Descargo de responsabilidad: Los personajes no me pertenecen.
Capítulo 3
El nombre de Erin Strauss como jefa de sección de varios departamentos corre cómo la pólvora por todo el edificio. Es la primera mujer en ocupar ese puesto en algunas secciones, entre ellas, la Unidad de Análisis de Conducta.
Su nombre no estaba entre las apuestas, al menos al principio, pero se lo ganó a pulso. Erin es una mujer fuerte, segura de si misma, que se ha demostrado a ella y todos los que la rodean, que puede con todo lo que el mundo le ponga por delante. Es una mujer en un mundo de hombres, y piensa demostrarles a todos los que puede hacerlo.
Pocas veces ha salido al campo, siempre ha trabajado más en la oficina, y esa fue una buena razón para su elección. Todos los agentes tienen un caso que les toca el corazón, y el de Erin fue hace apenas seis meses. Por eso casi fue un alivio saber que iba a combatir el crimen desde detrás de la mesa de un cómodo despacho.
En los últimos seis años, Aaron Hotchner y Erin Strauss solo habían trabajado juntos en dos ocasiones, y las dos veces, habían terminado enfrentados y peleados. Más tarde lo arreglaron tomándose una cerveza. Eran amigos, aunque se veían muy poco, ambos se consideraban amigos. Aunque con el cambio de Erin como jefa de sección, estaba claro que la relación iba a cambiar, al menos un poco.
Cuando logra terminar el papeleo del día, Aaron se dirige al despacho de la nueva jefa de sección. Quiere felicitarla personalmente. Todavía no tiene secretaria, pero la antesala del despacho ya está preparada. Se acerca a su puerta, y la observa sin que se dé cuenta. Erin está al lado de su mesa, pasando suavemente la mano por la mesa, pensativa. Lleva un traje de falda y chaqueta color azul, con una blusa blanca y zapatos de tacón a juego con el traje. El pelo recogido en moño, dejando el cuello despejado.
Aaron llama suavemente a la puerta para anunciar su presencia, y ella se da la vuelta despacio, una sonrisa en su cara al ver de quién se trata. Él se acerca a ella, despacio, con los brazos abiertos, y ella se funde con él en un abrazo. Aaron aspira su aroma, y hunde la nariz en su pelo. Lo que de verdad quiere en ese momento es quedarse así y olvidarse de todo. Se separan lentamente.
-Solo quería felicitarte, vas a ser una gran jefa.
-Gracias, ¿de verdad lo crees? - responde ella mientras se sienta en su silla. Aaron se sienta enfrente de ella-. Espero que pienses lo mismo cuando no estemos de acuerdo.
- Seguiré pensando lo mismo- cuando sonríe, el corazón de Aaron se acelera un poco más.
Se miran fijamente durante unos instantes, hasta que ella aparta la mirada y se levanta despacio.
-Gracias por venir, pero debería empezar a recoger para irme a casa.
-Por supuesto -se ha levantado con ella, y siguen mirándose.
Ella tiene las manos apoyadas en la mesa, y está inclinada hacia adelante. Aaron se fija que el botón superior de su blusa se le ha desabrochado, y sin pensarlo, se inclina hacia ella y la besa. Durante un segundo, Erin se queda parada, pero luego le devuelve el beso. Se besan con avidez, saboreándose el uno al otro, y sin separarse, Aaron llega al otro lado de la mesa. Consigue despejar lo poco que hay allí y la sube a la mesa. Se desnudan con rapidez, y besa y lame su cuello y sus pechos, mientras que ella gime su nombre una y otra vez. En ese momento, cuando se entregan al placer, ninguno se acuerda de Haley, ni de Alan, ni de los tres niños pequeños que esperan a que su madre llegue a casa. En ese momento, solo son un hombre y una mujer que están entregando su cuerpo al otro.
Se visten en silencio, y Aaron la ayuda a colocar de nuevo las cosas en la mesa. Al terminar, y con la mirada, se dicen que no puede volver a hacerlo. Ha sido un desliz, algo que los dos han disfrutado enormemente, pero que no pueden volver a hacer. Ninguno está dispuesto a destruir dos familias por un polvo tonto, así que lo dejarán como un maravilloso recuerdo para los dos.
Aaron sale del despacho instantes después, y Erin se desploma en la silla. Cree que puede hacer esto, el trabajo y todo lo que implica, pero no está segura de poder lidiar con Aaron Hotchner todos los días.
Continuará ...
