expresar sin decirle lo le había pasado a su amiga, pero eso era la esencia, Regina la necesitaba.
-¿Eso te dijo?… ¿Dijo que yo la dejé?… porque eso no es verdad Kat, yo... yo no quiero irme... yo... yo la quiero... se lo dije, pero ella no me deja quererla...- La voz se le había quebrado un poco. Cuánto le dolía quererle así. -Pero quererla no basta... me lo dejó muy claro.- Le dolía recordar aquel día, pero era verdad, el cariño no bastaba
-Sí, estoy enterada de lo que pasó. Sólo una cosa Emma, tú ¿Le crees?- Necesitaba saber que podía contar con Emma, necesitaba saber que no se iba a dejar convencer tan fácil por Regina, que iba a saber cómo reaccionar cuando la morena tuviera miedo y quisiera irse, necesitaba conseguir que Emma entendiera que en ocasiones Regina podía sonar muy segura pero que lo que buscaba era convencerse a si misma más que a los demás, que lo que hacía era probarlos, probarlos para saber si eran merecedores de su confianza. Si no conseguía que Emma entendiera eso quizá lo mejor era no insistir más.
-Yo... no lo sé... es complicado... a veces tengo la impresión de que la estoy forzando a tener algo conmigo y no es esa mi intención... yo... no sé... es complicado.- Sabía perfectamente que la morena era complicada, le hacía dudar, lo que pensaba que tenía claro, al escucharle, ya no estaba tan segura. -Escucha Kat, no puedo ponerlo todo yo, necesito algo de su parte, yo también necesito saber que ella no se va a ir, que no me va a dejar cuando se sienta asustada. Ella necesita certezas pero la verdad es que yo también las necesito.- Después de lo vivido con Lily le había costado mucho tomar la decisión de tener algo con alguien, pero lo que había sentido por Regina había sido especial desde el principio, así que aunque lo dudó un poco después lo tuvo muy claro. Ella no pedía lo mismo, sabía que Regina estaba muy lastimada, pero necesitaba sentir su interés, necesitaba no sentirse sola.
-Entiendo. Te juro que te entiendo, Emma. Yo la conozco y sé lo cerrada que puede llegar a ser, pero ella te quiere, ¿Lo sabes?- Emma tenía razón, su amiga podía ser realmente testaruda cuando se lo proponía. El problema era convencer a su amiga que Emma era alguien digno de confianza y para eso necesitaba que la rubia tuviera paciencia, Regina era una persona difícil pero una vez que uno conseguir entrar en su circulo cercano, era única.
-Yo también la quiero Kat, no es solo ella la que siente… eso también se lo dije..- Se cruzó de brazos y comenzó a mirar sus zapatos. -Pero yo también necesito no sentirme sola. Saber que ella está ahí ¿Sabes?-
-Tiene miedo y cuando Regina tiene miedo dice muchas tonterías.- Comenzaba a comprender a la rubia, la morena podía decir cosas muy hirientes. No le quedaba más que soltar toda la carne al asador y ver qué salía de ello. -Si alguien te entiende, soy yo. Mira Emma yo solo puedo decirte que Regina te quiere y se está muriendo de miedo por hacerlo, yo puedo decir muchas cosas y lograr convencerte de que lo sigas intentando pero no es eso lo que busco, no sería justo; y la verdad es que tampoco me interesa que sea así. Para poder estar con ella vas a necesitar de toda tu paciencia, debes estar muy convencida porque habrá momentos difíciles, momentos en lo que desearás matarla y lo único que te va a sacar es ese deseo de estar a su lado. Así que es una decisión personal y debe estar basada en tus sensaciones sobre la situación; ademas eres tú la única que sabe si vale la pena o no. Yo lo único que quería es que tuvieras la certeza de que eres alguien muy especial para ella, tan especial que su principal prioridad es alejarse de ti lo más lejos que pueda; Regina es la persona más indiferente con quien no significa nada para ella Emma, si no sintiera nada por ti no pondría tanto empeño en convencerte de que la dejes.- Podía ver la cara de la rubia, le parecía estar consiguiendo algo importante, por lo menos la iba a dejar pensando. -Pero algo muy importante, si te interesa estar ahí, no te vayas, no dejes que te aleje, permanece y descubrirás lo maravillosa que puede llegar a ser, para eso solo necesitas paciencia. Pero no te sientas obligada, si crees que no es justo o que no puedes lograrlo, entonces déjale, déjale ahora porque Regina no va a soportar perderte Emma.- Para bien o para mal necesitaba que se decidieran porque si no iba a contar con ella necesitaba idear otro plan para ayudar a su amiga. -Piénsalo. Piénsalo bien, Emma.- Se acercó a la rubia y le abrazó, le tenía cariño del tiempo en el que trató con ella. -Me dio mucho gusto saludarte, espero poder verte pronto.- Esto se lo dijo al oído, sin más se separó y se dirigió hacia el ascensor.
-Esa no puede ser Regina, dijiste que era morena y que era preciosa. ¿No me digas que hay una tercera en discordia, Emma?- Era extraño ver así a Emma, le podía notar confundida e intranquila. Su estado de ánimo había cambiado en unos minutos . Definitivamente tenía que conocer a esa mujer.
Puso los ojos en blanco y se giró hacia su amiga. Ella le miraba con media sonrisa, recargada en el marco de la puerta. Tenía mucho que pensar y estaba segura que Lily le sería de gran ayuda.
-""-""-""-""-
Era la cuarta ocasión que leía la nota y seguía sin tener claro a qué se refería Emma con "cambiar de opinión". A eso era justo a lo que se refería con perder su paz, la mañana productiva que había imaginado se había ido al diablo al abrir su nota. Su agenda estaba prácticamente llena, tenía dos reuniones a media tarde, ya las había cancelado el día anterior y no podía quedar mal nuevamente. Emma siempre disponiendo de su tiempo, siempre actuando sin pensar en los demás. No sabía qué le daba más curiosidad si saber con respecto a qué había cambiado de opinión o cuál era la proposición que quería hacerle. Y entonces, sin poder evitarlo, una vez más la tomó y la leyó.
"He cambiado de opinión. Tengo algo que decir y una proposición que hacer. Estaré en el hípico a eso de las cinco de la tarde. No faltes, por favor.
Emma Swan".
Esa rubia y sus mensajes crípticos, No podía simplemente ir a la editorial y hablar con ella como dos personas civilizadas. Además ¿Desde cuándo Emma iba al hípico? Ni siquiera sabía montar. Evidentemente no se había comunicado con ella, la nota no daba pie a eso, era presentarse o no hacerlo, le había pedido que no faltara, lo había pedido por favor.
Pensar en despedirse nuevamente hacía que se le revolviera el estómago. Le costó hacerlo la primera vez, ¿Cómo demonios lo iba a hacer una segunda? Era justo a eso cuando se refería a que la rubia le hacía perder su tranquilidad, desde el primer momento le había generado muchos sentimientos y solía hacer cosas sin pensarlo, le envolvía en sus proposiciones, en sus planes y de pronto ya no tenía control de nada.
Estaba molesta porque por más rabietas que hiciera lo tuvo claro desde que la leyó por primera vez, a las cinco de la tarde iba a ver a Emma Swan, no podía decirle que no después de todo lo que la rubia había hecho por ella, pero sobre todo, no podía decirle que no porque se moría de ganas de verla.
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Estaba nerviosa, estaba muy nerviosa, pero por primera vez en mucho tiempo sabía perfectamente qué era lo que iba a decir, por primera vez en mucho tiempo lo tenía todo claro. Su turno había comenzado muy temprano, lo cual era perfecto porque así disponía de todo el tiempo para llegar a su cita. No sabía por qué pero le gustaba pensar que Regina no faltaría, tenía la esperanza de que llegada la hora, ella estaría en el lugar acordado. Fue Lily quien le aconsejó que hiciera las cosas de esa forma, 'tienes que aclarar las cosas de una vez por todas para poder estar en paz' fueron sus palabras , había sido por eso que había decidido ir a su oficina a dejarle las flores, a dejarle el café, pero sobre todo, a dejarle la nota. Tenía algo que decir, tenía algo que ofrecer y entre más pronto la hiciera la hiciera mas pronto recibiría su respuesta. Tenía tan solo unas horas que había dejado a su amiga en el aeropuerto y ya le extrañaba, pero tenía el consuelo de que en tan solo una semana le volvería a ver.
No estaba segura de que haber pedido el caballo de Regina hubiera sido su idea más brillante. Tenía claro que en cuanto la morena se diera cuenta que Rocinante no estaba, y que además era culpa suya, iba a poner el grito en el cielo. En su defensa diría que tenía dos muy buenas razones para haber actuado de esa forma, la primera y más importante era que le encantaba verla enojada, le encantaba como fruncía el ceño, como se cruzaba de brazos, pero sobre todo como le miraba; adoraba la forma en que trataba de esconder una sonrisa tras esas frases mordaces que le lanzaba; y sin poder evitarlo, le entraban unas ganas locas de besarle; y la segunda era que aunque no quisiera pensarlo, cabía la posibilidad de que decidiera no ir, y en ese caso, la única compañía que quería era la del caballo de Regina, era algo enfermo y lo tenía claro, pero no lo podía evitar, se había encariñado con él. Desde aquel trágico día había acudido al hípico cada día, evidentemente no le prestaban el caballo de Regina, pero si le dejaban cepillarlo y acercarse a él, y eso había bastado para encariñarse. Había intentado sacarlo pero le explicaron que el caballo era propiedad de la morena, pagaba mensualmente para que tuviera el mejor cuidado posible, pero era de ella y por esta razón no podían prestarlo a nadie. Había corrido con suerte, en cuanto se acercó a pedir su caballo notó que el encargado era nuevo, pidió a Rocinante, y tras mirar su computadora respondió 'en un momento lo tengo listo señora Regina', evidentemente ella no se molestó en corregirlo; con el menor de los esfuerzos había conseguido su caballo. Se iba a meter en problemas con la morena, eso lo tenía claro, pero la verdad era que lo estaba deseando.
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'Una mujer de rizos rubios y ojos verdes' eso había dicho el encargado, no tenía que darle muchas vueltas al asunto para adivinar quién se había atrevido a usurpar su nombre. Mira que llevarse a Rocinante... ¡En qué diablos estaba pensando! Esa rubia le hacía perder la cabeza de tantas formas distintas. Una cosa era disponer de su tiempo a placer pero mentir para poder sacar a su caballo estaba ya en otro nivel, le iba a escuchar en cuanto llegara al lago, porque estaba segura que era ahí donde la rubia le estaba esperando.
Conforme se iba acercando pudo ver a Emma, de pronto la molestia que le había acompañado todo el camino empezaba a desvanecerse dandole lugar nuevamente a esas mariposas que se instalaban en su estómago cuando tenía a la rubia cerca. En cuanto descendió del caballo notó que no era la única que estaba inquieta, en el tiempo de conocerla había aprendido a leer a Emma, esa postura que solía poner, con las manos en las bolsas traseras de su pantalón, aunado a esa manía de mirar sus botas eran indicativo de que estaba nerviosa y eso le daba un poco de alivio, le hacía pensar que por lo menos tenía un poco de control sobre la situación.
-La pena por robo en Boston es de dos años ¿Lo sabías? Y eso sin contar lo de la usurpación de identidad.- Había atado su caballo al árbol, se había acercado a la rubia mientras se cruzaba de brazos. Emma levantó su mirada con una media sonrisa en el rostro, era por eso que le costaba tanto trabajo estar cerca de ella, esa sonrisa y esos ojos le hacían olvidar lo que estaba pensando. Era bella, era realmente bella.
-No lo sabía, pero contaba con convencer a la agraviada de no presentar cargos.- Adoraba esa actitud en la morena; estaba bromeando, lo cual indicaba que no estaba completamente a la defensiva como la última vez que habían estado en ese lugar, y eso era realmente un gran avance. -Veras… Rocinante y yo tenemos muchas cosas en común, Regina.- Había empezado a caminar de un lado a otro, la morena había levantado una ceja, como burlándose de lo que acababa de decir, tenía que controlarse, debía llevar las cosas poco a poco si quería que todo saliera como lo esperaba.
-¿Cosas en común?… ¿Tú y un caballo?…- Sabía perfectamente que estaba cayendo en el juego de Emma, la rubia y su forma tan especial de coquetearle, estaba segura de que iba a salir con algo que le iba a incomodar y aún así no podía evitar seguirle la corriente, extrañaba ese juego que se daba entre ellas. Le estaba costando mucho no dejar salir esa sonrisa que tanto insistía.
-Primero, él te estaba esperando, llevabas ya una semana sin visitarlo…- Pudo notar la duda en su cara así que antes de que pudiera decir algo continuó. -Lo sé porque he venido todos los días a hacerle compañía e intentar toparme 'accidentalmente' contigo… -Levantó ambas manos y dibujó unas comillas en el aire, un mueca muy parecida a una sonrisa se estaba formando en su rostro, iba por buen camino. -Así que esa es la primera, ambos estuvimos aquí esperándote.- Le había puesto nerviosa, le parecía ver el color en sus mejillas. -¿Has notado la forma en la que ese caballo te mira?- La morena ahora si parecía a punto de sonreír- Piensa que eres preciosa y segura estoy de que está enamorado de ti… así que esa es la segunda cosa en la que nos parecemos… Los dos estamos enamorados de ti- Regina de pronto había desviado la mirada y si antes le había parecido que sus mejillas se habían teñido de color, ahora estaba completamente segura. -Y la tercera es la más evidente de todas, mira lo precioso que es…- La morena se había girado nuevamente hacía ella y había levantando una ceja, como preguntando si estaba hablando en serio. -Y ahora mírame a mí… no puedes negar que soy realmente hermosa…- La carcajada que salió de sus labios fue un bálsamo. Cómo extrañaba tenerla cerca.
-¡Oh Dios, Swan!- Había puesto los ojos en blanco, esa rubia sí que tenía el autoestima por las nubes. -No eres tan atractiva…- Le miró a los ojos y pudo ver el cambio en su mirada.
-¿Es lo que crees?- Con una media sonrisa en el rostro buscó acercarse a ella. Le miraba los labios y de nuevo volvía a sus ojos, se estaba muriendo por besarle.
-A… Además no son razones suficientes para levantar los cargos…- El mismo efecto, cada vez que Emma invadía su espacio personal o le miraba de esa forma generaba el mismo efecto en ella. Trató de sonar lo más segura posible pero de pronto todas las certezas iban desapareciendo y lo único en lo que podía pensar esa en esa rubia caminando hacía ella con esa chulería tan suya que le resultaba tan irresistible.
-Tengo otras… ¿Te las muestro?- Lo había dicho muy bajito, como si le estuviera contando un secreto. Estaba ya a un palmo de la morena, parecía que todo había desaparecido a su alrededor, que solo estaban ellas, en ese juego, con ese intercambio de miradas.
-No… No necesito que me muestres nada…- Estaba a punto de perderse en el verde de sus ojos.. El mismo efecto de siempre. -Habíamos quedado en algo, Swan. ¡Venga ya!- Había dado varios pasos hacía atrás, necesitaba alejarse un poco de la rubia para comenzar a pensar con claridad nuevamente.
-Sobre eso…- Emma se acercó a la morena, que de pronto había encontrado algo terriblemente atractivo en el lago. -No estoy tan segura de querer seguir con ese arreglo… -No le estaba tocando y aún así notó cómo se tensó el cuerpo de Regina.
-¿Cómo que no estás tan segura?- Se giró hacia la rubia y lo único que pudo ver fue esa luz en sus ojos, esa maldita luz que solo aparecía cuando estaba llena de esperanza. -Te lo expliqué una vez, Swan, ¿Me harás hacerlo nuevamente?- Se había cruzado de brazos y comenzaba a ponerse a la defensiva.
-Puedes explicarlo las veces que quieras… pero en esta ocasión tengo una pregunta… ¿Es verdad lo que dijiste?- La morena no le miraba, pero estaba segura de que se imaginaba qué era lo que le iba a preguntar.
-¿Acerca de qué?- La pregunta era un simple trámite, sabía perfectamente qué se refería Emma.
-Cuando dijiste que me querías… ¿Era verdad?- Se había puesto frente a ella, ahora si necesitaba que le contestara mirándole a los ojos.
-Yo no ando por ahí diciendo 'te quiero' a todo el mundo, Swan…- Seguía de brazos cruzados, miraba a la rubia entre molesta y tensa, no le daba miedo decir que le quería, ya lo había hecho una vez pero es que ése no había sido el problema. -Pero es que eso no cambia nada, Swan…- Iba a continuar cuando la rubia comenzó a negar.
-No… No… No… Te equivocas, Regina. Eso lo cambia todo, lo cambia absolutamente todo.- Se le había dibujado una sonrisa al escuchar a la morena decir que le quería. -Ya no tengo tan claras todas las razones que me diste para alejarte de mí… o más bien pretendo refutarlas una a una, así que te escucho…- Se sentía más segura que nunca.
-Ahora resulta que ya no recuerdas por qué decidimos lo que decidimos… ¿Por qué te cuesta tanto aceptar que el amor no puede con todo? ¿Por qué no aceptas que hay cosas que no tienen solución?- Empezaba a molestarse, eso era precisamente lo que no quería, tener que pasar nuevamente por ese proceso de despedida. Estaba arrepintiéndose de haber ido y haberse expuesto de esa forma.
-Es que en este caso si que la tiene…- Una vez más esa tomaba esa actitud con la que buscaba intimidar a todo el mundo. Cómo demonios no se había dado cuenta antes de ello. No sabía qué había cambiado, pero de pronto le resultaba mucho más sencillo leer a la morena. -Déjame enseñarte cómo darle solución…- No le dio oportunidad de contestar, estaban ya demasiado cerca, lo único que hizo fue posar su mano por detrás de su cuello y atraerle. Sentir sus labios nuevamente sobre los suyos provocó un escalofrío que le recorrió todo el cuerpo, a pesar de la necesidad que tenía de demostrarle lo mucho que le había extrañado buscó llevar las cosas con calma, quería disfrutar sus labios, los recorría con su lengua invitando a una sorprendida Regina a hacer lo mismo, se estaba tomando su tiempo, a diferencia de otras ocaciones se sabía dueña de la situación, si tenía que convencer a la morena a base de besos no tenía problema en hacerlo. Se separó tan solo un poco y pudo sentir su aliento contra sus labios, no le dio oportunidad de retomar la cordura y nuevamente le atrajo hacía si retomando el beso justo donde le había dejado. Sus manos ya no estaban detrás de su cuello, se habían movido a su cintura mientras sus labios continuaban en una lucha con los de la morena sobre quien tenía el control. Fue la ella quien se separó y buscó poner un poco de sensatez al asunto.
-Swan…- La rubia seguía dando pequeños besos en sus labios, en su barbilla en su cuello. Estaba reuniendo todo el autocontrol del que disponía para no olvidar todo lo que conllevaba hacer lo que se moría por hacer. -Emma… por favor…- Se separó un poco más y al abrir los ojos se encontró con la mirada confusa de la rubia.
-Déjame intentarlo…- No quería confesarlo pero su mayor miedo era que a pesar de todo lo que estaba haciendo no lograra convencer a la morena, tenía miedo de no ser suficiente importante para que Regina apostara por ella. -Por favor.-
-Emma… yo… te voy a lastimar, no estoy bromeando, eso es lo que hago siempre que alguien intenta estar cerca de mí. No te lo mereces… yo… yo llevo todo este tiempo tratando de no hacerlo, por eso me he alejado de ti, pero parece que tú no quieres entender.- Una batalla se estaba librando en su cabeza, era más fácil mantener al margen a una Emma dolida y lastimada que a esa tan llena de esperanza. -Eres obstinada y te niegas a escuchar lo que te digo.-
-Es que el riesgo es mío.- Eso era lo que quería que Regina entendiera, quería que por primera vez en la vida no decidiera qué era lo mejor para lo demás, quería que se ocupara de ella y solo de ella y dejara a los otros hacer lo mismo. -Déjame ser yo quien decida.-
-También soy yo quien esta en riesgo.- Fue tan solo un susurro, no era algo que le quisiera decir a la rubia, era tan solo un pensamiento, algo que no podía sacar de su cabeza, que le atormentaba cada que comenzaba a acercarse a otra persona.
-Puedes confiar en mi… Yo sé que piensas que no puedes hacerlo pero puedes hacerlo, Regina. Puedes confiar en mí...- La morena no le miraba, parecía deliberar si lo que le estaba diciendo era verdad.
-Hay promesas que no depende uno, Swan. Por muy buenas intenciones que tengas.- Emma era sumamente soñadora, creía que todo podía ser color de rosa, que si uno quería, podía y esa no había sido su experiencia en la vida. Ella había aprendido a mantenerse siempre a una distancia prudente de los demás.
-Esta bien, estoy de acuerdo. Entonces déjame demostrarte que ésta no es una de esas ocasiones. Déjame mostrarte que yo sí cumplo lo que prometo.- Se había acercado nuevamente a ella, le comenzó a acariciar la mejilla. -Por favor.-
-¿No tienes miedo de terminar peor?- Levantó la vista y se topó con la tranquilidad que irradiaban esos ojos verdes. Parecía tener muchas certezas que ella ignoraba. Emma parecía tener todo tan claro y ella, sin embargo, parecía dudarlo todo.
-Vales la pena.- Podía leer el miedo en los ojos de Regina, empezaba a entender lo que Kat había dicho. -Si al final de cuentas termino con el corazón más roto, sin termino dañada y odiando el amor, te juro que habrá valido la pena.- Lo decía de verdad, era consciente de que había la posibilidad de que Regina terminara rompiéndole el corazón y aún así no tenía duda de su decisión.
-No me puedes decir esas cosas, Emma.- Se había tapado la cara y se sentado a la orilla del lago. Esa rubia siempre diciendo esas frases que la desarmaban completamente. Esa Emma optimista le hacía soñar con que todo se podía lograr si uno era lo suficientemente valiente para afrontar la situación.
-Es la verdad. Vales la pena.- Se había sentado a su lado. -Es normal tener miedo, yo también lo tengo y mucho. Escucha... Si esto no funciona quiero que sea porque descubrimos que no somos compatibles, quiero que sea porque no te gusta lo que ves en mí, pero no porque te da miedo lastimarme o salir lastimada.-
-No puedo prometerte nada Emma... Yo... Yo no estoy segura de que vaya a funcionar...- Todavía estaba asimilando lo que había hablando con Kat, estaba segura de que era muy pronto para involucrarse con alguien, pero llegaba Emma con sus ojos verdes y sus sonrisas, con sus besos y palabras bonitas y le entraban unas ganas de aventarse al vacío, de aventarse al vacío y esperar a que Emma no la dejara caer.
-Nadie tiene la certeza de que las cosas van a salir como uno espera, de eso se trata la vida, de hacer todo lo que uno pueda para conseguirlo y confiar en que el otro también lo hará. Yo no quiero quedarme pensando en qué hubiera pasado si hubiera insistido un poco más, yo quiero intentarlo, intentarlo siempre.- Ése era para ella su mayor temor, que Regina le dejara botada a la primera de cambio.
-Puedo intentarlo... lo más seguro es que falle y que termines con el corazón roto... pero puedo intentarlo...- Había levantado la vista, una Emma sonriente le regresaba la mirada, verle así le hacía soñar que todo era posible, que todo saldría bien.
-Creo que vale la pena tomar el riesgo. Intentarlo. Eso me basta.- Se acercó y le beso, era su forma de sellar esa promesa. -Puedo ser realmente encantadora cuando me lo propongo ¿Sabes?-
-Lo tengo claro Swan, lo tengo muy claro.- De no ser así no habría terminado nuevamente metida en esa situación. Emma le hacía ver todo a color cuando más obscuras veía las cosas.
-Tengo una propuesta que hacerte.- El rostro de la morena cambió, ahora no estaba intranquila, ahora le miraba expectante. -No puedes decirme que no, porque yo ya dije que sí. Así que...-
-¿Qué fue exactamente lo que aceptaste sin consultarme?- De pronto la rubia se había quedado sin habla, le miraba preocupada. -¿Emma?- La rubia levantó la mirada y una sonrisa nerviosa se dibujó en su rostro. -¡Swan, contesta!-
-Una amiga vino a invitarme a su boda, ella vive en Washington. No estoy segura de cómo pero terminamos hablando de ti, yo termine hablando de ti y ella te invitó y yo acepté por ti.- Había soltado todo tan rápido que no estaba segura de que Regina le hubiera entendido, solía pasarle cuando estaba nerviosa. No quería mirar a la morena, no quería darle oportunidad de negarse antes de tiempo. -Ya sé que vas a decir que no debí aceptar en tu nombre pero escúchame primero...- Levantó una mano para acallar la respuesta que Regina estaba por darle. -Es sólo el fin de semana... Ya sé que no conoces a nadie, pero técnicamente me conoces a mí y yo no voy a separarme de ti en ningún momento.- Empezaba a divagar, eso también le ocurría mucho cuando estaba nerviosa. -Ya sé que es muy apresurado pero de verdad creo que la pasarías muy bien, ella tiene muchas ganas de conocerte y yo de que la conozcas. Es importante y sé que vamos a intentar que las cosas funcionen, sé que debemos ir con calma, y yo no voy a presionarte...- La morena había levantando una ceja, parecía que no le estaba entendiendo del todo.
-Emma...-
-Déjame terminar... Quiero que tengas la certeza de que voy a aceptar lo que decidas, que eso no va a cambiar lo que acabamos de hablar ahora… porque yo entiendo ¿Sabes?, no tienes por qué hacer sacrificios por mí, si tú dices que no pues es no y yo entiendo…-
-Emma...-
-Podemos ir y volver el mismo día si eso es lo que quieres. No tenemos que dormir juntas...- La morena se aclaró la garganta e inclinó la cabeza cómo preguntando si había escuchado bien. -Nooo... no me refería a eso, bueno que si tú quieres yo encantada pero no te sientas presionada... yo... yo...- Había comenzado a rascarse la cabeza. -Tú sabes que me encantas y que yo me muero por...
-¡Emma, deja de hablar!- La rubia levantó la vista y le regaló una media sonrisa. -Está bien, vamos a la boda de tu amiga.- ¿Acababa de aceptar pasar el fin de semana junto a Emma Swan? La felicidad que irradiaba la rubia le hizo sonreír, en ese momento le quedó claro lo enamorada que estaba, sería capaz de hacer lo que fuera necesario con tal de conseguir que Emma sonriera de esa forma siempre.
-¿De verdad?- Sin pensarlo se abalanzó sobre la morena y le besó, nuevamente esa sensación recorriendo su cuerpo. Había quedado justo sobre ella, así que optó por recorrer las lineas de su rostro con la punta de los dedos, le parecía realmente una mujer hermosa. -No te vas a arrepentir, lo vamos a pasar muy bien.- Llegó a su cicatriz y sin poderlo evitar comenzó a recorrerle.
-Me caí de un caballo.- Había cerrado los ojos al sentir los dedos de la rubia. -Era muy joven y apenas aprendía a hacerlo. No tuve la precaución necesaria, me costó mucho montarme de nuevo.- Nuevamente podía sentir esa calma que le había invadido toda la mañana, antes de saber de la rubia. Quizá era el lugar, quizá era el momento o quizá fuera la compañía. No tenía problema en aceptar el bien que le hacía Emma a su día a día, el solo hecho de tenerla cerca le hacía creer que estaba segura, que no debía preocuparse por nada porque Emma Swan estaba ahí para cuidarle.
-Pero lo conseguiste y eso es lo importante.- Le acariciaba las mejillas y regresaba nuevamente a su cicatriz. -Llegó Rocinante y seguramente te enamoró con su encanto natural y ese tono azabache tan sensual que tiene.- Regina abrió los ojos y le sonrió de medio lado. -Te demostró que no te dejaría caer y confiaste en él y lo sigues haciendo. Es cuestión de no perder la fe. ¿Ves cómo el caballo y yo sí tenemos muchas cosas en común?-
-Rocinante llegó a mi vida un día sin buscarlo, fue una muy grata sorpresa.- Nuevamente había cerrado los ojos, e esta ocasión por la cercanía de la rubia, le parecía que los latidos de su corazón le estaban delatando.
-Así son las mejores cosas de la vida, aparecen un día como cualquier otro. de pronto llegan y deciden quedarse.- Se acercó nuevamente y en esta ocasión nuevamente le besó, podía acostumbrarse a hacerlo siempre, esa mujer podía volverse su adicción sin problema. Nunca había conocido a alguien tan complicado y a la vez tan irresistible. -Te voy a mostrar que no solo los caballos merecen tu confianza.- Le besaba lento, buscaba recorrerle a conciencia, como si tuviera miedo de que podía perderse de algo si no le dedicaba la atención necesaria.
Siempre había creído que había personas que dolían y otras que aliviaban, para ella, Regina sin siquiera darse cuenta se había encargado de curar heridas que ni siquiera recordaba que tenía. Definitivamente deseaba que ese momento quedara gravado en su mente para siempre.
...Continuará...
