Disclaimer: Harry Potter y todos lo que conlleva pertenece a J.K.
Advertencias: Relación hombre/hombre. Ya saben lo que tienen que hacer si no les gusta eso.
Enjoy!
4
Mis pasos van y vienen, no puedo detenerme mientras observo a los pequeños, ambos están mirándome, sus hojas y colores ya olvidados en su mesa, el ceño de Draco fruncido, los ojos de Harry un poco llorosos por el berrinche que está teniendo su amigo.
Me detuve frente al Dragón y puse mis manos sobre mi cintura, flexioné mis rodillas y ahora me balanceé levemente, Draco no dijo nada, su labio un poco salido y con su mirada empecinada.
—Dragón, eso no es lo que se te ha enseñado en estos años, tu cumpleaños es un mes antes que el de Harry, así que vamos a celebrarlo el día, no cuando tú quieras.
—No.
Cruzó sus bracitos y miró hacia otro lado.
—Drake, es tu cumpleaños, debemos de celebrarlo.
—Lo haremos, junto con el tuyo.
Draco lo miró con cariño antes de darle un beso en la mejilla, la irritación comenzaba a subir por mí.
—Sirius ¿Podemos hablar un segundo?
Lucius se asomó por la puerta, apenas deteniéndose para decir eso, asentí, de otra manera estoy seguro de que hubiera comenzado una típica discusión con Draco, llame a Dobby antes de salir, de ninguna manera los dejare solos, la última vez que lo hice, de alguna manera se las arreglaron para tirar todas las copas, esas que Lucius trajo de Brasil.
Lo seguí hasta nuestra habitación, él se quitó la túnica y aflojo sus gemelos.
—No lo vas a convencer de hacer dos fiestas, cariño, recomiendo ceder por esta vez, no estoy diciendo que debamos darle todo lo que quiere, hay ocasiones en las que debemos deliberar si vale la pena la batalla. De ninguna manera lograras que ese pequeño demonio acepte otra cosa.
Arrugue la nariz antes de acercarme a él y darle una bienvenida adecuada, me senté en su regazo y rodee su cuello con mis brazos, y me acerque a darle un beso, pasó más de una semana fuera.
— ¿Conseguiste contactarlos?
—Sí, tal como predije, todos eligieron París, no sé porque me molesté en buscarlos en Inglaterra.
—Es lo lógico, casi todos los Sangre Pura tienen negocios aquí. Lo que nos deja sólo una cuestión ¿Qué día les haremos su celebración?
Me miró fijamente, en realidad no está pensando en todo lo que podría hacerse en la cama, lo tengo claro, sus pensamientos están centrados en lo que le pregunte.
—Puede ser a principios de julio, tienes mucho en que ocuparte porque hay muchas personas deseando venir.
—Lo tengo todo listo desde hace un par de meses, esperaba que Draco cambiara de opinión.
—Te lo dije, Sirius, es la pareja de Harry ¿De verdad pensaste que él iba a ceder?
Arqueo una ceja ante eso, está bien, tal vez no lo pensaba en realidad, pero no perdía nada intentando, además, ese pequeño engendro parece disfrutar las discusiones, es como si fuera su pasatiempo favorito.
—Tenía esperanzas, al parecer a ambos les fascina la idea de tener una fiesta doble, quería que Harry pudiera disfrutar de un día para él mismo, no me lo tomes a mal, también lo quiero para Draco, pero…
—Lo entiendo, cariño. Y tú tienes que entender que Draco no hará que toda la atención se centre en él, pero al mismo tiempo sí, no dejara de lado a Harry, sin embargo, tampoco dejara que sea el centro de atención, sabes lo posesivos que son los veelas.
Lo observé antes de acercarme a su rostro lentamente y lamer toda su mejilla, una mueca de asco se plasmó en su rostro.
—Entonces, lo que me estás diciendo es que Draco sólo centrara la atención en él cuando sienta que Harry está siendo demasiado atosigado ¿Cierto?
—Sí.
—No tiene mucho sentido, precisamente para eso es la fiesta, para que el festejado sea el centro de atención. No me mires así, no pienso discutir más sobre el tema, las cosas se harán como quieren los niños.
Le di un beso en la mejilla, otro en los labios, en la frente, en cualquier lugar tan cerca a mis labios.
—Sirius…
—Cállate, pasaste una semana fuera, y prácticamente no hablamos ¿Esperas que me quede tranquilo?
No, él no esperaba eso. Me lo confirmo el movimiento que hizo para pegarme contra el colchón y comenzar a frotarse contra mí.
Ϟ
El tiempo pasó deprisa, los invitados ya comenzaban a llegar y no lograba que Draco saliera de la tina, sus dedos ya están completamente arrugados, mi ropa está empapada al igual que mi cabello.
—Draco, tienes exactamente…
— ¿Dragón?
Harry se acercó al baño, su túnica ya puesta y balanceándose en sus pies.
—Te ves muy bonito, Harry.
El aludido se ruborizo antes de acercarse a Draco.
—Gracias, Dragón, ahora tú debes salir y ponerte tan bonito como yo y debes darte prisa, los invitados ya están llegando.
Mis pequeños se miraron por unos segundos antes de que Draco se levantara y extendiera las manos hacia mí, no lo pensé dos veces y me acerque para envolverlo con una toalla, no tendré tiempo de peinarlo como siempre, un hechizo bastara.
En menos de cinco minutos estuvimos listos, un hechizo de secado en ambos, su ropa ya estaba lista, así que no nos llevó mucho tiempo, debí decirle a Harry que hablara con él mucho antes.
Ambos tomaron mis manos antes de salir de la habitación, caminamos con lentitud, en realidad yo espero que Lucius aparezca antes de que logremos llegar al salón donde están los invitados, yo no conozco a nadie ahí y estoy seguro como el infierno de que no meteré a mis hijos a un lugar lleno de desconocidos.
—Dobby. —El elfo se apareció a centímetros de nosotros.
— ¿Qué desea el amo Sirius? ¿En que lo puede servir Dobby?
Hizo una reverencia bastante ridícula, no sé cuántas veces le tengo que repetir que no lo haga. Harry y Draco hicieron lo mismo en cuanto Dobby se irguió, eso hizo que Dobby comenzara a llorar, espantando a los pequeños.
—Dobby, Dobby céntrate ¿Dónde está Lucius?
—El amo Lucius viene para acá, amo Sirius.
Se agarró las orejas con bastante insistencia, trate de que mis pequeños se despegaran de mis piernas.
—Chicos, tenemos que apresurarnos, ya nos hicimos esperar demasiado.
Lucius llegó a nosotros, una pequeña sonrisa tirando de sus labios.
—Espero que no hayas tenido que sobornar a Draco para que saliera de la tina.
—Para nada, Harry le pidió que se apurara.
La mirada de mi pareja lo dice todo, ahora que sabe que Harry es la clave de todo. Espero que no muchos logren darse cuenta de ese detalle, tendremos que trabajar en eso.
Me observo fijamente, llegando a la misma conclusión que yo.
—No podemos…
—Ya sé, lo solucionaremos después.
Draco extendió los brazos hacia Lucius, haciendo que lo cargara y Harry hizo lo mismo conmigo. Bajamos las escaleras y nos detuvimos a la entrada del salón, ellos aún no han visto la decoración. Pidieron ser bajados y rápidamente se tomaron de la mano y entraron antes que nosotros, todos se giraron a verlos, pero su atención siempre caía a Harry, algo que me incomoda sobremanera ¿Fue un acierto hacer esta fiesta?
Severus había dicho que era precipitado dejar que alguien se acercara a los chicos.
Ellos se quedaron cerca de nosotros, aceptando las felicitaciones de todos y eventualmente pidiendo que los cargáramos.
Muchos niños se arremolinaban en la mesa de golosinas y podría decir que varios de ellos ya tenían un subidón de azúcar.
—Chicos, deberían ir a jugar con esos pequeños, o al menos a presentarse.
Draco fue el primero en bajar, fue directo a la bola de niños.
— ¿Quiénes son ellos?
Miré a Lucius interrogante.
—Ahí está Pansy Parkinson, Blaise Zabini, Theodore Nott, Vincent Crabbe y Gregory Goyle, me aseguré de que todas esas familias sean de confianza, no creo que piensen en traicionarnos en algún momento cercano.
—Dime que invitaste a alguien más que no sea de Slytherin.
Di una ojeada alrededor para darme cuenta que no hizo tal cosa, los Weasley están aquí al igual que Augusta Longbottom, ambas familias con sus respectivos hijos.
Las cabezas pelirrojas se pasean por el lugar, el más pequeño de ellos intenta acercarse a la mesa de golosinas, tal vez logré comerse una rana de chocolate si se apresura.
— ¿Ya quieres ir, Harry?
Mi pequeño no me está prestando atención, al contrario, su mirada esta fija en una esquina de la habitación, viendo fijamente a los Lovegood y más específicamente a la pequeña rubia que no se aleja mucho de sus padres.
Le doy una mirada a Lucius antes de ir hacía ellos, bajo a Harry al llegar.
—Hola, espero que estén sintiéndose cómodos aquí.
—Sí, gracias, nos sorprendió un tanto la invitación, pero Luna necesita amigos.
Mi mirada viajo hacia abajo, donde los pequeños ya no están, Harry tiene firmemente agarrada la mano de Luna, viajando a través de todos los invitados, la pequeña esta vestida de una manera un tanto peculiar.
El pequeño de los Weasley se pone en su camino, mirando a Luna de una manera extraña, Harry se da cuenta y se acerca más a la niña, es un tanto extraño, pero Luna no dice nada, sólo observa a su alrededor, de un momento a otro los tres caminan hacia la mesa de golosinas y Draco observa las manos unidas de Harry y Luna, arquea su pequeña ceja y se cruza de brazos, pero nadie se da cuenta de eso, Harry y Ron van a tomar la misma rana de chocolate, mi pequeño alcanzándola primero y cediéndola.
Finalmente, Luna se anima a hablar y tomar un dulce, una última rana de chocolate, pero Ron está teniendo un serio berrinche porque él también la quería, me acerco a ellos tan rápido como la demás gente me lo permite, no lo suficiente, ya que en menos de un minuto Luna sale volando, la intercepto con la varita y la bajo con delicadeza, Harry se acerca rápidamente a ella y la abraza.
— ¿Qué paso? ¿Por qué mi Ronny está tan molesto?
—Esa niña mi quito mi dulce.
Señala a Luna y ella se esconde detrás de Harry, los demás niños están de espectadores y puedo ver como Draco analiza la situación, puedo ver que no le agrada Ronald, siendo sinceros, tiene razones.
—Oh bueno, Ronnie, los Lovegood siempre han sido demasiado raros, cariño. Puedes comer otro dulce.
Estoy seguro de que no dijeron ese comentario con intención, pero está fuera de lugar, el resto de la celebración pasa sin más incidentes, claro, mis chicos se encargan de excluir a Ron Weasley de su círculo.
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Un suspiro de alivio se escucha atrás de mí, los brazos de Lucius me rodean.
—No me pidas volver a ser así de accesible, los Weasley sólo estuvieron criticando todo y a todos ¿De verdad que los Gryffindor tienen nobleza y un gran corazón? No los vi mezclándose ni una sola vez y no se diga de su pequeño engendro.
—Un error de juicio, no pensé que fueran a actuar de esa manera.
—Incluso los Parkinson intentaron entablar una conversación, date cuenta.
Asentí ante eso, no podía decir nada más, los chicos se divirtieron como niños que son, no dejaron de jugar hasta que todos se fueron y lo más sorprendente de todo es que Draco no hizo ningún berrinche porque le estuvieran quitando la atención de Harry.
Ellos aun juegan con Pansy y Blaise, una enorme sonrisa apareció en mi rostro hasta que vi a Pansy llenar de besos a Harry y un segundo después Pans salió corriendo hacia sus padres, su llanto silencioso y los ojos cerrados.
Vi a Draco acercarse a Harry, y el señor Parkinson viniendo hacia nosotros.
—Eso ha sido interesante Lucius ¿Quieres decirme que acaba de pasar?
—Bueno, ese ha sido Draco protegiendo a Harry ¿Qué más? Creo que puedes entenderlo perfectamente.
Parkinson no dijo más, regreso con su mujer y su hija, después de hablar un par de minutos la familia paso a despedirse.
Una hora después nos encontramos completamente solos y los pequeños a punto de dormirse.
Me acerqué a la cama de Draco y solté un bufido ¿Dónde está el pequeño granuja? Salí de su habitación y fui a la de Harry, ambos me miran y tienen esa expresión que hace que el corazón se me detenga y quiera sacarles una foto, así que aparezco la cámara y saco la foto antes de acercarme a ellos.
—Draco, deberías estar en tu cuarto.
—Debería ¿Puedo dormir con Harry?
No sé ni siquiera porque lo pregunta, es imposible separarlos una vez que están en alguna cama, si no es Harry el que se aferra a Draco, es al revés.
—¡Dementores! Eres una cosa seria, Dragón, está bien.
Saqué Los Cuentos de Beedle el Bardo y lo leí varias veces hasta que ambos cayeron dormidos.
Lucius entro a darle un beso a ambos y me saco de ahí, llevándome a nuestra habitación y masajeando mis hombros, me quito toda la ropa y me acostó en la cama, siguió con el mismo y se puso detrás de mí, acercándome a su cuerpo.
—Nunca pensé que fuera a criar al hijo de James Potter y además de eso, quererlo tanto como a mi hijo.
—La vida puede dar giros inesperados, por ejemplo, encuentro bastante molesto que no mencionaras que Dumbledore sigue queriendo que me presente ante él para aclararle la situación de mis mejores amigos ¿Qué quiere que le aclare? Es bastante obvio lo que paso, ahora están enterrados y espero que en un lugar mucho mejor que este.
Cerro los ojos unos segundos, yo no estoy dispuesto a dejar el tema por más cansado que esté, no puedo seguir ignorando todo lo que veo.
—Él quiere a Harry de vuelta, Sirius, no le gusta que esté con los Malfoy, dice que puede ser contraproducente a su crianza y que el chico debe permanecer con los Dursley.
—No mientras yo viva.
Entrecerré los ojos, la decisión es más que obvia, tendré que ir a ver al viejo loco.
—No vas a ir a verlo, Sirius, puedo apreciar en tu rostro las cosas que quieres decirle, lamentablemente no puedes hacerlo.
— ¿Quieres explicarme por qué no puedo?
Arquee una ceja y me cruce de brazos, acomodándome de manera que mi espalda esta recargada en el cabecero.
—Es muy sencillo, Dumbledore tiene al ministro comiendo de su mano y él cree que tú eres un obstáculo para cumplir con sus planes, de ninguna manera voy a dejar que te pongas a su merced, tienes que cuidar de los chicos, no ir a hacer frente a ese viejo.
—Pero…
—Sé que no eres cobarde, todos en la orden lo saben, al igual que saben que Dumbledore está exagerando con sus suposiciones y que tú no harías nada para dañar a nadie, Sirius.
Me quede callado y es que en realidad ya no hay mucho que decir a esto, puedo llegar a ser demasiado imprudente e impulsivo, pero él bien lo dijo, tengo que cuidar de mis chicos, no puedo dejarlos sin más y estoy bastante seguro de que a Lucius no le falta razón, Dumbledore hará cualquier cosa para que las cosas se hagan como él quiere.
Dos pequeños cuerpos sobre mi hicieron que finalmente abriera los ojos, Lucius me miraba divertido desde su lado de la cama.
—Vamos a ver, esta vez lograron despertarse de buen humor.
Ambos niños sonrieron ampliamente y asintieron, después se levantaron y comenzaron a brincar alrededor de nosotros.
—Queremos panqueques con sirope de chocolate.
Draco hablo por ambos, pero estoy seguro de que son los deseos de Harry, mire a mi pequeño para asegurarme de que es lo que ambos quieren.
—Sí, Paddy, eso queremos, por favor.
Dijo mirando mal al rubio y esté se ruborizo un poco, Lucius miraba todo con una pequeña sonrisa.
—De verdad los quiero a ambos.
Dijo mirándome, nunca dude que llegará a sentir cariño por mi pequeño, él realmente es una persona fácil de amar, con sus detalles y los pequeños pastelitos que obligaba a Dobby a hacerle para poder regalarle a todos.
Me reafirme en mi plan de trabajar en Hogwarts para cuando ellos entraran, no importa el infierno de discusiones que se vienen con Lucius, estoy seguro de que no me lo pondrá fácil, pero así tendré vigilado y tranquilo a Dumbledore, además, yo puedo salir en cualquier momento del colegio.
Todo es cuestión de tiempo.
¡Gracias a todas las personas que comentaron! Y perdón por la tardanza, tuve una semana difícil y apenas pude subirlo, lo siento de verdad, espero que lo hayan disfrutado y de no ser así, me hagan saber que les molesto.
