Disclaimer: Todo lo que puedan reconocer no me pertenece.
Advertencias: Universo alterno (AU) y personajes fuera de personaje (OoC)
¡Hola a todos! Bienvenidos. Quiero anunciar que no sé ni por qué estoy subiendo esto. Estamos en cuarentena, tengo 57 días de confinamiento y revisando mis archivos pasados me encontré con esto que escribí hace alrededor de 6 años (2014). Algunas personas ya lo habían leído ya que lo compartí en un grupo de eternas enamoradas de Jily. Es una precuela de mi fanfic AU "My life with James" misma que tuvo una secuela "In love with James" que fue un poco más popular. Se puede leer sin haber leído estos fanfics, por supuesto, ya que esta escena tuvo lugar antes de eventos ocurridos en ambos fics, aunque tengo que admitir que tienen demasiadas referencias.
Si alguien nuevo aparece por aquí y decide leer las dos secuelas, por favor no sean duros que las escribí hace muchísimo tiempo. Sean lindos y considerados jajaja.
Si después todo este tiempo, alguien lee esto me encantaría saber lo que opinan.
Nos leeremos pronto.
Besos, S.
Wedding in Surrey
Por. StefaníaPotter
Hoy es el día de la boda de mi madre. Estoy tan ansiosa como feliz, no puedo creer que mi madre vaya a volver a casarse.
Después de haber estado siete años soltera había encontrado al hombre de sus sueños: Charlus Potter. Un hombre alto y con poco cabello, era serio pero resultaba el más dulce del mundo; aún más que mi padre, y eso era mucho decir. Lo conocí unos meses atrás cuando Mamá decidió que iba a casarse. En ese entonces vivíamos en Surrey, Inglaterra. Después de que mis padres se habían divorciado y habíamos abandonado Suiza, Mamá decidió volver a su lugar de origen; ahí vivían mis abuelos y algunos primos.
Decía necesitar todo el apoyo posible. Yo apenas era una niña y no comprendía muy bien por qué ya no podía vivir con papá. Todos los días lloraba por él, y Abu me acurrucaba en sus brazos diciéndome que mis padres ya no podían vivir juntos, pero que lo vería muy pronto; yo replicaba diciendo que no lo quería ver pronto, sino ahora. Me daba un beso en la cabeza y me abrazaba hasta que caía dormida.
Tenía quince años cuando recibí la noticia que iba a casarse, yo no conocía al hombre, jamás había escuchado mencionar su nombre pero bastó con ponerme a recordar las llamadas hasta la madrugada, la correspondencia apilada en la cocina, y las películas cursi que, de repente, rentábamos cada fin de semana. Mamá había cambiado, y yo apenas me daba cuenta.
Se habían conocido durante un viaje a París. Mamá era diseñadora de interior, y viajaba continuamente a Francia a tomar cursos de actualizaciones en las nuevas tendencias; Charlus era abogado y también hacia un viaje de negocios, fue el destino. Un lugar llamado "Le point de vue" con vista a la Torre Eiffel y un poco de vino, hicieron el resto. Después de unos meses de correspondencia y llamadas largas, Charlus había decidido proponerse y se trasladó a Surrey. Mamá nunca quiso mencionar como fue la propuesta, pero creo imaginarlo.
Charlus vivía en Londres, tenía bastante éxito en un buffet de abogados, mientras que mi madre era autoempleada, por lo que fue más fácil trasladar su pequeña empresa a la capital; sin embargo, la condición era casarse en Surrey. La ceremonia no sería muy pomposa, simplemente era dos personas adultas casándose por segunda vez; porque había que mencionar, Charlus por su parte, era viudo. Sin embargo, a petición de Abu, habían hecho una pequeña celebración íntima en casa de mis abuelos, decorando el jardín y poniendo mesas para los invitados. Había un pequeño altar al frente aunque solo sería una unión civil, el juez estaría ahí y firmarían el contrato.
Ya todo estaba listo para los invitados que aún no llegaban. Llevaba un sencillo vestido blanco con tiras, y algunas flores que adornaban mi cabello suelto sobre la espalda. Mamá llevaba un conjunto bastante parecido pero con el cabello recogido en un estilizado moño, quería que combináramos y yo no me había podido negar a pesar de que no me sentía del todo cómoda. Parecía más una niña que una joven de quince años con mil inseguridades, traté de no obsesionarme con la idea, así que ayudé a Abu a poner los centros de mesa para distraerme.
En ese momento escuché un chillido correspondiente de mi madre, giré y vi a las tres personas que entraban al jardín. Uno era Charlus, lo había conocido en una ocasión anterior y me había resultado de lo más agradable; así que asumí que los otros dos eran sus hijos. Mamá había mencionado que Charlus tenía una niña y un niño, pero lo que vi me descolocó; por supuesto que había una niña, hermosa y angelical de unos cuatro años, llevaba un vestido casi idéntico al mío y una corona de flores que se la quitaba continuamente. Pero a su lado, tomando su pequeña mano, no había un niño, yo había imaginado un pequeño de unos diez años y me había equivocado. Mi madre como siempre dando mal la información; se trataba de un muchacho, un muchacho lo suficiente mayor para ser de la misma estatura que su padre, de cabello negro azabache y gafas; tenía la mano libre hundida en el pantalón y miraba todo despectivamente.
—¿Lily, puedes venir, por favor? —Me llamó mi madre.
Suspiré sabiendo que no tenía otra opción, así que dejando los centros de mesa caminé en su dirección.
—¿Qué tal, Charlus? —Lo saludé con una sonrisa.
—¿Cómo estás, Lily? Luces muy hermosa —dijo mientras yo me sonrojaba—. Quiero presentarte a mis hijos: él es James y esta pequeña Emily.
Tomó a Emily en los brazos que ya se había quitado la corona de la cabeza.
—Ella es tu nueva hermana.
—¿Edes Lily? —preguntó con la voz tan angelical que me había imaginado.
Asentí con la cabeza y me animé a extenderle los brazos. Ella se lanzó encima de mí y no pude evitar soltar una risita. Me había encantado. Miré de reojo a James, así que decidí embozar una sonrisa en su dirección.
—Un gusto, James. Puedes llamarme Lily.
No contestó. En cambio me miró de arriba abajo y al llegar a mi rostro, arrugó la nariz. Hundió las manos en los bolsillos del pantalón, para después dar media vuelta y alejarse.
—¡James! —exclamó Charlus molesto— Ven acá, James. Saluda como es debido.
Pero James no contestó, siguió caminando hasta desaparecer de la vista. Charlus parecía realmente avergonzado.
—Lo siento, le está costando. Aún no asimila que su padre se va a casar.
—No te preocupes —sonreí—, ya se acostumbrará.
Un poco después los invitados habían llegado y la ceremonia había dado inicio. James, Emily y yo estábamos sentados en la primera fila admirando el casamiento de nuestros padres, estaba tan emocionada que no pude evitar soltar unas lágrimas cuando se pusieron los anillos y dijeron los votos. James estaba a mi lado, y me miró despectivamente.
—¿Siempre eres tan ridícula?
—Estoy muy feliz —dije—, ¿no es obvio? El amor verdadero triunfó, a pesar de la distancia y el tiempo.
Él bufó.
—Tenías toda la finta de ser así –gruñó—, con esas ridículas flores en la cabeza, igual que tu madre. No creas que estoy feliz con esto, no te aprecio a ti ni a ella, y no pude hacer nada para evitar que mi padre cometiera el peor error de su vida. Pero si piensas que seré tu hermano, ni que te pasé por la cabeza. Jamás seremos hermanos.
En ese momento, la ceremonia concluía y se daban el beso para sellar el trato. Mis lágrimas de alegría se convirtieron en desilusión por un momento, pero pensé "que tonta", James ni siquiera te conoce, tal vez cambie de opinión. Voltee a verlo a mi lado para encararlo, pero me había encontrado con sus ojos castaños y me quedé sin habla, eran profundos y expresivos, con unas largas pestañas delineando el contorno. No pude evitar sentir que el corazón se me aceleró, entonces él sonrió, asomando una pareja dentadura detrás de sus rosados labios.
—Provoco ese efecto en las mujeres.
Se puso de pie acercándose a nuestros padres para felicitarlos, mientras yo me golpeaba mentalmente por haberle hecho pensar tal cosa.
"Ni que fuera tan guapo" —pensé observándolo alejarse.
