Descargo de responsabilidad: Estos personajes no me pertenecen.

Capítulo 8

Son casi las cuatro de la mañana y Hotch está despierto. No puede dormir, pesar de apenas haber dormido en los últimos tres días a causa del último caso. Eran cerca de las once cuando llegó a casa, y antes de verla, olió su perfume. Erin estaba dormida en su sofá, tapada con una manta. Antes de despertarla, comió la comida que ella le había preparado, y luego se dio una ducha. Se sentó en el suelo y la despertó con un beso en la mejilla. Lentamente, ella abre los ojos.

-Hey, ya estás en casa -se sienta y lo besa.

-¿Por qué no estás en la cama? Hubieras estado más cómoda.

-Quería esperarte despierta, pero ha tardado demasiado -mientras hablan, se dirigen a la habitación.

Hacen el amor, hablan un rato y ambos se quedan dormidos al cabo de un rato. Pero ahora es de madrugada y Aaron ha vuelto a despertarse. Se gira para quedar enfrente de ella. La luz de la noche que entra por la ventana le ilumina el cuerpo y la cara, y Aaron se enamora todavía un poco más. No cree que pueda ser más feliz.

Hace ocho meses que Erin salió de rehabilitación, y cuando fue a buscarla a la clínica, lo primero que hizo fue besarla. Sabía que a las personas en rehabilitación se les recomienda no comenzar una relación hasta que pase un año, pero no puede esperar más. Aunque si ella le pide que espere, esperará. Han pasado casi veinte años, puede esperar otro año más. Pero ella le devolvió el beso, y eso le indicó que se sentía como él.

Pero no todo ha sido tan bonito en ese tiempo. Los hijos de Erin no le perdonan su problema con la bebida, ni siquiera después de salir de rehabilitación, y la culpan por el divorcio de sus padres y apenas tienen relación con ella. Y eso a Erin le parte el alma. Al menos, Jack la ha aceptado y la adora.

-Deja de mirarme mientras duermo, Aaron -susurra todavía con los ojos cerrados. Él sonríe.

-¿Cómo sabes que te estoy mirando?

-Porque te conozco -ahora sí abre los ojos. Aaron se acerca a ella y la besa-. ¿Qué te pasa? -consigue preguntar entre beso y beso.

-¿Por qué crees que me pasa algo? -sigue besándola mientras le aparta la sábana del cuerpo y la llena de besos.

Le encanta hacerle el amor cuando todavía está medio dormida, porque las sensaciones son más fuertes y hasta los orgasmos más intensos.

Al terminar, Erin tiene su cabeza sobre su pecho, escuchando su corazón, y él le acaricia la espalda y el brazo. Son una pareja normal en una noche normal, pero ella siente la tensión que desprende el cuerpo de su pareja, aunque él intente negarlo.

-¿Vas a decirme de una vez qué es lo que te preocupa? -le besa el pecho y con su dedo hace dibujos sobre el.

-Nada ... solo ha sido un caso difícil, y te echaba de menos.

-Tienes que dejar de pensar por las noches Aaron, no es sano, necesitas descansar.

-Lo sé, pero el caso del Replicador ...

-Aaron, es un caso que estáis investigando, y no tengo ninguna duda que lo resolveréis, pero son las cinco de la mañana y necesitamos dormir. Si quieres mañana repasamos el caso, pero ahora ...

-Lo siento, tienes razón, solo que me preocupe que alguien se esté burlando de nosotros y no seamos capaces de atraparlo.

-Aaron -a estas alturas, Erin se había sentado en la cama-. Yo también estoy preocupada. No quiero que os pase nada, a ninguno, pero hay que tener en cuenta que hay otros muchos casos que están esperando ser resueltos, y hay que priorizar.

-Acabas de sacar el lado de jefa Strauss eh! -Aaron se burla de ella mientras la besa.

-Idiota -ella le da un golpe en el brazo y se vuelven un acostar.

-Tienes razón, miraremos el caso cuando no tengamos ningún otro, y siempre y cuando no haya más pistas. Venga, vamos a dormir.

La vuelve a abrazar, y poco a poco siente como se queda dormida. Y no sabe si es por su suave respiración, por su perfume o por ambas cosas, que al cabo de unos minutos, él también se duerme.

Continuará ...