Ocho de la mañana, afuera de la residencia Uchiha-Haruno un hombre trataba en vano de apuntarle al timbre, mientras sus tres acompañantes se reían.
- Tsk. - Harto de no poder tocar el timbre prefirió golpear la puerta, y segundos después fue abierta por su retoño.
- ¡Mama! – Exclamó la heredera del clan Uchiha.- ¡Hay unos vagabundos en la puerta! – Sakura corrió hacia la puerta como leona dispuesta a proteger a su cachorra
- ¡Shannaro! Aléjense de mi hija malditos vagab… - Su instinto materno fue reemplazado por el desconcierto, que pasó a ser una risa.
- No son vagabundos, son tu padre y los chicos. – Cualquiera los tomaría por vagabundos al ver a Sasuke con la camisa afuera, con cinco botones afuera de sus ojales correspondiente, su elegante chaleco sin mangas sobre su cabeza, resguardándolo de su principal enemigo, el sol. Él se tambaleaba en el marco de la puerta, mientras sus acompañantes, Kakashi, Suigetsu y Juugo, estaban tras él, y en las mismas condiciones.
- T-TADAIMAAA~ - Sarada estaba en shock, jamás pensó que vería a su padre, el siempre sobrio y bien comportado Sasuke, en esas condiciones
- O-okaeri. – La hija se debatía entre quedarse y seguir viendo a su padre en semejante estado, o huir a su habitación y evitarse el espectáculo que los cuatro estaban brindando a primera hora de la mañana de un sábado. Sakura se hizo a un lado y los hizo pasar, Kakashi y los amigos de Sasuke se negaron, pero Sakura era más hábil, y estaba sobria, así que ni se dieron cuenta cuando estaban dentro del departamento y cómodamente sentados.
- No queremos molestar, Sakuraaaa. - Kakashi se sentía algo avergonzado de molestar a su ex alumna. Estaba tan concentrado en sus cavilaciones que ni se dio cuenta que hacía horas que no tenía su máscara puesta.
- No se preocupen, tomen asiento. En base a su estado no sé si la fiesta estuvo o muy bien o muy mal. – Mientras Sakura hablaba con los improvisados invitados, Sasuke fue, tambaleándose y chocando con todos los muebles a su paso, a la cocina, abrió el refrigerador y sacó cuatro latas de cerveza, volvió a la sala de estar y el regaño de Sakura no se hizo esperar.
-¿¡Vas a seguir bebiendo!?
- Claro que nooo, la cerveza es un buen remedio contra la resaca. – Le pasó las latas restantes a los demás.
- Karin los va a matar cuando los vea así.
- He vivido una buena vida... – Habló Juugo desinteresado.
- No será necesario, este dolor de cabeza ya me está matando. - Habló Suigetsu mientras se tomaba la cabeza y hacia reir a Sakura y a Sarada, quien prefirió quedarse a disfrutar el espectáculo.
- En un par de horas los voy a odiar a todos ustedes, incluida tú Sakura, no debiste dejarme salir. – Sasuke la miraba tratándola de hacer sentir culpable, cosa que no funcionó, tampoco es que pudiera hacer mucho, menos en su estado y desparramado en un sillón
- No me eches la culpa a mí, nadie te obligó a ir, menos a beber tanto.
- Si no iba los chicos se sentirían mal y se enfadarían conmigo…
- ¿Y lo de beber?
- ¡Eso! – La apuntó con un dedo, no es necesario decir que el brazo le temblaba – Es culpa de Kiba.
- ¿Kiba?
- Si, Kiba hizo unos juegos para amenizar la noche y…. ¡¿Quieres hacer el favor de dejar de moverte?! No puedo apuntarte bien. Gracias, como decía, Kiba hizo unos juegos y pues… pues una cosa llevó a la otra.
- Yo me largo, me muero de sueño, gracias por la cerveza. – Se puso en pie y se dirigió a la puerta. – Sakura, Sarada, lamento el deplorable estado en que trajimos a Sasuke, al menos esta sano y salvo, adiós.
- ¿Nos vamos? ¿Juugo? ¡¡Despierta, maldita sea!!
- Lo siento, lo siento… - Se puso en pie seguido de Suigetsu
- ¿De verdad que se van? ¿Podrán llegar bien?
- No te preocupes, anoche le pedimos a Karin que hoy nos esperara en las puertas de la aldea. Gracias por la cerveza y lamentamos las molestias. – Hablaba Juugo mientras Suigetsu le decía a Kakashi que los esperara.
Luego de las despedidas, Sakura entró al departamento y vio a Sasuke con los ojos cerrados y una sonrisa socarrona.
- ¡No te duermas, vete a la cama!
- Tranquila, sigo despierto. – Se puso de pie y puso rumbo a la habitación de ambos, aun con la sonrisa en los labios, cosa que no pasó desapercibida por Sakura.
-¿De qué te ríes?
- Del dobe… Fue de los primeros en quedarse dormido, se despertó cuando llegaron, pero cuando se fueron volvió a quedarse dormido y cuando íbamos a llevarlo a su casa tuvimos que tirarle un vaso con agua a la cara para que despertara. – Oír aquello le causó mucha gracia, pero había algo que le causaba confusión y curiosidad.
.¿Quienes llegaron y se fueron? – Sasuke se sobresaltó, y para su mala suerte Sakura se dio cuenta.
- Unas amigas de Kiba, creo…
-¿Crees?
- Si, a esa hora ya estaba con bastante alcohol en el cuerpo así que no me di cuenta de lo que pasó, si es que pasó algo. – No quería mentirle a Sakura, pero no sabía cómo se tomaría el que Kiba hubiera contratado Strippers para su despedida de soltero, aunque de cierto modo no le estaba mintiendo, según Kiba eran amigas de él, y en verdad estaba bastante bebido a esa hora.
- Kiba contrató Strippers ¿Cierto? – Mierda, Sakura era muy perceptiva, pero no veía celos o enojo en su cara, más bien se veía curiosa y entretenida.
- ¿Cómo fue?
-¿Eh…? P-pues… - Sasuke le contó lo que había pasado, desde que una supuesta "anciana" golpeó su puerta, hasta que llegaron las chicas y le bailaron. Sakura reía de buena gana al ver el sonrojo y la incomodidad en Sasuke.
- No estoy acostumbrado a esas cosas… - Le contó cuando bailaron con los demás hombres.
- ¿Así que Naruto se puso como un tomate? Que divertido
-"Y-yo soy el Hokage, no p-puedo prestarme para estas cosas, a-además estoy casado ttebayo"– Lo imitaba mientras Sakura reía a carcajadas.
- En fin, me voy a la cama, estoy reventado ¿Tienes turno hoy?
- Hoy no. Ve a dormir, en un rato mas te prepararé una sopa y cuando esté lista te despertaré
- Gracias. – Le besó la frente y la abrazó - Lamento causarte tantas molestias, mas encima en tu día libre –La soltó y tomo rumbo al baño, antes de dormir necesitaba una buena ducha.
- De nada, y no te disculpes, es la primera y única vez que tendrás una despedida de soltero, además es muy divertido verte todo incomodo y sonrojado.
- Hmp… - Le sonrió, como solo a ella y a su hija les sonreía.
Dos horas después, un muy mejorado Sasuke salía de la cama y se dirigía al baño, necesitaba urgentemente volver a cepillarse los dientes, a pesar de cepillarse después de haberse duchado –Dos horas atrás- el sabor del alcohol seguía en su boca. Luego se dirigió a la cocina siguiendo el agradable aroma que emanaba de ahí.
Sakura probaba la sopa para ver si necesitaba ponerle más sal o no, luego de ello bajó la tapa para que siguiera cocinándose, mientras sentía a Sasuke acercarse a ella.
- Creí que dormirías mas.
- Yo también, pero tenía que cepillarme otra vez. – Se puso tras ella y la abrazó por la espalda, ocultando su rostro en el cuello de su futura esposa.
- Huele bien.
- ¿La sopa? Levantó la tapa y le sirvió una pequeña cucharada de sopa.
- También… - Olfateó y beso su cuello.
- S-sasuke-kun…
- Cocinas muy bien, Sakura Uchiha… - La aludida le agradeció – Pero no tanto como yo.
- Presumido.
- Hmp… ¿Y Sarada?
- Salió hace un rato con sus amigas. Los fines de semana siempre sale con ellas, es como una tradición.
- ¿Y a qué hora suele volver?
- Como al mediodía ¿Por qué preguntas?
- Pues… - La estrechó mas contra sí mismo – Porque decidí que tengo hambre, pero no de sopa precisamente. – La tomó en brazos y la cargó hacia su habitación, por suerte Sakura apagó el fuego a tiempo.
- ¡Sasuke-kun! P-pero Sarada…
- Tranquila, tenemos dos horas…
