Disclaimer: El mundo de Harry Potter pertenece únicamente a J.K.
Advertencias: Las mismas de siempre.
N.d.A. ¡Perdón! Yo dije que iba a volver para vacaciones de semana santa, pero fue totalmente imposible para mi, todavia no llegan las vacaciones de verano, pero una tarde bastó para poder ponerme a terminar el capítulo, espero que les guste, los amo demasiado :*
Enjoy!
10
El pesado libro de Pociones descansa sobre mis piernas mientras el ruido de la sala común me aturde. El tiempo que he pasado aquí es más del que había imaginado y Draco aún no termina de hablar con Blaise. Yo quiero irme a dormir, mañana tenemos clase doble con Sev y no es que me moleste, pero requiere toda mi atención, no puedo estar durmiendo.
Los parpados me aletean al sobresaltarme cuando los ruidos son demasiado fuertes, todos en la sala observan con miedo a Draco que está justo detrás de mí, yo lo observo con sorpresa, se ve demasiado molesto y no puedo explicar porque, hasta que paseo mi mirada por la sala común y veo a un chico pegado a la pared y su varita en el piso alejada de él.
Va en sexto año y fue inmovilizado por mi Dragón, no me sorprende, Draco podría tener un duelo con cualquiera y ganarle.
— ¿Qué ocurre? ¿Ya terminaste? ¿Podemos ir a dormir?
Pregunto al levantarme y alisar mi túnica, me quito los lentes para frotar mis ojos mientras espero una respuesta de Draco. Él sigue mirando al chico hasta que llega Sev junto con el prefecto de séptimo.
— ¿Qué está pasando aquí?
—Ese chico de ahí intento hechizar a Harry, a saber qué cosa quería hacerle, Draco se dio cuenta y lo detuvo.
Draco no detiene su hechizo y él tipo comienza a tener un color poco sano, yo sólo quiero ir a dormir, hemos estado aquí toda la tarde, Draco intentaba formar un plan con Blaise para que Pansy deje de molestarme, la chica parece no entender que no debe acercarse demasiado.
—Dragón —Pongo una mano sobre su brazo, intento que centre su atención en mi— Francamente, quiero ir a dormir y no pienso irme sin ti, además, si el chico tiene que ir a la enfermería, el profesor Snape tendrá que ponerte un castigo y tú no puedes perder tu tiempo de esa manera.
Él va aflojando el hechizo hasta que, por fin, lo termina. El tipo cae al suelo de rodillas y comienza a toser.
—Quiero que tengan claro una cosa. No me importa si son miembros de mi casa, no me importa la estúpida unidad que quieran lograr. Ustedes nos conocen, saben quiénes son nuestros padres, no crean que siempre me detendré, no pueden dañarlo, y si lo hacen, tengan por seguro que no se quedara así.
Tomó mi mano y se dio media vuelta para salir, Sev nos dijo que lo esperáramos afuera. Caminamos por el laberinto y Draco apenas espero que el muro desapareciera para salir.
No esperamos a Sev junto a la sala, lo esperamos directamente justo a fuera de sus habitaciones. Draco aún está muy alterado. Paso mis dedos por su brazo, me molesta su camisa, así que desabrocho el botón de la manga y la subo, dejando su brazo libre, mis dedos pasan por su piel y se estremece, siento como se va relajando en mis brazos. Sólo falta que ronronee.
—Él se atrevió a levantar la varita contra ti, ni siquiera reconocí que hechizo iba a utilizar. Sólo sangre pura estúpidos, con sus estúpidos hechizos familiares, con su estúpida ideología retrograda.
Lo sentí volver a tensarse con cada palabra.
—Cálmate, Draco. Recuerda que no es recomendable dejar que el enojo nos domine, Sev nos lo ha dicho muchas veces. Tendremos más problemas como esté y no podemos ir hechizando a todos a menos que sea muy necesario, como fue el caso.
—Ya lo dije, Harry. Nadie va a intentar hechizarte sin que tenga consecuencias. Si no nos defendemos, creerán que pueden atacarnos. No es así, no pueden hacerlo y no me importa si tengo detenciones.
Lo miré entrecerrando los ojos. Debería importarle porque sería tiempo en el que no va a estar conmigo.
—Pues debería importarte, idiota.
Lo fulmine con la mirada antes de darle la espalda y esperar a que Sev venga. Él no tarda en aparecer.
—Tienes detención mañana, al terminar tus clases iras con el profesor Black y le ayudaras a pulir las escobas.
—Bien.
—Ahora váyanse a su habitación.
Lo mire mal porque me dijo que me ayudaría con Runas Antiguas, me di media vuelta y camine al retrato. El chico me guiño un ojo y escuche un gruñido a mi espalda, él de verdad se está enojando ahora.
—Cínico.
Me tomo la mano antes de subir la escalera.
—Lo siento, pero no me arrepiento.
—Deberías. Tendré que pedirle a Nott que me ayude con Runas.
Antes de poder subir a la habitación él me jalo hacia su cuerpo.
—De ninguna maldita manera. Puedes pedirle a Blaise que te ayude, él también es muy bueno en Runas.
—No tanto como tú o Nott, y si voy a tener que pedírselo a alguien más, prefiero a Nott.
Me zafé de su agarre y subí a la habitación, me desvestí y recordé aquella noche en la que me negué a que me ayudara. El miedo me domino por completo y sólo pude obligarme a dormir antes de pedirle que me tocara.
Volví al presente cuando él entró a la habitación, cerró la puerta y se recargo en ella.
—Harry, por favor, se paciente. Me apresuraré a terminar con mi castigo, pero espera hasta que yo regrese.
Por mi mente pasó decirle que ya tenía solucionado que estaría haciendo mientras él le ayuda a Padfoot, no obstante, no lo merece.
—Harry James Potter, respóndeme, no te quedes ahí sin decir nada.
Insistió poniéndose delante de mí, él puede tener una paciencia infinita cuando se trata de otras cosas, pero yo nunca obtengo eso.
— ¿Podemos dormir ya? Te dije que estoy demasiado cansado.
Asintió sin decir más, se cambió a su pijama con un pase de varita y se metió a la cama.
—Buenas noches, Harry.
Me dio la espalda jalando las cobijas con él, tendré que meterme entre sus brazos para que no me deje sin cubrirme. Me cambio lentamente y cuando termino de ponerme mi pijama, me acerco a la cama y le quito la cobija, metiéndome entre sus brazos a la fuerza y cobijándonos de nuevo.
—No entiendo porque te enojas, Dragón. Sabes que te voy a esperar, me conoces. Incluso sabes que voy a ir contigo a tu detención.
Hice demasiados movimientos para poder estar de frente a él y lo bese en los labios, deje un par de segundos mis labios sobre los suyos y me aparté.
—No me gusta que te quedes simplemente callado, te estaba diciendo algo, pudiste responder y ya, es muy fácil, Harry.
—Te voy a acompañar, vamos a pasar tiempo con papá, estoy seguro de que se siente abandonado, él vino aquí con la intención de seguir pasando tiempo con nosotros y lo hemos dejado de lado.
—Querrás decir que tú nos estas dejando de lado, porque yo si he logrado pasar tiempo con él, cuando no puedes posponer tus compromisos yo tengo que hacer algo con mi tiempo, claro, además de hacer los deberes.
El malestar que eso me causa es grande, yo de verdad he intentado conseguir más tiempo libre, pero no puedo porque tengo que ir de los entrenamientos de Quidditch a las practicas con papá o Sev, después está el Club de Duelo, por no mencionar las clases regulares y los montones de deberes que dejan cada día.
ϟ
Ya está reunido el equipo de Quidditch y Flint me ve con incredulidad y un gran desprecio, estoy bastante seguro que sólo es cuestión de segundos para que trate de hechizarme. Es un completo alivio que las varitas se queden en los vestidores y que ninguno pueda hechizarme.
—Debes estar bromeando, Potter.
—Déjalo tranquilo, Flint, Potter no tiene ninguna razón para estar en el equipo desde primero, deja que se vaya y regrese al siguiente año. Se está adaptando a Hogwarts.
El capitán no dijo más, tomó su escoba y se elevó, parecía que en cualquier momento lanzaría un bludger hacia mí, así que me di media vuelta para ir a la oficina de Paddy, él debería estar ahí. Mis pasos son apresurados y antes de que pueda tocar su puerta él está saliendo, se detiene a observarme mientras le entrego mi uniforme de Quidditch, arquea una ceja y esto ya tiene que ser una broma ¿Todos tienen la misma expresión? ¿En qué momento se pusieron de acuerdo? Y lo más importante ¿Por qué rayos no me enseñaron a mí?
—Iré a hablar con Flint, no puede expulsar del equipo a su mejor jugador.
Lo agarro de la mano antes de que avance aun más, me mira con duda antes de regresar sobre sus pasos y mantener la puerta abierta para mí, va directo a la pequeña sala que tiene y palmea a su lado, no me molesto en explicar nada.
Mi cuerpo se dirige hacia él, lo abrazo tan fuerte como puedo y escondo el rostro entre su cuello.
—Paddy, lo siento. Ya no puedo con tanto, sé que querías que estuviera en el equipo de Quidditch, pero estoy descuidando demasiado a Draco, no quiero que deje de quererme. Ayer estaba molesto y ya no sé qué hacer, estoy muy cansado, es demasiada carga y yo solo quería disfrutar del primer año.
Siento mis ojos llenarse de lágrimas, no sólo de cansancio, también de frustración por todo lo que hubiera querido hacer y no hice. Me acomoda mejor sobre él y comienza a murmurar un hechizo, lo último que recuerdo es su confortable abrazo.
ϟ
La conciencia vuelve a mí de manera gradual, las voces comienzan a ser nítidas y la calidez de una mano hace que no vuelva a tener un ataque de ansiedad. Los toques de su mano son ligeros y continuos, en ningún momento se separa de mi piel, pasan de mis brazos a mi cuello y de ahí a mi rostro para retornar a mis brazos, finalmente la mano aprieta la mía y entrelaza nuestros dedos. Abro los ojos lentamente para verlo con una expresión preocupada.
—Poppy ya habló con papá. Y Sev ya está trabajando en la creación de las pociones que necesitaras.
No suelta mi mano en ningún momento, pero yo lo que quiero es que sus brazos me rodeen por completo ¿Por qué si quiera no está acostado a mi lado?
—Dragón, por favor, abrázame.
Sueno tan necesitado y es que lo estoy. Las consecuencias del hechizo fueron evidentes desde un principio, la enorme necesidad que tengo de su constante toque; claro que esa necesidad siempre ha existido, el único inconveniente es que se intensifico.
Draco no tarda en meterse entre las cobijas para cumplir mi petición, mete una pierna entre las mías para obtener una cercanía completa. Escondo mi rostro en su cuello y permito que deje pequeños besos en cada porción de piel que alcance, me relaja como ninguna otra cosa.
—No entiendo porque no lo hablaste conmigo, Harry. Sé que soy muy demandante y te quiero a cada momento del día, pero pudiste haberme dicho. Yo hubiera entendido y te hubiera apoyado.
—No quería preocuparte, ya estas demasiado tenso con los problemas en Slytherin.
—Harry, debemos protegernos, ambos, no sólo tú a mí, deja de hacerlo.
—Es un alivio que las vacaciones de navidad estén a una semana de distancia ¿No chicos?
Luc se pone en mi campo de visión, puede que él y Sev sean los únicos que piensen que es por el hechizo, pero no, sólo quiero tiempo para descansar y si es posible, estar con Draco.
ϟ
POV Draco
El tren partirá en dos minutos exactamente. La cabeza de Harry está reposando en mi regazo y hemos obligado a papá para que pusiera un hechizo evitando que alguien más entre, siendo nosotros tres los únicos en el vagón. Hace un rato que nos despedimos de nuestros amigos, no es como si no los fuéramos a ver, es seguro que Luna aparecerá por la mansión en múltiples ocasiones.
Paso mis dedos por el cabello de Harry, él por fin se ve tranquilo. La semana que pasó fue relajada para ambos ya que prácticamente vamos al corriente con todas nuestras materias, además de que él ya no tiene que ir a entrenamientos y no tiene a nadie gritándole para que de lo mejor de él, metiendo presión a cada minuto. Flint tuvo que pasar la semana con granos en el culo sólo por gritarle a Harry.
—Chicos, lo siento, pero tendrán que seguir con las lecciones, sobre todo tú, Harry.
Un extraño sonido de queja salió de Harry, él realmente no está prestando atención a nada, está más dormido que despierto, debe ser por el toque en su cabello.
—Dragón, si pretendes que siga despierto, deja de hacer eso. No puedo conectar cables si estás pasando tus manos por mi cabello.
Está haciendo un puchero, pero no se levanta, sigue con la cabeza recargada sobre mis piernas, así que realmente no tiene intención de que deje de hacerlo.
—Harry, pon atención. Te daremos una semana libre, pero después tendremos que retomar los duelos, los hechizos de defensa tienen que ser impecables, son los que te protegerán, tienes que perfeccionarlos.
Arrugó la nariz sin entender porque no sólo hacer que pierdan el conocimiento, eso sería más fácil para Harry, no requeriría tanta energía y además no causa gran daño, a menos que al caer golpeen su cabeza muy fuerte, que sería una gran ventaja para él, ya no tendría que lidiar con ellos después.
—Yo digo que le den dos semanas, Padfoot. No es recomendable sobrecargarlo después de la crisis por la que acaba de pasar, y si se niegan a entender razones, hablaré con Remus para que nos deje quedarnos dos semanas en su casa.
Papá se ve impresionado, él no esperaba que dijera eso. Puedo ver que creía que me limitaría a decir que no, pero se trata de la salud de Harry ¿Cómo pueden ser tan poco delicados con eso? Además, no me han dicho si el hechizo que realizó se puede revertir. O al menos que él me deje pasarle un poco de magia, no veo porque no debería hacerlo cuando él se ve tan mal. Nuestro núcleo mágico es compatible, nunca hemos tenido problema a la hora de ayudarnos; yo realmente no debería esperar a que ellos me den permiso.
— Una semana y media, no más. Harry debe asumir la responsabilidad de haber realizado un hechizo tan complicado, lo que eso implica, las consecuencias. Aun así, tendrá que lidiar con los efectos.
Harry conecta su mirada con la mía, ambos podemos ver que Sirius sigue molesto por no haber podido evitar que este inconsciente se encuentre en esta situación. Yo puedo decir que más que eso, Sirius sigue dolido del poco tiempo que Harry le dedicó en estos meses.
Perdonen en serio, jamás pensé que me tardaría tanto ;-; Nos estamos leyendo.
