Capítulo 2

Cuando el agente Hotchner recibió la llamada, estaba tremendamente feliz. Su sueño siempre había sido trabajar en la Unidad de Análisis de Conducta, y por fin se iba a cumplir. La que no estaba tan contenta era la señora Hotchner, ya que primero Aaron dejó la fiscalía por el FBI y ahora tenían que mudarse de nuevo de Seattle a DC. Esperaba que al menos mereciera la pena el trabajo.

Aún así, Aaron llega feliz al trabajo. Es su sueño y cree que le irá bien. Y tiene la esperanza de volver a verla. Sabe que trabaja en el edificio, y aunque han pasado casi cinco años, quiere saber cómo la ha tratado la vida. Supone que en algún momento podrían cruzarse por el edificio, pero prefiere buscarla a tentar a la suerte.

Tiene una reunión con el jefe de sección, y después lo llevarán al búnker, donde trabaja la UAC. No consigue concentrarse en la reunión, y decide que antes de bajar al búnker, preguntará por ella.

No necesita preguntar, porque la ve salir del ascensor. Cuando sus miradas se cruzan, su corazón vuelve a detenerse durante unos instantes. Lleva el pelo un poco más corto que hace años, pero sigue igual de guapa. Y los ojos…esos ojos azul océano lo tienen hipnotizado. Ella sonríe y va hacia él. Se abrazan brevemente y se ponen al día. Él le cuenta que está ahí para trabajar en la UAC, con el agente Gideon y el agente Rossi. Nota que hace una mueca cuando lo nombra, y se pregunta si serán ciertos los rumores que ha oído sobre él, que se acuesta con mujeres y las deja tiradas. Quisiera saber si ella es una de ellas. Una punzada de celos que no sabe de dónde viene le atenaza el pecho. Erin sigue hablando y se obliga a escucharla. Vienen a buscarlo y se despiden, con la promesa de seguir viéndose si les deja el trabajo.

En lo primero que se fija Erin es en el anillo que lleva en la mano izquierda, y se pregunta si será aquella chica de la que le habló en aquella ocasión. Le gustaría que fuera feliz, porque le cae bien y es un buen chico. Ella tiene a Alan, que la ha apoyado en todas las decisiones que ha tomado hasta ahora. Y si todo va bien, se casarán y formarán la familia que tanto quiere.

Continuará…

Nota 1: Estoy enamorada de los ojos de Jayne Atkinson.

Nota 2: Podéis dejar un comentario, se agradece. ¡Un abrazo!