Disclaimer: Harry Potter le pertenece a Rowling y a WB, no se a quien más y yo no gano nada con esto.

Advertencia: Es... bueno, una relación h/h, por lo que si no es de tu agrado, recomiendo que retrocedas y vayas a otra historia.


Enjoy!


5

La cabeza me palpita, cada mueble esta hecho pedazos, ese era el plan, pero ambos chicos lograron hacerlo a la primera, además se trataba de que los explotaran para luego regresarlos a su forma original, tan solo tienen seis años y su magia parece ser mayor a lo que se esperaba, me arriesgue a contactar con Poppy para preguntarle si esto es normal, ella no tenía idea. Mantiene un registro férreo sobre cada uno de los magos que ha traído al mundo y en esta ocasión parecía no saber qué pasa con ninguno, le preocupa que su cuerpo no tolere tanta magia o le preocupaba hasta hace unos días.

Draco y Harry están tan agotados que se dejaron caer sobre lo que antes era un gran sillón, los muebles no volvían a ser igual de cómodos. Cerré los ojos y maldije en distintos idiomas a Lucius, de él fue la flamante idea de que los chicos ya tienen edad suficiente para comenzar a practicar con su magia y por consecuente, tener una varita, no quiso confesar donde consiguió dichas varitas y me impresiona que ambas les funcionen tan bien a los chicos, ellos probablemente no querrán dejarlas, pero esas son provisionales.

La chimenea escupió a Remus justo cuando más lo necesito, analizó la habitación, sé que está esperando a que le explique qué es lo que paso por aquí, no tiene mucho que Lucius adquirió las varitas para los chicos. Con un paso de varita todo vuelve a su estado original y los chicos quedan cubiertos por una manta, Draco está rodeando la cintura de Harry.

—Lucius mencionó hace un par de semanas que los niños necesitaban comenzar a aprender hechizos y controlar su magia, sabes que las familias antiguas tienen por costumbre enseñar a sus descendientes a temprana edad.

Arqueo una ceja antes de sentarse a mi lado y exhalar, cerró los ojos.

—Vengo de Hogwarts —Decidió dejar pasa el tema y comenzó con lo que lo trae a la casa, dejó que se creará un ambiente de curiosidad, cuando pudo oler mi impaciencia, continúo— No tengo idea de cuánto sabes del asunto, por lo visto Lucius te protege demasiado —Me lanzó esa mirada de "Lo siento, tienes que saberlo" — Teníamos a Pettigrew, incluso Dumbledore lo vio y se aseguró de decírselo al Ministro, pero ahora no quieren alertar a la gente, los seguidores de Riddle han estado molestando desde hace un par de semanas, no quieren que se haga de conocimiento público.

No me está diciendo algo, puedo intuirlo en sus hombros tensos y su mirada fija en un punto lejano.

—Remus, no tengo idea de porque no me estás diciendo todo, pero ahora es el momento indicado, no cuando esté molesto contigo por no habérmelo dicho antes que otra persona.

—Dumbledore quiere verte, Sirius. Estoy seguro de que quiere mantener a Harry cerca, no le gusta para nada que él no pueda controlarlo —Su mirada destila preocupación— Sabes que no queremos que vuelvan a Inglaterra, pero es algo que deberían comenzar a considerar.

Una mirada penetrante me hizo girar la cabeza para observar a Draco despierto, está fulminándonos con la mirada, su cuerpo completamente tenso cubre el de Harry.

—Nadie se lo va a llevar. —Le aseguro—.

Está tan molesto que su magia se está descontrolando, un jarrón explota lanzando los pedazos a una velocidad preocupante, al darse cuenta de la dirección que lleva el jarrón roto, Draco forma un escudo a su alrededor y las piezas caen al suelo sin más.

Remus luce muy impactado, no importa cuántos berrinches vea, Draco siempre obtiene la misma expresión de él y lo hace inflar el pecho, justo como haría en ese momento si Harry no lo estuviera mirando con reproche.

ϟ

Imposible, esto es imposible. Draco no ha querido soltar a Harry en días, ni siquiera para bañarse, hace tal escándalo que termino claudicando y los baño juntos, la única solución que encuentro es hablar con Harry para que él haga que su pequeño demonio se tranquilice. Después de escuchar lo que dijo Remus, Draco adoptó esa actitud y no quiere entender razones, no le importaron los regaños de Lucius, ni siquiera que le quitara todos sus juguetes, incluso a los juguetes de Harry fueron retirados, al darse cuenta, Draco estuvo a punto de claudicar, eso hasta que Harry James Potter osara decirle que estaba bien, que podían ponerse a leer.

Será todo un desafío encontrar a Harry solo porque parece que a él no le importa la atención desmedida de Draco, incluso puedo asegurar que le encanta dicho comportamiento, el pequeño demonio únicamente se relaja cuando viene Luna, después de la fiesta de los chicos, los tres se hicieron muy buenos amigos, ella y Blaise Zabini visitan con gran continuidad la casa.

Es muy temprano para que cualquiera esté despierto, yo no he podido pegar ojo porque Lucius sigue de viaje, él prometió volver en menos de una semana y ya van dos, después de que Remus me informará de la situación, no dejo de preocuparme a cada minuto y las noches son peores ¿Y si le pasa algo?

Mi cuerpo no puede continuar acostado, el sol va saliendo lentamente y me otorga algo de luz, voy al cuarto de los niños y abro la puerta con cuidado, no quiero hacer un movimiento brusco haciéndolos despertar.

Al cerrar la puerta tras de mí y volver la mirada a la cama, los atentos ojos de Harry me observan, aun entre los brazos de Draco, me sonríe ampliamente y con delicadeza se suelta del abrazo. Baja de la cama con tanto cuidado que el dragón no despierta, nos sentamos en los sillones, él recarga su cabeza en mis piernas y cierra los ojos.

—Harry, me gustaría que hablaras con Draco, no queremos apartarlos, no haríamos algo que pudiera lastimarlos.

—Lo sé, Paddy. Pero no puedo decirle nada, me gusta su cercanía —Se sonrojo violentamente, hizo que una sonrisa se ampliara en mi rostro y le picara las costillas— Es lo único que puedo hacer por él, de verdad le da ansiedad la posibilidad de un distanciamiento. Tiene pesadillas de eso, Paddy, no pienso pedirle que se controle, lo superara con un poco de tiempo, él hace múltiples cosas por mí y nunca me da la oportunidad de devolverle el favor. —Un puchero se forma en sus labios— Lo quiero demasiado como para alejarlo y además es mío ¿Por qué debería hacerlo?

Decir que estoy impresionado es poco, Harry y Draco siempre han sido bastante inteligentes, después de las sesiones con Snape y Remus, eso aumentó, sobre todo con el primero, no admitía las palabras mal dichas y las respuestas vagas, los obligó a leer y cada semana traía un monton de libros para ellos. Parece no molestarles ese hecho y ahora puedo ver que mis niños ya están forjando su carácter, puede parecer que Harry es tímido a quien no lo conozca y eso es algo totalmente erróneo, la mayoría de las veces Draco inicia la conversación, pero Harry tiene tantas cosas por decir que se toma minutos para poder hacerlo mientras Draco se queda escuchando cada palabra y almacenándola, después él es capaz de repetir cada cosa que dijo Harry e incluso nos contextualiza, diciendo fecha, lugar y cualquier dato que él considere importante.

Todos están impresionados con ellos, Lucius cada noche me repite que eso es debido al vínculo que tienen, que son inteligentes, pero se potencio más al estar juntos desde un principio. Incluso hemos pasado noches pensando en lo fuerte que será su relación para cuando estén en el colegio, ambos sabemos que querrán dañarlos, esperamos que el número de personas que logren hacerlo sea nulo, pero sabemos lo cruel que puede llegar a ser el humano, muchos notaran cual es la debilidad del otro y será demasiado fácil dañarlos.

"No si yo puedo evitarlo" es algo que escucho con total nitidez, una noche después de que los niños jugaran y corrieran hasta caer dormidos, Snape, Remus, Lucius y yo hablamos de esto mismo, de lo probable que es que dañen a uno para hacer lo mismo con el otro, fue cuando Snape intervino.

Todos sabemos que no podemos rodearlos en una burbuja, por lo que mi decisión de trabajar en el colegio fue anulada, no queremos que ellos sean dependientes de alguien más, ya es malo que sean dependientes uno del otro, eso se podría tornar malo y enfermizo, pero tenemos la confianza en que eso no ocurrirá, que esa dependencia será maleable, que lo pondrán a su favor y harán una mejor versión de sí mismos.

Mi pequeño ya está dormido de nuevo, lo cargo y lo regreso a la cama, Draco se mueve y abre los ojos, me mira fijamente antes de volver a abrazar a Harry, articula un "Lo siento" antes de volver a dormir.

Salgo de la habitación y una risa irónica se escapa de mis labios ¿Quién iba a pensarlo? Yo, teniendo todos esos pensamientos y queriendo a esos dos pequeños como si fueran mis propios hijos.

"Sirius Black únicamente dependerá y cuidará de Sirius Black, no tendré hijos ni mucho menos pareja, la vida es una y hay que vivirla"

Es algo que solía decir en cada reunión de los merodeadores, James se burlaba en cada ocasión y decía:

"Padfoot, yo espero que de verdad tengas familia, que te des la oportunidad de experimentar este sentimiento que es más fuerte que cualquier cosa, y espero estar ahí para verlo"

Me partía el corazón que él no pudiera verme y que su hijo ahora fuera mi responsabilidad, ahora simplemente no imagino mi vida de otra forma, en aquellos tiempos quedaron olvidadas las noches largas y llenas de alcohol y habitaciones extrañas, cuerpos a mis lados y olores desconocidos.

ϟ

Lucius entra a la habitación y mi ceño se frunce automáticamente, debió decirme lo que estaba pasando, soy su pareja, no su hijo. No necesito protección, necesito confianza, que me vea como a su igual.

Al observarlo con mayor detenimiento puedo apreciar las marcas violáceas que tiene bajo los ojos, incluso se le ve un poco despeinado, se sienta a mi lado y hace que me levante para ponerme en su regazo. Olisquea mi cuello y deja besos en toda esa parte, sopla haciendo que un estremecimiento me recorra.

—Si crees que con esto se me va a olvidar todo lo que no me dijiste, estás muy equivocado.

Mordió mi cuello, estoy seguro de que saco un poco de sangre, su mano estaba rondando mi entrepierna, por lo que mi pene se encuentra completamente erecto.

—Vamos a nuestra habitación.

No me dejó caminar, me obligó a girarme y me cargó como si fuera un bebé, salimos con cuidado, sin hacer ruido. Llegamos rápido a la habitación, él ya mueve su pelvis, moliéndola contra la mía, muerde mi lóbulo y cierra la puerta con hechizos y un segundo después siento el aire recorrer mi cuerpo casi como una caricia.

Me remuevo un poco y abro los ojos, tiene una marca en el cuello, eso no se hizo con un golpe, atraigo mi varita y hago que se aleje de mí, con otro giro, mi ropa está completamente puesta.

— ¿Con quién diablos estuviste?

Mis ojos arden, no he parpadeado desde que vi esa marca, él no hubiera podido verla donde está, por lo que no pudo borrarla con un simple hechizo.

—Sirius yo…

Levanto una mano para detenerlo, una buena explicación no inicia con un: "Sirius, yo…" eso sólo da pie a muchas palabras inservibles. Siempre pensé que, al decidir juntarme con alguien, ese alguien estaría totalmente loco por mí y no me engañaría, hay un límite que jamás pase, salir con más de una persona a la vez, abro la puerta y salgo ¿Qué se supone que haga ahora? No puedo separar a mis pequeños, pero tampoco puedo quedarme aquí.

Él esta atrás de mí, mis pasos me llevaron a la chimenea, mi mano ya tiene polvos flu.

—Mañana vendrá Remus y empacará todas mis cosas y las de Harry.

Su rostro antes carente de expresión ahora muestra preocupación, miedo, dolor, entre otras que no estoy dispuesto a analizar.

Aviento los polvos y murmuro "Casa Black", el lúgubre ambiente me recibe, Kreacher aparece con un suave "ploff" al ver mi mirada de pocos amigos desaparece, nada en este lugar me gusta, todo es tan opaco que no me deja respirar o puede ser que eso pase desde hace un gran tiempo, justo cuando vi esa marca en Lucius y su explicación fue errónea, pudo haber dicho que se golpeó contra una repisa y bien pude creerle, quedarme entre sus brazos y dejar que me follara, que su enorme polla entrara tan rápido que hiciera arder todo mi interior.

Basta, Sirius, deja de pensar en él, vino a tus brazos con la marca de otro hombre, ya no te quiere. Irremediablemente pasa, pero ahora estoy tan necesitado que no me importa que tenga ese estúpido chupete, las lágrimas escocen en mis ojos y anhelan deslizarse, se sienten tan dolidas como yo. ¿Qué estoy haciendo? Dejando que mi hombre se quede solo y el cabrón que lo tuvo entre sus brazos se quede con él. ¿De verdad?

No pasan ni cinco minutos para que vuelva a nuestra casa, él está frente a la chimenea y su mirada es salvaje, su mano con varita se eleva y la puerta del estudio se cierra, se levanta con lentitud, sus movimientos son fluidos y no hace ruido, me recuerda a las panteras del zoológico muggle al que lleve a los niños hace meses.

Su mano va a mi barbilla y la aprieta un poco más fuerte de lo necesario, lo miro directamente a los ojos antes de saltar y obligarlo a que me agarre, mis piernas ahora rodean su cintura y mis labios están ocupados dejando marcas en todo su cuello, él ya elimino la marca criminal, por lo que hago una en el lugar exacto y con más fuerza de la necesaria, escucho su gruñido y me aparto para besarlo, sus labios están rojos y sé que los ha estado mordiendo, se abren automáticamente para mí y nuestras lenguas comienzan una batalla de poder, finalmente lo dejo tomar el control, aparecemos en nuestra habitación nuevamente, esta vez él me quita la ropa lentamente mientras yo hago lo contrario, los botones saltan y desaparezco sus pantalones, con los pies bajo su ropa interior y me deshago de su agarre para moverme al centro de la cama, él se pone sobre mí, nos doy la vuelta quedando sobre él, su miembro a pocos centímetros de mi entrada, bajo lo suficiente para que la cabeza de su pene ya esté palpitando en mi esfínter.

Pasa el apretado anillo que forma mi entrada, me dejo caer con tanta fuerza que me llena completamente, escucho su jadeo y sus manos presionan mi cintura, dejaran una gran marca.

La comida está a punto de ser servida, y los niños aun no bajan, ambos alegaron que tenían que vestirse ellos solos porque de otra forma jamás aprenderían a escoger su ropa, Lucius me mira desde su asiento.

—Deja de mirarme así, no me iré. Quiero aclarar un par de cosas. Te aseguro que no voy a tolerar que actúes de esa manera, tal vez con Narcissa tenías la libertad de salir y buscar a tus hombres, pero si de verdad quieres que siga a tu lado, pensaras mejor antes de actuar, no me interesan las explicaciones a tales actos, si vuelvo a ver algo así, tomo las cosas de Harry y salgo por la chimenea, no podrás volver a contactarme. No puedo tolerar volver a sentirme así, Luc. Si haces que me sienta así de nuevo, cortare tu pene y lo tendré de trofeo en la Casa de los Black.

No dijo nada referente a mis palabras.

—Vamos a regresar a Inglaterra, sin embargo, debes estar dispuesto a que no me despegare de tu lado ni un solo segundo. También, debes acceder a dar clases en el Colegio para Aurores, debes pensar en tu seguridad, Black. No pienso perderte antes de haberte tenido, si accedes a reunirte con Dumbledore, me gustaría que me dejaras estar presente. Puede sonar a que te estoy imponiendo las cosas, pero ambos sabemos que tú haces lo que se te viene en gana, sólo quiero asegurarme de que sabes cuales son mis deseos.


N.a. Siento mucho la tardanza, estuve enferma como por una semana y no tenía mucha inspiración, espero que les haya gustado, en un rato respondo reviews pasados, los amo.

Peace&Love.

Ohno.