Disclaimer: Ya saben, los personajes de Harry Potter no me pertenecen, ni sus lugares, ni nada del universo :(

Advertencias: Ninguna.


Enjoy!


8

Me reacomodo en la cama sin poder dormir, me he de ver demasiado gracioso a ojos de papá, pero no me importa, quiero estar en el mismo dormitorio que Harry, nosotros nunca hemos dormido separados. Morgana, ¿Quién pensó que esto era una buena idea?

Tengo que restregar mis manos sobre los brazos en un intento para quitar la incomodidad, ya estaría caminando a su habitación, pero no lo quiero molestar, prometí contenerme y limitar mis muestras de afecto, sin embargo, eso no está en mi sangre ¿Cómo esperan que me mantenga apartado de él? Es doloroso, joder, ¿En qué maldito momento acepte esto tan estúpido?

ϟ

Es evidente que no pude dormir y todos lo notan, no es como si se tuviera que ser experto ya que las marcas violáceas bajo mis ojos son bastante llamativas y no las tenía al llegar al castillo.

Por no mencionar la irritación en mi piel, está toda roja. Al bajar a la sala común veo a Harry esperándome, él luce igual de incomodo que yo, sólo que él tiene ronchas por los brazos y sus ojos están cristalizados.

—Idiota ¿Por qué no fuiste conmigo?

Me abraza y comienza a pasar sus manos por mis brazos en un intento de mejorar la situación y es algo que ahora parece difícil porque no se va así, cualquiera esperaría que se esfumara tan pronto nos tuviéramos cerca, pero no. Es impresionante la reacción que tiene Harry, una lágrima resbala de su ojo y la limpio para que nadie se dé cuenta.

La incomodidad es tan grande que tenemos que ir con Sev porque papá nunca dijo donde estarían sus habitaciones, me aparto de él y una mueca se muestra en su rostro, intenta acercarse de nuevo y abrazarme, tomo su mano y nos llevo a la habitación de Sev, tocamos la puerta de mi padrino y esperamos, casi rezamos, que esté aquí.

Nos abre con una expresión molesta que cambia al ver que se trata de nosotros, se hace a un lado y nos deja pasar sin hablar hasta que cierra la puerta y manda un patronus, supongo que le habló a papá, él sigue alegando que no es su trabajo lidiar con un veela y su pareja, no importa la cantidad de veces que Sev finalmente nos ayude.

— ¿Qué, por Merlín, les pasó?

—Nos pusieron en habitaciones separadas.

Harry habló y sacó el labio inferior en un adorable puchero, sus ojos totalmente rojos y su piel llena de ronchas me hacen acercarme completamente y seguir pasando mis manos por sus brazos, sin querer seguir de pie hago que se siente en mi regazo y así puedo pasar mi nariz por su cuello, puede verse extraño, pero es un gesto que lo tranquiliza de alguna extraña manera.

Sirius entra sin tocar y nos mira directamente, niega un par de veces y se ve más que molesto.

—Dumbledore aseguró que los pondría en el mismo dormitorio, está jugando con fuego.

Se acercó a la chimenea y arrojó un puñado de polvos flu, comenzó a susurrar y por más que trate de captar alguna palabra, fue inútil. En cuestión de dos minutos padre apareció ante nosotros con un par de frascos.

—Beban esto y esperen aquí a que las molestias se vayan, serán excusados de sus clases el día de hoy.

Lo dijo con tanta seguridad que no me atreví a cuestionarlo, padre no se quedó mucho tiempo. Papá pidió el desayuno para nosotros y se quedó con nosotros gran parte de la mañana, hasta que regresó padre.

—Hable con el Consejo, fue una conversación interesante y por completo productiva.

A los pocos minutos alguien toco la puerta y Sev se levantó para abrir, el prefecto que nos llevó a las habitaciones se encuentra ahí, se ve demasiado nervioso, desde aquí puedo notar el sudor escurriéndole por el rostro, asqueroso.

— ¿Están aquí Malfoy y Potter? El director me ha pedido que les indique donde se encuentra su nueva habitación.

Padre se posiciono frente a nosotros y puso su bastón frente a él. Es imponente la imagen que presenta y estoy seguro de que el tipo de enfrente se cago de sólo verlo.

Hago que Harry se levante, él toma mi mano y no deja que me aleje ni un poco de su lado, padre nos acompaña. El chico serpentea entre las mazmorras y me sorprende cuando no toma el camino a la sala común de slytherin; en cambio, se sigue de largo y nos detenemos ante un gran retrato de un joven realmente hermoso, Harry se le queda viendo por demasiado tiempo y eso, por más estúpido que sea, me molesta.

Hago que se gire hacia mí y lo miro con irritación, el chico que nos trajo nos está viendo con curiosidad hasta que padre se aclara la garganta.

—Ya puede irse. —Dice de forma seca, el chico no tarda en correr hacia cualquier otro lado. Apenas padre se asegura que realmente se fue, se inclina hacia nosotros y nos examina detenidamente— Me intriga por qué Harry tiene una reacción tan elevada, deberías ser Draco el que estuviera así, a menos que hicieras un hechizo para sufrir mayor daño.

Mi Harry se ruborizo ante las palabras dichas y se pegó más a mi si eso es posible, mis ojos están abiertos exageradamente e intento que se gire hacia mí, pero no lo logro.

—Luc, deja de cuestionarlo, es normal, Draco es mi pareja y es mío ¿No es lógico que tenga reacciones adversas si me apartan de él?

Padre y yo nos impresionamos con su discurso ¿Él realmente acaba de decir que soy suyo? Morgana y todos los dioses, le dije que no lo dijera a menos que de verdad quisiera tenerme a cualquier momento. Además, alcanza su cometido, es que olvidemos lo que padre acaba de decir.

Padre se tensa por unos segundos antes de irse sin decir más, ahora sólo quiero estar con Harry y dormir, el cansancio me puede y los ojos se me están cerrando.

—Por favor, vamos a dormir un rato, mis ojos ya no aguantan.

Entrelazamos nuestros dedos y el retrato se abre sin preguntarnos nada. Hay escaleras para llegar a una pequeña sala, consiste en dos sillones y un diván, la ventana muestra un poco más del lago. La chimenea está prendida y Harry no se tarda nada en apagarla, odia a las ashwinders, hace unos años estuvimos persiguiendo a una hasta que él tuvo la flamante idea de agarrarla sin guantes y se quemó.

Vamos directamente a investigar las tres puertas que hay, una da a un amplio baño y las otras dos a los dormitorios ¿De verdad esperan que esté del otro lado cuando puedo dormir en la misma cama que Harry? Ilusos.

Subimos los diez escalones que nos separan de la cama, a Harry aun no le desaparecen las ronchas. Nos quitamos la ropa hasta quedar en bóxer y nos metemos entre las cobijas. Yo no tengo que hacer nada porque mi chico se acerca a mis brazos y pasa su brazo por mi cintura, una de sus piernas se pone entre las mías.

—Nunca te vayas de nuestra habitación sin despertarme, por favor.

Entonces puedo ver al Harry de siete años, completamente inseguro sobre el cariño que le tienen, mi corazón se rompe un poco. Detrás de esa simple petición se encierran miles de sentimientos y me invade la tristeza al saber que Harry aún cree que yo podría dejarlo.

Tengo la firme intención de contestarle y al querer hacerlo me doy cuenta de que él ya suelta leves ronquidos, entrecierro los ojos y hago una nota mental de tener una conversación con él.

ϟ

Han pasado dos semanas desde que llegamos y ha sido imposible que mi Harry y yo hablemos, para mi desgracia todos vieron el espectáculo que dio sobre la escoba y hablaron con el director para que lo acepten en el equipo, ha estado entrenando con Flint, lo único bueno que le veo a esto es que a partir de eso nos hemos ido ganando a la mayoría de los miembros de la casa.

Si unos no están encantados con Harry, lo están conmigo. A ambos nos molesta un poco la atención que recibe el otro y continuamente espantamos a las personas que se quedan más de diez minutos con nosotros.

Camino con Blaise hacia el campo de Quidditch, Flint no ha dejado que Harry descanse ni un poco y estoy dispuesto a hacer uso de varios maleficios, si es necesario, para que deje que mi pobre chico tenga un respiro.

Además, no sé qué sucede con papá, ha estado presionando de más a Harry, se abrió, un año antes de lo planeado, el Club de Duelo y siempre que tenemos la sesión eligen a Harry y ha tenido que ir dos veces a enfermería porque no puede demostrar el nivel que tenemos, por no decir que le frustra no poder manejar su magia como lo ha hecho hasta ahora.

— ¿Por qué te ves tan molesto? ¿Has hablado con Luna? Creo que ella también está un poco triste porque Harry no tiene mucho tiempo para hablar con ella. Lo presionan demasiado, Dragón, presiento que nuestro amigo explotará de un momento a otro y será terrible.

Que me diga eso incrementa mi molestia, mi garganta produce un sonido de aceptación y seguimos caminando para tratar de encontrar a mi pareja ¿Dónde se metió?

La hora para tomar el té llega sin que podamos encontrarlo.

—Vamos a comer algo, Draco, tal vez lo encontremos ahí, Flint también lo obliga a comer más, dice que está demasiado flaco ¿Puedes creerlo?

Mi paciencia está a punto de volar por los aires. Efectivamente Harry está en el Gran Comedor, sólo que no se encuentra sin compañía, Pansy se le está restregando y él se ve realmente incomodo, cómo si le estuvieran quemando.

No soy conocido por tener paciencia, mi temperamento es algo que no controlo del todo y en estas dos semanas ya muchos se encuentran familiarizados con la punta de mi varita. Tengo que salir si no quiero hacer un espectáculo. Además, me hiere que Harry no la aparte.

—Toma algo para mí, por favor.

Le pido a Blaise antes de darme la vuelta y salir.

Cualquiera esperaría que, si las cosas pueden ir mal, de un momento a otro vayan peor, cualquiera menos yo. No cuando toda mi vida a transcurrido tan tranquila y con todo lo que pudiera desear.

Por eso mismo no esperaba a un par de pelirrojos molestándome tan temprano, mucho menos que sacaran las varitas y apuntaran hacia mí. El pequeño Ronald está por efectuar su hechizo, mismo que choca contra otro que viene de mi derecha, es cuestión de girar un poco la cabeza para ver a Harry con una expresión furiosa.

No pasa mucho tiempo antes de que Weasley se estrelle con la pared; nos encontramos rodeados de estudiantes de todas las casas y un par de profesores que miran con severidad la escena, no puede importarme menos porque Harry se encuentra en un ataque de ansiedad y miedo, puedo verlo en sus ojos, cualquiera podría verlo si lo observa un poco mejor, tiene la mirada fija en los pelirrojos, su varita sigue en alto y no ha movido ningún musculo.

Mis pensamientos se basan en: «Tienes que traerlo de vuelta, Draco, muévete. Él te necesita»

Y no puedo hacerlo porque antes de que pueda moverme él baja la varita y se aclara la garganta.

—Deben saber que nadie puede hechizarlo, golpearlo o insultarlo, él no les ha hecho nada para que quieran molestarlo —Se escucha como sus dientes rechinan— Es recomendable mantenerse sus pensamientos y emociones para sí mismos.

Los maestros no pueden decirle nada porque Harry en realidad no hechizo a la comadreja, sólo se limitó a evitar el hechizo. Mi chico ni siquiera midió la intensidad de su protección y por eso salió volando ese Weasley.

Tomo su mano antes de que alguien pueda decir algo más o los profesores se recuperen del asombro y decidan que es justo que mi Harry tenga un castigo, lo apresuro lo más que puedo hacia nuestra habitación y el retrato se hace a un lado apenas le murmuramos nuestra contraseña.

Harry se abalanza sobre mí tan pronto estamos en superficie firme y ambos caemos al suelo, es una suerte que papá se aferrara a poner la alfombra afelpada ya que de otra forma el golpe hubiera sido fuerte.

Se restregó contra mi cual gato, haciéndome recordar a su gato perdido desde hace unos dos días, me di a la tarea de buscarlo porque Harry realmente se encariño con él y no tiene tiempo para buscarlo él mismo.

— ¿Qué pasa, Harry?

—Me evitas.

Dice sobre mi cuello, amortiguando las palabras y permitiéndole esconder su rostro.

—No me hace ni tantita gracia que seas precisamente tú el que me diga eso. No te estoy evitando, dementores, desearía pasar cada minuto del día contigo.

Mi intento de verlo a los ojos se ve frustrado porque él está firmemente sobre mi cuello.

—Entonces hazlo, ni siquiera sé porque dejaste de hacerlo, antes no nos apartábamos para nada, Dragón.

Pienso sobre eso, él siempre me ha necesitado a su alrededor más de lo que cualquiera podría pensar y de lo que él mismo accede a aceptar.

— ¿Quieres que esté en tus practicas? Supongo que podría hacerlo, llevarme los deberes, incluso Blaise estaría… —Un gruñido de su parte me hizo detenerme— ¿Qué pasa?

—Pasas todo tu tiempo con Blaise, Dragón.

Sus ojos están cristalizados y no puede parecerme más tierno de lo que ya es, sin embargo, me derrite de todas las maneras.

Me siento y él enrolla sus piernas alrededor de mi cintura y sus brazos hacen lo mismo con mi cuello.

—Eres una pequeña cosa posesiva.

—Toda tu atención era mía, Draco. —Se queja. Yo no puedo debatir a eso porque tiene razón, nadie podía hacer que dejará a un lado a Harry, sé que pensamientos recorren su mente y antes de que pueda decirle algo él se adelanta— Hablé con Sev y Moony, aceptaron llevarme a Durmstrang un par de días para probar su plan de estudios, no quiero seguir aquí y presionarte a algo que no quieres o estás preparado para dar, si necesitas experimentar…

Y antes de que pueda decir algo, estoy en completo shock, totalmente aturdido; ese chico escapa de mis brazos y sale de nuestra habitación. Me cuestan un par de segundos seguirlo, mismos que hacen que lo pierda de vista.

Lo único que se me ocurre hacer es correr hacia la habitación de Severus y esperar que Harry esté ahí, casi sacudo la puerta de su lugar en mi desesperación, las lágrimas luchan por salir, es un idiota ¿Cómo pudo llegar a esa conclusión? ¿Por qué siquiera los adultos aceptaron esa idea tan estúpida?

Papá abre la puerta y no se ve sorprendido de que sea yo, se ve molesto y yo tengo la culpa de eso, puedo verlo en sus ojos.

—Déjame hablar con él, lo convenceré de que se quede, ¡Por las faldas de Morgana! Yo lo necesito aquí.

Su mirada se torna triste y me jala a sus brazos, me envuelven tan fuerte como puede.

—Lo siento, Dragón. Harry ya se fue, estaba mal y Moony no quiso que siguiera en ese estado, sabes que él también tiene poder en la vida de Harry y va a actuar si nuestro chico se lo pide.

Papá seco mis lágrimas y hace que me siente en el sillón de Sev, él no se ve por ningún lado. Me siento traicionado.

— ¿Por qué, papá? ¿Por qué él no puede confiar en que lo amo más que a nada en esta vida y que daría cualquier cosa por él?

—Oh, mi pequeño enamorado. Él lo sabe y por eso mismo quiso irse, sabe que tus sentimientos son genuinos, y sin importar eso, tiene un miedo muy profundo a que sólo sientas eso porque tu veela lo escogió. No me lo dijo directamente, pero me hizo un par de preguntas que me llevaron a deducirlo.

Lo quiero aquí ya, si tengo que hacer que me cambien de colegio también no me importa, haré que me lleven con él. Tiene que entender de una maldita vez que lo amo y es mío ¿Quién dijo que puede tomar sus decisiones solo? No puede.

Esto es simplemente inaceptable.

El enojo se apodera de mi cuerpo y de repente quiero que llegue sólo para decirle el daño que me causo, eso será un golpe bajo, yo lo sé y no quiero herirlo, no puedo.

Un bufido después mis emociones están controladas y puedo tener una conversación en forma con papá.

— ¿Crees que se quede en Durmstrang?

— ¿Francamente? No, le doy una hora para regresar, nos necesita demasiado.

Han pasado tres horas y ellos no regresan, papá y yo estamos demasiado ansiosos, padre llega con nosotros sacudiéndose el hollín de la chimenea y nos observa con detenimiento.

—Creí que al hablar contigo, Harry desistiría en su decisión de ir a Durmstrang.

— ¡¿Tú también lo sabías?! —Me levanto del sillón y camino de un lado a otro— Debiste decirme algo, padre. Él sólo escapó de mí sin dejar que le dijera algo, cuando llegué aquí ellos ya no estaban.

La chimenea rugió escupiendo a dos hombres y mi chico, él se ve demasiado molesto y tiene firmemente sujeta la mano de Moony.

Antes de que pueda decir algo papá se me adelanta y se acerca a Moony para revisarlo.

— ¿Qué les ocurrió? ¿Por qué Harry tiene esa aura oscura y con ánimos de acabar con alguien?

—Un chico reconoció el lobo de Lupin y comenzaron a molestarlo hasta que Harry casi los noquea con una oleada de magia masiva, nunca había visto eso, supongo que estar conteniéndose tanto tiempo le ha afectado. Es conveniente hacer un espacio en su horario para que tome clase con alguno de nosotros, al menos una vez al mes.

Harry se acerca a mí y se queda a una distancia prudente. Me mira apenado y un poco de mi enojo se va.

—Lo siento, Dragón. Cuando estuve en Durmstrang me di cuenta lo tonto que fui al decir eso.

— ¿Podemos ir a dar un paseo?

Asiente, la puerta se abre antes de que lleguemos a ella. Los adultos están discutiendo sobre el trato que les dieron en Durmstrang y cómo van a hacer que se disculpen.

Nos alejamos de las mazmorras y salimos del castillo, la noche cae tan lento que no nos damos cuenta, hasta nuestro lugar nos llegan los sonidos del Bosque Prohibido, la cabaña de Hagrid se ve a lo lejos, Harry no ha mencionado nada de visitarlo. Ninguno rompe el silencio en minutos, nos limitamos a encontrar un buen lugar para acostarnos, una vez en el pasto me aclaro la garganta.

—Harry, tú de verdad piensas que es mi veela el único que te ama y eso me duele, porque no es así. —Intento mantenerme impasible y que mi voz no se quiebre— Además, mi veela aún está parcialmente inactivo —Me pongo de lado para poder verlo— Eres lo más importante que tengo, Harry, no estoy dispuesto a perderte y menos porque no hablas conmigo.

—Lo siento, Draco.

No dijo nada más, no tenía que hacerlo.


Lo siento tanto, he estado tan ahogada en lecturas que apenas me concentré en tratar de arreglar el capítulo, espero que lo disfrutaran y me digan que les pareció, me emociono cada que me llega la notificación de que han comentado, o de que la agregan a favs o la siguen 3 es tan hermoso. Gracias :* Nos estamos leyendo.

DrarryLover: "Tú siempre logras que me replantee como estoy haciendo las cosas, y me das más material, gracias x'D jaja, espero que te siga gustando y sigas comentando.

No estoy muy segura en cuanto al bebé entre Sev y Remus, pero del bebé de Sirius y Luc, definitivamente no sé xD ¿Que esperabas? ¿Que te dijera que va a pasar? Pues no, lo sabrás en unos cuantos capítulos.

Y sí nuestros bebés (no tan bebés) son unas pequeñas cosas amorosamente sádicas. Todo el amor, gracias por comentar, nos estamos leyendo, cuidate."