Disclaimer: El mundo de Harry Potter pertenece únicay exclusivamente a J.K. No lucro con nada de esto, solo busco satisfacer a más personas y a mi misma.
1
Al ver a mi pequeño ahí pude tranquilizar un poco más mi alma, mi chico estaba durmiendo a un lado del heredero Malfoy, estaban agarrados de la mano y parecía un agarre bastante sólido.
—Te dije que podías venir por él hasta mañana, Black.
—Tenía que asegurarme de que está bien, que sigue con nosotros.
—Si quieres llevártelo ahora, desde ya te digo que eso no es posible, en cuanto llegue con el pequeño, Draco se adueñó de él, no lo dejo hasta que se calmó y aun así estaba revoloteando a su alrededor.
— ¿Qué pretendes decir con eso?
—Se quedará aquí esta noche, te recomiendo que vayas a dormir, no querrás verte en ese lamentable estado cuando Harry se despierte.
—Malfoy…
—No daré mi brazo a torcer respecto a esto, aquí estará más a salvo de lo que podría estar en la Casa Black, además, tu hogar está lleno de magia oscura ¿Cómo pretendes llevar al niño a ese lugar?
—No seas…
—Nada, Black, sabes que tengo razón, incluso pongo a tu disposición una de las habitaciones de huéspedes, así podrás estar aquí cuando Harry despierte, necesitara verte, creo que tu pasabas más tiempo con él.
—Ellos no eran malos padres.
—No es lo que estoy insinuando, solo digo que a veces pasaban demasiado tiempo juntos y ocasiono que Harry tenga un mayor apego a ti.
—Te tomare la palabra ¿le pido a uno de los elfos que me escolte a la habitación?
—No es necesario, yo te acompañare.
Inclino la cabeza, mire a los chicos una vez más, Lucius los levito y llevo justo delante de nosotros, Harry reflejaba una mueca, una lágrima salió de su ojo. Solo pedía una cosa, una sola, paz para mi pequeño, que no sufriera durante toda su vida, que encontrara gente que de verdad lo ame y lo proteja en todo momento.
Los llevamos a la habitación de Draco, Lucius los acomodo con cuidado, con un útil hechizo les cambio a un pijama, me acerque para darle un beso en la frente a Harry, Draco se removió entre sueños cubriendo con su cuerpo a mi pequeño, una sonrisa escapo de mis labios.
—Esto no presagia nada bueno para los Malfoy.
—Nos hemos mantenido neutrales desde el inicio de la guerra, por lo visto mi heredero acaba de elegir un bando.
— ¿Quiere decir que te unirás a la Orden?
—Para nada -Dijo despectivamente- estoy del lado de Harry, no ayudare a ese viejo loco, estuvo a punto de mandarte a Azkaban por negarse a entender razones.
Lo mire fijamente, me impactaba el hecho de que estuviera ayudando a Harry, no me engañaba pensando en que lo hacía por mí, salimos de la habitación sin hacer ruido, me llevo a donde dormiría y se fue sin decir más.
No me preocupe por no tener ropa para dormir, simplemente me quite lo que tenía puesto y me metí en la cama, evitando pensar en lo que me atormentaba.
El señor Morfeo no me permitió estar con él mucho tiempo, desperté antes que el sol, me apresuré a tomar un baño rápido y ponerme decente, ya Malfoy lo había dicho, no quería que Harry tuviera más cosas por las cuales alterarse, al salir, un elfo me estaba esperando en la habitación, hizo una reverencia exagerada, su nariz casi tocaba el piso.
—Señor Black, el amo me mando para entregarle ropa limpia y pide que se le informe de que el desayuno será servido en sus habitaciones. Además de que los pequeños ya se encuentran ahí.
—Gracias… —Hice una pausa para que el elfo me dijera su nombre.
—Dobby, señor, mi nombre es Dobby y le serviré en todo lo que ocupe el señor amo.
—No, Dobby. Yo no soy tu amo, basta con un Sirius.
—Dobby no puede ser mal educado, Dobby es un elfo malo, Dobby necesita castigarse.
Con un suave "ploff" desapareció de la habitación, negué un par de veces antes de ponerme la ropa limpia, inhale y exhale, necesitaría de toda mi fortaleza para enfrentarme a Harry.
Una vez enfundado en las prendas, tome rumbo a la habitación indicada, había señalamientos para que no me perdiera, eso era innecesario, las risas de ambos niños se escuchaban desde el pasillo, eso gano una sonrisa de mi parte al abrir la puerta y verlos jugando sobre la cama de Lucius, él se encuentra en una silla, tomando té.
—Buen día, Black, espero que hayas dormido mejor de lo que parece.
—¡Paddy! —Grito Harry apenas me vio, me acerqué a él para abrazarlo fuerte, él pequeño hizo lo propio y sentí como corrían lágrimas, el llanto comenzó a escucharse, un dedo sobre mi cadera me hizo girarme hacia el pequeño Draco, me miraba un tanto enfurruñado.
—Déjalo ¿Po' que lo haces llo'a?
La molestia se notaba, siguió picando mi costado hasta que Harry se soltó de mí y abrazo a Draco, probablemente para calmarlo.
—Él es mi familia.
Dijo simplemente, Harry había dejado de llorar y ahora limpiaba su carita, Draco se acercó para darle la mano y apretarla.
—Yo también se'é tu familia.
— ¿De ve'dad? —Los ojitos de mi pequeño se iluminaron, esperaba que no fuera algo malo, que ese niño de verdad cumpliera con eso.
—Sí, te lo pometo, esta'e siemp'e contigo.
Se dieron un gran abrazo, ignorándonos, en algún momento Lucius se acercó, poniéndose a mi lado.
—No debes preocuparte, Draco cumplirá su promesa.
— ¿Cómo estas tan seguro?
—Porque es un Malfoy, nosotros siempre cumplimos nuestras promesas.
—Sera muy difícil separarlos. —Murmure preocupado, los niños no se soltaban y hablaban de cosas sin importancia.
—Entonces no lo hagas, sabes que tienes una opción.
—No puedo, te enlazaste con Cissy, debo respetar dicho enlace.
—Ella está muerta, Sirius, tomo decisiones a mi espalda que la llevaron al lugar donde se encuentra ahora.
—No seas cruel, ella no sabía lo que hacía, era demasiado joven para medir las consecuencias de sus actos.
—No era joven, ya teníamos a Draco y decidió que era más importante la estúpida lucha por la pureza de la sangre, por mantener la lista de los veintiocho, a ella no le importo Draco, a mí no me importa ella.
—No puedo…
—Te hice una promesa, Sirius, estoy esperando a que dejes que la cumpla.
Se retiró de la habitación, me deje caer en la orilla de la cama, soltando el aire contenido y cuidando que los chicos no se fueran a caer.
—Ustedes me lo pondrán difícil ¿Verdad?
—No quie'o que se vaya Haddy.
Draco se me quedo viendo, casi poniéndose enfrente de Harry, como si supiera que estaba a punto de tomarlo e irme, el miedo invadía mi mente y sobre todo mi corazón, anulando a la razón e impidiendo que el pensamiento se efectuara como debía de ser.
No tuve el coraje para separarlos, Harry se veía demasiado feliz como para quitarle a Draco, se adaptó demasiado rápido a él, como a ningún otro niño que lo hubiera visitado en este año.
Llamé a Dobby para que los cuidara, salí de la habitación en busca de ese hombre tan persistente que durante años no se había rendido por más desplantes que le hiciera, no me tomo mucho tiempo encontrarlo, tengo un leve conocimiento de donde esta cada habitación de la mansión.
Observe detenidamente su estudio, él se encuentra redactando una carta, me acerque al escritorio y tome asiento en una de las sillas que se le enfrentaban.
— ¿Qué pasa, Black?
—Bien… sabes que siempre has sido correspondido, en ningún momento ese sentimiento se fue Lucius.
—Eso quiere decir que darás una oportunidad a que esto se desarrolle.
—Exactamente, me gustaría que nos lo tomáramos con calma.
Ni bien dije esto él ya estaba a mi lado, levantándome y haciendo que me sentara sobre su escritorio, abrió mis piernas y se encajó entre ellas, se detuvo un segundo antes de besarme, meter su lengua, lastimándome un poco, no me importo, espere esto por AÑOS, no iba a quejarme por algo tan simple.
Mis piernas se enredaron en su cintura, deslice mis manos por sus hombros, atrayéndolo más a mí, deleitándome, olvidando y solo disfrutando. Minutos después nos alejamos un poco, sus labios ahora están rojos y un tanto hinchados.
— ¿Se quedarán aquí?
—Lucius, tú de verdad no haz pensando en las consecuencias que puede traer el que Harry se quede aquí, podemos intentar una relación, pero no pienso dejar que mi pequeño corra peligro y tampoco poner al tuyo en la misma situación.
—Estás hablando de salir de Inglaterra ¿Correcto? No puedes pensar ni por un segundo que te dejare lidiar con esta situación, no solo. Y menos cuando acabas de darme una oportunidad. No fingiré que tengo un gran cariño por Harry, no lo conocía hasta anoche, todo fue demasiado sorpresivo y no pude negarme a aceptarlo en mi casa. Hay una cosa que te puedo asegurar, si me lo permites, yo formare parte de su vida y nada le faltara.
— ¿Y qué pasas si después te vas? ¿Qué tal si no es lo que esperabas? No me preocupa el sufrir por eso, estoy dispuesto a arriesgarme, al que no quiero lastimar por nada es a Harry, suficiente tiene con la muerte de sus padres, no le quitare a más personas.
—Entonces no lo hagas, lo viste con Draco ¿Crees que no se resentirá al alejarlo de él? Sabes la seguridad que tienen todas las casas Malfoy, nadie se atrevería a intentar penetrar en ellas.
—Además del inconfundible terror que infundes a las personas, no creo que nadie quiera acercarse a tu casa.
—Está decidido, nos mudaremos a Francia, la Mansión esta lista para ser habitada. Solo tienes que tomar una decisión. Dumbledore querrá seguir controlándote, aun mas si tienes a Harry ¿Quieres que se pueda acercar?
—Ni un solo centímetro.
—Perfecto, Black, debemos iniciar los preparativos. Ve a empacar tus cosas, los elfos de encargaran de cuidar a los niños en lo que arreglo algunos asuntos antes de irnos.
— ¿Cuándo crees que podamos partir?
—Esta misma noche.
—Estará todo listo.
Me miro en aprobación, salí de la habitación y fui directo a donde se seguían escuchando las risas de los niños, al entrar una imagen por demás perfecta me recibió, Harry estaba a punto de caerse, mi primer impulso fue correr hacía él, pero Draco fue más rápido que yo, levanto los brazos y un brote de magia salió de él, haciendo que Harry regresara a su lado sin un solo rasguño. Una pequeña sonrisa apareció en mi rostro, mi niño no estaría desprotegido en algún momento.
El solo mirarlo me recordaba a mis mejores amigos, anhelando que pudieran estar aquí y criar a su hijo, y al mismo tiempo agradeciendo que me hicieran su padrino y así dejar que yo tenga la oportunidad de hacerlo por ellos. Fue un gran honor para mí que me dieran tal privilegio y siempre lo sería.
Donde quiera que estén… me encargare de cuidarlo muy bien y, sobre todo, de hacerlo feliz.
Di media vuelta y fui directo a la chimenea de la biblioteca, regresando a casa y esperando poder ponerme en contacto con Moony, teníamos algo muy importante con lo cual acabar, limpie el hollín de mi túnica, tendría que pedirle a Kreacher que le dé una profunda limpieza a la chimenea.
Moony estaba sentado en la silla que está a un lado de la ventana, observando por ahí, se veía acabado. Rápidamente me acerqué a él y puse una mano sobre su hombro.
—Tenemos que encontrarlo, Padfoot. Y sobre todo, tenemos que sacar a Harry del país.
—Lo sé, Moony, lo voy a sacar de Inglaterra, espero que no te moleste… sabes que necesito que me apoyes con esto, pero si no lo haces, de cualquier manera, me iré.
—Con Lucius ¿No? Ahí es donde esta nuestro cachorro.
—Sí, me preocuparía de cómo lo sabes si no supiera que puedes oler cualquier esencia.
—Además de que Severus me busco para exigirme explicaciones, él no tenía idea de quién era el traidor y solo quiere acabar con él.
—Por fin algo en lo que estamos de acuerdo, que se una al club. —Murmure mientras me sentaba en el sillón más cercano.
—Padfoot, prométeme que lo cuidaras muy bien y que no dejaras que se olvide de ellos.
—No es una despedida, Moony, de ninguna maldita manera, iras a visitarnos. Si necesitas un lugar donde quedarte, sabes que esta es tu casa, conoces cada recoveco de este lugar incluso mejor que yo. Podrás visitarnos cuando quieras, es más, tienes la obligación de hacerlo, tú también eres una figura constante para Harry.
— ¿No le molestara a Lucius? —Me miro dudando.
—Él sabía que es lo que viene conmigo, tu eres alguien que no dejare de lado por nada del mundo, eres uno de mis mejores amigos, él único que queda vivo, no permitiré que desaparezcas o algo te mate. No, además de eso, tienes que aceptar la poción que hizo Severus.
—Esto es sorprendente, estas apoyando a Snape.
—Tendré que verlo constantemente ¿Recuerdas? Ya solucionamos cualquier problema que pudimos tener, que no se te olvide esa noche en la que Lily nos obligó a aceptar un duelo con Snape, en el cual nosotros no podíamos atacarlo. Fue una buena forma de saciar su coraje hacia nosotros ¿No crees?
—Eso y que en los últimos dos años casi no le prestamos atención.
Mire el reloj de bolsillo que perteneció a Regulus, ya había pasado una hora y ni siquiera lo note, negué una vez, mirando a mi amigo.
—Remus… tienes que mantener un perfil bajo, vamos a encontrarlo así sea lo último que hagamos, debes estar seguro de que no lo vamos a entregar hasta que estemos satisfechos con su justificación.
Asintió y se levantó con un poco de dificultad, la luna llena había sido la noche anterior, aun no podía recuperarse, me acompaño a mi habitación y me vio guardar todas mis cosas, el dolor se percibía en el ambiente, nuestros amigos habían sido asesinado hace unas horas y nosotros no pudimos evitarlo.
—Sirius…
—Lo cuidare, Remus. Haré que sea uno de los chicos más felices que pueda haber.
—No lo malcríes, los visitare una vez al mes.
—Mantendrás correspondencia conmigo una vez a la semana ¿Si?
—Sí, te informare si tengo progresos con la búsqueda.
—Yo me encargare de que alguien más te ayude con eso, créeme, muchos quieren encontrarlo, nadie se creyó esa estupidez de que solo quedo de él su dedo.
Tenía todo listo, solo estaba alargando más mi tiempo con él, me partía el alma dejarlo solo, con los acontecimientos tan recientes, no poder apoyarnos el uno en el otro, como siempre.
—Anda ya, seguramente Lucius ya está ansioso, no lo hagas esperar más.
— ¿No quieres venir con nosotros? Podrías ayudarme con las lecciones de los chicos.
—Padfoot, ahora mismo es importante que uno de nosotros se quede aquí y encuentre a Pettigrew.
—Tienes razón, es que no quiero dejarte solo.
— ¿Sabes algo de los Longbottom?
—No, apenas he tenido tiempo para asegurarme que el cachorro está bien.
—Vete ya, Sirius.
Baje la mirada antes de regresar a la chimenea, me paso el recipiente con los polvos flu, mi mano fue directa, no podía seguir retrasándome, tal vez Harry se daba cuenta que no estaba ahí y se ponía mal. Susurré "Malfoy Manor", tuve una última mirada de mi mejor amigo, la suya denotaba tristeza y a la vez alivio, al menos ya teníamos un plan a seguir.
¡Hola! Wow, me sorprendio la respuesta que le dieron al prologo, me alegro muchisimo meterme y ver que ya la pusieron en sus favoritos y activaron la alerta, pero sobre todo, sus comentarios 3 Muchas gracias, espero que les siga gustando tanto como a mi. Nos estamos leyendo.
